Pues, esto llego antes de lo que había pensado. Todo fluye en veces, ¿lo han sentido? Bueno, este es el final de esta loca historia, esta pareja muy extraña, espero hayan disfrutado leyendo, y gracias por acompañarme hasta el final.
Sin más preámbulos, he aquí... Kimi to Zutto
18. A tu Lado, Siempre
*Chrome*
La batalla ha iniciado… pero, ¿desde cuándo?
Squalo, del escuadrón asesino Varia, se ha quedado en la base, por protegernos. Pero ellos fueron nuestros enemigos, y ahora… la situación es diferente y todos debemos cambiar.
Hemos llegado a un escondite, estamos bien. Aunque Irie Shouichi está en malas condiciones. Lambo está asustado, las chicas tratan de calmarlo, Tsuna y Reborn hablan con el dueño del lugar.
¿Lambo? El no es Lambo, Bossu…
El lugar se abre, Kikyo está frente a nosotros, no sé qué hacer. Torikabuto empezó el ataque y nadie puede verlo, incluso yo… me es difícil. Bianchi lleva la caja Vongola de la niebla, y la abro. Me encuentro con unos lentes. Los lentes demoniacos de Demon Spade, podemos ahora derrotar al poseedor del anillo Mare de la niebla.
"¿Algún día esto terminara?", pienso una vez que el Bossu derrota a los malos, pero Uni y todos aun estamos en peligro. Huimos al bosque. Todos debemos unirnos para derrotar a Byakuran. Solo quedan Bluebell, Zakuro y Kikyo. Solo ellos, pero ¿Por cuánto?
La noche llego, todos están presionados, las estrategias comienzan a generarse en forma. Todos reciben instrucciones y yo aguardo por ellas.
Reborn me llama, ese pequeño bebe.
-Mañana debes buscar a Mukuro.
-¿Qué?- estoy sorprendida. ¿Cómo lo encontrare? No recibo mas nada, asiento y me voy, a intentar dormir.
La luz del día se hace presente, todo debe comenzar para que podamos terminar y regresar a casa. Todos se encaminan a sus misiones, yo debo hacer lo mismo. Haru, Kyoko e I-pin me detienen.
-Te encontraras con… ellos- hablo Kyoko.
-Es seguro- ambos, Kikyo y Mukuro estarán en la batalla.
-¿Y a quien escogerás?- pregunto I-pin curiosa.
-I-pin- rio Haru –yo sé, que harás lo correcto para volver todos a casa.
"Volver", pero ¿y si hay algo mejor aquí? Ya no quiero pensar en ello. Les sonrió y me voy. Que todo comience para que termine.
Mi camino no está definido, puedo sentir un poco la presencia de Mukuro pero no entiendo que sucede. Escucho la voz de Kikyo, peleara con Gokudera, el guardián de la tormenta y Yamamoto, el guardián de la lluvia; será una pelea dura. Me detengo a escucharlo, él está decidido. Tomare valor y yo también luchare por lo que quiero.
Sigo mi camino y una voz de mujer me detiene.
-Chrome Dokuro, parche, búho blanco y mirado triste- salta para llegar a mí.
-M.M- la reconozco –tu luchaste con Mukuro-sama en Kokuyo.
Toma mi barbilla y se muestra muy enojada.
-Me haces enojar tanto- me abofetea –debo decirte que Mukuro-kun ahora es mío, entendido.
Yo estaba en el suelo, tenía miedo. ¿Por qué me diría eso? Mi "yo" futuro era… o era mi simple presencia.
-Sabemos bien lo que hiciste, y aun no lo entendemos. No sé porque Mukuro-kun insiste en que estés aun con nosotros. En verdad eso me molesta muchísimo- levanto la mano para golpearme de nuevo, solo me agache, quizás lo merecía -es por allá, apresúrate que no tienes mucho tiempo.
Me levanto y le agradezco la indicación, ella me ignora. Yo tengo una misión y la cumpliré.
Llego a cierta parte del bosque, las voces son pocas, pero todos están ahí. Veo que algo absorbe a Bluebell y a Zakuro, veo que Kikyo logra escapar. Grito. Algo se acerca a mí. Alguien me toma y me hace esquivar eso.
