Declaimer: Los personajes princípiales aquí mostrados no me pertenecen, son de su creadora Rumiko Takahashi. Sin embargo la historia que a continuación se muestra es totalmente de mi autoría.
Bueno, un poco tardado y como siempre capitulo corto. Los ciento es una semana difícil. Pero aquí se los dejo haber si no se enojan, me matan u otra cosa.
Parte 22 Corazón roto
– ¿Pero qué diablos dices Kagome, te has vuelto loca? – pregunta molesto y acercándose a ella
– Te lo advierto Inuyasha no te atrevas a lastimar a Kuno ¿entendiste? – Sin cambiar la expresión de su rostro
Inuyasha no sabe qué hacer, está sumamente molesto, pero algo en su pecho se oprime provocando un gran dolor, solo observa a aquella mujer que tiene una mirada fría, seca, no lo comprende, ¿acaso lo ama?, aquel hombre que apareció, al cual protege, ¿en realidad lo ama y que pasara con él?
Inuyasha no da marcha atrás, a pesar del enojo de Kagome, parece decidido a acabar con aquel sujeto tan despreciable, así que intenta apartar a aquella mujer que le impide el paso, pero no lo consigue. La quita a la fuerza provocando que caiga al suelo, seguido de esta acción, aquel joven de mirada penetrante se levanto velozmente y golpeo con gran fuerza el rostro de Inuyasha arrojándolo al suelo y provocando una herida en su labio inferior.
Kuno ayuda a Kagome a incorporarse, Inuyasha también se levanta, la pelinegra se acerca hasta el.
– ¡Cómo te atreves! – grita fuertemente y le da una fuerte bofetada.
Inuyasha no sabe qué hacer ante aquella reacción.
– Kagome, ¿por qué? – la mira de una forma triste, desolado, no sabe que más decir, pero se arma de valor – ¿Quién es él? –Temeroso de hacer aquella pregunta porque sabe que va a tener respuesta.
Kagome voltea a ver a Kuno y vuelve la mirada hacia Inuyasha – Aquel – dice captando la atención a todos y haciendo que los chicos se acerquen – es el hombre al que amo –
Inuyasha siente un gran dolor en el pecho, es un dolor diferente, insoportable, su mirada se apaga, la tristeza en el es inevitable, siente que es solo basura, – "así" – piensa – "así, de esta forma… esto" – ni en su mente puede terminar las frases – "esto es lo que siente Kagome, cada que veo a Kikyou, es un dolor inmenso, solitario, amargo" – aquel joven siente que se derrumba, no sabe cómo reaccionar, tarda un momento. Inuyasha logra volver a la realidad, guardo a Tessaiga dio la media vuelta y se fue.
– ¿Kagome? – Pregunto la exterminadora – ¿No vendrás con nosotros? – dice mientras se acerca un poco a ella
La pelinegra movió la cabeza de un lado a otro – No te preocupes amiga – le dijo sonriendo – aclarare unas cosas y después los alcanzo –
– ¿Kagome-sama está segura de lo que hace? –
– si Myroku-sama, confié en mí, voy a estar bien –
Todos miraron a la joven una vez más y se marcharon. Siguieron por la misma dirección en que Inuyasha se fue.
A pesar de las palabras de la pelinegra, la mayoría están sumamente preocupados, pero no pueden hacer nada, Kagome está convencida de quedarse al lado de aquel extraño.
Los jóvenes prefieren ir por el hanyou, lo que vieron hace un momento fue sumamente fuerte e Inuyasha ha de estar muy confundido y dolido.
– ¿Ryoko? –
La joven voltea y se lanza a los fuertes brazos de Kuno.
– ¿Dónde estabas? ¿Por qué me dejaste? TE EXTRAÑE
– Yo también mi pequeña, no hubo un día en que deje de pensar en ti – la mira y la vuelve a besar –
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– ¿Por qué Kagome? ¿Por qué? – Reprocha sin cesar, mientras camina sin rumbo, con la mirada perdida y apagada, las lágrimas no salen, por que el joven las detiene.
El alma de aquel hombre mitad bestia, se encuentra destruida, por primera vez, siente que muere, es como si su alma estuviera agonizando, está perdido, no puede quitarse de la mente como su querida Kagome besa a otro hombre y además con tanta pasión, con tanto amor "¿Por qué?" se repite constantemente.
Inuyasha se encuentra caminando con la cabeza baja y con la mirada muerta, llego hasta una pequeña cañada que logra cruzar de un salto y sigue su camino, la mente del ojidorado solo tiene aquella imagen de su linda Kagome y esa otra insoportable y odiosa persona que la tenía en sus brazos.
– ¿Pero… por qué? ¿Qué es este dolor que siento en mi pecho?, la mujer a la que amo y por la que doy mi vida es Kikyou, solo ella – queda pensativo mientras se detiene – "¿o no?" yo… la amo – dijo subiendo la mirada al cielo mientras que en su mente dibuja el rostro de esa hermosa mujer, que en ese momento lo atormenta.
Ya no lo puede negar, él sabe desde hace mucho tiempo que esa pequeña ha robado su corazón, con esa sonrisa, su mirada, su alma. Inuyasha está enamorado de Kagome y por primera vez lo admite, esa pequeña que ante sus ojos es una mujer, ha robado su corazón y su alma, pero ella en este momento se encuentra en los brazos de otro hombre, al cual ella ama.
*-*-*-*-*-*-*
Kikyou va en busca de Inuyasha, llega hasta la cañada que Inuyasha cruzo fácilmente, pero para aquella miko es un reto.
