4. Recuerdos

Kikyo estaba sentado en la sala donde se reunían los generales, estaba solo con la pequeña Bluespell, en esos momentos el debería estar con Chrome, cada semana se encontraban en un apartamento en los alrededores de Italia. Ella siempre estaba viajando, por lo que en veces organizaban encuentros en otros lugares, siempre buscaban la manera de estar mas tiempo juntos.

Kikyo cerró los ojos para recordar la última vez que se encontró con ella.

-O-ho, ¿así que esto es Kokuyo? ¿Donde dejaste de ser niña?

-Donde deje de ser muchas cosas- Chrome miraba el lugar con cierta nostalgia, tenia mucho tiempo de no ir al lugar. El cual además le podría ser peligroso, pero esa vez sentía que debía hacerlo.

-En serio viviste aquí, ¿supongo que estaba mejor antes?- Kikyo se acerco a ella.

-Quizás, de hecho hoy se ve mas limpio- logro sacarle una pequeña sonrisa.

-Amo cuando sonríes así- haciendo que la mirara -esa es una sonrisa de verdad.

Ella se acerco al general dejándose envolver en los brazos de este.

-Kikyo... gracias.

-¿Por qué?

-Por estar ahí, cuando debes estarlo.

-No, gracias a ti, por dejarme ver tu verdadero ser- sellando con un beso, el recuerdo se desvaneció.

Por un impulso, Kikyo se levanto dirigiéndose a la habitación de Chrome. Al llegar al lugar no había luz, solo se escuchaba el sollozo de la chica, quien la busco hasta girar su cabeza y encontrarla en el suelo.

-Chrome- dijo preocupado, la chica sintió cierto calor en su voz, mas no respondió -¿estas bien?

Chrome negó con su cabeza. Estuvieron en silencio por un tiempo, hasta que el volvió a hablar.

-Sabes, tu y yo...- trago saliva, no encontraba como decirlo pero tenia un presentimiento de que era el momento indicado para decirle -tu y yo éramos... salíamos.

Chrome levanto la cabeza y lo miro ingenua.

-Si, bueno, nos reuníamos y platicábamos, hacíamos cosas- Chrome se asusto -em, bueno, yo te conocí durante cierto tiempo. Eras... eres una chica sensacional. Tú eres tan interesante, como es que podías actuar de mil maneras según lo necesitaras. Tú eras activa en varias asociaciones y estabas por unirte al Millefiore, y yo estaba por pedirte...

Chrome estaba helada, y no dejaba de verlo.

-Creo que hable demasiado- al ver los ojos perplejos de la chica -debo comenzar de nuevo, soy Kikyo- le tendió la mano, sonriendo, y ella la acepto.

-Yo... Chrome Dokuro- Kikyo repitió en silencio su nombre, amaba escuchar decirlo.

-Muy bien, y ¿que era lo que pasaba?

-Yo...- y comenzó a llorar de nuevo.

-Quizás no es el momento, pero se que eres una mujer fuerte y sea lo que sea, lo superaras- Kikyo la levanto y la llevo a la cama, dejándola ahí -descansa- iba a besarla, pero desistió y se fue.

"Soy fuerte, quiero ser mas fuerte... yo actuaba en varios bandos", se quedo pensando en las palabras que había dicho Kikyo, y como es que este le hablaba. Le era muy satisfactorio, como si el en verdad le conociera.