G-Low!
ammm bueno lamento muchisimo la tardanza de el cap, es que bueno han pasado muchas cosas por mi mente en este tiempo, y aparte tenia perdido este cap, aunq ya estaba casi terminado hehe
hoy finalmente se los dejo XD y nos leemos pronto, y enserio mil gracias x leer!
"La prudencia guarda en seguridad a la vida, pero pocas veces la hace dichosa." Samuel Jonson
Capitulo V: Confusiones
Sentada frente al gran ventanal de la sala Alice se encontraba observando todo desde un punto seguro, como cuando un niño es el nuevo en el kinder y no conoces a nadie. De esa manera ella vigilaba todo a su alrededor y con solo observar había descubierto muchas cosas, como que su futuro esposo Edward Cullen llevaba un dolor y una soledad de la cual nunca hablaba y que solo liberaba encerrándose en la habitación de musica y tocando diferentes instrumentos. También había descubierto que Rosalie y Emmett eran una pareja bastante fuerte, pues pocas veces se peleaban, pero cuando lo hacían eran gritos y palabras graves, y por consiguiente esa noche su habitación parecía que se vendría abajo y no precisamente por que siguieran peleando. Esme en cambio era una mujer tranquila y sencilla, dedicaba su vida a su familia, su tienda y su jardín en ese orden, trataba de que siempre todo estuviera perfecto y era el pilar mas fuerte de Carlisle. De este ultimo poco había logrado saber Alice, pues muy pocas veces estaba en casa ya que se la pasaba siempre en el hospital, pero eso no parecía ser problema para la familia.
Se puso en pie entonces, pues llevaba sentada en el mismo sitio desde hacia mas de dos horas y ella no podía permitirse ser un parásito siempre, por lo que decidió ir a la cocina donde seguramente Rosalie estaría haciendo alguno de sus experimentos culinarios como pasaba casi todas las tardes.
No había llegado aun a la cocina cuando los gritos provenientes de esta casi la hicieron dar media vuelta y regresar a su punto seguro.
- No!, yo dije que lo pusieras allí y ahora se quema! se quema! - gritaba la rubia a la aturdida y apurada cocinera mientras intentaban apagar el fuego de una bandeja y bueno digo intentaban, pero en realidad solo la cocinera intentaba pues Rosalie estaba muy ocupada gritando y culpando a todo aquel que se le pusiera enfrente.
- Rose estas bien? - pregunto Alice rogando por que la chica no fuera a despotricar también con ella su coraje.
- Alice, oh pero que pena me da que encuentres este desorden – dijo apenada la rubia mientras se pasaba una mano por el cabello manchandoselo de rojo con algo que traía embarrado en la mano.
- no Rose, yo entiendo que entrar en la cocina es una guerra.
Alice tuvo que morderse la lengua luego de decir eso para no soltar una risita en la cara de Rosalie.
- si, así es Al. ¿por que no salimos de aquí?. Creo que un día fuera de la cocina no le hará daño a nadie -
Alice pensó que por el contrario la ausencia de Rosalie le caería de perlas a la frustrada cocinera y al estomago de la familia, por lo que acepto de inmediato.
- claro Rose, tu di que quieres hacer – apunto ella encogiéndose de hombros
- bueno pues dado que mucha de mi ropa ya ah sido arruinada por esta maldita cocina, que te parece ir de compras? - pregunto y los ojos de Alice se iluminaron, pues aunque no se lo había dicho a nadie ella amaba las compras.
claro que si Rose es solo que... - se mordió el labio nerviosa, pues había olvidado un pequeño detalle, "ella no tenia dinero para compras".
- que va mal Alice? - le pregunto ceñuda la rubia.
- es que... bueno tu sabes que yo no tengo dinero – replico la chica sin despegar los ojos del piso.
- hay por favor, yo te invite ¿cierto?, por lo tanto seré yo quien pague, ahora iré a mi habitación para cambiarme y luego tu y yo nos encontraremos con unas cuantas bolsas y trajes Channel y algunas otras Vintages de acuerdo? Y no acepto un no por respuesta -
Alice ya no tuvo tiempo de responder, pues dicho eso la chica rubia se había echado a correr escaleras arriba.
