Bueno esto es un bonus, una continuación practicamente de esas navidades pero como recuerdos de las naviades anteriores...

Susyh, Princesa Gryffindor, Maane deLaasa, HonneyGranger y SMagicRose muchisimas gracias por su apoyo con la historia y espero les guste, decidí darle un giro a lo que normalmente se ve en los personajes. Quise a un Scorpius diferente que demostrara sus sentimientos y de verdad se que es cruel lo que le esta pasando pero espero que mejoré debe mejorar su situación y a un Ron distinto capaz de razonar con respecto a Scorpius....

Espero les guste y sino xfis Review con quejas y comentarios acepto de todo jejeje...

Los Quiero, besosssssss...

Capitulo 3

Para Scorpius las navidades se habían convertido en una época especial, desde la primera vez que fue a la madriguera se sintió como parte de la familia o al menos los Weasley y los Potter así lo hacían sentir; ni hablar de las vacaciones de verano sin duda eran divertidas al lado de sus amigos. Recordar cuando Rose se subió a horcadas para despertar a su primo pero en realidad era él, el rubor de su cara que la hacían ver realmente hermosa y esa cercanía de sus cuerpos, sus labios, todo pero no termino allí ya que después de los regalos salieron de excursión y cuando llegaron subió directo a la habitación quería leer el libro que Rose le había regalado. Al abrirlo noto que tenía escrita una dedicatoria.

"Hola tú, quiero que sepas que siempre estas presente, eres un gran amigo y una excelente persona. Que por medio de estas líneas te transporte a un mundo lleno de felicidad, donde no existe nada malo y siempre estarás bien al menos así me sentí yo al leerlo.

Este fue el primer libro que compre y tiene un valor sentimental muy grande, espero que represente lo mismo para ti como lo es para mí y sobre todo que demuestre lo especial que eres en mi vida.

Te Quiere

Rose…"

Scorpius quedo en silencio mirando al vacio, esperando despertar de ese sueño. Luego de pasar por la primera impresión tomo el álbum y lo abrió, en el había otra dedicatoria: "Para nuestro amigo con mucho cariño, que este sea el principio de muchas anécdotas y aventuras juntos. Albus y Rose"

En la primera página estaba la foto de Halloween donde salían riendo y bromeando los cuatro, sonrió al recordar ese día. Pasaron los días rápidamente dando paso al fin de año que muy a su pesar la mayor parte del día él la paso triste. Rose lo había visto sentado bajo un árbol y se preguntaba como una persona era capaz de soportar tanto frio y a esas horas de las tarde, camino hacía él y se sentó a su lado para acompañarlo.

No hacían falta palabras, ni había necesidad de verlo a la cara para saber que estaba llorando aun así Rose se permitió pasar su brazo alrededor de él, ella no lo sabía pero eso era lo que el necesitaba. Minutos más tarde se les unieron Lyna y Albus que se sentaron a su lado en silencio, Albus le dio una palmada en el hombro y Lyna se unió al abrazo de Rose, sabían lo difícil que era para él estar lejos de sus padres y más en una fecha como esta.

Escuchaban desde allí a su familia dar el conteo final para darle la bienvenida al nuevo año, Scorpius ya no sentía sus extremidades y su cuerpo estaba entumecido hacía un frio infernal, intentó levantarse pero Rose no se lo permitió. 9… 8… 7… ya se estaba acabando el año y no paraba de dar gracias por la amistad de estas personas, 6… 5… 4… Albus era el mejor amigo que podía desear no lo juzgaba por su apellido y lo aceptaba tal cual como era, 3… 2… 1 se abrazaron los cuatro y Rose le dio un pequeño beso en la mejilla que le devolvió el calor al cuerpo. Se levantaron los cuatro y entraron a la casa a festejar.

Scorpius sonreía, ese beso aun lo sentía. Por otro lado la relación con su familia no había mejorado hace más de cuatro años que su padre no le dirigía la palabra y su madre no resistía esa separación, lo sabía ya que recibía al menos 5 cartas al mes –Todo por un estúpido rencor de familias- susurró Scorpius en su habitación. Durante esos cuatro años no había recibido un galeón por parte de sus padres y tampoco lo necesitaba, desde el comienzo busco trabajo y estaba muy agradecido con George Weasley y con Harry por ayudarlo, trabajar para Sortilegios Weasley es divertido y a la vez gratificante. Aun recordaba ese día con exactitud.

