Bueno este capitulo no es muy significativo dentro del fic, solo es un abre boca de lo que será el siguiente... Espero les guste, disculpen por lo de Rose pero como les dije ya lo solucionare y espero les guste...
¿Review? esperaré sus opiniones
Capitulo 6
Un nuevo comienzo
Vivir se había convertido en una tortura, aunque desde los últimos meses Scorpius había tratado de superar todo le era imposible el dolor no se iba. Seguía allí matándolo cada segundo, se sentía un maldito por no poder salvarla, por no hacer nada. Al principió se sentía molesto con el mundo sobre todo con su padre por hacerle eso, pero después comprendió él porque.
Con el pasar del tiempo Scorpius se iba uniendo más a los padres de Rose y a su hermano, compartiendo y superando ese dolor juntos, al igual que con Lyna y Albus su relación era más fuerte los consideraba sus hermanos.
A sus 21 años trabajaba como auror en el ministerio, al principió su sueño había sido el ser sanador pero después de lo sucedido hace cinco años cambio de parecer más aun cuando los Aurores a cargo del caso "ninguno familiar de Rose" no dieron con el cuerpo y con ninguna pista de su paradero. Existía una leve posibilidad de que Rose estuviera viva, esa corazonada la compartía con Hermione y Albus, algo le decía que estaba aun con vida.
Recuerda haber accedido ir a regañadientes a Hogwarts y culminar su 6to y 7mo año, su madre después de tratar repetidas y fracasar recurrió a sus amigos que lo chantajearon o al menos eso creía, Lily y Lysander recibieron una beca para recibirse como Aurores en la academia en Estados Unidos, una oportunidad que debían aprovechar. Albus por otro lado se recibió como Inefable, un sueño que tenía desde su infancia y su amiga Lyna era sanadora.
Hasta los momentos solo se había hecho cargo de muchos altercados con magos tenebrosos, salvo a muchas personas de padecer la tortura y la muerte en manos de ese grupo de desquiciados. Aunque no había podido dar con el líder en repetidas ocasiones lo encaró demostrando ser uno de los Aurores más fuerte de sus tiempos. Pero a él nada de eso le importaba, en su mente solo existía una cosa, la promesa de encontrar a los malditos que comenzaron con todo eso. A pesar del poco tiempo de recibirse como Auror era parte importante dentro del grupo, siendo así el segundo al mando después de James Potter. Sus decisiones eran igual de importante que la de su jefe directo.
En estos momentos se encontraban en la madriguera hogar actual de Victoria y Teddy Lunpin que después de la muerte de sus abuelos habían decidido vivir allí, manteniendo viva la promesa de que se mantendrían unidos como familia a pesar de todo lo malo que ha sucedido. La muerte de ellos también le había dolido, Molly Weasley tras la pérdida de Rose cayó en la depresión y todos los años junto con ella, meses después murió y no tardo mucho Arthur Weasley en morir también.
- Buenos Días Scorpius –saludo alegremente Hugo- ¡bienvenido!
- Hugo, que bueno verte –lo abrazó y él le correspondió.
- ¿Cómo va todo con mi primo? espero pronto estar con ustedes me faltan tan solo meses –suspiró derrotado.
- Todo bien, esta semana no ha sido movida –sonrió más no llegaba a sus ojos.
Lyna y Albus hicieron su entrada a la cocina de la madriguera discutiendo como era común en ellos, tenían una hija de 2 años llamada Rose en honor a ella.
- Scor –gritó Lyna emocionada, aunque su amistad seguía como siempre eran pocas las veces que se le veía.
- Hola, ¿Cómo están? por cierto ¿nunca paran de pelear? –esa pregunta fue más para Hugo que para ellos.-
- ¡Ja! ya deseo que paren, pelea hasta porque sale el sol o la luna –dijo en tono divertido.
- Cállate Hugo –Lyna le lanzo una mirada reprobatoria que hizo estremecer a Hugo- estamos bien Scor, Rose durmiendo.
- ¿Qué tal amigo? –preguntó Albus interesado.
- Mejorando o tratando de mejorar –dijo exhalando un suspiro.
- Poco a poco Scor –lo abrazó Lyna.
- Por cierto Scor, Lily se comprometió con Lysander –Albus río al decir eso recordaba a su hermanita en Hogwarts y trataba al gemelo Scamander con odio.
- ¿Sí? Vaya Lily ya no es tan pequeña –respondió sorprendido.
- Dentro de un par de semanas viene, pidieron traslado para Londres –dijo con anheló su amigo.
