Disclaimer- No me pertenece ningún personaje, sólo la historia que véis..xD

Summary-Bella, cuando eran pequeños, sin conocer a Edward nada más que de vista le dijo algo de lo que más tarde se arrepentería. Al día siguente él ya no está. ¿Qué hacer ahora para arreglarlo? ALL HUMANS

Capítulo 5

La sensación que sentía debía ser la misma que cuando te despiertas en medio de una operación a "cráneo abierto". Sentía como si tuviera la cabeza partida a la mitad y como si el cerebro no me funcionase del todo bien. Bien es cierto que nunca lo ha hecho, pero esto era diferente. Tenía una horrible sensación de punzamiento, sobre todo en el medio de la frente así como una sensación de calor en la misma zona.

Aparte de eso también empecé a sentir como algo tocaba mi brazo repetidamente. Mi cerebro no estaba en su mejor momento, como ya dije, así que ni se molestó en deducir qué sería eso, ni en reaccionar ante eso. Dejé de sentir el golpeteo en el brazo durante un largo rato. Mejor así. Seguí vagando en mis interesantes pensamientos que se reducían a : "ahhh…." ( intento de reproducción del sonido que haría una persona que tiene tal embotamiento cerebral que no es capaz de mover ni la boca y que se baba a la vez que hace ese sonido). Me imagino que esta es la sensación que debía sentir un yonkie. ¿ es que acaso me había drogado sin haberme dado cuenta? Uhmm….

Mis reflexiones dignas de Einstein se vieron cortadas por una horrible sensación de congelamiento directamente en mi cara que me hizo abrir los ojos e incorporarme de donde me encontraba: el suelo. Oh.. mi gran amigo. Lo solía visitar muy a menudo.

-Puff… menos mal que despiertas, me estabas asustando…- me dijo una voz. Una voz que conocía a la perfección , no de escucharla, claramente, sino justamente lo contrario: la recordaba perfectamente de las ganas que tenía que se dirigiese a mí.

Enfoqué la mirada y vi a Edward con un vaso de agua vacío en la mano. Lo cual me hizo deducir que me había despertado echándome agua…Pero…¿despertarme por qué? Miré a mi alrededor desorientada y de pronto recordé: Alice. Compras. Edward. Libreta. Habitación. Mesa… Y nada más.

Edward debió de deducir que todavía seguía en Marte (para envidia de todos los expertos de la NASA) y me explicó:

-Resbalaste y te diste contra la mesa. Tienes un golpe con mala pinta.-dijo incorporándose- Iré a buscar a alguién.

Mierda, mi misión imposible se había imposibilitado más si eso era posible. Alcé la mano en signo de " ¡ESPERA!" pero Edward ya se encontraba de espaldas. Y a parte, ¿qué se suponía que le iba a decir? " No es lo que parece… no te estaba espiando…". ¿ Me creería? ¿Después de verme manoseando, literalmente, sus cosas? Bueno, ¿ qué podía perder?

-¡Edward!- le llamé justo cuando atravesaba la puerta-… Vine aquí de parte de Alice, para decirte si querías ir con nosotros al centro comercial… y …bueno… lo de mirar tu libreta no fue intencional… bueno, si fue intencional… pero no fue mi primera intención…intenté evitarlo…- me callé de inmediato, al darme cuenta de que a parte de que estaba enrollandome como una persiana, me estaba confesando como loca y acosadora. Alcé la mirada para ver la reacción de Edward y para mi sorpresa pude ver como una pequeña sonrisa divertida se asomaba en sus labios y sus ojos parecían iluminarse un poco.

-Eso da igual…No pasa nada. Quédate aquí, sentada. ¡Y no te muevas!- me contestó- Creo que de verdad tengo que traer a alguien, te está sangrando bastante la frente.

¿Sangre?... ¡¿Sangre? Alcé mi mano para tocar mi dolorida frente y la note húmeda y pegajosa. Con el corazón latiéndome a mil por hora y comenzando a hiperventilar bajé lentamente la mano hasta la altura de mis ojos. Un líquido rojizo oscuro cubría mi dedo índice y anular, un líquido que no solía ver muy a menudo, incluso con mi horrible torpeza. Y….

Oh, dulce oscuridad, acógeme de nuevo.