. . .
Bueno sencillamente era mas de lo que Alice hubiera esperado. Pues varia horas y en realidad varias horas después las chicas regresaban exhaustas y cargadas de bolsas con sus miles de compras y grandes sonrisas, al menos la de Rosalie era inmensa, mientras que la de Alice era mas... una mueca.
- ah, que divertido, hacemos un excelente equipo de compras Alice ni con Esme había podido pasármela también – comento Rosalie al llegar a casa.
- si, también yo me la eh pasado de lujo, pero ahora estoy exhausta, creo que iré a tomar un baño y luego bajare a ayudarte con la cena te parece?
- si, amm respecto a eso... no tengo las mínimas ganas de hacer la cena hoy, creo que mejor dejare que sea la cocinera quien haga ese trabajo hoy, pues al fin y al cabo es a ella a quien se le paga – se pavoneo Rosalie.
- bueno, en tal caso me iré a bañar y después veremos que hacemos.
- una buena sesión de pedicura y manicura casero te llama? - sugirió Rosalie y Alice sonrío ampliamente, pues Rose realmente estaba cayendole bien.
- claro que me llama – concordó
- bien entonces no tardes.
Estaba emocionada, Rosalie Cullen estaba realmente emocionada de al fin haber encontrado a una chica que como a ella le encantaran las compras, la moda y la manicura casera, pues había llevado tanto esa cara de esposa perfecta que ya comenzaba a olvidar lo buena que podía llegar a ser la vida de niña rica y mientras veía a Alice alejarse por las escaleras luchando con sus miles de bolsas ella aprovecho para tirarse en el sillón y quedar inconsiente al menos unos minutos.
En eso se encontraba Rosalie cuando escucho a alguien que la llamaba a su lado.
- Rose, Rose, estas dormida?. Sabes que duermes con la boca abierta?
La chica a lado de Rosalie era realmente linda, con ojos y cabello café, era alta y muy simpática, aun estando sentada se veía que era una chica muy especial.
- humm... humm – murmuro en sueños Rosalie y su acompañante estallo en carcajadas.
- espero que eso no sea un sueño con Emmett, Rose, sigues siendo una golosa verdad?.
La chica sacudió firmemente a Rose del brazo y esta asustada comenzó a balbucear.
- No Emmie, así no... ¿ah? ¿Que? ¿quien?
Se encontraba tan aturdida que era imposible no encontrar cómico el momento, por lo que la chica a su lado se puso a reír nuevamente.
- Rose, eres una flojaza ¿sabias?. ¿Y todas estas bolsas?. ¿No me digas que fuiste de compras eh?.
- ¿que? - pregunto aun aturdida la pobre rubia, pero tan pronto su embotado cerebro proseso la información respondió - Si fui de compras Bella y que... BELLA! - Grito abriendo mucho los ojos para asegurarse que no tenia una alucinación.
Solo entonces la aturdida Rose se dio cuenta de que era Bella quien se encontraba a su lado y bueno como se que "Bella" no les dice nada sobre quien era ella, solo puedo decir que era la vecina de los Cullen de toda la vida y amiga intima de Rose desde que ella llego a su casa y mejor amiga de Edward desde siempre, claro que Edward la veía como algo mas que su mejor amiga, el la amaba y desde luego ella lo sabia. Edward se lo había dicho durante su graduación de la preparatoria, pero para ella no tenia lógica, pues era Edward, su amigo, su hermano, su compañero de juegos de toda la vida y cuando vio que el esperaba que ella le diera una respuesta sobre si aceptaba o no su amor, se quedo muda de la impresión, salio corriendo de allí y durante un año y medio no volvió a dar señales de vida, por lo que era realmente una sorpresa para Rose encontrarla allí a su lado como si ese año y medio jamas hubiera ocurrido, claro que Rose no sabia nada de el percance entre ella y su cuñado Edward.
- chica loca, ¿donde has estado todo este tiempo?. Te eh echado tanto de menos y woow no puedo creerlo has llegado justo a tiempo para la boda ¿sabes?.