Una mañana como cualquiera despertó y bajo hasta su sala común, hoy sería el día en que tendría que partir era su primer verano, su madre le escribió el día anterior preguntando qué haría solo todo este tiempo y la verdad es que él no tenía idea.

- Scor, ¿aun no comienzas con tu baúl? –preguntó Lyna al bajar cargando el suyo.

- No, y la verdad es que no sé a dónde iré –Scorpius pensaba si lo mejor sería buscar un trabajo, pero ¿Quién lo ayudaría?

- Scor, ¿aun nada con tus padres? –preguntó nuevamente, pero él no la escuchaba estaba sumido en sus pensamientos. Tampoco se percato de que otra persona los escuchaba.

Subió cansinamente por las escaleras hasta su habitación, al entrar vio el baúl de su amigo listo pero él no se encontraba en la habitación, no le dio mucha importancia a ese detalle y comenzó a arreglar su baúl. Escuchó el crujir de la puerta, alguien había entrado a la habitación y el no se molesto en verificar quien.

- Scor –Rose lo llamó- necesito hablar contigo.

- Hola tú –sonrió y ella también, desde la navidad pasada se saludaban de esa manera- ¿de qué quieres hablar?

- Bueno… yo sin querer escuche tu conversación con Lyna –dijo entrecortadamente por el nerviosismo- y subí para hablarle a mi tío George –Scorpius asentía inventándola a seguir- bueno, ¿quieres trabajar en Sortilegios Weasley? –abrió los ojos desmesuradamente por la impresión- si no quieres está bien, sé que me metí en algo que no debía pero cuando se lo dije a Albus pareció gustarle la idea y yo hable con el… perdón –dijo esto último bajando la mirada, Scorpius por otro lado la observaba entre sorprendido, maravillado y extrañado por su actitud ¿Por qué pedirle perdón?

- Primero Rose y que te quede muy claro –vio como Rose se encogía sobre sí esperando un reproche- no tienes porque pedirme perdón ¿de acuerdo? nunca me molestare contigo por eso ni por nada, reaccione así porque Albus y tú han hecho mucho por mí y no sé como agradecerles, pienso que no merezco tanto –esta vez fue el turno de Rose para sorprenderse.

- ¿Estás loco? mereces todo, eres fuerte y valiente todo esto que está pasando no lo soportaría –Rose suspiró y le pregunto nuevamente- ¿Quieres trabajar con mi tío? –su respuesta fue afirmativa- Entonces vamos.

Caminaron juntos hasta los carruajes, casi al momento se les unió su primo y su amiga ambos sonrientes. El viaje fue tranquilo, los cuatros aprovecharon para dormir gran parte del viaje, luego se concentraron en conversar el resto del camino.

- Lyna, ¿Dónde pasaras tus vacaciones? –su sonrisa se borro.

- Tal vez trabajando en la tienda del Señor Tols –suspiró con tristeza- en un pequeño pueblo en las afueras de Londres llamado en Canterbury.

- Oh, ¿y tus padres te dejan trabajar? –preguntó Albus asombrado.

- Bueno, no exactamente –frunció el ceño- la verdad es que mis padres murieron y mi tía es la que se hace cargo de mí, pero no le agrado mucho al parecer –hizo una mueca de desagrado.

- Entiendo –Rose observo como su primo observaba el techo como si fuera lo más interesante, ella sabía lo que significaba.

Al llegar a la estación de trenes Scorpius guardaba esperanzas, quería ver a sus padres pero no se encontraban allí. Aun tenía algunos ahorros en su cuenta personal, podía sacarlos y quedarse en alguna posada.

- Hola Scorpius –saludo Harry Potter, padre de su mejor amigo.

- ¿Cómo esta Señor Potter? –preguntó alegremente.

- Muy bien, Scorpius necesito hablar contigo ¿me permites dos minutos? -el acepto y se apartaron del grupo- George hablo conmigo esta mañana porque recibió una llamada de Rose ¿aceptaste trabajar para él? –Scorpius asintió- debo imaginar que tus padres aun no te hablan ¿cierto?

- Bueno mi padre no pero mi madre me escribe seguido –Harry asintió ante esto.

- Draco no cambia siempre de testarudo, ¿Dónde piensas pasar el verano? –pregunto repentinamente.

- Tengo algunos ahorros de mi cuenta personal, mi abuelo me ayudo a abrirla así que creo que podré vivir en una posada mientras –a Scorpius no le agradaba mucho la idea pero no tenía otra salida.