Abrí lentamente los ojos y frente a mi se encontraban unos ojos de un brillante verde y unos de azul mar mirándome fijamente.

-Beeeeeeeeellaaaa….- canturreó Alice, la dueña de los ojos azul mar.- Esta vez si que te has metido de lleno en el mundo de yupi…- me dijo riéndose.

Parpadeé dos veces, terminando de asimilar que, por supuesto, había vuelto a desmayarme. Qué talento el mío para hacer el rídiculo. ¿Porqué no darán premios por estas cosas?

Dejé de desvariar tan pronto me di cuenta de que Alice me estaba vacilando. Fruncí el ceño para darle una replica mordaz , sin darme cuenta de que ahí era donde tenía el corte .

-¡Ouch!- fue mi genial replica.

En ese momento me di cuenta también de que los ojos verdes que había visto eran los de Edward, que se encontraba al lado de Alice.

-Bella, bella… - suspiró- ¡Qué desastre te has hecho! ¡Ahora no te podrás negar a que te maquille…! Tendré que hacer un gran trabajo para taparte eso… Y ya de paso, te puedo poner esa sombra de ojos tan cool que me regaló Rose, el azul te favorece… Y ya de paso te puedo…

-Alice- dijo Esme entrando en la habitación con una pequeña caja- Deja a Bella tranquila, dudo mucho que la vayas poder maquillar con esa herida en la frente, y mucho menos llevarla hoy de compras. Carlisle está todavía en el hospital- habló ahora dirigiéndose a mí- Lo he llamado, pero ahora mismo no puede venir, así que te llevaré yo al hospital.

-Pe- pero… Esme- dije recordando, aún tumbada- tu tienes que ir a esa reunión con los clientes que te ofrecían la posibilidad de decorar la mayor parte de su casa con objetos de tu tienda… Si te pierdes semejante oferta no me lo perdonaré nunca….

-Oh… Bella… Calla- dijo Esme sonriendo dulcemente, mientras comenzaba a abrir la caja que había traído consigo, que resulto ser un botiquín- Los llamaré y la cambiaré para otro día no creo que haya problema…-continuó, a la vez que echaba Betadine(1) en un pequeño trozo de algodón y comenzaba a aplicármelo cuidadosamente en la frente.

-Ugh…-me quejé levemente. El Betadine no era como el agua oxigenada, gracias a dios, pero aún así el roce del algodón contra mi herida y el líquido haciendo efecto comenzó a hacer que la herida me escociera.

-Mamá- empezó Alice, interviniendo en la conversación- La llevo yo. Llamaré a Jasper, y que él avise a Rose y Emmet…¿dónde se supone que está Emmet?- dijo dándose cuenta ahora de que su hermano no estaba en casa.

Puse los ojos en blanco, eso lo sabía hasta yo, a pesar del golpe en la cabeza.

-Con Rose…¿ dónde si no?- contesté.

-Tienes razón…- dijo poniendo uno de sus pequeños dedos ,sí, en Alice todo es pequeño, en su mentón- Bueno, entonces se avisan entre ellos… Y les digo que vayan a hospital…

-Noo- dije interrumpiedo- No quiero que vengáis todos, ya es bastante humillante ser la paciente que más visita el hospital, como para que vengáis todo a ver como me …cosen…- dije adoptándo cara compungida.- Y tampoco quiero ver a Emmet pidiendo desesperadamente piruletas…

-Bella…- intervino Esme ahora- a lo mejor no son necesarios puntos mujer… Y Emmet, ya sabes que es imposible que no lo haga- dijo riéndose-…¿Edward?- preguntó dirigiéndose a él, que se había alejado de la cama y me observaba a distancia.

-¿Sí?- contestó dirigiendo ahora su verdosa mirada hacia Esme.

-¿Cómo se cayó Bella?- preguntó Esme, que rebuscaba en la cajita en busca de a saber qué.

Edward frunció el ceño, como si no entendiese a que se refería con la pregunta, y creo que pude ver un destello de enfado en su mirada que no alcancé a entender.

Esme por su parte al ver que no le contestó de inmediato alzó la mirada de su cajita para mirarlo, y abrió la boca como si ella comprendiese algo.

-Oh… perdóname Edward, no me di cuenta de cómo se podía interpretar la frase- ¿eing? Fue mi inteligente pensamiento- Me refería a como fuerte fue la caída y con qué se golpeó, no me refería a que le hubieras hecho nada para que se cayese ni nada de eso…- se explicó Esme con cara angustiada, como si temiese haber fastidiado algo.

