Capitulo 11
Aprovechándose de las circunstancias
A la mañana siguiente del despertar de Rose, ella encabezo todas las noticias más importantes de los diarios mágicos desde el Profeta hasta el Quisquilloso y otros periódicos amarillistas. Los encabezados más alocados fueron los siguientes: "ROSE WEASLEY APARECE DESPUES DE SU REPENTINA HUIDA CON UN MUGGLE" o "HIJA DE HEROES APARECE DESPUES DE SER SECUESTRADA POR VAMPIROS" esa en conjunto con una serie de locuras.
En realidad Rose se sentía muy extraña, más de cinco añosde su desaparición y la creían muerta, tampoco recordaba algo de su vida como Violeta y eso la intrigaba ya que lo último que puede recordar es un juego de Quidditch para ser exactos su primer juego como capitana.
Rose Weasley mantenía la vista fija en el paisaje hermoso que había en los alrededores, conocía ese camino de memoria pero ya nada sería lo mismo porque sus abuelos habían muerto. Aunque no sabía cómo tomar la cantidad de noticias que llegaban a cada momento se le notaba una fortaleza digna de un Weasley. Cuando el paisaje se volvía más abundante en arboles le indicaba su llegada, hoy vería a sus primos, tíos y a su hermano; miro por última vez su cabellera antes de salir del auto, su cabello estaba tornándose del color del whisky y sus ondas volvían de apoco.
- Rose, cariño… -su madre la saco de sus pensamientos.
- Estoy bien, solo que es extraño no recordar nada desde mis catorce –le dedico una sonrisa no del todo feliz pero por los momentos debía ser suficiente.
Camino unos cuantos metros hasta llegar a la casa, esa casa que significo tanto en su niñez y no solo por sus primos sino por las dos personas que más amo en su vida aparte de sus padres, sus abuelos. Con un largo suspiro abrió la puerta de la madriguera, recorrió sus ojos por todo el lugar, una sonrisa apareció en sus labios se sentía en casa y no había otro sentimiento más sublime y lleno de paz que ese, mientras gateaba una hermosa niña de cabellos azabaches hacía el sofá.
- Mamá, ¿Quién es ella? –preguntó Rose con una sonrisa en los labios mientras la tomaba en sus brazos.
- Se llama Rosalba, aunque le dicen Rose en honor a ti –Rose borro la sonrisa de sus labios, ¿Tanto habían sufrido su familia?
- Es la hija de tu primo Albus pequeña –le dijo su padre sacándola de sus pensamientos y a cambio le dedico una sonrisa.
- Es hermosa, ¿sabes? Me gusta tu nombre… pero sé cómo te llamare –dijo mientras la abrazaba.
- Rose… -dijo una voz, ella se giró y abrió los ojos como platos- ¿amiga? ¿me reconoces?
- Lyna –dijo sorprendida de ver que la mujer que tenía al frente era su mejor amiga- Wow, estas… vieja –su amiga abrió los ojos desmesuradamente mientras Rose lanzaba una carcajada- estas hermosa.
- Te extrañamos… no sabes cómo me hiciste falta –le dijo Lyna con lagrimas en los ojos, ella se sintió culpable.
- No llores amiga, todo estará bien –decía Rose un poco incomoda, ya saben el cambio no es fácil de recordar solamente tu vida de adolescente no la ayudaba mucho, el medimago aseguro que poco a poco recordaría ambas vidas que solo debía tener paciencia.
- Tienes razón a partir de ahora todo estará bien –comentó alegre- los chicos vendrán en unas cuantas horas así que podremos charlar y actualizarnos.
- Dirás actualizarme porque no recuerdo nada –acotó no de buena manera.
- Disculpa… -susurró totalmente sonrojada.
- Discúlpame tu a mi no debí tratarte así –dijo rápidamente- ¿y bien? ¿Qué paso después de mi primer juego como capitana?
- Vaya, hay mucho que contar –comento pensativa- bueno primero que nada…
- Las llamas de las chimeneas se tornaron azuladas nuevamente pero esta vez Rose no reconoció a la persona que saldría de las llamas sino que espero. Un joven rubio salió de las llamas al que reconoció inmediatamente.