Después de un rato de charla Scorpius debía ir al Ministerio tenía una reunión con James y no podía faltar. Subió rápidamente hasta el cuartel de los Aurores, James lo esperaba impaciente cosa que extraño a Scorpius pero cuando supo él porque no pudo evitar sentirse emocionado, esperanzado y nervioso. Al parecer él tenía razón ella podría estar con vida, le comentó que tuvo una charla interesante con Lily y su jefe el Auror Grint estaba interesado en el caso.
- Te pido por favor que te mantengas al margen, aun no es seguro… -no le permitió seguir.
- Eso lo sé, discreción es mi segundo nombre –bromeó el platinado, aunque por dentro estaba emocionado.
*****
Dos semanas atrás:
Las calles atestadas de gente en Nueva York era lo que más le molestaba a la pelirroja, su jefe y amiga la castigaba de esa manera cada vez que solía equivocarse pero esta vez no era un simple castigo esta vez era por "placer" como su amiga le había dicho. Lysander caminaba junto a ellas un poco incomodo, ¿Cómo no estarlo? pensó Lily para sus adentros, salir de compras ese era su pesadilla.
- Lia, por favor apiádate de nosotros –suplicó cansada- quiero sentarme, tomar una soda y charlar un rato.
Lia Grint la observaba con una sonrisa burlona en los labios, ella era alta, pelo negro y ojos azules, su piel blanca hacía resaltar el color de sus ojos, pero lo que más resaltaba de ella aparte de su físico único y hermoso era su forma de ser. Lia Grint tenía la habilidad de cambiar su temperamento tan rápido para volver a la tranquilidad que siempre demostraba y encontrar las más hábiles respuestas.
Puso un dedo en su barbilla como si lo estuviera pensando y Lily se sintió morir ¿Es que no se cansaba de hacerlos sufrir?
- Está bien, además tengo hambre –ambos suspiraron aliviados mientras se acercaban a un café.
- Lia, eres de lo peor –la aludida se río a carcajadas consiguiendo que varios de los presentes la miraran divertidos y otros contrariados, Lily la fulminó con la mirada siempre hacía esa clase de espectáculos sin importarle nada.
- A veces me recuerdas a un amigo que tengo en Gran Bretaña –rugió molesta.
- Vaya debe ser lo mejor –respondió con una sonrisa.
- Engreída –los tres rieron, la verdad es que Lia pocas veces se comportaba así.
Ella vivía con sus dos amigos en Manhattan muy cerca del ministerio norteamericano, aun recordaba cuando llego a la academia. Lysander solo le faltaba un año por graduarse al igual que a Lia, pero lo que más le impacto a la pelirroja es que vivían juntos, no entendía como dos personas podían vivir juntos sin ser pareja pero después comprendió que ella no estaba interesada en algo más que una amistad. Al cabo de unos meses le propusieron vivir con ellos y allí fue donde comenzó a surgir una solida amistad con Lia Grint y el noviazgo con Lysander.
El teléfono celular repico sacando a Lily de sus pensamientos, miró el identificador de llamadas y vio el nombre de su hermano.
- James ¿a qué se debe esta sorpresa? –preguntó Lily con una sonrisa.
- Hola hermanita ¿sorpresa? me ofendes siempre te llamo –Lily sonrió- bueno te llamo para preguntarte sí vas a pedir traslado a ¿Gran Bretaña? papá te extraña y ni hablar de nuestra madre.
- Esa es la idea James –suspiró triste- quiero estar con mi familia, pero me dolerá dejar amigos atrás –dijo mirando a los ojos a Lia y esta sonrió.
- También te he llamado por otro motivo –suspiró abatido- hace pocas horas un auror del extranjero estaba inspeccionando el campo de quidditch de Hogwarts y descubrió datos interesantes que a los Aurores que se encargaron del caso de Rose ese día se les paso por alto –se detuvo al ver la cara de sorpresa de Lily.
- Me quieres decir que la corazonada de Tía Hermione y de… -fue interrumpida.
- Lo es, allí hubo claros signos de magia avanzada, no solo referirse al fuego demoniaco sino a la utilización de un portal -pero James de pronto se tenso o al menos eso vio Lily desde su celular- Albus ha intentado ayudarme pero esos malditos inefables no quieren cooperar.
- No cooperan porque no sabe cómo hacerlos cooperar –susurró Lia ganándose una mirada reprobatoria de parte de Lily.
- ¿A qué te refieres? –preguntó rápidamente.
