Disclaimer- No me pertenece ningún personaje, sólo la historia que véis..xD

Summary-Bella, cuando eran pequeños, sin conocer a Edward nada más que de vista le dijo algo de lo que más tarde se arrepentería. Al día siguente él ya no está. ¿Qué hacer ahora para arreglarlo? ALL HUMAN

Chapter 8

Me levanté escuchando la "tos" (risa) de Alice. No me digné a mirarla por varias razones: la primera, bastante me costaba controlar mis propias expresiones faciales como para añadirle aún encima el plus de ver la cara de Alice riéndose; dos, los hospitales me ponían nerviosa y no podía evitar tener escalofríos de entrar en la consulta; y tres, aún seguía medio atontada por el golpe como para hacer dos cosas al mismo tiempo: iba a centrarme en caminar despacito y en línea recta.

Seguí al Dr. Walrus, sigo sin acostumbrarme a su nombre, hasta su consultorio, que era una amplia habitación blanca y sosa, como la mayoría, y con todos los artilugios médicos que suelen haber. Sí, me luzco en las descripciones.

-Señorita Swan- me dijo con su profunda voz- Siéntese en la camilla, por favor.

Me subí a la camilla haciendo uso de una agilidad portentosa en mí, ya que sólo podía usar una mano para impulsarme, la otra estaba sosteniendo la gasa contra mi cabeza, y asombrosamente me subí con facilidad. Por supuesto, este hecho pasó desapercibido tanto para el doctor Walrus como para la enfermera que estaba también allí.

-Bieen…Señorita Swan…por lo que veo en su informe tiene un golpe en la cabeza. –dijo acercándose. Sacó una "linterna" para comprobar si mis pupilas eran reactivas y si seguía el movimiento de la luz con los ojos.- Bien- murmuró cuando lo comprobó- ¿Se quedó usted inconsciente?

-Ehm…sí…dos veces…-contesté.

-¿Dos veces?- preguntó preocupado, haciendo que su bigote se frunciera y semejase ser un gato furioso.

-Sí…-respondí, ya mortalmente asustada- cuando me golpeé contra la mesa y al ver mi sangre… ¿Por qué? ¿Es grave?

-Eso depende del tiempo que permanecieras inconsciente…. ¿Cuánto tiempo estuvo usted?

-Eh…la verdad…es que no lo sé- dije tragando saliva. Podía deducir que había sido poco tiempo, porque Esme estaba en casa, pero...bien podían haber sido 10 o 15 minutos inconsciente… ¿eso sería mucho?

El Dr. Walrus, me miraba cada vez más preocupado, y en este momento no podía deducir a qué se debía.

-Pero podría preguntar a las personas de fuera, creo que ellos sí lo saben…-dije apresuradamente.

La enfermera, escuchando esto, salió por la puerta, supongo que a preguntarles a los chicos. Por su parte, el doctor seguía frente a mí.

-Bueno, jovencita, retire su mano de la frente.

Hice lo que me pidió, y pude ver que la gasa de mi mano estaba bastante llena de sangre. Luché con todas mis fuerzas por no ponerme melodramática. Sólo era sangre, y tampoco debía ser tan grave, me sentía relativamente bien, a decir verdad.

-Uh…-murmuró- Éste fue un buen golpe….

Comenzó a limpiarme la herida con un producto y con un algodón. Y…tan pronto acabó…Sacó la aguja. En mi cabeza comenzó a sonar la música típica de las películas de terror en las que suena un órgano en una habitación con eco. La aguja se parecía más a los anzuelos que se usan para pescar que a una aguja de la normales. Pude ver como se acercaba hacia mi cara, lentamente, mientras mi vista se desenfocaba de todo lo demás que no fuese la aguja. Podía sentir el sudor de mis manos, a mis ojos agrandarse….

¡Pum! Se escuchó la puerta cerrarse bruscamente, haciendo que mi vista se desviase hacia la enfermera, que acababa de entrar.

-El joven de fuera, que estaba presente, dijo que no estuvo ni un minuto inconsciente.