- Muy bien, te propongo algo –comenzó a decir Harry- Pasaras el verano con nosotros y trabajaras para George, si crees que abusas puedes ayudarnos en casa –dijo anticipadamente al ver la expresión de Scorpius- ¿aceptas? –le tendió la mano, él tardo varios segundos en decidirse pero termino aceptando y estrechando la mano del que sería como su segundo padre de ahora en adelante.

- Desde ese momento la relación de los Potter con el nuevo integrante de la familia mejoró mucho, Lily y James ya no desconfiaban de él y Albus lo trataba como un hermano más, y ni hablar de Ginny y Harry que lo hacían sentir parte de la familia. La noche de su llegada él decidió escribirle una carta a su madre:

Mamá

Hola madre, te escribo esta carta para informarte que estoy bien. Trabajare con el tío de Rose y viviré con los Potter durante el verano, son buenas personas y estoy muy agradecido con ellos por su ayuda.

¿Sabes? Los padres de Albus me pidieron que te dijera que puedes visitarme aquí si así lo deseas que ellos no tienen problema alguno solamente debes avisar para permitirte la entrada, recuerda que el Señor Potter es Auror y su casa tiene hechizos. Espero puedas venir, también puedes verme en Sortilegios Weasley.

Te Quiere y Extraña

Scorpius G.

A partir de ese momento Scorpius dejo de llamarse a sí mismo como Scorpius Malfoy para ser Scorpius Greengrass.

Scorpius decidió que ya era hora de bajar a desayunar, de seguro Albus lo estaba esperando en el gran comedor hoy era el día que regresarían a sus casas por vacaciones de navidad, se coloco una chaqueta y bajo. Todos estos años con los Potter y los Weasley le habían enseñado las costumbres muggle y a vivir en familia.

Al llegar al gran comedor vio a sus tres amigos sentados esperándolo para desayunar, los saludo y tomo asiento al lado de Rose que le dedico una sonrisa. En cuatro años todos ellos habían cambiado, Albus estaba más alto y flaco, le encantaba la materia de pociones y defensas contra las artes oscuras pero no heredo la habilidad de jugar Quidditch como su padre, le gustaba el juego más no jugarlo, Lyna era baja de estatura pero no le quitaba lo hermosa que era, pelinegra como Albus pero de ojos azules, y Rose había crecido también unos cuantos centímetros no tanto como para alcanzarlo pero se veía igual de hermosa, había heredado la belleza de su madre.

Los tres formaban parte del equipo de Quidditch, Lyna como golpeadora, Rose como cazadora y capitana del equipo y él como cazador, Hugo también estaba en el equipo como buscador y en ocasiones pasaba sus ratos libres con el cuarteto. Mientras desayunaban llegó la correspondencia, ya era común para todos y no se asombraban excepto Rose y Scorpius que veían eso como lo más hermoso, el desfile de aves entrar.

Scorpius se tenso al ver un ave en particular, era Atila, blanca y negra, le dejo una carta y emprendió vuelo. Observo la letra de la carta y era de su madre, al abrirla la leyó:

"Querido hijo

Scorpius, tus abuelos están muy bien y tu padre también aunque estoy segura que ya le está pesando que no estés en la casa, te repito no lo justifico pero sé que te extraña. ¿Quieres ir conmigo a la casa de campo? para pasar juntos los primeros días de navidad, después puedes irte si así lo deseas solamente estarán mis padres y yo luego iré a la mansión Malfoy a pasar el año nuevo.

Esperaré tu respuesta.

Te quiere

Tu madre."

- ¿Qué sucede Scor? –preguntó Lyna.

- Era una carta de mi madre, quiere que vaya a pasar las navidades con ella y mis abuelos paternos –Albus y Rose se sorprendieron.

- Eso es excelente ¿no lo crees? –dijo Rose tratando de sonar alegre.

- Es cierto Scor, es una buena oportunidad para arreglar las cosas con ella –dijo emocionada Lyna, ambas sabían lo que significaba para su amigo.

- Ellas tienen razón, responde su carta yo te presto a Shadow –animo Albus.

Scorpius solo se limito a tomar un pergamino del bolso de Albus y responderle:

"Madre

Acepto tu invitación, te esperaré en la estación.

Te Quiere

Scorpius."

En todo el viaje Scorpius no logro apartar los nervios, al llegar a la estación Albus y Lyna salieron rápidamente dejándolo solo con Rose. No hicieron falta palabras solamente se abrazaron, sería la primera navidad de muchas que no la pasaría con ella y su familia –Los extrañare Rose-susurró en su oído, ella solo apretó más su agarre –Vamos- dijo Scor al ver que el tren se detuvo por completo.

