Capitulo VII: Los caminos al corazón
Edward POV
Lograr que Bella me acompañase a casa fue genial. Le debía eso a Charlie. Me ayudó; me apoyó.
El ayudar a Bella con los niños me demostró lo difícil que era atender a dos pequeños. Lo que habría pasado con ello… ¿Y yo qué? Disfrutando todos estos años…sin asumir ninguna responsabilidad.
Mi corazón bailó de alegría cuando tomé el bolso de bebé y situé a Aly en mi cadera. Ese sentimiento jamás sería igualado excepto por el momento en que Anthony también estuviese allí; en mis brazos.
El camino a mi casa lo hicimos hablando con ellos. Preguntaban de todo. Bella se encargaba de contestarlo:
¿Por qué vamos allí? ¿Por qué no nos has visitado allá en Phoenix? ¿Cuántos tíos tenemos? ¿Por qué son nuestros tíos?
Bella miraba hacia mí con cada respuesta:
Vamos allí, cariño, para conocer a los tíos. ¿Por qué no ha ido a Phoenix? Porque estaba de viaje. Tenéis cuatro tíos y dos abuelos más.
_ ¿Abuelos, mami? ¿Más abuelos?_ preguntaron los dos.
_Eh…sí; mis peques conocerán a sus abuelos Esme y Carlisle.
_ ¡Guau, mammu! Tendré cuatro abuelos como Sara y Lewis _dijo Anthony.
_ Sí. Como María _ agregó Aly _ desvié mi mirada de la carretera y la clavé en la cara de Bella. Tenía la expresión perdida. Como si decidiera algo.
_ ¿Quienes son Sara, Lewis y María? _ estaba interesado en todo lo que comentaran; de esa manera los conocería más.
_ Ah…ellos son vecinos de allá. Son amiguitos inseparables.
_ Sí. ¿También tenemos papá como ellos, mami?_ Aly no pudo evitar lanzar su pregunta. Mis manos se crisparon en el volante. Luego alcé mis ojos y busqué la cara de mis hijos por el espejo retrovisor. Ellos estaban sentados en sus sillitas especiales. En un pensamiento fugaz me dije que esas sillas estarían por mucho tiempo allí; era el lugar de mis hijos.
_ Bueno…_ Bella no podía articular muy bien sus palabras_ Sí, mi amor; también tienes papá como ellos…_ ella me miró a la cara y en una muda suplica me pidió ayuda.
_ Bueno, chicos…el problema será si querrán a su padre…_ dije contrito.
_ Sí. Yo sí _ dijo Aly, como siempre impulsiva.
_ ¿Y por qué no le conocemos?_ más seria fue la pregunta de él ¿Los niños de ahora ya no eran más tímidos, crédulos, menos inteligentes? No, me dije. Los genes…
_ ¡Oh, mi amor! Sí lo conoces. Sólo que…él estuvo de viaje y ahora volvió.
Las caritas de los niños se volvieron a mirarme. Un escalofrió me subió por el cuerpo. En esos momentos estábamos llegando a la casa.
¿Por qué no esperamos un momento mejor?, me dije. No; debíamos aprovechar las preguntas de ellos. Era más natural de sacar a colación; menos traumático. Bueno, qué se yo…no soy psicólogo. Y si fregábamos con este tema lo sabríamos en cualquier momento.
No nos bajamos del auto; Bella y yo dimos la vuelta a mirarlos.
_ Aly, Anthony…su papá es Edward _ bueno, allí estaba. El mejor regalo que me daba ella eran mis hijos. No pude evitar mirarlos a la cara. Estaban sorprendidos pero la expresión de Aly era una delicia. Recorría mi rostro, todo a mí; como si me evaluara. El de Anthony más reservado; como analizando lo escuchado.
_ ¿Ya no te irás de viaje? _sólo eso me preguntó y sus ojos no se alejaron de los míos. Ese niño tendría un carácter único.
