Capitulo 13
Rose sonreía mientras se levantaba con extrema lentitud y se dirigía a las escaleras susurrando "Todos a su tiempo cariño" la últimas palabras las dijo con desprecio pero paso por desapercibido para Lorcan. Subió las escaleras con rapidez y se detuvo frente a su habitación y suspiro con fuerza, era la hora. Con un movimiento de su varita cambio su vestimenta por la que solía utilizar como Violeta Grint, se miró al espejo y sonrió "Esto será interesante" susurró, se dirigió a su mesita de noche y tomo una de las pociones para rastreo, se miró nuevamente en el espejo y susurró "Estoy lista".
Con un leve movimiento de su varita recogió las cosas de Lorcan y las hizo aparecer en la sala mientras bajaba las escaleras con rapidez.
- ¿Amor? ¿Qué sucede? –preguntó Lorcan acercándose a ella- ¿Nos vamos de aquí? –Rose solo pudo sonreír mientras se acercaba a él para susurrarle.
- Tienes aproximadamente 2 minutos para desaparecer de mi vista querido –Lorcan se tenso y Rose soltó una risita apenas audible- antes que te de caza y acabe contigo.
Todos observaban desde la cocina pero no lograban entender que era lo que Rose y Lorcan hablaban hasta que él con una cara de espanto desapareció junto con sus cosas. Rose se giró alegremente y tomo asiento con todo el resto de la familia.
- ¿Qué paso con Lorcan? –preguntó Hermione sorprendida mientras Rose soltaba una carcajada.
- Le enseñare que con Rose Weasley nadie se mete –Leslie que conocía ese tipo de comportamientos comenzó a reír y a negar su cabeza lentamente.
- No tienes remedio herma… Rose –dijo ella sonriente.
- Puedes decirme hermana, nunca te metes con un Weasley y con un Potter sin sufrir las consecuencias –dijo tomando un poco de jugo- le daré dos horas de ventaja antes de darle caza.
- ¿Caza? –preguntó horrorizada su madre mientras Leslie, Albus y Lily reían a carcajadas.
- Claro madre, solo le daré un pequeño susto por implantar recuerdos que no me pertenecen –un silencio incomodo inundo el lugar- lo buscaré.
- Suerte –dijo Leslie sonriente mientras veía desaparecer a Rose.
Leslie tomó una rebanada de pan tostado y lo untaba con mermelada pero de pronto noto que todos la miraban sorprendidos excepto James.
- ¿Le dará caza? -preguntó entrecortadamente Lily.
- Mmm, creo que buscara a Scorpius –dijo con una sonrisa, los Weasley y los Potter lentamente quitaban los restos de incredulidad y sorpresa para dar paso a la felicidad, todo volvía a la normalidad.
Scorpius estaba sentado en el sofá de su sala manteniendo en sus manos la carta de la academia de Aurores de Suiza, cerró los ojos y volvió a abrirlos para darle paso a nuevas lágrimas, odiaba ser tan débil pero lo mejor sería desaparecer y dejarla en paz con Lorcan. Lo sabía se había rendido pero ya no podía hacer nada más, quería huir y nunca más saber de Rose.
Tomo un rollo de pergamino y comenzó a escribir lo que sería su respuesta, aceptaría después de todo, luego de terminarla se recostó en el sillón a pensar. A pesar de todos esos años sin saber que Rose estaba viva, a pesar de todo ese tiempo separado aun la amaba, la deseaba y extrañaba como nunca.
Escuchó como tocaban la puerta y frunció el ceño ¿Quién podría venir a estas horas? Miró su reloj, aun era temprano así que Albus definitivamente no era. Se levantó del sillón y dijo con desanimo "Un momento" pero jamás se imagino que al abrir la puerta vería a una hermosa pelirroja que le sonrió apenas lo vio.
- ¿Rose? –habló al fin con sorpresa en su voz.
- Hola, ¿me invitas? –Scorpius abrió los ojos sorprendido al escucharla pero asintió permitiéndole el paso.
- Te ves… diferente –trató de decirle pero los nervios lo estaban traicionando.
- Me siento diferente –dijo con una sonrisa en rostro mientras sacaba su varita y con un simple movimiento ordenaba todo el lugar- no pareces tu Malfoy, mis influencias llegaron a dañarte –dijo entre risas.
- Vaya, gracias –atino a responder aun con la sorpresa grabada en su rostro- Mmm, ¿Lorcan te dejo venir? –las risas se apagaron pero para darle paso a una sonrisa picara.
- No, yo le estoy dando chance –Scorpius entrecerró los ojos tratando de entender- le daré caza, nadie se mete conmigo y sale invicto.
Scorpius no entendía nada de lo que estaba sucediendo, tampoco podía realizar conclusiones porque debía entender que Rose aun no lo recordaba y al parecer nunca lo iba a hacer. Por largos minutos ninguno de los dos hablo, Scorpius miraba a punto lejano pensando y Rose solo se limitaba a observarlo.