-Uhm…-murmuró pensativo el doctor- Creo que el asunto no es de gravedad, deberás permanecer aquí media hora más y si en ese tiempo no sucede ninguna reacción extraña, podrás irte. Eso sí, en caso de alguna molestia, visión borrosa, mareos o síntomas similares debes acudir inmediatamente.

La verdad, es que la idea de ir de comprar después de haber estado en un hospital no se me antojaba realmente apetecible…. Tener que aguantar caminatas eternas, numerosos cambios de modelito y la voz de Alice me hacía aterrarme en este momento. Estaba tan perdida en mis pensamientos que no me fijé en el Doctor Walrus estaba ya plantado frente a mi con la aguja ya en mi cara. El ataque de pánico que me entró debió de asustar al doctor, porque se puso a tranquilizarme de inmediato.

-Señorita, simplemente le acabo de aplicar la anestesia, no sentirá nada no se preocupe.

Aferré la sábana que había bajo mi trasero, sobre la camilla, con el fin eliminar tensión por algún lado, y cerré mis ojos fuertemente. Sólo tú puedes seguir temiendo los hospitales después de visitarlos 100 veces al año, eres cliente honorífica, igual que Alice en el centro comercial, suspiró decepcionado mi cerebro.

Suspiré yo también, esperando que las punzadas no doliesen mucho, y en eso que sentí un ligero toque en mi hombro.

-¿Señorita?

Abrí los ojos extrañada.

-Ya he terminado- continuó el médico.

¿Ya?

-¿Ya?- me salió en voz alta.

-Sí, ¿ve? No debería temer tanto a los médicos- me dijo con una sonrisa que asomaba oculta bajo su enorme bigote. Se acercó a su escritorio y escribió en un papel.

-Le receto estas pastillas, debe tomarlas como mucho cada 2 horas, en caso de que le duela mucho la cabeza, ¿de acuerdo?

Asentí aún desconcertada.

-Ya puede irse, señorita- me recordó al ver que seguía aún sentada ahí.

-Ah, sí.-dije bajándome con cuidado. No quería provocar un nuevo accidente. La última vez que me quedé pasmada con algo (con un escaparate de la librería en concreto), no me di cuenta de que había una alcantarilla en la calle, y seguí caminando tan tranquila, cayendo por el dichoso agujero y rompiéndome el tobillo. Desde aquella iba mirando todas las posibles cosas asesinas de la calle; Alice solía decir que parecía una psicótica paranoica. Puede que sea cierto.

Me giré para despedirme de doctor Walrus, que finalmente no había resultado tan… extraño, como me había imaginado, y me lo encontré peinándose el bigote con un peine, haciéndosela raya al medio y peinando a un lado y al otro a la vez que se miraba en un espejo. Retiro mi anterior pensamiento.

-Eh…Muchas gracias, y pase un buen día.- le dije intentando sonreír con lo que pareciese una sonrisa amable. Lo máximo que conseguí fue una mueca extraña similar a la de Joker.

Abrí la puerta con prisa y me dirigí a la sala de espera. Edward se encontraba de nuevo leyendo el periódico, en este momento su cara mostraba una mueca de ligera molestia. No sabía si suponer que era por tener que esperarme o si era por Alice. Alice, por su parte estaba escribiendo como una loca en una libreta floreada. A saber. Ninguno se percató de mi presencia. Me dieron ganas de probar cuanto tiempo eran capaces de ignorarme si me ponía a hacer el memo delante de su cara. Me abstuve de probarlo al ver que había más gente en la sala de la que antes había.

-Hey, chicos…- dije en voz baja para no molestar al resto de gente.

Alice me ignoró completa y absolutamente, centrada en lo que estuviese haciendo. En cambio Edward alzó la mirada como preguntando: ¿qué quieres? Me quedé mirándole fijamente sin saber que decir ni como actuar. Tenía una mirada digna de sala de interrogatorio, me estaba poniendo terriblemente nerviosa, como si me estuviese cuestionando si había asesinado a alguien.

-Eh…- salió de mi boca.

Su mirada se alzó entonces hacia mi frente y pude ver que su ceño se fruncía mientras observaba lo que suponía que serían los puntos. Su mirada se suavizó y dijo:

-Parece que no es tan grave como pensábamos…-dijo en voz baja.