-¿ boda Rose?. - dijo ella riendo - Que boda?.
- pues la boda de Edward boba, bueno en realidad no sera algo rea... estas bien Bella?.
Pero por supuesto Bella no se encontraba nada bien, pues la lejanía de su amigo Edward la había hecho darse cuenta que en realidad lo necesitaba mas de lo que debería y muchas veces se había sorprendió a ella misma pensando en Edward de una manera diferente, inclusive había soñado con el de una manera no muy decente. Era por eso que había vuelto a vivir allí a casa de su madre luego de esa larga temporada en casa de su padre Charlie, ella había regresado para decirle a Edward que lo amaba y que era estúpida por no haberlo notado antes, pero al parecer ya era tarde, muy tarde. Edward Cullen su Edward Cullen iba a casarse, se le inundaron los ojos de lágrimas y el dolor en su pecho le hacia desear estar muerta.
- Bella me estas preocupando de verdad ¿que te pasa?.
- Rose, estoy lista. Donde quieres... -
Alice se detuvo al ver a la llorosa chica castaña sentado a lado de la aturdida, confundida y despeinada Rosalie.
- ah, Alice ella es Bella. Bella ella es Alice, nuestra futura novia – dijo Rose encogiéndose de hombros con emoción.
- oh, hola Bella me llamo Alice Brandon y es un...
Bella no lo resistió mas, solo le basto un vistazo a esa chica para descubrir que era hermosa, mas que hermosa perfecta, pues aunque era bajita parecía una muñequita de porcelana, con su piel blanca, mejillas rosada, impactante sonrisa e increíbles ojos grises. Se levanto de su asiento y salio corriendo de la casa cubriedose la cara con las manos e ignorando los gritos de Rose y de Alice.
Al llegar a la puerta choco de bruces contra alguien y cayo al suelo.
- lo siento, no me fije por donde... Bella? -
Esa voz, esa musical y hermosa voz hizo que Bella no aguantara mas y se echara a llorar, pues esa voz era su voz, la reconocería por encima de cualquiera, era la voz de Edward.
- por dios Bella, no puedo creer que... ¿estas bien?... ¿Bella?.
- solo quitate de mi camino Cullen – chillo ella y salio corriendo.
Edward alzo la vista a Rose y a Alice que lo miraban con cara de espanto.
- ¿pero que tiene?. ¿Que fue lo que... ? ¿alguien entiende algo?
Alice y Rose como robots sincronizados movieron la cabeza de un lado a otro con las bocas abiertas aun de la impresión.
- debo... yo...
Edward no pudo decir nada mas y salio corriendo tras de Bella, sabia a la perfección que Bella se había ido un día sin darle una respuesta después de que el le confesara su amor y cada día, cada hora y cada segundo de ese año y medio Edward se había lamentado el haber sido tan estúpido y confesarle lo que sentía solo consiguiendo alejarla de el.
Se paro frente a la su casa y toco el timbre como loco.
- hey, ¿quien timbra así?. Ya voy – se escucho de dentro de la casa y segundos después la puerta se abrió
- ah, Edward, cuanto tiempo sin verte chico, humm... ¿que ocurre? ¿Que se te ofrece? – dijo Phill el padrastro de Bella.
- hey Phill, quiero ver a Bella ¿esta ella aquí? - pregunto con desesperación Edward y Phill apenado se rasco la cabeza.
- si, bueno ella se encuentra aquí, pero... - boto el aire y continuo – al parecer no se encuentra bien, entro corriendo y gritando que no quería ver a nadie, en especial a... - entonces se detuvo y se froto los ojos con una mano solo logrando desesperar mas a Edward.
- a quien? - exigió Edward ansioso al ver que Phill no planeaba continuar.
- bueno pues a... ti – lo señalo y Edward puso cara de no entender nada.
- a mi?, pero que le hice yo, por favor Phill debes dejarme entrar – rogó el pero Phill sacudió la cabeza de un lado a otro.