- ¿Lorcan? –preguntó dubitativa.
- Eres la única que me reconoce Rose –sonrió el chico abiertamente- Lyna mi hermano espera por ti en el ministerio dice que se trata de una emergencia.
- ¿De verdad? –Lorcan asintió- ¡Merlín! Rose trataré de volver lo más pronto que pueda, te dejo en buenas manos –dijo besando la mejilla de Lorcan y por último a Rose.
Lyna apareció en el área de apariciones del ministerio, camino rápidamente se podría decir que hasta corrió para llegar al cuartel de Aurores pero se sorprendió de ver a los chicos tranquilos sin ningún tipo de angustias, pero eso no fue lo que más llamo su atención.
- Amor, ¿qué haces aquí? –preguntó Albus sorprendido.
¿Está todo bien? –se atrevió a responder con otra pregunta, algo no andaba bien.
- Sí, solo ayudamos a tía Hermione a arreglar los papeles de Rose y a Leslie por igual –comenzó James.
- A todas estas ¿Dónde está Rose? –preguntó Hermione angustiada.
- Rose esta con Lorcan, vine porque él me dijo que me necesitaban –Lysander que en ese momento no había hablado se levanto de golpe.
- ¿Qué? No… no puede estar sola con él –dijo agitado.
- ¿Por qué? Lorcan no es una persona extraña para la familia y mucho menos para ella –dijo Lily extrañada por la actitud de su novio.
- Lily, amor es que no entiendes –se levanto y comenzó a dar vueltas por la habitación, en ese momento apareció Scorpius y al ver la escena se preocupo.
- ¿Sucedió algo con Rose? –preguntó preocupado.
- Lysander miró a Scorpius y le dijo: -Rose esta con Lorcan.
- ¿Qué? –gritó y con desesperación mientras desaparecía junto a Lysander, todos se quedaron como piedra, la primera en reaccionar fue Lyna que corrió hacia el área de apariciones.
En la madriguera Lorcan charlaba con Rose animadamente.
- Lorcan, sé que es muy atrevido de mi parte pero ¿podrías decirme que sucedió conmigo? –él aludido ensancho su sonrisa, acto que paso desapercibido por Rose.
- La mejor forma de que veas las cosas con más claridad es mostrándote mis recuerdos –Lorcan ubico la punta de su varita en su frente y comenzaron a aparecer imágenes en el lugar.
Era una mañana preciosa por lo que Rose pudo observar y reconoció entre ellas que pertenecían al mes de diciembre, estaba en Hogwarts específicamente en las afueras con Lorcan a un lado.
- Te amo Rose –susurró en sus labios.
- Y yo a ti… más que nada en mi vida –dijo con la voz temblorosa por la emoción.
- Pero… sí Scorpius o tu familia decida separarnos –Rose frunció el ceño ante la pregunta.
- Nadie tiene derecho sobre mi Lorcan, nadie puede saber qué es lo que me conviene o si voy por buen camino ya que es mi problema, son mis decisiones –le dijo acunando su rostro en sus manos- Lorcan, yo te amo y eso para mí es suficiente.
- Pero yo pensé que…
- Nada ¿ok? Él es mi amigo pero no por eso tiene derecho sobre mi –dijo finalizando el tema.
La escena de a poco iba cambiando mostraba a una Rose más adulta y hermosa, en plenas vacaciones de pascuas su padre Ronald Weasley se veía molesto por algo.
- Te he dicho un millón de veces que ese chico no me gusta –gritó molesto.
- Lo que haga o deje de hacer no es tu problema padre, lo amo y no harás nada para evitarlo –dijo Rose molesta y con la decepción marcada en su rostro.
Se desapareció para luego aparecer junto a Lorcan en una cabaña a las afueras de Londres.
- Lorcan… hazme olvidar, por favor –le dijo llorando.
El la beso, la beso como tantas veces lo había hecho "o al menos eso parecía" el beso se torno más apasionado y mientras se dirigían a la habitación sus ropas caían dispersas en el suelo.