Aproveché esa oportunidad que se "dirigía a mí" como sedienta en el desierto.

-Oh, no, me dijo eso mismo…Pero que si me encontraba mal que volviese…- me miró asintiendo, y desvió su mirada, supongo que dispuesto a desviar la conversación. -¿Se ve muy mal?

Alzó la mirada de nuevo, y pude ver que una ligera sorpresa pintada en sus facciones, como si se sorprendiese de que le hablase de nuevo. Extraño.

-Eh…- empezó a hablar un tanto descolocado, como forzándose a contestarme- Pues…pues no, sólo se ve un poco rojo ahora, pero…te lo cosieron bien…-dijo disminuyendo cada vez más la voz, como si no supiese como continuar.

-Ah, vale, gracias…

Me percaté por el rabillo de que Alice ahora nos miraba como en un partido de tenis, con cara analítica.

-¿Alice?-le pregunté con una ceja alzada.

-¿Sí?-preguntó con cara inocente.

-Deja de mirarnos como si fuésemos un experimento de laboratorio.

Abrió los ojos lentamente hasta alcanzar su máxima plenitud, enfatizando sus ojos de un profundo color negro.

-Ohhh…Experimento. Vamos al centro comercial. Los tres. Sin excusa.- dijo señalándonos a ambos.-Se me acaba de ocurrir un súper proyecto y necesito modelos.- su cara ahora parecía la de una persona con los efectos de una docena y medio de red bull.- ¡Debemos ir!

-Pe-pero Alice… ¡que me acabo de abrir la cabeza!- le dije un tanto enfadada.

-A ver, Bella, como recompensa podrás ir a la librería, ¿vale?-dijo con voz de condescendiente, como si me estuviese haciendo un gran favor- Es una pérdida de tiempo, en vez de estar conmigo, peero…- murmuró en voz baja.

-Yo preferiría no ir- intervino esta vez Edward. Ambas nos giramos a mirarlo.- No me gusta estar en centros comerciales, es agobiante. Y menos comprando ropa…-susurró esto último.- Sé que te dije que iría pero…puff…es aburrido.

La cara de Alice pasó a estar seria, con sus labios fruncidos.

-¿Aburrido?- dijo con la voz más aguda de lo normal- Nunca has ido conmigo, así que no lo sabes.- puso su dedo pensativamente en su barbilla- Mira…Si te aburres, permitiré que te vayas, y Bella se probará el doble de ropa cubriendo tu lugar, ¿vale?

¿ Es que quiere matarme?

Edward parece que pensó algo similar porque abrió los ojos sorprendidos, y se quedó mirando a Alice, supongo que cuestionándose su salud mental. Normal. Suspiró finalmente, rindiéndose ante el enorme poder de manipulación de Alice. Y a mi se me cayó el cielo encima.

-De acuerdo, pero sólo para que no tortures a Bella, no creo que sea necesario que vuelva al hospital.

Yo me encontré a mi misma con la boca abierta, y la cerré cuando me percaté de eso. ¿Me está ayudando con Alice?

-¡Síiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!- gritó Alice, olvidándose completamente de que estaba en un hospital, y probablemente provocando varios infartos en los enfermos de la planta (y rotura de tímpanos en los que estábamos en la sala de espera). Y echó a correr. Dejándonos plantados en la sala de espera.

Miré a Edward totalmente desconcertada, y cuando el se percató de mi mirada (seguía mirando por dónde se había ido Alice) se giró, también desconcertado, y no pude evitar contener la risa que se me escapó de los labios al ver su cara. Y lo más sorprendente, es que él también me sonrió, una sonrisa pequeña, pero una sonrisa. Parece que avanzamos algo.

Bueno, he tardado más de lo previsto, porque este capítulo no me ha gustado nada, pero nada de nada, es el que menos me gusta de todos…Pero bueno, no se me ocurrió la forma de mejorarlo. xD

Gracias por las alertas, favoritos, y los de reviews! ^^ Realmente animan! xD

A:

* Damy Cullen

* - Dulce Amor- ( gracias además por la idea que me diste, basada en "cierta situación" real) xD

* Paolita93

* Kaprii Mellark Strawwberries

Besos pillos

Susurrodeviento