Con esa pregunta me pedía no dejarlo más. Se estrujó mi corazón. Era algo que podía prometerle. No saldría de sus vidas nunca más. Desprendí el cinturón, me levanté sobre mis rodillas y besé a ambos en sus mejillas. Sus bracitos se enrollaron a mí alrededor.
_ Ya no viajaré; y si lo hago, vendrán conmigo.
Gritaron alborotados. Creo que la etapa de la niñez es la mejor. Ojalá pudiésemos quedarnos en esa época y no sufrir con los reveses de la vida. Por favor; acababa de recuperar a mis hijos y me preocupaba por tonterías y filosofar.
Bajé del auto y en el momento en que estaba abriendo la puerta trasera, escuché como salían al porche mamá y mis hermanos.
Alice venía corriendo.
_ ¡Oh, Bella, vinieron! _ en su característico impulso, la abrazó_ Gracias y perdóname.
_ Yo…Alice…
_ No… No digas nada. El solo tenerte aquí me satisface. Sólo, gracias_ la soltó y se agachó a ayudarme a desprender las correas de la sillita. Emmet y Jasper tomaron el bolso de ropa y otro de juguetes. Mamá, más ansiosa, no atinaba a acercarse más. Decidí ayudarle.
_ Ven mamá. Te presento a Aly _ ella estaba en el suelo frente a mí _ Y a Anthony_ típico, su lugar al lado de Bella _ Ella es Esme…su abuela_ mamá caminó y se acuclilló frente a los dos.
_ ¿Cómo están, hermosuras?_ Unas lágrimas estaban a punto de derramarse_ ¿Podrían darme un abrazo? Es que me encantaría recibirlo de unos ángeles tan bonitos _ los dos se acercaron y abrazaron por el cuello a su abuela. Ella se levantó y tomó las manos de ellos_ ¿Qué les gustaría comer? Hoy prepararé lo que me pidan.
_ Yo quiero pastel de chocolate _ dijo Anthony.
_ Yo no. A mí me gustaría tarta de frutilla _ Aly estiraba la mano de mamá, vi como los tres se encaminaban a la casa.
Bella miraba esa imagen que se le presentaba. Sus ojos estaban también como los de mi madre, a punto de desbordarse. Quería estrecharla en mis brazos; decirle que no se preocupara, que me tenía a mí para lo que quisiera. Quería que volviésemos a ser como antes. Pero era algo estúpido lo que quería. Ya no éramos dos adolescentes; éramos más viejos; con más experiencia encima.
Mucho camino recorrido. Muchos malos ratos que tenía que borrar para poder continuar.
_ Bella quiero que sepas, que siento lo que pasó_ Bella trató de interrumpir_ No puedes impedir que te pida disculpas. No podemos hacer como si no hubiera pasado. Estamos en deuda contigo_ Emmet se acercó y abrazó a Bella_ Siempre te quise hermanita. Y más ahora que sé que me has hecho un tío muy apuesto _ todos reímos_ Ahora nadie evitará que consienta a mis sobrinos. ¡Guau, sobrinos! _ dijo y salió detrás de su madre.
_ También te digo lo mismo. Bella, por favor, debes perdonarnos _ Jasper se inclinó y dio un pequeño beso en la mejilla a la dueña de mi corazón. Envidia; sentimiento que afloraba a cada momento. También quería poder besarla o abrazarla… Jasper tomó la mano de Alice y fueron hacia la casa _ Nosotros nos encargamos de ellos _ dijeron.
La única que quedó era Rosalie, que tenía las manos metidas en los bolsillos de su jeans.
_ Bella…
_ No, Rosalie. Creo que ya está todo dicho.
_ No, Bella. La que debe disculparse soy yo. Sé que actúe impulsivamente esa vez. Pero al estar con Emmet todos los días y verlo desecho… Él no era como lo conocíamos; se había apagado. No bromeaba, no comía… Me destrozó. Y luego, esa vez que llegaste y te quedaste parada, sin hablarnos, como si no te importara nada, fue el detonante. No merecías la explosión. Yo te pido disculpas.