Myroku y los demás llegaron donde estaba Kikyou, la vieron buscando la forma de pasar al otro lado.
– Kikyou-sama, encontró a Inuyasha? – Dice para llamar la atención de la sacerdotisa
– Cruzo al otro lado – dijo sin voltear a ver al Houshi
Sube – dice Sango extendiéndole la mano para que montara a Kirara –
Kikyou la observa y se da cuenta que su vista esta hacia otro lado. Sango no la está mirando y sin embargo le extiende la mano, Kikyou no esboza palabra alguna, pero la exterminadora siente la mano de Kikyou apretando la suya.
Kikyou sube a Kirara y la lleva al otro lado, Sango regresa por Myroku y Shippo, mientras que Kikyou se adelanta.
La miko no es una mala persona, a pesar de todo lo que ha vivido ella sigue siendo una sacerdotisa, pero por el momento no se quiere alejar de Inuyasha. Sabe que Kuno tiene un plan y la miko no confía en ese sujeto, es una persona sumamente fuerte y Kikyou sabe que su participación aun no acaba.
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Inuyasha seguía sumido en sus pensamientos, cuando una insoportable voz llamo su atención.
– Bestia, ¿donde dejaste a Kagome? –
Al parecer Inuyasha no se percato del olor de aquel lobo, este lo tomo por sorpresa.
– ¿Qué haces aquí? – Pregunta sin mucho afán
Al Kouga le pareció sumamente extraño la falta de agresividad del hanyou, pero al final no le dio importancia y volvió a preguntar por "su mujer".
Inuyasha lo observo y no dijo nada, solo intento seguir su camino, pero el lobo le impedía el paso, este insistía en saber el paradero de Kagome.
– ¡Cállate! – Dice fuertemente mientras camina hacia él, Kouga se coloco en posición de ataque pero vio que Inuyasha lo pasa sin hacerle caso.
Kouga se da la media vuelta para poder verlo. Inuyasha por el momento no quería saber nada de la pelinegra, intentaba apartarla de su mente, pero la insistencia de aquel hombre lobo no se lo permitía.
– Kagome – dice con voz baja y triste – olvídate de ella – al terminar de decir esto siguió su camino.
Pero el lobo no quedo conforme con la respuesta del hanyou, así que dé un salto se planto frente a Inuyasha y comenzó su interrogatorio nuevamente.
– Ella – responde con la cabeza baja – esta con otra persona – su voz sonaba apagada y decía para sí mismo aunque aquel joven lobo logro escucharlo.
Kouga solo quiere saber lo que le sucedió a "su mujer" y sigue atormentando al ojidorado con más y más preguntas, hasta que Inuyasha por fin exploto.
– ¡¡Ella ama a otro hombre y en este momento está con él!! – dice gritándole, el joven solo quería salir de ese lugar y alejarse de las molestas preguntas de Kouga.
El lobo solo se quedo sin poder creerlo, aquella era una sorpresa desagradable, no sabe qué hacer ni que decir, solo se queda parado mientras Inuyasha se marcha de allí.
Un tiempo después de su conversación con Inuyasha, Kouga se encuentra con Sango.
- Kouga ¿qué haces aquí? – Pregunta la exterminadora mientras baja de Kirara, sus demás acompañantes no tardan en reunirse con ella.
Kouga la observa pensativo hasta que decide preguntar – hace un momento me encontré con esa bestia y me dijo algo que realmente no creo – la actitud de Kouga no fue la misma, fue simplemente neutral, él solo quería una respuesta. El grupo escucho con atención lo relatado por Kouga y los chicos le explicaron todo lo que había pasado hasta la llegada de aquel joven.
*-*-*-*-*-*-*
Sesshoumaru se dirige al lugar en donde se encuentra Inuyasha, pero es interceptado por un fuerte viento.
El youkai solo observa como una mujer castaña se posa enfrente.
– Sesshoumaru tiempo sin verte –
– Kagura ¿quién demonios te crees? para hablarle así a mi amo tenle más respeto mujer sin vergüenza – decía muy molesto el pequeño youkai.
– Jacken – dice fuertemente haciendo que el youkai se callara – ¿qué quieres? –
– Solo vengo a decirte donde está tu espada – llamando la atención de aquel imponente youkai.
– ¿Y qué ganas con decirme? – pregunta con su típica frialdad e indiferencia
– Solo obedezco ordenes – dice molesta – pero puedes creerme o no, ve hacia el norte más allá del gran río, será fácil encontrar tu espada – termina de hablar y desaparece provocando una gran ventisca.
– Sesshoumaru-sama esta es un trampa del odioso Naraku – dice con la mirada en el cielo – hay amo no me deje ¡espéreme! – Corre rápidamente para poder alcanzar a su amo – "con que planea ir, pero Naraku para que quiere a Tenseiga" –
– "en ese lugar esta… ¿planeara liberarlo?, va que tonto es Naraku" –
Continuara….
Hay Dios mío quien las entiende, que primero hazlo sufrir y después que mejor no que se compongan las cosas, hay es muy difícil complacerlas.
Bueno aquí les deje este capitulo espero les haya gustado, vengo la próxima semana con el capitulo "Los Sellos De La Cueva" ahora si después de este capitulo me tardare un poquito más.
Los Sellos De La Cueva
Naraku comienza a romper los sellos que mantienen encerrado al mediador.
Mientras que Inuyasha sigue sumido en sus pensamientos, no uede sacar a esa mujer de su mente "–Cuando me extrañes ven a mi habitación, recuéstate en mi cama y abraza mucho a mi almohada–"