- Se niegan hablar, a ayudarnos insisten a cada segundo que si no somos Aurores de Misterio jamás hablaran –gruñó su hermano- saben que no tenemos ni el primero son detestables –un cuaderno salió volando desde su oficina y él lo esquivo ágilmente- Oh vamos Albus sabes que no me refiero a ti.
Lily lo observaba excusarse con una sonrisa en los labios, extrañaba esas pequeñas riñas con sus hermanos aunque en realidad fueran de broma, de pronto Lily dejo de sonreír.
- James un segundo –casi grito de la emoción- Lia, por favor –dijo suplicando mientras al otro lado de línea Albus y James la observaban sorprendidos.
- ¿Qué? –se limitó a responder.
- Ayúdanos, si esto es una forma de encontrar a Rose quiero aprovecharla, quiero saber si está viva o en realidad murió amiga ¡por favor! ayúdanos –Lia arqueo una ceja, no estaba muy convencida.
- Potter, no sé absolutamente nada de ese caso –titubeo al decirlo.
- Toma, habla con mi hermano –le pasó el teléfono, al principio Albus y James quedaron boquiabiertos "¿ella es el auror Grint? ¿era una mujer?" se preguntaron al mismo tiempo.
- Eh, bueno esto es extraño… ¿escuchaste todo lo que hable con Lily cierto? preguntó James.
- Ciertamente, los escuche –esa era una de sus cualidades, responder no más de lo necesario y ser sería en su trabajo- Ahora lo que no entiendo es porque esos estúpidos aun no acatan la ley…
- Aquí estamos en plena entrada a una tercera guerra mágica, hay muchos magos tenebrosos y quieren matar a todo hibrido y muggle se les pase por el frente –respondió rápidamente- por eso los inefables jamás cooperaran excepto Albus que es mi hermano y me cuenta lo suficiente o por lo menos lo que puede con el hechizo que tiene.
- Bueno lo pensaré, hablare con Lily sobre esto y ella te dará mi respuesta –ambos asintieron y la llamada se corto.
Lily estaba asustada en un arranque de felicidad había cometido el error más grande, recomendar a su amiga y ahora no podía siquiera mirarla a los ojos. Lysander por su parte observaba la escena divertida, se avecinaba una pelea o una sorpresa de parte de su amiga. Para sorpresa de ambos, Lia tomo su mp9 y se dejo caer en el asiento.
Media hora después se levantó y emprendió camino, ambos se miraron a los ojos y la siguieron hasta un callejón, aun escuchando música extendió ambas manos para hacer una aparición en conjunto. Al llegar al departamento fue directo a la cocina
- ¿Está molesta? –preguntó Lily nerviosa.
- No lo sé, creo que es mejor… -no siguió porque Lia había aparecido con unas tazas de té.
- Soy todo oídos ¿Qué le sucedió a Rose? –preguntó Lia sin dejar de mirarlos.
- Bueno –suspiró Lily comenzando a temblar, cosa que no paso desapercibida por su amiga- Rose Weasley era o es, no lo sé, mi prima… hace cinco años durante un juego de Quidditch en Hogwarts fuimos atacados por magos tenebrosos –a ese punto Lily se le había quebrado la voz.
- Nosotros estábamos muy lejos ayudando en lo que podíamos con los alumnos de primero y segundo, todo era un revuelo extraño parecía ser una guerra –recordó Lysander.
- Es cierto, lo último que recuerdo es ver a Rose alcanzada por las llamas del fuego demoniaco –Lia abrió los ojos desmesuradamente- pero nunca se encontró su cuerpo, nunca vimos algo de sus pertenencias, nada y la respuesta que nos dio el auror encargado fue que todo había sido destruido por el fuego.
- Un minuto… ¿fuego demoniaco? pero ¿dónde demonios aprendió eso? –dijo Lia indignada- el fuego demoniaco como mínimo deja los restos del cadáver si es apagado a tiempo.
- No duró mucho sobre Rose, fue al menos unos cinco minutos –acotó su amigo.
- No es suficiente para convertir en cenizas a una persona –susurraba más para sí misma que para ellos- Muy bien, este caso califica en mi lista –les guiño un ojo y se retiró.
Actualmente
Estaba retrasada y todos esperaban ansiosamente la llegada de su hija a la madriguera Albus, James, Harry y Ginny eran los más emocionados seguidos de Ron, Hermione y Hugo, el resto de la familia estaba allí. Las llamas comenzaron a tornarse verdes, de ellas surgió una figura masculina.