_ Rosalie…yo ese día me había enterado que estaba embarazada. No sabía que iba a hacer…
_ Dios, Bella. Ahora me siento peor.
_ No lo dije para que te sientas así…_ se encogió de hombros _ Todos pasamos un mal momento. Debemos dejar el pasado.
_ Gracias _ Rosalie dio media vuelta y se marchó hacia la casa.
Bella se había recostado contra el auto. Despacio me acerqué a ella. Sus ojos estaban perdidos en las plantas del jardín. Me recosté a su lado pero mirándola, mi cabeza inclinada hacia ella. Quería tomarla en brazos.
Nos quedamos callados un momento hasta que ella rompió el silencio.
_ ¿Qué es lo que recuerdas?_ se aclaró la voz _ Digo…de nosotros.
_ Yo sólo…_ pasé mi mano por el pelo _ recuerdo pequeños flashes. Cuando nos besamos en la cocina. ¿Esa fue la primera vez? _ me incliné y levanté su rostro hacia mí _ Te veo bromeando, riendo. Hay muchos sentimientos en esos pequeños recuerdos… Bella, daría toda mi vida por recordar cada momento contigo. Pero no sólo deseo recordar, los quiero vivir de nuevo. Bella, aparte de los niños, te amo. Eso no lo he olvidado. Está dentro de mí. Aquí en mi corazón _ tomé su mano y la apreté sobre el lugar en donde desbocado latía ese órgano que a cada bombeo me recordaba que ella era el amor de mi vida _ Déjame demostrártelo…_ me incliné y besé esos labios que temblorosos se alzaban.
Todo deseo contenido se desató, explotando como miles de fuegos artificiales. Di vuelta a mi cuerpo y la presioné contra el auto. Mis manos apoyadas por el techo del auto. Si no las alejaba, la desnudaría allí mismo. Sólo mi boca asaltaba cada rincón de la suya. Ni siquiera osé acercar todo mi cuerpo porque tenía un serio problema de dominio corporal en la parte baja.
Las manos de ella se alzaron rodeando mi cuello y subieron hasta mi pelo, haciendo descender más mi cabeza. Esta vez, los besos eran devueltos, con pasión, con necesidad de probar aquello que dábamos por perdido.
_ ¡Mami, Mammu! _los niños salieron corriendo hacia nosotros_ Tío Emmet nos llevará a comprar algunas cosas. ¿Podemos ir?_ los dos coreaban entusiasmados _a regañadientes nos separamos.
_ Bueno, pueden ir_ Bella se inclinó y les dio un beso. Cuando se retiraban Aly se volvió a dar vuelta y se acercó a mí. Estiró mi pantalón con sus manitas pidiéndome que me inclinase. Lo hice y uno bracitos regordetes me abrazaron por el cuello.
_ Te quiero, papi _me soltó y se marchó. Anthony me miró y saludó con su mano. Pero luego vino también y me abrazó porque había quedado en cuclillas.
_ Y yo _ se fueron corriendo. Me quedé allí congelado. Me había llamado "papi". Bella se acercó a mí y se inclinó para tomar mi mano. Me incorporé lentamente, quedando frente a frente.
_ Edward, creo que nos merecemos una oportunidad.
_ Oh, Bella _ la alcé contra mí. Todo su cuerpo apoyado, rodeándome_ No te fallaré. Te lo prometo_ como respuesta el beso que intercambiamos fue el más dulce compromiso.
La bajé despacio y caminamos tomados de la mano para entrar.
Dentro era un alboroto total. Emmet y los muchachos se estaban preparando para salir.
_ Iremos al centro comercial y vendremos como en una hora. No tardaremos.
_ No puedo creer. Si Alice va con ustedes, creo que será más de una hora _ dije muy serio_ Llevarán el volvo.
