Hola a todos, disculpen la tardanza pero me sentía un poco desmotivada a causa del trabajo, el cansancio y todo eso... pero aquí les traigo la segunda parte del capitulo 7... Tambien quiero aprovechar y preguntarles si les esta gustando la historia? el ritmo que lleva? o no... me gustaría saber su opinión es super importante para cada escritor ya que por ustedes es que uno se motiva más y más...

Espero sus review y por sobre todo espero que les guste....

Capitulo 7

Parte II

- ¿Por qué no termina de convencerme que Rose Weasley está muerta Lucius? Espero no me hayas mentido rubio de pacotilla porque sino tu familia muere –la voz de Maya destilaba ira, su mirada lo fulminaba.

- Sabes muy bien que sería incapaz de mentirte y traicionaros a todos, Rose Weasley murió y gracias a ello se está desatando otra guerra que esperamos esta vez ganar –Lucius utilizó su particular forma de arrastrar las palabras y una seguridad que dejo atrás las dudas de Maya.

Pero Ranus no podía confiar en él, más de la mitad del cuerpo de Aurores la está buscando y trajeron a una de las primeras Auroras Inefables del mundo mágico a Gran Bretaña para buscarla e investigar.

- Muy bien Lucius por esta vez lo dejaremos pasar –dijo Ranus- pero si descubro que todo esto es una mentira te juro que ni tú, ni tu familia y nadie que este emparentado contigo volverá a ver la luz del día –su voz era macabra y molesta a la vez.

- No te preocupes, no pasara –Lucius se mantenía firme e inquebrantable.

Después de esa guerra su hijo Draco había cambiado de a poco su forma de pensar, era enfermiza y asquerosa la idea de que aceptara esas estúpidas convicciones. Poco a poco su apellido se iba limpiando aun con prejuicios y muchas habladurías por parte de las personas que los rodeaban, los Malfoy's aun no eran de fiar para muchas personas en el mundo mágico, pero aparentar era su mejor arma. La máscara que mantenía a diario con las personas, su familia y hasta con él mismo se hacía cada vez insoportable, mentir, fingir eran sus mejores armas.

- Eso espero Lucius, eso espero –Ranus se giro para luego desparecer.

****

Una vida llena de recuerdos, ese era su castigo "recordar" los momentos vividos desde que piso por primera vez la estación King Cross, cuando los conoció, cuando fue elegido Gryffindor y no Slytherin, sus abrazos, palabras de aliento, sus besos… Recordarla definitivamente se había vuelto un castigo, un castigo que estaba dispuesto a cumplir a como dé lugar porque su recuerdo lo mantenía vivo y gracias a ello aun tenía esperanzas de que algún día encontrarla viva.

Lía Grint le dio esa esperanza que tanto buscaba, escucharla ese momento decir que Rose puede estar viva lo lleno de vitalidad. Pero había algo en ella que lo turbaba, su mirada destilaba ira y odio que no cree ser merecedor.

- Buenos días James, Albus –saludo rápidamente.

- Scor, ¿Cómo estás? –preguntó un poco incomoda Noila.

Solo se limitó a mirarla con odio presente en sus ojos, cuando se disponía a responder un sonido lo distrajo, observo con detenimiento como Lia sacaba de su bolsillo un celular y palideció por unos instante y luego esbozo una sonrisa radiante.

- Violeta –dijo emocionada- hasta que por fin te dignas a llamarme hermana.

- No seas exagerada ¿Dónde te encuentras? –preguntó la voz en el teléfono.

- En Londres, tu ¿donde estas? –su voz era de emoción contenida.

- Lia, creo que será mejor que te llame luego –comenzó a decir la voz en el teléfono- tienes trabajo y no voy a interrumpir, hablamos luego –se corto la llamada y la cara de Lia era un problema.

- Por Merlín, es única –decía entre risas, pero tan rápido como su buen humor había llegado cambio cuando se percato de las miradas curiosas- Es hora, ¿podemos estar en tu cubículo?

- Ehh, claro vamos –dijo James titubeante.

Por más que revisaron esos papeles parecía estar todo en orden, ningún rastro de magia oscura y eso para los Potter era decepcionante. Por otro lado Lia y Scorpius mantenían la seriedad y persistencia que ninguno de ellos parecía tener, de pronto, Lia sonrió.