- lo siento Ed, pero enserio no quiere verte, sera mejor que te vallas. - dijo seriamente Phill, Edward esperaba una respuesta así, por lo que comenzó a idear un plan en ese preciso momento.
- si, - trago pesado con fingida resignación – eso haré
- bien Edward, pues entonces... hasta luego.
Dicho esto Phill cerro la puerta, pero Edward no se daría por vencido, el nunca se daría por vencido si se trataba de Bella, así que cuidadosamente y como en los viejos tiempos Edward brinco la maya para el patio trasero, corrió alrededor de la casa y trepo por el árbol hasta la ventana de la habitación de Bella.
Una vez arriba se arrepintió de no haber llevado un puñado de piedras, pues la ventana estaba cerrada y no había manera de abrirla por fuera, así que no le quedo de otra mas que comenzar a gritar.
- Bella!, Bella!
Desde dentro de la habitación Bella estaba tirada en la cama sin dejar de pensar como había sido tan estúpida como para creer que después de lo que le había hecho a Edward este la estaria esperando hasta que ella se decidiera, acaso no era obvio que el buscaría a alguien mas para olvidarla, pero bueno quizá si lo hubiera encontrado de novio, otra cosa habría sido, ¿pero casarse?. ¿Realmente estaba por casarse?.
- Bella por favor voy a caerme – grito Edward desde fuera.
Bella se levanto al escuchar eso y sabia a la perfección que no venia de fuera de su puerta, si no de fuera de su ventana y también sabia a la perfección de quien se trataba.
- ¿no te quedo claro que no quiero verte? - le respondió de pie junto a la ventana pero sin llegar a abrir esta.
- y crees que me daré por vencido así de fácil?. Por dios Isabella juraría que no me conoces – replico Edward, y bien el podía ser cualquier cosa, pero jamas podría bromear con algo así.
- vete de una vez Edward, no pienso quedarme mucho así que mejor dejame tranquila – le grito de vuelta Bella, pues así como Edward nunca se daba por vencido, Bella era testaruda, demasiado testaruda algunas veces.
- quieres que me caiga y me rompa una mano?. La rama no soportara mucho mas tiempo mi cuerpo – le rogó Edward y finalmente para satisfacción de este ella fue a abrir la ventana.
Bella lo tenia bien decidido, se iría de allí, regresaría a Forks Washington y seguiría su vida como si nunca hubiera regresado a Phoenix y jamas se hubiera enterado del matrimonio de Edward.
- Bella yo... como... porque... - Edward tenia tantas dudas en su cabeza, pero no podía encontrar cual de ellas era prioridad, por lo que a falta de encontrar que decir primero tras haber entrado por la ventana fue hasta Bella y la abrazo fuertemente, aun cuando esta se reusaba, a el eso no le importo, era su amiga y la había extrañado, aun cuando estaba enamorado de ella como idiota.
- Edward, sueltame por favor – le espeto fríamente Bella y Edward ante tal muestra de desprecio le obedeció de inmediato.
- lo siento no pude contenerme – se disculpo y repentinamente sus manos eran demasiado interesantes como para ver cualquier otra cosa, inclusive mas que la chica a quien amaba y que se encontraba frente a el.
Solo entonces a la mente de Edward llego un pensamiento horrible, pues aunque Bella nunca lo había despreciado tampoco había correspondido su amor, lo cual quería decir que probablemente Bella sentía asco por el y le repudiaba la idea de estar junto a el.
Lo que Edward Cullen ignoraba claro era lo que Bella había escuchado en su casa y como había conocido a su prometida de la ultima manera que el hubiera esperado, ya que ese no era un matrimonio real.
- ¿Bella, por que te fuiste? - pregunto finalmente Edward rompiendo el incomodo silencio que se había creado alrededor de ellos.
- fui a saludar a Esme y yo... no, la encontré así que... - intento mentir ella, pero antes de que consiguiera hilar una frase coherente Edward la interrumpió, pues ella había malentendido la pregunta.
