Frostyniight: Muchas gracias por tu comentario =)
Jossy: yo tmb casi casi q las vi por ellas y al final nos vieron la cara con semejante tonteria de q seran amigas -.- gracias por seguir comentando :)
yasliz: gracias por seguir leyendo y comentando :) espero para el sábado tengas a tu Pía sentada debajo del pino :)
angelito23: muchas gracias por seguir leyendo y comentando mi historia, espero te siga gustando :)
GinebraRemyHadley: q bueno q te hizo feliz! :) ojala los siguientes tmb lo hagan! :)
Basketcase89: gracias por tu comentario, me alegra que te haya gustado el final :)
Karen: yo en verdad espero que haya una 2nda temporada, no pueden dejarla asi =( te agradezco q hayas pasado a comentar :)
Esté capitulo es diferente a los demás, ya que comienza con un sueño, espero les guste, quise agregarle algo diferente.
muchas gracias por seguir leyendo y felices fiestas a todos =)
-Pía-
Estaba parada en medio de un campo cubierto de grandes pliegues de nieve, mis zapatos estaban completamente hundidos en este mar blanco, una suave y fresca brisa soplaba, mi cabello bailaba con aquella brisa y aunque no usaba la ropa adecuada para un día de invierno, no sentía ni escalofríos, en cambio sentía que la temperatura era la adecuada. Voltee a mi alrededor y solo veía blanco, di algunos pasos hacia el frente y pinos y robles empezaron a formarse con cada paso que daba.
Rápidamente aumente el paso, la profundidad de la nieve no me era ningún obstáculo, mas bien parecía que flotaba por arriba de ella. Mientras caminaba alcancé a ver que a lo lejos se formaba una pequeña cabaña. Caminé hacia ella mientras miraba sorprendida a mí alrededor, era un día claro, la brisa era cada vez más fuerte y algunos copos de nieve comenzaban a caer.
Finalmente llegué a la cabaña, en la puerta de madera había un letrero que decía "Bienvenidos", exactamente como el que mi casa tiene en su puerta. Supuse que no necesitaba tocar pero me detuve antes de abrir la puerta al no saber que se encontraba detrás, tenía miedo de encontrarme con mi peor pesadilla, con Andy, con el hombre del tatuaje o con cualquier hombre que quisiera algo de mí.
De repente escuche una voz que venía dentro de la cabaña, cantaba una melodía y sonreí sabiendo exactamente de quién era la voz. Con confianza empuje la puerta y sentí una calidez rodear mi cuerpo. Dentro de la cabaña había una chimenea en el fondo con un fuego ardiendo en ella. Una mujer con cabello negro se encontraba inclinada en frente de la chimenea dándome la espalda. Me acerqué hacia ella y toqué su hombro.
"Hola de vuelta" dijo Adela sonriendo "Estoy cocinando unos bombonsotes para la cena" agregó con una pequeña risa y noté que en el rincón se encontraba Ignacio sentando observando a Adela.
Yo reí y me di la vuelta, típico de Adela. Dirigí mi vista hacia la escalera en forma de caracol donde iba bajando Greta.
"Pía" Greta me sonrió enormemente mientras se acercó hacia mi "Valentina te esta esperando en el techo" Mi sonrisa creció y sentí las mariposas volar dentro de mi estomago al escuchar ese nombre. "Te tiene una sorpresa" Greta me sonrió por última vez y se alejó para que pudiera pasar.
Lentamente y con una creciente emoción subí las escaleras para después encontrarme en un pasillo ancho y largo cubierto de puertas cerradas. De una de las puertas salieron Nina y Marisa riendo.
Nina paro de reírse al verme y sonrió "en esta puerta esta la escalera para el techo". Marisa rio y sacudió mi cabello con su mano mientras yo entraba por la puerta. Subí las escaleras que estaban dentro y cuando llegue al final de nuevo sentí esa brisa fresca acariciar mi piel, lo único que cambiaba ahora es que ya era de noche. El techo por igual estaba cubierto de blanco y a unos cuantos pasos en frente de mi se encontraba Valentina. Mi corazón palpito dentro de mí y me acerque hacia ella, debió haber escuchado mis pasos porque de repente volteó a verme.
Me sonrió encantadoramente y yo le sonreí de vuelta "Viniste" me dijo mientras alejaba unos mechones de su cabello rojo que habían caído en su cara. Me ofreció su mano y yo la agarré fuertemente, con una última sonrisa me guió hasta donde estaba la cornisa.