- Scor… -Rose quedo sin aliento cuando sus ojos chocaron con los suyos.
- No tienes que decirme nada, se que estarás bien con Lorcan y no interferiría jamás en…
- ¿Tan rápido te rendiste? ¿Por qué? –preguntó Rose con los ojos llenos de tristeza.
- No puedo… no puedo responderte eso –respondió Scorpius con un nudo en la garganta- no puedo soportar verte con otro, se que lo me quieres como un amigo –culminó derrotado.
Rose se levantó y se acercó hasta donde él se encontraba, se arrodillo para quedar a su altura y lo miro a los ojos.
- Nunca estuve con él –susurró con sinceridad en sus palabras, Scorpius sonrió con amargura.
- No, eso lo sé –el corazón de Rose se acelero ¿Tanto la conocía?- no entiendo a que va todo esto Rose ¿Qué quieres? Te prometí dejarlos tranquilos.
- Puede que no te recuerde Scorpius, puede que tengas razón dejarme tranquilo sería lo mejor pero ¿Por qué? ¿Por qué ahora que te veo y estoy cerca de ti mi corazón no deja de latir frenéticamente? ¿Por qué deseo sentir tus labios sobre los míos? –Scorpius escuchaba todo con la boca ligeramente abierta- es cierto no te recuerdo… pero ayúdame a recordarte.
Lo siguiente sucedió con extrema lentitud, Scorpius tomo el rostro de Rose entre sus manos y se acerco a sus labios, la miró a los ojos y como si fuera un imán unió sus labios con los suyos. Para Rose el beso era tan familiar, tan único y lleno de amor que no pudo evitar las lagrimas que escapaban traicioneras de sus ojos. Con un movimiento lento Scorpius la atrajo a su cuerpo abrazándola fuertemente.
De pronto algo hizo clic en su cabeza, comenzaron a llegar imágenes a su mente de la primera vez que lo conoció, la promesa, su primer beso, su primera vez y todo absolutamente todo había sido con él, el hombre que la estaba besando de una forma delicada como si fuera romperse. Un fuerte dolor comenzó a formarse en su cabeza y obligo a romper el beso, todo comenzaba a darle vueltas, se tornaba cada vez más borroso todo en su alrededor hasta desmayarse.
Por otro lado en la madriguera Leslie, Albus, James y Lyna estaban junto a la chimenea esperando a Rose, habían pasado cinco horas desde que salió a buscar a Lorcan.
- Estoy preocupada –James se giró al ver a Leslie nerviosa y preocupada.
- ¿Por qué? Ella está bien, sabe defenderse –trato de animarla pero ella negó frenéticamente.
- Ya ella no es la misma, James –susurró en respuesta y todos guardaron silencio.
- Lo que había dicho Leslie no era del todo errado, cuando la conocieron como Violeta Grint se mostraba fuerte y sin una pisca de sentimientos, en cambio ahora mientras recuperaba su memoria como Rose Weasley empezaba a mostrarlos pero sin dejar su fortaleza a un lado.
- Creo que lo mejor es confiar en ella, sé que no cometerá ninguna locura –dijo Albus y los demás estuvieron de acuerdo.
De vuelta en el apartamento de Scorpius, él se encontraba frente a la chimenea mirando el fuego fijamente este día por sobre todos era el más extraño nunca se imagino que hoy Rose aparecería arruinando todo lo que había planeado. Cerró los ojos suspirando mientras tocaba sus labios, el contacto aun quemaba, todavía seguía enamorado de ella igual o más que antes.
Por otro lado, Rose se encontraba acostada aun en la cama de Scorpius pero no estaba dormida ya hacía una hora aproximadamente que se encontraba despierta. Sin embargo necesitaba poner en claro sus sentimientos, no podía creer que había perdido cinco años de su vida por un rencor estúpido, se giró lentamente abrazando una de las almohadas que estaban allí. Su corazón comenzó a latir con fuerza sabía lo que debía hacer, con esfuerzo se levantó y se dirigió hasta la sala. Al llegar lo vio dormido y una sonrisa apareció en sus labios, se acercó a él y le susurró.
- Despierta –abrió los ojos mostrando confusión.
- ¿Cómo te sientes? –dijo con voz ronca a causa del sueño.
- Relativamente bien, el dolor ya paso –dijo Rose en un susurró pero algo había cambiado, su mirada era diferente, mostraba ¿amor?
- Y… ¿regresarás a tu casa? –preguntó el rubio con un leve temblor en su voz que no paso desapercibido por ella.
- No lo creo –dijo con una sonrisa picara sorprendiéndolo por completo.
Se acerco lentamente a su rostro susurrando muy cerca de sus labios "Quiero volver a sentir tus labios". Sin poder aguantar más Scorpius la tomó de la cintura cerrando el espacio entre ambos y la beso con pasión, amor y deseo contenido.
Continuara…
Bueno disculpen la tardanza estoy un poco ocupada pero aquí esta espero les guste...