- Sé que es tu primera vez pero te haré olvidar todo pequeña –Lorcan susurró en su oído.
La Rose del recuerdo no pudo evitar gemir al sentir las manos de su amado en sus pechos, pero esto no quedo allí ya que sus manos fueron remplazadas por su boca logrando que arqueara su espalda de placer. Minutos más tarde era penetrada con dulzura mientras le susurra palabras de amor.
Los recuerdos iban pasando hasta que la casa quedo en penumbras. Lorcan aprovecho el momento para avanzar hasta donde ella se encontraba.
- Sé que no me recuerdas como novio –susurró cerca de su oído- pero puedo ayudarte a recordar –finalizó acortando distancia para besarla pero un escalofríos recorrió por su cuerpo, esto no era correcto, no se sentía correcto. En ese momento un fuerte sonido logro separarlos y allí estaban Scorpius, Lysander y Lyna totalmente sorprendidos.
- ¿Qué haces? ¿Cómo te atreves? –gritó Scorpius muerto de celos y coraje mientras avanzaba hacía Lorcan.
- Un momento Scorpius ni se te ocurra tocarlo –dijo Rose alzando la voz- te agradezco que no te metas en mi vida –lo miro enfurecida- me decepcionas se suponía que eras mi amigo y te juro que quise no creer lo que Lorcan me mostraba pero veo que no se equivocaba… que sea la última vez que te metes en mi vida Malfoy, ubícate en tu puesto.
Scorpius sintió como cada parte de su corazón estallaba en miles de pedazos, ya no escuchaba nada, no veía nada a excepción de Rose. Como respuesta a su petición Scorpius asintió para luego marcharse ante la sonrisa triunfante de Lorcan. Al aparecer en su apartamento arremetió con todas sus cosas, ira eso era lo que sentía, mucha ira. Camino rápidamente hacia el mini bar que tenía en su sala de estar y tomo la primera botella que encontró Whisky 200 años. Su vida se había acabado esa noche, ya no volvería a ser el mismo.
Mientras tanto en la madriguera las cosas no estaban muy bien, insultos y gritos acompañaban ese momento a los integrantes de la familia Weasley-Potter.
- Solo te aprovechaste de las circunstancias –le gritaba Ron a Lorcan.
- No, no lo hice –aseguró a gritos- solo le dije la verdad.
- ¿Qué verdad hermano? ¿Tu verdad? –preguntó Lysander alterado.
- Ya basta –gritó Rose con ambas manos en la cabeza- Me decepciona saber que todo lo que me mostro es cierto, mis padres tratando de separarme de él, ¿defendiendo a un Malfoy eh? El grandioso Ronald Weasley olvida sus prioridades a la sangre para unirse con un Malfoy… eso es decepcionante –espeto con ira- quiero, mejor dicho les exijo que no se metan en mi vida ahora si me disculpan me siento un poco mal –se levanto, le paso por un lado a todos sin despedirse y desapareció escaleras arribas.
- ¿Cómo te atreviste? –preguntó Lysander al borde del colapso.
- Esa es mi venganza contra Scorpius hermano, le dije que algún día ella seria mía y mira que conveniente –dijo mientras mantenía una sonrisa triunfante- Ahora si me disculpan voy a dormir con mi mujer –Hermione no podía creer tal descaro, lo vieron subir las escaleras y desaparecer en uno de los cuartos.
Albus tocaba la puerta del apartamento de su amigo, estaba preocupado ya que tenía una hora allí esperando y no respondía a sus llamados. Sin querer esperar más saco su varita y susurró "Alohomora" la puerta se abrió y dio paso al desastre. Estaba todo en ruinas, su amigo estaba sentado en un sillón con una botella de whisky vacía, estaba hecho un desastre, en su rostro aun estaba la prueba de que había llorado.
Rápidamente lo levanto y lo llevo hacia la cama, Scorpius no sintió cuando Albus cambio su ropa y acomodo el lugar, "¿Por qué todo es tan difícil para ti amigo? Susurró antes de desaparecer. Al llegar a la madriguera los ánimos aun estaban a flor de piel y ya en este punto no había nada que hacer.