"Recuerdas todas esas noches que despertabas llorando porque tenías pesadillas?" Me preguntó, como olvidarlo, no había habido ni un día en el que no hubiera tenido pesadillas, todos mis sueños siempre eran iguales, mi pasado me perseguía cuando me iba a dormir.
"Aún lo vivo" le conteste suspirando tristemente. "Greta me dijo que me tenías algo"
Valentina sonrió y asintió con su cabeza "No más pesadillas Pía" Valentina me dijo y yo la mire confundida.
"Despierta" me dijo sonriendo "Hoy acaban todas las pesadillas que te persiguen…" Yo le sonreí por última vez y de repente todo a mí alrededor parecía desvanecerse.
Abrí lentamente mis ojos con la sonrisa más grande plasmada en mis labios, levanté mi mirada y vi a Valentina durmiendo a mi lado, levanté mi brazo y apoyé mi cabeza en mi mano mientras que con la otra alejaba los mechones de cabello rojo de Valentina que se encontraban cubriendo sus ojos. Continué acariciando su cabello mientras recordaba lo que había pasado unas horas antes…
"Te quiero" Valentina me dijo antes de conectar mis labios con los suyos. Mi corazón se disparó y poco a poco comenzó a acelerarse. Pasé mi mano por su mejilla y la mantuve ahí, sujetando su cara mientras nos besábamos. Habíamos pasado de un te adoro a un te quiero, y la sensación que sentía dentro de mi era increíble, pocos "te quiero" he escuchado en mi vida, de hecho los únicos han venido de mi mamá, y aunque se que me quería eran contadas las veces en que lo demostraba. Tuve años difíciles y a ella no parecía importarle ni poco, y luego entré a esta casa y todo cambió cuando conocí a Valentina, por primera vez a alguien le importaba lo que me pasaba y por primera vez me sentía amada y protegida.
Puse mi otra mano en su hombro y lentamente empecé a empujarla para acostarla en la cama sin separar mis labios de los suyos, hasta que su espalda tocó con el colchón y yo me encontraba arriba de ella. La intensidad de nuestros besos subía de una forma que nunca habíamos experimentado, nos besábamos con desesperación tratando de saborear cada instante, pase mi mano por sus brazos acariciándolos suavemente y fue hasta que sentimos la necesidad de respirar que nos detuvimos. Lentamente levante mi cara y la mire directamente. "Yo también te quiero" le dije sinceramente.
Una sonrisa lentamente se empezó a dibujar en los labios de Valentina, haciendo que las mariposas se volvieran locas dentro de mí, nos quedamos unos minutos simplemente viéndonos a los ojos, una ola de tranquilidad nos recubría.
Sentí las manos de Valentina acariciar delicadamente mis hombros y mi espalda y se detuvo hasta que sus manos llegaron a mis costados, comenzó haciendo pequeños círculos con sus dedos sobre mi piel y después prosiguió hacer lo que menos aguantaba en el mundo, cosquillas…
"Valentina!" yo reí mientras caí en la cama sobre mi lado derecho. Valentina rió conmigo y seguía haciéndome cosquillas mientras yo trataba de alejar sus manos de mi piel.
La verdad es que amaba las sensaciones que Valentina despertaba en mí, aunque las cosquillas me parecían odiosas, el tenerla tocándome y acariciándome era la mejor sensación en el mundo. "Ya Valentina" le dije riendo "Ya basta" Valentina rió por última vez y se acostó en la cama a mi lado, volteé a verla para encontrarme con su sonrisa, últimamente no dejábamos de sonreír, podíamos quedarnos horas simplemente sonriéndonos.
"Ven acá" ella me dijo mientras levantaba su brazo para que pudiera abrazarla.
Felizmente me acerqué hacia ella y recargué mi cabeza en su pecho, ella puso su brazo alrededor de mí y me mantuvo cerca. Ojalá todas las noches fueran así de ahora en adelante. Suspire profundamente y cerré mis ojos, supongo que Valentina también hizo lo mismo porque después de unos minutos nos quedamos completamente dormidas. Si alguien vino a buscarnos para bajar a cenar jamás nos enteramos.
Me acerqué a la cara de Valentina y muy lentamente le fui dejando pequeños besos en su mejilla, de ahí pase a su frente, a su nariz, a sus labios y la sentí sonreír mientras la besaba. Levante mi cabeza y la miré, sus ojos brillaban en la oscuridad de la noche. Se veía cada segundo más hermosa, o tal vez cada segundo me enamoraba mucho más de ella.