- no me refiero a por que huiste de mi casa como si hubieras visto al mismo diablo hace un instante, quiero decir hace un año y medio, por que te fuiste?. Si mis palabras te... molestaron, bastaba con decírmelo, pero esa vez también huiste y cuando reaccione y fui tras de ti no logre encontrarte en ningún sitio y cuando menos me lo esperaba te encontrabas en un avión rumbo a casa de tu padre con vagas explicaciones y directas señales de no regresar, por que...
- en realidad no debí haber regresado nunca, así que no tiene caso explicar nada y mejor vete Edward, por que yo también me iré; no quiero que te hagas una idea equivocada – explico al borde de las lágrimas y de espaldas a el, pues sabia a la perfección que no podría decírselo de frente o rompería a llorar como niña pequeña.
Edward por su lado se encontraba atónito y con la boca abierta en una perfecta O, esto no tenia ni pies ni cabeza, Bella había regresado, había ido a su casa y luego salio huyendo, y ahora decía que volvía a irse?. No lo comprendía, no tenia sentido alguno. Que caso tenia venir a lastimar su corazón una vez mas con falsas ilusiones?.
- Bella, debes...
- no debo nada, solo vete – dijo ella encarándolo finalmente y señalando la ventana por la cual había entrado.
- no te vallas, no por mi culpa. Si te incomoda seguir siendo mi amiga luego de mis estúpidas hormonas, solo... mantente lejos, pero por favor no dejes a toda la gente que como yo te quiere y te extraña, no castigues a todos por mis estupideces – suplico Edward agarrándose de la mas probable de las opciones de la actitud de Bella, que ellos no podrían volver a ser amigos nunca luego de que el le soltara a mitad del baile que la amaba.
Bella estaba que se quería tirar a llorar por largas horas, se notaba muchísimo que este no era el mismo Edward que ella había dejado, pues aquel se había referido a sus sentimientos por ella como un amor que crecía cada vez mas en su interior, mientras que esta vez el lo había llamado "estúpidas hormonas". Realmente debía amar a la pequeña de cabello negro, así que ella no se interpondría para nada.
- no es eso, si no que no puedo quedarme aquí, todo a mi alrededor solo me trae malos recuerdos y no se si quiero pasar aquí mi vida incomoda por convivir contigo si ya no podemos ser mas amigos.
Respondió ella con la verdad, ella no soportaría el dolor de verlo felizmente casado y sabia que también el se sentiría incomodo por las actitudes que ella podría llegar a desarrollar, así que era lo mejor ella regresaría a Forks y le evitaría un mal trago a todos, ya que al fin y al cabo solo ella había sido la culpable de todo esto y era ella la única que merecía sufrir por ser tan estúpida
- si es tu ultima palabra, no voy a obligarte a nada Bella
El dolor en la voz de Edward no reflejaba ni una cuarta parte del que sentía en el corazón, así que tras haber dicho esas palabras se dio media vuelta ante la atónita mirada de Bella y con movimientos rápidos y precisos salio por la ventana.
Una vez en el césped del patio de Bella elevo la mirada unos segundos para observarla por ultima vez, pero ella no se encontraba en la ventana.
Toda esta confusión no hacia mas que lastimarlos a los dos, Bella sentía morirse por haber llegado tarde a la vida de Edward y este sentía morirse por que después de todo el tiempo que había estado esperando a Bella esta lo había rechazado con un golpe limpio.
Mientras tanto en la casa Cullen, Alice observaba atentamente un álbum familiar que Esme le mostraba con entusiasmo y en el vio muchísimas veces a la chica del cabello café y de nombre Bella, por lo que en su cabeza se creaban aun mas cuestiones respecto a su nueva familia.
y bien? van a lazarme tomatazos?
hehehhe
ya ven, ya aparecio Bella, asi que para aquellas que se asustaron con el compromiso de Alice y Edward, ya pueden estar tranquilas, solo falta saber si Bella se ira o no hehehe
bueno chicas mil graCias por los RR, por los alertas y claro por toodas las que me leen, enserio las amo chicas y siento muchisimo no haberles dejado antes el cap hehehe
les dejo kisses!
- AliCe Ahtziry Cullen de WhitlocK!;;