- Lysander querido, bienvenido –Ginny lo recibía con un cálido abrazo que respondió gustoso, segundos más tardes Lily aparecía entre las llamas verdes.
- Mamá –gritó emocionada y la abrazó, todos estaban contentos.
Charlaban emocionados por tenerla de vuelta, la verdad es que Lily la pasaba de maravilla en Estados Unidos pero extrañaba esa calidez que solo su familia podía darle.
- Estas hermosa, primita –dijo George sonriente.
- Gracias –dijo sonriente.
- ¿Cómo va todo en América? –preguntó su madre.
- Perfecto, nuestro grupo es el mejor –sonrió con suficiencia.
- Vaya las malas juntas con Grint te están afectando –ironizo Lysander.
- Oh cállate amor, sabes que nuestro grupo es único, además estoy muy agradecida con Lia por permitirme entrar cuando ningún otro grupo especialista me quería aceptar –dijo con una sonrisa.
- ¿Lia es el nombre de Grint? –preguntó Hugo entre sorprendido y divertido ¿Tenía nombre de mujer?
- Las llamas verdes indicaron que la persona que esperaban había llegado al fin, una mujer apareció dejando sin aliento a todos los presentes. Ella tenía un porte y una elegancia envidiable hasta para un Malfoy, paseo su ojos por todos los presentes y les dedico una sonrisa.
- Familia ella es mi jefe, Lia Grint –la presentó alegremente mientras les lanzaba una mirada para que reaccionaran.
- Un placer –dijo sonriente, avanzo a paso decidido hasta los Potter- su hija habla mucho de ustedes.
- Lia, bienvenida –la abrazó Ginny saliendo de su sorpresa.
- Creo que no me esperaban ¿o sí? –preguntó sonriente.
- Nada de eso Lia, todos pensaban que eras un hombre –toda la familia le lanzó miradas de odio a Lysander.
- Oh, no sería la primera vez –se río a carcajadas acompañada de Lily y su novio.
Lia había logrado romper el hielo con la familia y los invitados, eso era muy común en ella por ese motivo su tío George congenió con Lia rápido.
- Y dinos ¿Ese es el uniforme que utilizan los Aurores? –preguntó Harry alarmado y Lia sonrío pícaramente.
- La verdad Señor Potter este uniforme lo utilizó yo y nadie más en toda América –todos abrieron los ojos de par en par- ser un Auror y Inefable a la vez te da ventajas sobre que vestimentas deseas usar.
- ¿Eres… eres inefable? –esta vez fue el turno de James para sorprenderse.
- Así es –dejo de sonreír y miró a James fijamente- necesito ver el terreno, estudiarlo.
- Sígueme –ella asintió, pero James tenía en mente desaparecerse y aparecer en el pueblo de Hogsmeade quería ponerla a prueba a ver si era lo que le habían dicho.
- Oh que tonto, el fue… -se apresuro a decir Lily, se sorprendió a verla tomar su varita y desaparecer.
- ¿Se molesto? –preguntó Hermione preocupada.
- No, lo está rastreando –Lily se encogió de hombros- es difícil escabullirse de Lia cuando está comienza a rastrarte más aun cuando ya tiene su olor.
- Por años le he pedido que me enseñe eso –dijo con tono ilusionado Lysander.
Después de un rato muchos de los presentes se habían marchado a sus respectivas casas y trabajos, Lily se quedo charlando con sus padres y alguno de sus primos. Se sentía feliz y a la vez triste por volver, ese vacío que dejo Rose jamás volvería a llenarse al menos que las suposiciones de su hermano y las de Scorpius sean ciertas.
- ¿Por qué has vuelto? –preguntó de pronto George bajo la mirada reprobatoria de sus tíos- hay un motivo atrás de todo esto ¿cierto? –Lily se maldijo internamente al ver que su primo hacía conjeturas y estaba en lo correcto.
- No les puedo mentir, hay una posibilidad de que Rose aun este viva –la cocina quedo en silencio así que decidió continuar- es por ello que Lia está aquí, es una de los mejores Aurores de toda América, no tiene igual, ella es una excelente rastreadora.
- Brillante al momento de un duelo con magos tenebrosos y ni hablar de su habilidad en vuelo, es casi igual de buena que Scorpius –opinó Lysander.
- ¿Es eso cierto? ¿hay posibilidades? –Lily asintió.
- Pero te pido por favor papá que no hables con Hugo o mis tíos, no queremos dar falsas esperanzas –sus padres asintieron, sabían que era lo mejor.