"Hola" le dije en voz baja, ella rió y comenzó a acariciar mi cabello suavemente. "Hola" me dijo de regreso. Yo le sonreí y pase mis dedos por sus labios, sonreí aún mas cuando sentí que Valentina besó cada uno de ellos "Tuve un sueño" le dije felizmente.
Ella levantó sus cejas y me miró curiosamente "¿Y que soñaste?" me preguntó.
Yo sonreí y suspire alegremente recordando mis sueño "Digamos que por primera vez en dos años no tuve pesadillas" Valentina me miró con una sonrisa en sus labios, la forma en que me miraba literalmente me hacía temblar, nunca nadie me había mirado de la forma en que lo hace ella.
"¿Qué cambio ahora?" Me preguntó, y era obvio que ella sabía la respuesta, su sonrisa me lo decía, solo quería que yo le respondiera como quiera.
"¿No es obvio?" le pregunté y ella solamente sacudió su cabeza "Porque tu estás conmigo" le contesté. Valentina mordió su labio inferior y se sentó en la cama, yo imité sus movimientos luchando con la urgencia de besarla de nueva. Valentina puso su brazo alrededor de mí y yo recargue mi cabeza en su hombro "Yo haré todo para que jamás vuelvas a tener pesadillas" Y yo en mi interior sabía que así sería, estos últimos meses había pasado los días más felices y maravillosos de mi vida.
"¿Sabes que?" me preguntó mientras plantaba un beso sobre mi cabeza. Yo cerré mis ojos absorbiendo la sensación de tener a Valentina cerca y le contesté en voz baja "¿Que?"
Valentina suspiro y con una pequeña risa dijo "Me estoy muriendo de hambre!" Yo cubrí mi cara en su cuello y comencé a reírme. "Ay Valentina" le dije mientras continuaba riéndome. Algo que amaba de Valentina es que tenía la facilidad de hacerme reír tanto, podríamos estar sin hacer nada y jamás me aburriría con ella.
"Se que me escucharé mucho como Marisa" Valentina rió "¿Pero crees que podamos ir a la cocina?" Yo levanté mi cara de su cuello todavía riendo y le dije sinceramente "Por ti todo". Valentina rió dulcemente y puso su mano en mi mejilla "¡Así me gusta!" exclamó felizmente. Yo reí de nuevo y me acerqué a darle un beso que ella muy feliz regreso.
Con eso me levanté de la cama y estiré mis brazos para que Valentina los sujetará "Vamos a buscarte comida" Valen sujeto mis dos manos y yo la jalé "Amor" le agregué riendo. Claro ahora podía llamarle como quisiera, todos esos apodos que las parejas se ponen, tenía todo el derecho de hacerlo, no iba a desaprovecharlo, quería que todos supieran que estaba enamorada.
Valentina me sonrió y se acercó a darme un beso en la frente "Tu eres un amor" me dijo. Yo sonreí tímidamente y evadí su mirada "Ay Valen". Al igual que tenía la facilidad de hacerme reír, también sabía exactamente como hacer que me sonrojara. Valentina rió y puso su mano en mi barbilla y la levantó para que pudiera verla "Es la verdad" me dijo seriamente. Yo solo la mire agradecida de que por fin tenía la oportunidad de ser feliz.
Yo sacudí mi cabeza y le sonreí "Eres fatal, deja de hacerme sonrojar y vamos a comer" Pasé mi mano por su cabello y lo desordené un poco, Valentina rió y agarró mi mano para que juntas saliéramos del cuarto. El pasillo estaba completamente obscuro, era cerca de la media noche y todas estaban dormidas ya, si es que no hicieron el intento de fugarse.
"Oye 'amor'" Valentina me dijo resaltando la última palabra y las dos nos echamos a reír. Aún era muy extraño que nos llamáramos por esos nombres, pero me hacía increíblemente feliz escucharlo.
"A ver astronauta" le dije poniendo mi mano sobre su boca para evitar que siguiera riéndose "Hay q estar calladitas para no despertar a los gorilas de Kike".
De nueva cuenta agarré su mano y nos dirigimos hacia las escaleras, mientras bajábamos Valentina se acercó lo suficiente para murmurar en mi oído "Así que tu serás la que manda en está relación" me dijo seriamente.