_ ¿Por qué?_ preguntó Emmet
_ Por las sillas de los niños.
_ Ya _ dijo Alice.
_ Yo manejaré y Alice irá conmigo _ dijo Jasper.
_ No. Iremos todos _ dijo Emmet_ mudaremos las sillitas al Jeep. Es más grande.
_ Llevemos los dos autos. No tendremos espacio para lo que compremos_ dijo nuevamente Alice.
_ ¡Oh! Está bien_ Emmet parecía enfurruñado, pero cedió con gusto.
Salieron con una exhalación, Emmet cargaba a Anthony que parecía muy feliz estar sobre los hombros de su gran tío Emmet. Ya me imaginaba que se sentía al estar sobre los hombros del oso de mi hermano.
En cambio Aly iba de la mano de Alice y Rosalie; hacían un cuadro increíble.
_ Bueno, en vista que los chicos han llevado a Aly y Anthony, me apresuraré a preparar sus pedidos_ cuando iba para la cocina se dio vuelta y volvió hacia nosotros y tomó a Bella entre sus brazos_ Gracias por concedernos esto. Sé que no nos lo merecemos_ se separó y pasó sus palmas por sus ojos_ Yo…gracias…_ y se fue. Mamá estaba llorando…
Miré a Bella y la amé mucho más por tener un corazón tan bondadoso. Y ahora que mis hermanos se habían llevado a los niños Bella podía sacarse un poco el estrés.
_ ¿Quieres tomar algo?
_ No.
_ Vamos arriba a escuchar música mientras viene de vuelta la tropa_ quise ser bromista con ella_ ¿o prefieres quedarte aquí abajo?
_ Vamos arriba…_ parecía indecisa, pero tomó mi mano al decirlo. Subimos a mi cuarto, permanecía casi como cuando estaba en el instituto. Sólo mi colección de libros había crecido, había más de medicina, y más Cd's. Bella entró con cautela y fue a sentarse en el pequeño sofá. Había algunos detalles que debíamos superar en nuestra relación. Además veía a Bella cansada; de seguro no había dormido nada.
_ ¿Qué quieres escuchar de música?
_ Lo que decidas poner_ sus manos jugaban por el borde del sillón.
_ Ok _ decidí poner un CD que había encontrado. Era una nana; una composición mía; estaba seguro. Cuando empezó a sonar la miré y sus ojos estaban abiertos, sorprendidos.
_ No te gusta. Voy a cambiar_ su mirada me asustó. Di la vuelta para sacar el disco pero sus manos me detuvieron. Giré y mis ojos se perdieron en los lagos formados por esas ventanas de su alma.
_ No, Edward. Por favor. Pensé que no la volvería a escuchar.
_ ¿La conoces?_ asintió con su cabeza_ La encontré los primeros días cuando volvimos. No recordaba cuando la compuse. ¿Tú sí?
_ Me…me la hiciste, para mi cumpleaños…y yo…_ sus manos se alzaron y arrastraron mi cabeza hacia la suya. El hambre que trasmitió su beso, fue más bien igualado al que yo sentía.
Sabiendo que nadie nos interrumpiría, no pude evitar alzarla en mis brazos, apoyando mis manos en sus glúteos, profundizando de esa mansera el contacto. Giré con ella en brazos y llegué hasta la cama, cayendo los dos sobre la colcha.
Brazos y piernas enredados, labios perdidos en el sabor del otro. Mis manos no se detuvieron, recorrieron, esas curvas maduras, más llenas. Impaciente levanté su remera y me separé de su boca lo suficiente como para admirar esas curvas generosas que se encontraban confinadas en un sostén de algodón. Sin dudar, bajé mi cabeza y sobre la tela lamí su cima excitada. Volví a mirarla y sus párpados cubrían esos bellos ojos. Su labio entreabierto me confirmó que estaba disfrutando tanto como yo.