Al parecer alguien está tratando de cubrir rastros de esos acontecimientos con un hechizo, no muy efectivo debo acotar –su tono era arrogante y a la vez emocionado.

- ¿A qué te refieres? –esta vez fue el turno de Scorpius de hablar.

- Para los inefables al momento de acatar una orden de ocultar una información realizan una serie de hechizos… -no pudo seguir con su explicación.

- Sabemos cuál es el procedimiento así que ahórrate las explicaciones –James soltó una sonrisa burlona, sabía que Scorpius actuaba de esa forma porque Lia de cierto modo actuaba igual y esa es su forma de demostrar lo pesado que suele ser ese comportamiento.

- Muy bien Señor sabelotodo –le respondió con ironía- solo debo conseguir la clave que utilizó dicho inefable.

Esa tarde decidieron salir como grupo, todos estaban animados menos Scorpius pero eso para ellos era normal y habían aprendido a sobrellevarlo. Scorpius se miraba en el espejo, como siempre su imagen era pulcra y ordenada pero algo en él había cambiado, en años anteriores su forma de vestir era muy formal y por sobre todo colores oscuros en su guardarropa pero desde la muerte de Rose no pudo seguir más, él porque siempre lo tenía presente.

Rose bajaba las escaleras con Lyna, en ese momento sintió como su corazón se paralizaba para nuevamente comenzar a latir aceleradamente, se preguntaba a cada segundo el ¿Por qué? Pero eso dejo de importar cuando se acerco con un hermoso sonrojo en su rostro.

- Rose, hija esta hermosa –decía su madre emocionada.

- Tan hermosa como su madre –comentó su padre abrazando a su esposa, sus ojos mostraban lo orgulloso que estaban de su hija.

- Hay papá no seas exagerado –Rose estaba sonrojada.

"Es el ser más hermoso que puede existir" pensó Scorpius con una sonrisa en el rostro que Albus no paso por alto, él sabía que su amigo le gustaba Rose aunque no hacía falta que se lo dijera, se notaba en su mirada.

Después de la cena los chicos decidieron reunirse para charlar alrededor de la chimenea, Albus y Lyna se concentraron en hablar sobre Quiddicht mientras que ellos solo se limitaban a escuchar y sonreír, de vez en cuando participaban en la conversación. Sin embargo, Scorpius tenía su mente en otros asuntos.

Su primera navidad lejos de su hogar, sin su familia a causa de una estúpida pelea de familias, de un estúpido modelo de vida.

- Scor, ¿sucede algo? –susurró Rose muy cerca de su oído.

- Pensaba en mis padres –confesó Scorpius, con ella era tan fácil abrir sus sentimientos.

- Todo estará bien, ya verás como entraran en razón –rodeó sus brazos en su cuerpo brindándole un cálido abrazo, así se quedaron por varios minutos hasta que Rose lanzó una risa nerviosa.

- ¿Qué paso? –preguntó medio adormilado.

- Siempre te gusta vestir de negro –se separo un poco para mirarlo a los ojos- prueba con azul, verde, blanco, rojo otros colores Scor, el negro es muerte.

- Para mí es elegante –dijo mostrando una de sus mejores sonrisas.

- Hay vamos Scor, el negro se utiliza muy poco. Para mí es luto, seriedad, y mucho más –comentó Rose mientras pensaba- ¿sabes? Si muero no quiero que guarden ese luto por mí, detesto ese color.

- No digas tonterías Rose, falta mucho para eso –diciendo eso, Scor la atrajo a su cuerpo abrazándola fuertemente, sus palabras le daban miedo, miedo a perderla.

Recordar las palabras que Rose dijo ese día lo entristecía, no pudo evitar que varias lagrimas rebeldes rodaran por su rostro. Si bien es cierto que ambos hablaban de cualquier tema, la muerte, era uno de esos temas que más asustaba a Scorpius en esos tiempos no por miedo a ella sino por miedo a perder a sus seres queridos, sobre todo a ella. El era caracterizado por ser fuerte pero la verdad es que no podía serlo en ese momento, sintió como toda esa vitalidad y fortaleza que lo acompaño durante toda esa semana lo abandono gracias a sus recuerdos, ese recuerdo en especial ya que gracias a eso él ahora trataba de utilizar ese color única y exclusivamente para el trabajo.