Ah. A eso se refería. Claro, Edward no conocía mi magnetismo hacia los muebles y el suelo, me vuelven loca, ni tampoco mi objetivo en la vida, reunirme con ellos en mayor número de veces posible.

Edward relajó en ceño.

-Perdón- dijo suavemente mirando el suelo- No quise realmente acusarte de que pensaras eso de mi… eh..-dijo tímidamente alzando sus ojos hacia mí.- La verdad es que no se muy bien como hizo para caerse…-Talento, muchacho, talento, pensé irónicamente- pero sé que fue un golpe bastante fuerte…Intenté agarrarla pero no me dio tiempo…- dijo mordiéndose el labio, como si se sintiese verdaderamente culpable.- Creo que también pudo tropezarse con una libreta que había en el suelo, no sé..

Alice empezó a reírse como una loca.

-Edward- dijo mirándolo y poniendo cara filosófica- Bella habría tropezado hasta con un folio, o peor con sus propias piernas…- dijo comenzando a reírse de nuevo.

Yo la miré realmente furiosa.

-Alice, si no quieres ser tu también paciente del hospital estate calladita..- dije casi echando humo por la nariz- No iré de comprar contigo en un mes.

Alice se dijo de reír en seco y alzó una mano lentamente hacia el pecho a la vez que se giraba a mirarme con la expresión aterrorizada.

-Bella- dijo en un susurro-¿ Qui- quieres matarme? ¿Me vas a abandonar a mi suerte?- dijo comenzando a poner la cara que tienen los actores en las películas de guerra reciben una bala-¿Tendré que llevar a Isabella? Ella no será capaz de controlarme… Y tendré que hablar sola en el centro comercial… ¿ ¿Me obligarás a pasear por allí con un maniquí arrastro por todo el centro comercial?

-No habrá mucha diferencia…Yo también voy arrastro…-dije intentado mantener mi cara de enfadada.

Entonces la cara de Alice empezó a transformarse, antes de que me diera tiempo a taparme los ojos con las manos. Sus ojos se agrandaron y parecieron torcerse hacia abajo igual que las comisuras de su boca. Su cara se inclinó hacia un lado y hacia abajo dándole un aspecto abatido. Y entonces me miró, con los ojos brillantes y las manos unidas junto a su corazón. No pude evitar recordar al gato de la película de Shreck, y aunque sabía que era una trampa no pude evitarlo.

-Vaale… - dije suspirando- ¡Deja de mirarme así!- casi grité- Iré contigo al centro comercial y no tendrás que llevar a Isabella.

-¡Sí!- chilló, empezando a saltar y a bailar por toda la habitación.

Tanto Edward como Esme nos miraban como en un partido de tenis. A mi y a ella alternativamente. Esme empezó a reírse porque ya estaba acostrumbrada a nuestro comportamiento, pero Edward permanecía con cara de asombro, como si acabara de presenciar la cosa más rara sobre la Tierra. Tal vez los sea…

Alice dejó su baile de pronto y se plantó de un altó delante mía a la vez que se agachaba para ponerse a mi nivel.

-¡Vamos Bellitaaaa!- dijo empezando a pasarme un brazo por debajo de mis hombros y el otro por debajo de mis rodillas.

-¡Nooo!- chillamos Esme y yo a la vez, ambas temiendo por mi vida.

(1)- Betadinees un antiséptico especialmente desarrollado para su uso sobre la piel y las mucosas. – Es un líquido marrón que suele estár en botes amarillos, por si tiene otros nombres.

Esta vez si que he tardado! LO SIENTO!

La verdad es que por mucho que lo intenté, este capítulo no me gusta como me quedó, creo que me quedó un tanto extraño. Sobre todo el final.

Intentaré actualizar más pronto esta vez…, que esta vez me he pasado..xD

Bueno, quería agradecer las alertas, favoritos y reviews! Gracias a:

annimarie

RebEeca Cullen

Damy Cullen

Karinita Cullen

Ilovetheicecream

Lo siento si me olvido alguno. Pero gracias, gracias! Cuantos más reciba más pronto actualizaré…jusjus.

Besos pillos

Susurrodeviento