Metí mis brazos bajo ella y giramos quedando sobre mí. Abrió sus ojos sorprendida por la posición. No quedaba duda de mi grado de necesidad por ella. Toda su pelvis estaba apoyada sobre la evidencia contundente de que no tenia ganas de parar. Mi cuerpo gritaba físicamente mi necesidad; pero yo no estaba preparado para llegar más lejos. No era promiscuo y en estos momentos no contaba con ninguna protección. No actuaría como un adolescente. Había pruebas irrefutables de no habernos cuidado anteriormente.
Amaba a mis pequeños pero Bella no se merecía una nueva imprudencia. Al menos ya había madurado; cuidaría de ella, cuidaría de mi familia.
Acaricie su espalda, hice descender su cabeza y apoyarla en mi hombro.
_ Te amo, Isabella. De eso no dudes jamás.
_ Edward, yo nunca deje de amarte… Todos estos años me he preguntado, cómo estabas, si eras feliz.
_ Mi corazón. Siempre dentro de mí sentí que algo me faltaba y eso eras tú _mis manos seguían acariciando su espalda_ Bella, quiero casarme contigo _sentí como se incorporó y me miró. Esos ojos estaban cargados de temor, ansiedad, preocupación.
_ Edward, no necesitas casarte conmigo. Yo no me opondré a que veas a tus hijos.
_ No, Bella. Yo sé que tu corazón bondadoso jamás haría eso. No me entiendes... Isabella, me quiero casar contigo para tener el placer de estar a tu lado cada mañana, al despertarnos; el imaginarme tu cabeza a mi lado en la almohada…es algo que deseo profundamente. El saber que tú compartirás conmigo cada momento es mi felicidad. Te amo._ suspiré y volví a la misma pregunta_ Bella, ¿te casarás conmigo?
_ Sí, me casaré contigo_ trató de bajarse de donde estaba y la detuve.
_ No, quédate ahí. Me gusta. Y si no podemos hacer algo más que besarnos…al menos déjame sentirte pegada a mí_ volvió a recostar su cabeza en mi pecho.
_ Debo organizar muchas cosas; detalles_ su mano empezó a jugar sobre mi pecho. Por más que la tela de la camisa separaba el calor de sus dedos, el movimiento ejercía un poder mayor de lo esperado. Deseaba hacer el amor con ella, maldición. Traté de enfocarme en lo que me decía_ Ver mi traslado a la universidad de Port Ángeles, la matrícula de los niños… Papá debe saber… Organizarnos en dónde viviremos._ volvió a incorporarse. Esos movimientos no le hacían nada bien a mi libido_ No podemos cargar todo eso sobre nuestros padres.
_ Bella, yo podré trabajar, como asistente…
_ No, Edward. Es muy dura la carrera de medicina. No puedes tener tanta responsabilidad sobre ti.
_ No empezaremos a discutir. Tú también estudias y asumes la responsabilidad. Nuestros hijos no pidieron venir al mundo por lo que de nosotros depende su seguridad. ¡Y al demonio! Si tenemos que sacrificar tiempo, lo haremos. Saldremos adelante. Los dos. Y si necesitamos ayuda, bueno…tendremos que aceptarla. Los niños se merecen tener un porvenir y la única manera es haciendo sacrificios y terminando una carrera; por nosotros y por ellos.
_ Creo que tienes razón.
_ La tengo, Bella.
Bajamos a comer. Esme se había esmerado. Ayudamos a preparar la mesa y cuando ya dudábamos de la hora en que llegarían los pequeños y mis hermanos, escuchamos las frenadas y risas.
_ Hola familia _ entró gritando Emmet cargando a Aly en sus brazos.
_ Mami, tío Em me regaló un oso. Es grande _ el mencionado oso venía siendo cargado por Rosalie.
_ Mammu, a mí me dio un equipo de béisbol. Dijo que me enseñaría a batear.
Vi como Bella se acercó a ellos y éstos corrieron a abrazarla. Todos veíamos la escena como en un cuadro. Todavía esa realidad costaba asimilarla.