Acostados en un sillón frente a la chimenea se encontraban Albus, Lyna y su hija en silencio, disfrutando de eso que esperaban desde hace días, si desde hace días porque el tiempo para Albus Potter era preciado. Desde que se inició como inefable su tiempo era corto y cuando lo disfrutaba lo hacía en familia.

- Hace tanto tiempo que no estábamos así –susurró Lyna contra su pecho.

- Lo sé, pero Noila pone suficientes trabas en mi camino como para dejar de comer si es posible vivir –suspiró abatido- Las extraño mucho y deseo pasar más tiempo con ustedes, mis dos grandes amores –dijo besando a cada una.

- Nosotras también te extrañamos –hizo una vocecilla graciosa al decir esto- por cierto cielo ¿Por qué estas en casa tan temprano?

- Bueno hoy en nuestras oficinas se aparecieron James, Lily y Lia…

- ¿En serio? ¿Por qué? Pensaba que nadie podía entrar a ese departamento, es decir, ni James –dijo notablemente sorprendida.

- Es cierto pero el punto es que aparecieron y Noila comenzó con su típico discurso de los que ya es famosa para James y sus acompañante, pero Lia no se dejo influenciar por ese parloteo sin sentido –Albus le contó todo a su esposa que lo miraba sorprendida y emocionada a la vez, para cuando termino de contar todo lo sucedido Lyna tenía lagrimas de emoción en los ojos- es posible que este viva pero también que este muerta, te pido por favor no le cuentes a nadie de la familia y si deseas hablar de esto solo con los muchachos.

- Es increíble todo lo que me estas contando, ella es una genio, es única al conseguir esa información por si sola –comentó emocionada mientras secaba sus lagrimas- ¿Cómo tomo todo esto Scorpius?

- Sabes que él nunca demuestra nada, su máscara es difícil de romper al igual que el muro de emocione que mantiene bajo la misma –suspiro abatido- nunca dirá nada.

- Recuerda que el sufrió mucho… nosotros también pero es diferente ¿no crees? –dijo rápidamente al ver la cara de su marido- perder a la persona que amas y aun sentir eso por ella, necesita tiempo para curarse Albus entiéndelo –Lyna rompió en llanto.

- Estoy muy orgulloso de él Lyna no te miento pero quisiera que confiara más en mí, que saque sus emociones y deje de sufrir solo –dijo negando con la cabeza- estoy seguro que no come ni duerme bien.

- Deberíamos hablar con él… -fueron interrumpidos por un sonoro Crack proveniente de la cocina- ¿Quién será a estas horas?

Lyna se quedo en el sillón con su bebé mientras veía a su esposo caminar hacia la cocina, segundos más tarde regresaba con Lily, Lysander muy alegres y Lia concentrada al igual que su esposo en un punto lejano dentro de su casa.

- Chicos ¿cómo están? –Lysander y Lily la saludaron animadamente.

- ¿No detestas que los inefables puedan comunicarse sin hablar? –le susurró a su cuñada un poco divertida por la situación.

- ¿Pasa algo? –se limitó a responder mirándolos.

- Una información que al parecer solo un mago o una bruja con mucho entrenamiento sobre la materia puede descifrar ya que es un tipo de Runas muy antiguas y aunque Lia puede leerlo ese nivel es avanzado para ella –dijo Lysander muy serio.

- Pero ¿logró descubrir algo?

- Si eso es lo que le está informando a Albus –dijo Lily rápidamente.

- Hablaré con James –Albus camino hacia el teléfono pero Lyna lo interrumpió.

- No, yo voy a su apartamento –se giró y se dirigió a Lysander- Ly, ya sabes que debes hacer –no era una pregunta, era una orden después de eso desapareció dejando a todos confundidos menos a Lysander.

- ¿De qué te ríes? ¿Y qué sabes? –le reprocho Lily.

- La verdad es que no puedo decirte nada hasta que Lia vuelva –saco un celular y marco un numero rápidamente.

Bueno… Ly ¿eres tú? ¿Qué haces con el celular de Lia? –dijo la voz en el teléfono.

Jefa yo… -dijo añinamente pero ella le interrumpió.

¡Por Merlín! No me digas así que no me gusta –gruño y Lysander soltó una carcajada.