Yo comencé a reírme nuevamente y volteé a verla para encontrarla igual de doblada de la risa como yo "Despertaste muy graciosita Valentina".
"Aww" Valentina dijo y me dio un beso en la mejilla "Es que me encanta hacerte reír, tienes una risa hermosa." De nuevo la timidez me invadió y tuve que bajar mi mirada para evitar verla, era impresionante como podía ser una bestia y enfrentar a Kike, pero cuando se trataba de Valentina simplemente me cohibía.
Valentina pasó a lado mío y jaló de mi mano "Vamos, que estoy que me desmayo" Yo solté una pequeña risa y deje que Valen me guiará. Cuando bajamos las escaleras se me ocurrió una idea, era hora de vengarme de las cosquillas. Sonreí juguetonamente y sin darle aviso alguno a Valentina, salté a su espalda.
"Pía!" Valentina gritó sorprendida, yo reí y puse mis brazos alrededor de su cuello "Acuérdate que yo soy la que manda mi amor" le murmuré coquetamente en el oído. Valentina dio una risa nerviosa y sujetó mis brazos con sus manos. "¿Ah si?" Valen me preguntó juguetonamente.
"Mmhm" Yo le murmuré mientras me acerqué a su cuello para besarlo, sentía a Valentina temblar con mis besos.
Valentina dio algunos pasos y luego dijo "Entonces espero no te importe que haga esto" y con eso se agarró a correr por toda la sala hasta llegar a la cocina. "Esta bien, esta bien" le dije mientras soltaba mis brazos de su cuello "me bajo". Me baje de su espalda y agarré su brazo para voltearla hacia mi. "Antes de que cenemos" le dije mientras me acercaba hacia ella "Primero…" puse mi mano en su mejilla y acerqué su cara hacia mi "Necesito un..." junte mis labios con los suyos y nos besamos por un par de minutos en la oscuridad de la cocina. Como había pasado en nuestro cuarto la intensidad de nuestros besos aumentaba, lentamente comencé a empujarla hacia el refrigerador, pero en el proceso alcanzamos a patear una silla que cayó al suelo causando tremendo ruido. Rápidamente nos separamos y escuchamos un murmuro venir de la sala.
Volteé a ver a Valentina preocupada y le murmuré "Los guardias de Kike" nos quedamos calladas unos minutos esperando que el murmuro de los guardias se detuviera, minutos después pudimos respirar tranquilas al notar que los ruidos habían callado.
"Busquemos la comida rápido antes de que regresen" Valentina me dijo, yo asentí con mi cabeza y muy calladamente nos dirigimos al refrigerador. "Tu busca y yo cuido" le dije a Valentina quien se encontraba sacando varias cosas ya para la cena. Me aleje un poco de la cocina y di unos pasos en dirección a la sala, quería estar segura de que no nos descubrirían, en suficientes enredos estaba metida con Kike ya para meterme ahora en un problema. Cuidadosamente me asomé hacia la sala y me sorprendí al ver que no había nadie, pero de repente sentí a una persona caminar atrás de mi, sentía su respiración atrás de mi cuello y tenía miedo de voltear, sentía la respiración de esa persona acercarse cada vez más y más. Me congele y me preparé para lo peor.
"¿Qué haces Pía?" Valentina murmuró en mi oído, yo cerré mis ojos y deje salir el respiro que me tenía guardado, Valentina me las iba a pagar ahora. Volteé a verla y la encontré dándome una sonrisa dulce mientras sostenía una bolsa en su mano. He dicho ya que Valentina cada vez está mas hermosa? Olvidándome de lo que iba hacer, agarré su cara entre mis manos y la besé ferozmente. Valentina soltó la bolsa que sujetaba y puso sus manos alrededor de mi cintura, yo puse mis manos alrededor de su cuello y me le acerqué lo más que podía.
Valentina me guió hasta el centro de la sala sin detener nuestros besos y muy lentamente me recostó sobre el sillón. Millones de sensaciones pasaron por mi cuerpo, los besos de Valentina eran adictivos, necesitaba más de ella, pero esté no era nuestro día de suerte. El pánico recorrió nuestro cuerpo cuando repentinamente la luz de la sala se prendió, Valen se separó de mi y me miró preocupada, rápidamente volteamos a ver quien había entrado al cuarto.
"¿Qué hacen aquí?" Escuchamos la voz preguntar.
continuara...