_ Papi _ Aly se dio vuelta y tomó el oso de su tía Rosalie y me lo trajo apenas cargándolo_ Mida, papi. Mi oso le puse se llama Eddy…pod ti. Tiene tu colod de ojos_ me agaché y alcé a mi pequeña con todo, oso incluido.
_ ¡Oh, amor! También son los colores de tus ojos.
_ Sí. Yo tengo el mismo colod de los tuyos, papi. Me dijo tía Alice.
_ Sí. Y yo el de tu pelo, papi _ dijo Anthony caminando hacia mí. Se acercó y me estiró del pantalón. Fue difícil con el oso y todo, pero alcé a Anthony. Tampoco perdería la oportunidad de alzar a mi hijo; por primera vez me lo pedía. En mi auxilio vino Jasper y le pidió a Aly su oso. Ella le dio y me abrazó fuerte junto con Anthony.
_ Eres un papá muy lindo. Más lindo que el papá de Sara _ Aly me dio un beso muy fuerte y mojado en la mejilla. Miré a mis hermanos; éstos me sonreían felices
_ Pasemos a la mesa _ mamá estaba feliz. Cuando caminábamos rumbo al comedor, escuchamos otro auto detenerse. Vimos como entraba papá muy contento. Él se quedó de una pieza cuando me vio con mis hijos en brazos; luego una tenue sonrisa iluminó su cara.
_ Hola familia.
_ Carlisle… ¿qué haces aquí?_ mamá camino hasta él para darle un beso de bienvenida.
_ Bueno, le pedí a un colega que me cubriese por hoy. No quería perderme la visita. Cuando llamaste y me contaste que estaban en la casa ya no pude quedarme.
_ Oh, amor…_ mamá abrazó fuerte a papá y caminaron así hasta llegar a mí.
_ Bueno…a ver si me recuerdo de sus nombres…_ miró a mi pequeña y dijo_ Tú debes ser Aly y tú… ¿Anthony? ¿Me equivoqué?_ los dos negaron con su cabeza.
_ ¿Saben quién es este señor?_ les pregunté.
_ Sí…el doctod de abu Chaldy _ Aly, como siempre, pronta en sus respuestas.
_ Ajá…pero también es su abuelo Carlisle _ los dos me miraron y sonrieron. Otro abuelo completando su currículum de familia. Compitiendo con sus amigos de Jacksonville.
_ Pasemos a comer_ caminamos hacia el comedor. No sabía, pero, de pronto, Alice sacó una cámara y empezó a sacarnos fotos. Todos reíamos. Mi mundo estaba volviendo a su lugar.
_ Papá, estuve hablando con Bella y decidimos casarnos. Sé que es muy pronto pero no podemos darnos el lujo de esperar. Las vacaciones se terminan y debemos volver a la universidad y los niños deberán entrar a la escuela. Hay un montón de detalles, como dice Bella. Bueno, lo que quiero decir es que deberé buscar un trabajo a medio tiempo y…
_ Espera, hijo… Lo del trabajo de medio tiempo no creo que haga falta… Sólo te faltan dos años para terminar la carrera completa y puedo absorber eso. Quisiera ayudarlos…_ tomó la mano de mamá_ Tu madre y yo estaremos encantados de ayudarlos y me parece muy bien que quieras asumir tu responsabilidad. Eres un digno hijo mío.
_ Papá, no deseo ser una carga…
_ Nada de carga. Los ayudaremos. Y está resuelto. Pueden vivir aquí; hay mucho lugar. Después, cuando te recibas, puedes buscar casa. Te ayudaremos. Pero, por favor, no rechaces nuestra ayuda.
_ Yo…_ miré a Bella; con ella debía decidir. Por debajo de la mesa ella apretó mi rodilla y asintió con la cabeza_ Papá aceptamos con gusto…pero te prometemos pagarte cuando podamos.
_ El mejor pago será que terminen su carrera.