Por otro lado James estaba seguro de haber evadido a Grint pero esta apareció minutos después a su lado, le felicitó por conseguirle y comenzaron a caminar hacía el castillo. Al principio se mantenían en silencio por todo el camino pero luego James decidió romper el hielo.
- Grint, ¿Por qué decidiste ser auror? –ella lo miró a los ojos y sonrió.
- Bueno al principio ni sabía que era bruja pero cuando ya pude poner en orden mis ideas me decidí por Auror –le respondió como si fuera lo más normal.
- Cuando dices que no sabías que eras bruja ¿Te refieres a cuando eras niña? –preguntó interesado.
- No exactamente, de mi niñez y parte de la adolescencia no recuerdo absolutamente nada –dijo encogiendo sus hombros.
- Eso le extraño a James, ¿Cómo una persona puede expresar tanta calma cuando no puede ni recordar su pasado? el rostro de Lia Grint era sereno, transmitía calma y seguridad pero sus ojos no reflejaban nada era como estar al lado de una persona sin alma.
- ¿Nunca supiste la razón? –Lia se detuvo y lo miró a los ojos con el ceño fruncido.
- Tengo una maldición y de ella una marca –se comenzó a quitar la capa de cuero negro y recogió su cabello por todo su cuello y al parecer parte de su espalda estaba marcada por una línea negra con espinas como los tatuajes muggles.
- No han intentado devolverte la memoria –atinó a preguntar.
- Si, las tres primeras semanas –gruño molesta- nada digno de recordar.
- Ya llegamos, ¿sabes volar? –preguntó con una sonrisa.
- ¿Es broma? Volar es mi segundo nombre.
James desapareció y un segundo después trajo consigo un par de escobas –Te reto hasta el campus- le dijo y ella acepto. Comenzó a correr y monto la escoba elevándose a gran velocidad, mientras James trataba de seguirla algo jamás iba a lograr porque aunque montara una escoba vieja sabía manejarla bien y sacar de ella en 100%. Se dirigían al campo de Quidditch cuando Lia gritó a James que se detuviera.
- A tan solo metros del suelo se bajo de su escoba y se acerco corriendo al lugar, James la observaba extrañado.
- Este portal tiene más de cinco años abierto –dijo con excitación en su voz.
- ¿Cómo puedes verlo y yo no? –James estaba desesperado, pero pronto llego su respuesta Lia le lanzó un pequeño frasco- ¿Qué es esto?
- Bébela, te llegaran diferentes olores y colores –explicó rápidamente- lo que tengo en frente de mí es algo gris y con olor a muerte.
Al principio James sintió que esto no era una buena idea pero la curiosidad pudo más que cualquier cosa, la tomó y miles de colores en forma de línea aparecieron ante él.
- Debes concentrarte Potter, busca dentro de todos los colores el más opaco y deprimente –explico- al principio cuesta pero estoy segura que lograras encontrarlo.
- Es nauseabundo, tantos olores que marea ¿Tú tomas a cada rato esta poción? –preguntó mientras apoyaba su cuerpo en el árbol más cercano.
- Lo hacía después de unas cuantas semanas logras acostumbrar tu vista y olfato a los efectos de las pociones –explicó con naturalidad- ahora intentare entrar en el portal a ver a donde llega espera aquí, se pondrá peor –hizo referencia a los efectos de la poción.
Lia se acerco al lugar y una energía fuerte la succiono, se sentía morir en ese lugar ella normalmente manejaba bien las apariciones pero esta no era una común. No sabía cuánto tiempo tenía allí metida lo único que deseaba era salir, le dolía mucho, no respiraba ¿Qué era eso? segundos, minutos no lo sabía pero se sintió en la gloria cuando pudo respirar nuevamente.
Se encontraba en una especie de bodega o al menos eso lograba reconocer, le extraño muchísimo darse cuenta que el lugar estaba abandonado ya que no existía actividad humana recientemente, recorrió el lugar rápidamente en busca de alguna pista o indicio de Rose. Después de tanto caminar y no encontrar nada decidió buscar una salida a ese lugar tan deprimente, vio una ventana a lo lejos.
Cuando se disponía a salir una especie de capa llamo su atención, la penda estaba desgastada y rasgada apenas si podía notar sus colores aun así decidió que era buena idea llevarla consigo. Se sorprendió reconocer la ubicación del ese lugar, se encontraban en Nueva York cerca del rio Hudson.
Rose Weasley fue traída a este mundo, puede estar a merced de las personas que la secuestraron o pudo morir ese mismo día en ese lugar.