-Es bueno que sigas viva, mi querida Chrome. No, Nagi- era Mukuro-sama, frente a mí, cuidándome. Estaba por parte de los Vongola, nos ayudaría a volver al pasado. Es el real, es él – ¿no te has hecho daño?
-Gracias al cielo- digo antes de perder la conciencia.
*Kikyo*
La lucha es inevitable, en este punto. Sé muy bien que Byakuran-sama nos utiliza, pero si no fuese por él estaría en algún otro lugar, un lugar no deseado, este es mi lugar y tiempo... Debo agradecerle el haberla conocido. Byakuran-sama se deshizo de los demás sin compasión. Yo soy fuerte, aun estoy aquí. Los Vongola son realmente buenos, la batalla continuara, hasta que solo uno quede.
Byakuran llega a la batalla, es derrotado por Tsuna después de que Uni y Gamma desaparecieran.
Era una lucha difícil, donde descubrir el bien y el mal era algo complicado para la pequeña Chrome, que estaba envuelta en una situación complicada. Esto es lo que percibía en su sueño… la pelea continuaba, lo sabía pero no era parte de ella.
-¡Byakuran-sama!- escucho Chrome y abrió los ojos acercándose al lugar de la batalla. Era Kikyo, Xanxus grito algo y disparo al general, la chica grito igual.
Mukuro se acerco a ella, mirándola con un dejo de tristeza.
-Mukuro-sama- los ojos de la guardiana se nublaron –lo siento, yo…
-No hables- y esta cayó a sus brazos.
Todos fueron llevados a la base, donde atendieron a los heridos. Chrome despertó, estaba en una habitación con Mukuro.
-Mukuro-sama…- comenzó a hablar la chica, buscando explicar algo que no se le había pedido, algo que no podía explicar.
El se levanto y la abrazo.
-Nunca logre entenderte del todo, llego un momento en el que tu cambiaste, eras muy fría con todos, incluso conmigo, comenzaste a alejarte de mí. Sé muy bien que tu relación con los chicos, Ken y M.M era difícil, Chikusa era diferente, no se por qué.
La chica recordó lo que Kikyo le había contado e iba a hablar.
-No quiero que lo digas, no oírlo de tus labios, quiero que todo vuelva a lo que fue en un principio.
-Yo igual- sonrió.
-¿Te quedaras un momento más conmigo?
-Claro…- pensó en Kikyo -¿puedo...?
-Creo que sí, si es que está despierto.
La dejo salir, y él se quedo en la misma habitación donde la había besado.
Chrome comenzó a buscar al general. Camino por un largo tiempo hasta toparse con los Varia, y se detuvo. Lussuria la miro y fue hacia ella, quien camino hacia atrás.
-Tu eres Chrome, no lo puedo olvidar. El te está esperando- le dio la mano y ella lo siguió.
Entraron a una sala, donde había una cortina rodeando una cama, Lussuria pidió que entrara.
Solo lo vio, estaba dormido.
-Recuerda niña, se van en media hora.
"¿Qué?", pensó la chica y comprendió las palabras que Mukuro le había dicho.
Se acerco a la cama, y Lussuria cerró las cortinas. Ella se sentó junto a él.
-¿Chrome?- sonrió.
Ella asintió.
-¿Estas bien?- ella iba a contestar –debes estarlo, estas aquí… y que me dices de Muku…- ella lo silencio con un beso.
-Gracias- dijo él y Chrome comenzó a llorar –no llores… no te vez bien, vuelve a tu pasado y vive tu vida. Si es que nos volvemos a ver, yo no te recordare… pero tu si, deja que todo suceda solo, si es que sucede algo, no importara si tu... Y si es que no nos volvemos a ver, cuídate mucho y se muy feliz, con… -trago saliva –con tu Mukuro-sama.
Chrome asintió y lo abrazo.