Está bien Violeta, necesitamos de tus sabios conocimientos aquí.

¿Mis sabios conocimientos? Oh en que problema se metió mi…

En ninguno, te lo aseguro se trata de un caso que necesita de tu rápida intervención.

¿De qué se trata? –preguntó interesada.

De los causantes de la muerte de ellos –al decir eso se hizo un silencio un poco incomodo para ambos.

¿Dónde estás? –preguntó, su tono de voz había cambiado.

Te enviaré la dirección por medio de un plano…

Muy bien apúrate, no tardaré –se cortó la comunicación.

Por otro lado James Potter se encontraba en su apartamento, específicamente en el balcón tomando un poco de Whiskey de fuego mientras esperaba a su visita, se giró y suspiró al notar que todo estaba en penumbras, ser Auror era una de las profesiones más difíciles y solitarias por lo menos para él. A sus 23 años no tenía novia pero si muchas pretendientes cabezas huecas que solo buscaban fama por su apellido, un crack lo saco de sus pensamientos.

- James, disculpa la tardanza yo… -Lia notó algo en su rostro, "tristeza"- ¿Qué sucede?

- Nada, no te preocupes –le dijo con una sonrisa triste en el rostro. Dime ¿Cuál es el problema?

- Bueno… -suspiró- te contaré –dijo tomando asiento- revisando los papeles y expedientes pude notar que Rose no fue la única en desaparecer ¿cierto?

- Eso es cierto, aparte de Rose desaparecieron dos chicas más una Slytherin y la otra Ravenclaw –comentó recordando detalles de ese día.

- Extraño, pero eso no es lo único –dijo pensativamente- hay información oculta que no puedo descifrar.

- ¿Qué tienes en mente? ¿Necesitas algún tipo de ayuda? Tu solo dime y movilizaré…

- Tranquilo James –dijo entre risas- ya debe venir ayuda en camino, vamos –le ofreció la mano y él no tardo en tomarla para luego desaparecer.

De vuelta en la casa de los Potter un grupo de personas esperaba la llegada de Violeta, jefe de Lysander y Lia.

- Ly, ¿la llamaste? –preguntó Lia apareciendo en la sala tomada de la mano de James.

- Sí, dijo que no tardaría –una sonrisa picara se formo en su rostro mientras la observaba. Lia frunció el ceño confundida por la reacción de su amigo pero al darse cuenta a que iba todo se sonrojo como nunca.

- Muy bien, esperemos entonces –dijo tartamudeando.

Al otro lado de la calle una figura bajo una capa caminaba aparentemente despreocupada hacía su destino pero en realidad estaba alerta. Se detuvo frente a una puerta y llamo dos veces, escucho unos pasos acercarse y al abrir la puerta se encontró con un hombre alto de cabellos azabache y ojos verdes que inmediatamente saco su varita ante su presencia.

- Tranquilo, busco a Lia y a Lysander –dijo aun bajo la capa.

- Déjala pasar Albus, es a quien estamos esperando –Albus aun sin bajar su varita le permitió pasar.

- ¡Qué horror! –Lia lanzó un grito exasperado al verla así- tu siempre apareciendo con esas fachas, con razón te temen.

- Pareces un mago tenebroso -dijo Lysander divertido.

- El mejor disfraz y la mejor defensa es que desconfíen y te teman al no saber a lo que se enfrentan, así nadie me molesta –su voz melodiosa lleno toda la habitación dejando a más de uno sorprendido.

Se quitó la capa dejando a la vista a una hermosa mujer, alta de cabellos color azabache ojos azules como el mar, su blanca piel y hermoso cuerpo dejaba a más de uno sin habla.

- Muy bien Lia, no pretendes saludar a tu hermana –le dijo en modo de reproche. Lia sin pensarlo la abrazó y se quedaron en esa posición un largo rato.

- Te extrañe –dijo Lia con voz entrecortada por la emoción- No hay mejor persona para este trabajo chicos –dijo secándose la lagrimas- les presento a mi hermana, Violeta Grint.

Pero nadie salía de su asombro, lo que le pareció gracioso a Violeta.

- Es un placer –dijo James rompiendo el silencio- soy James Potter.

- Eso lo sé, es más se todo sobre los Potter…

- Oh se me olvidaba, mi hermana es adicta a la lectura y a todo tipo de libro e historia que se le atraviese –comentó Lia divertida por la mirada acecina que su hermana le lanzó.