Se despidió de toda la familia Potter – Weasley al notar la presencia de su madre, ella se acerco y saludo a todos, les dio las gracias por todo lo que hacían por su hijo y desaparecieron. Rose y Albus se miraron de reojo, esta sería una navidad diferente pero se alegraban por su amigo, cada uno se fue a sus casas, Lyna pasaría estas navidades con Rose.

El día de la cena de navidad estaban reunidos sus primos, sus tíos y abuelos. Lyna y Rose se estaban arreglando para bajar a la cena, en todo el día Rose no paraba de suspirar se sentía triste. Lyna a su vez suspiraba pero por otras razones y Rose se imaginaba cuales.

- ¿Cuándo aceptaras que te mueres por mi primo? –Lyna se sonrojo y Rose se carcajeo por su reacción.

- Lo haré el día que tú aceptes que estas enamorada de Scorpius –Rose borró su sonrisa del rostro y se dejo caer en la cama.

- Lo estoy pero el de mí no, solo me quiere como una amiga –cerró los ojos y suspiró.

- ¿Estás loca? a Scorpius se le nota a leguas que se le cae la baba por ti –Ambas sonrieron.

- Eso deseo, pero sé que no es así –se levanto y realizó un último retoque a su maquillaje- es hora de bajar.

- Un momento amiga, primero que nada una foto que no puede dejarse pasar –Lyna se acerco con su nueva cámara mágica serie 3000 y esta soltó el flash tomando así la fotografía- Listo, ahora si bajemos.

La cena fue tan especial como todas pero faltaba una persona y todos lo extrañaban, había colado muy hondo en los corazones de toda la familia pero la más afectada sería Rose, casi nadie lo noto excepto Lyna y su tía Ginny que sonreían al verla suspirar. Su tía no le había dicho nada pero recibió una carta de Scorpius la noche anterior donde le decía que esta noche llegaría a la madriguera después de la cena. Hace semana y media que Rose no lo veía y se sentía morir con todo esto.

- Rose, ¿estás bien? –preguntó su tío George sonriente.

- Oh, sí es que estoy algo cansada –dijo sonriendo un poco.

- Casi no has tocado tu cena ¿no tienes hambre? –preguntó su abuela.

- Tengo poco apetito –suspiro- comeré y subiré a acostarme un rato.

- Descansa una hora Rose, se lo que se siente comer obligado –dijo su madre captando la sonrisa picara de su cuñada- sube, y duerme un rato.

Rose no puso objeción al asunto, subió las escaleras sin notar el bullicio que se formaba en la mesa.

- No puedo creerlo Ginny, ¿segura que viene? –preguntó Lyna, era la única de las amigas de Rose y Albus que llamaba a la Señora Potter por su nombre de Pila, se gano ese derecho y se sentía realmente bien cuando lo hacía.

- Sí, me envió una carta ayer…

- No puedo creerlo, tú influencia no tiene límites –dijo Ron a su hermana.

- Mis buenas influencias hermanito no lo olvides –todos se carcajearon excepto Ron que se sonrojo ante la respuesta de su hermana.

Una hora más tarde se encontraban todos sentados en la sala de estar cuando las llamas de la chimenea se tornaron color verdes, todos sonrieron al saber de quién se trataba, todos menos Rose que no se encontraba presente. Cuando llego Scorpius gritaron emocionados y lo abrazaron.

- Feliz Navidad Scor amigo pensé que estarías todas las festividades allá –dijo Albus rápidamente.

- No puedo ya que mi mamá estará en la Mansión Malfoy –dijo mientras abrazaba a Lyna y al resto de los presentes- ¿y Rose? –preguntó al notar su ausencia.

- Está en su habitación, sube –le dijo Ginny sonriente y el solo asintió.

Subió rápidamente y entro sigilosamente a su habitación, Rose estaba acostada pero supo por su respiración que no estaba dormida solo estaba con los ojos cerrados. Lentamente se coloco encima de ella –Albus déjame en paz-susurró Rose con ira, Scorpius sonrió y se acerco a su oído –No soy Albus Rose- sintió como el cuerpo de su amiga se tensaba y su pulso se aceleraba acompañando al suyo. Rose abrió los ojos –estas aquí- susurró a centímetros de sus labios…

CONTINUARA