-Gracias… gracias por confiar en mí, y darme fuerzas para continuar con este reto. Fue un alivio para mí estar a tu lado, y tú me hiciste sentir muy bien conmigo misma. Gracias por ser parte de mi vida y enseñarme esas pequeñas cosas que me harán fuerte, mi carácter cambiara gracias a ti. Ya nada volverá a ser igual… incluso puedo decir que te am…
-Gracias por darme esa oportunidad,- sonrió al pensar en la última noche que habían pasado juntos -por estar a mi lado… y permitirme estar al lado tuyo.
Ella lo beso de nuevo.
-Cuídate, mi Chrome- acaricio su rostro y dejo que ella se fuera.
Meeting and parting repeats
We had a relationship based on chance
In the midst of the soft rays of the sun
Let's watch a neverending dream
El solo derramo una lágrima, el tiempo no le daría más. Y ella iba triste al punto de reunión. Antes de llegar se topo con las chicas.
-Chrome, ¿estas bien?- dijo Haru, y recibió como respuesta un abrazo y el llanto de la chica.
La tranquilizaron y se fueron al lugar donde estaba la familia, todas esas personas que la habían acompañado. Todos los que estuvieron con ella.
Mukuro estaba ahí, al igual que Chikusa, Ken y M.M.
-Es tiempo de despedirse- dijo Irie Shouichi.
Chrome se quedo parada, no sabía si debía ir a ellos. Bianchi se acerco.
-Ve- la pequeña asintió y comenzó a caminar.
-Sabes, sigues sin agradarme- dijo M.M, volteándole la cara queriendo salir del lugar, más no lo hacía por Mukuro.
-Quizás si me conocieras…
-No quiero conocerte.
-Me gustaría una oportunidad, espero…
-No me importa nada.
-Basta M.M, pareces una niña- dijo Chikusa alejando a M.M de Mukuro.
-Sabes mocosa, siempre pensé que eras inútil… -dijo Ken.
-¿Y ahora?
-Sigo pensando lo mismo.
-Yo pienso que eres un chico lindo y gruñón.
El se ruborizo y fue con M.M.
-Emm, yo… -comenzó Chikusa. Chrome lo abrazo –tu sabes algo…
Ella sonrió.
-Te extrañare pequeña, espero todo vuelva a ser igual.
-¿Todo? No creo.
-Hiciste algo…
-Solo pasaron cosas- ella sonrió y se abrazaron de nuevo.
Por fin llego con Mukuro. No sabía que decir, ni que hacer, pero este no le dio oportunidad. La beso con gran ternura, que no hizo caso a los gritos de Ken y M.M, solo se dejaron llevar.
-Espero que seas muy feliz, no importa con quien... solo espero tu felicidad.
-Gracias, Mukuro-sama, yo deseo lo mismo para usted.
-Yo lo seré, si tu lo eres- sonrió. Tsuna le llamo, era tiempo de irse -cuídate mi pequeña Nagi- beso su frente y la dejo ir.
Todos volvieron al pasado, Chrome al llegar a Kokuyo no fue recibida, solo la miraban.
-Los extrañe- sonrió la chica.
-Aja- ambos la ignoraron, pero esta vez a la guardiana no le importo, se fue a otra habitación.
"Regresaste, mi querida Chrome"
-Así es, regrese- sonrió y cerró los ojos.
Al fin estaba en Kokuyo, en su tiempo, en su vida.
"Todo bien, Nagi?"
-Si- con una amplia sonrisa.
"Amo que sonrías"
-Gracias Mukuro-sama- se recostó y comenzó a dormir, necesitaba descansar un tiempo antes de volver a la normalidad, debía despertar de ese sueño o pesadilla que había vivido junto a los Vongola.
Su familia, que la había ayudado a crecer como persona y a conocer a ese hombre... quizás debía olvidarlo, pero formo una parte importante de su persona, no solo como el amante de su "yo" futuro, sino como un gran amigo en el pasado.
Siempre, Siempre... Contigo, siempre...
Kimi to Zutto - Kato Kazuki (Seiyuu de Kikyo)
Todos los personajes utilizados pertenecen a Akira Amano (gracias por crearlos y perdón por manejarlos a nuestro gusto XP), me voy, bye-bii.