Los otros se habían mantenido callados, atentos a lo que ocurría.
_ Bueno, yo me ofrezco como canguro. Es decir, cuando necesiten ayuda, cuidaremos de ellos _ Emmet, fue el primero en hablar.
_ Todos ofrecemos nuestra ayuda _ dijo Jasper.
_ Y yo organizaré la boda _ aplaudió Alice_ Déjenme eso a mi cargo.
Emmet y yo giramos los ojos; conocíamos de sobra a nuestra hermana.
Pasamos una tarde deliciosa en familia. Los pequeños eran toda energía, y no se habían rendido. La siesta no la hicieron, por lo que cuando alrededor de la cinco de la tarde Bella declaró que debían volver junto a Charlie; que no debíamos abusar de Sue. Juntamos con un montón de protestas los objetos regados de ellos. Acomodamos a los niños en el auto y emprendimos el regreso a la casa de ella.
Me dije que dentro de poco ya no nos separaríamos. Estaríamos juntos.
Llegamos y Sue, dijo que cuando la necesitaran estaría dispuesta. Charlie estaba muy contento y cuando le dimos la buena noticia su sonrisa no se borró.
_ Ah, Bella. Estoy muy contento por ti y los niños se merecen un padre. Y también estoy contento porque soy egoísta; ahora no te irás y veré a mis nietos más a menudo.
Reímos y fuimos a bañar a los niños. Fue una experiencia "muyyy" mojada. Cuando terminamos de acomodarlos, ya estaban durmiendo profundamente.
Bajamos para ver el estado de la cocina. Sue demostró ser capaz en todo. Revisando la despensa Bella confirmó que se había quedado sin cereales y huevos. Además, la leche también ya escaseaba.
_ ¿Quieres que vayamos a comprar? Todavía no cierran son apenas las ocho _ pregunté muy solícito. No quería que al día siguiente tuviese que salir. Ya sabía como eran mis hijos de inquietos y no podría llegar mañana; tenia que estar en el hospital.
_ Me parece bien. Además no despertarán; están rendidos_ Bella tomó su cartera, avisó a su padre y fuimos a la calle.
En el supermercado no había mucha gente. Sin darnos cuanta estábamos llenando el carrito con varias mercaderías que no nos habíamos percatado que necesitaríamos. Cuando escuché que alguien habló con Bella, me di vuelta y quedé de una pieza. Era el mismo chico nativo que había visto junto a ella ese sábado.
_ ¡Hola Bella! _ el chico en verdad era grande. Tenía mi misma estatura (conste que mido más de uno noventa) pero era más musculoso_ Hola Edward.
_ Hola _pasé mi mano como saludo. Éste la tomó y luego miró de nuevo a Bella_ ¿Nos conocemos?
_ Pues sí. Edward, él es Jacob, un amigo de muchos años.
_ ¡Ah! Tú eres Jacob _ no fue una pregunta. Era una afirmación. Éste era el chico por el que había peleado con Bella (aclaremos había peleado con este chico por celoso) _ Gusto en volver a conocerte… Y gracias por estar con mis hijos_ Los ojos del muchacho se estrecharon y miraron intrigados hacia ella. Vi como sonrió y me miró.
_ Bueno, Jack… Se puede decir que seguí tu consejo y hablé con él_ mi cabeza dio un giro. Este muchacho le había pedido que aclarase la situación. Bien por ti, me dije. Punto a tu favor_ Edward y yo nos casaremos. Te avisaré la fecha.
_ ¡Me alegro! Y los dejo. Saludos a mis sobrinitos. Raro que no estén saltando por aquí.
_ Quedaron agotados. Sus tíos les llevaron por todos lados y después jugaron_ sonreí. Me sentía orgulloso de ellos.
_ Ya me parecía… Bueno, te dejo. Saludos a Charlie.
_ Chao Jack
_ Bella, Edward.
Bella me miró y se paró de puntas de pie y me dio un beso muy dulce. La miré entre sorprendido y agradablemente complacido.