- Cállate, leo de todo porque me gusta –contesto orgullosa- ademas ¿Cómo crees que se todo? ¿Durmiendo?

- ¡Ja! No lo dudo pero ayuda un poco a ser normal –dijo Lysander entre risas.

- Tú ni opines Scamander –guardaron silencio hasta que se rompió con sus carcajadas- A ti también te extrañé así que ven –se abrazaron- entonces ¿Quién es la afortunada?

- Violeta, ella es Lily Potter mi futura esposa –la presentó y ella solo atino a darle la mano.

- Mmm, creo que dí mala impresión –dijo con una sonrisa en el rostro.

- Siempre eres así, espantas –se rieron juntas- bueno, el es Albus Potter, es inefable y su esposa Lyna Potter Medimaga.

- Es un placer conocerlos a todos, como ya les dijo mi hermana mi nombre es Violeta Grint, Auror – Inefable, la primera para ser exactos y bueno como ya deben imaginarse jefe de cuadrilla- ahora Lia necesito que me cuentes con lujos y detalles todo lo que sucedió.

Le proporcionaron toda la información que ella necesitaba, el día que sucedió todo, como contactaron a Lia y como habían llegado a esa traba que no les permitía avanzar. Sin previo aviso le pidió a su hermana todos los papeles y ella se los ofreció rápidamente. Comenzó a leerlos mientras se detenía frente a la ventana.

"Grupo de mortifagos atacó sin previo aviso la escuela de Magia y Hechicería Hogwarts, teniendo como blanco principal a la alumna e hija de héroes de guerra Rose Weasley. Todo inició al parecer bajo una movilización oculta que fue detectada por el inefable John Petrizzo y manejada bajo la tutela del mismo, nadie tiene información de cómo se propago toda esta serie de acontecimientos, pero se sabe que las alumnas Leslie Petrizzo y Joane Nott estuvieron implicadas en este caso.

Se dio por muerta a Rose Weasley bajo las ordenes del mismo sin realizar una investigación alguna dando por cerrado el caso y obviando todos las posibles pista que daban con la desaparecida."

Al terminar de leer en voz alta ese pequeño pedazo Violeta se sentía indignada y ni hablar de los presentes.

- ¿Quieres decir que pudimos salvarla? –gritó James lleno de furia.

- Sí, pudieron y aun pueden –su voz temblaba de ira.

- ¿Cómo pretendes que lo hagamos? ¿ir al pasado? –dijo con ironía.

- No, necesito saber quiénes son esas personas –comenzó a explicar- necesito saber de Rose, sus defectos y todo, necesito sus recuerdos –se giró para observarlos- necesito los recuerdos de Rose.

- Violeta, eso es algo que hacemos en casos extremos –comento preocupada Lia- además aun no lo has hecho…

- ¿Quién te dijo que no? Hace dos años que no sabes nada de mí… en fin, ¿quiénes son los más allegados?

- Aparte de sus padres, Lily, Albus, Lyna y Scorpius –comentó con voz queda su hermana.

- Muy bien, debemos hablar con ellos…

- Un momento, ¿Qué quieres qué? –preguntó Albus anticipando sus palabras.

- ¿No les has dicho? Puedo conseguir a una persona desaparecida a millones de kilómetros, puedo con solo sus recuerdos conectarme a ella, es por eso que necesito mucha información –culminó mirando hacia la ventana.

- Tienes mi apoyo y el de mi esposa –le dijo Albus no muy seguro.

- El mío también –le dijo Lily.

- Ahora falta el de mis tíos y Scorpius.

Ese en definitiva sería el objetivo más difícil pero no imposible, aparecieron en conjunto a las afueras de la madriguera donde consiguieron a una Hermione tomando una taza de té al lado del fuego. Le contaron todo y cada uno de los detalles, al principio no reacciono muy bien pero la esperanza gano por sobre todo y no tuvo más remedio que apoyar esa locura.

Después apareció Albus con una sonrisa en el rostro.

- Acepto, pero me costó convencerlo –dijo muy animado.

- Perfecto, mañana prepararemos todo y comenzaremos con la inspección –dijo Violeta Grint con una extraña emoción en sus ojos.

CONTINUARA