_ ¿Crees que tu padre me dejaría quedarme contigo?
_ Edward _ vi como su cara se sonrojó.
_ Bella, no pienses mal. Allí en tu dormitorio no podremos hacer nada. Tenemos dos chaperones… Sólo quiero dormir abrazado a ti.
_ Creo que no habrá problemas…
_ Bueno vayamos, temo que esos pequeños se despierten y metan en un problema a tu padre.
_ Si vamos…
Ya en la casa, acomodamos, las compras, su papá ya se había acostado.
Estaba nerviosa, Bella jugueteaba con algunos cubiertos que estaban sobre la mesada, despacio me acerque y la abrace desde atrás, apoye todo mi cuerpo sobre ella, sentí como un pequeño sobresalto.
_ Amor…¿estas nerviosa?_ Bella a cada momento me demostraba, lo tímida que era en los acercamientos físicos, temía preguntar si aparte de nuestra relación, había tenido otra, no quería imaginarla en brazos de otros, pero sentía como me hervía la sangre con sólo pensarlo. Será que verdaderamente mi temperamento era de ser celoso al extremo.
No me gustaba la idea de molestarla con semejantes demostraciones.
Pero por otro lado , ella era mía, y no era un pensamiento machista, no lo que sentía, era un sentimiento de amor , en grado extremo.
_ No,..nerviosa no estoy..
_ ¿Entonces me podrías dar un beso pequeñito?_ moría por besarla y muchas cosas más.
Como respuesta Bella se dio vuelta y se alzo en puntitas, sabía que si no bajaba la cabeza no podría besarme, pero un espíritu bromista me hizo, mirarla, desde esta posición ventajosa, su rostro se alzaba hacia mi en toda su belleza.
Agradecí a Dios, el haberme devuelto al amor de mi vida.
Lentamente mis labios se acercaron a los suyos, que me esperaban ansiosos, las manos de mi tesoro se alzaron y enredaron en mi pelo, haciendo descender mi cabeza, sin preámbulos, el beso no fue nada tierno, su boca hambrienta mordisqueo y deslizo su lengua por mis labios, como respuesta abrace su cuerpo al mío, estaba muy excitado, quería algo más, logre quitar de la billetera de mi hermano un paquetito, por si me volvía a meter en una situación, un poco incomoda, como la anterior o como está.
Metí mi manos bajo su remera y acaricie su torso. Pero ella me detuvo.
_ Te amo….._ dije pegando mi frente a la suya, podía aspirar su fragancia, la misma que me mareaba y me invitaba a miles de acciones, todas muy deliciosas.
_ Edward..debemos esperar, no quiero..que alguien nos interrumpa.._ tenía razón, quería que nuestra primera vez sea nuevamente, hermoso.
_ Si …_ me separé de ella_ Creo que me iré a casa, mañana me tengo que levantar temprano_ debía salir de allí, mi cuerpo no quería tranquilizarse, debía tomar aire._ Te llamaré mañana, y confirmare la hora para ir a ver lo de la Universidad y matricula de los Chicos.
_ Gracias.._ se acercó nuevamente a mi , apoyó su mano en mi pecho se puso de puntas de pie y beso mi barbilla_ nos vemos mañana.
Salí muy feliz….Había recuperado a mi amor.., había recuperado, mi vida.
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Hola …agradezco…de todo corazón que hayan seguido esta historia, este es el penúltimo capítulo.
Me gustaría que como despedida al mismo me dejen un comentario para saber quienes lo habían seguido. Sé que a veces cuesta un poco los comentarios..pero es un pequeño deseo.
El lunes que viene termina, y luego en su remplazo sube la secuela de "Cómo una briza de verano", que se llama "Y los vientos son de Otoño"
Espero que me sigan con esa idea también…..
Gracias por Visitar mi mundo….en donde mi protagonista principal es Edward Cullen.
Besos….. Rochie Cullen
