Muchas gracias a todas por sus comentarios =D

JackieVodka: gracias en verdad por seguir mi historia y por tus comentarios q me hicieron sonreir haha, gracias :)

yasliz: q locura con las super amigas, ojalá nos hablaran a todas nosotras para hacer una 2nda temporada como se nos plazca! gracias por tu comentario :)

ginebraremyhadley: yo tuve pesima suerte con mi regalo haha, espero q tu no ;) y espero muy próximamente leer tu historia de pialentina =D

basketcase89: me alegra que te haya parecido lindo, ojalá esté te parezca tmb :)

Valentona: Q gusto q te hayas pasado a leer mi fic y a comentar, te lo aprecio mucho =) y q mas quisiera ayudarles! necesitan pero una supera ayudota con sus finales!

jossy: ya pronto kike dejará de ser un obstaculo para poder pasar a un final feliz =)

Feliz Navidad a todas, les mandó mis mejores deseos!


-Valentina-

Me encontraba totalmente absorbida en otro mundo, mantenía mis ojos cerrados y mis manos automáticamente se movían tratando de acariciar cada rincón del cuerpo de está increíble mujer que desde hace unas horas ya era mía. El besar a Pía se volvía cada vez más una experiencia intoxicante, cada beso era un placer y cada caricia era inolvidable, la pasión que comenzaba a encenderse era solamente el resultado de todo el amor y cariño que nos teníamos, me encontraba experimentando sensaciones que jamás en mi vida había sentido y que por mucho superaban mis expectativas. Cada vez quería y necesitaba más de ella, mi alrededor y la realidad fue desvaneciéndose poco a poco mientras me consumía cada vez mas en los labios de Pía, hasta que una luz muy brillante despertó mis sentidos de vuelta y cuando volví a mi realidad me di cuenta que alguien había encendido la luz de la sala.

Rápidamente levanté mi cabeza y mire a Pía, las dos compartíamos la misma cara de pánico y preocupación, entre nuestra sorpresa y miedo de voltear a ver quién había entrado escuchamos una voz que nos llamó.

"¿Qué hacen aquí" escuchamos la voz preguntar desde la puerta. Suspiré aliviadamente y me alejé de Pía para sentarme en el sillón y ella hizo lo mismo. "Mari, que susto!" le exclamé estando más tranquila ya, sentía que el alma me volvía al cuerpo, tremendo desastre hubiera sido que la persona que nos descubriera fuera Kike o alguno de sus guardias.

"Perdón" Marisa rió y se acercó a nosotras "Es que escuche unos ruidos y como los gorilas de Kike no pueden estar a está hora en la casa, me preocupe"

"Fresca Mari" Pía dijo mientras jugaba con su fleco, yo sonreí y me quedé unos segundos observándola, se veía adorable cuando hacía eso. "Ya nos íbamos a nuestro cuarto" Pía agregó y asentí con mi cabeza, al voltear a ver a Marisa noté que una sonrisa sugestiva estaba congelada en sus labios.

"¿Y que estaban haciendo acá?" Marisa preguntó con aquella mirada curiosa pero a la vez sugestiva.

Pía y yo nos miramos y nos sonrojamos recordando lo que estábamos haciendo unos minutos antes de que Marisa nos interrumpiera. Pía miró hacia el suelo y dijo "Hm yo, perdón nosotras…" Yo reí calladamente al ver lo nerviosa y avergonzada que estaba Pía de que Marisa nos había encontrado en la posición en la que estábamos. Yo le sonreí y decidí salvarla "Tenía hambre Mari" le dije a Marisa volteándola a ver "Pía me acompaño a la cocina".

"Ahhh" Marisa dijo extendiendo el sonido de la palabra juguetonamente "Hambre" dijo mientras volteaba a vernos una a la otra sonriendo "Mucha hambre diría yo" agregó mientras con sus ojos indicaba al sillón donde estábamos sentadas. Reí con su comentario porque obviamente nos había visto besándonos, pero yo le seguí el juego. "Sí, toda esa bolsa es la comida" le dije mientras señalaba la bolsa que se encontraba tirada cerca de la puerta de la sala.

Marisa volteó a ver la bolsa y luego movió su mirada hacia mi "Si ya veo" ella dijo asintiendo "¿Pero como es que la bolsa esta hasta allá y ustedes acá eh?" Marisa levantó su dedo índice a su boca y comenzó a morderse la uña tratando de disimular la sonrisa que colgaba de sus labios, pero era más que obvia.

"Ay Mari" Pía dijo haciendo un gesto de indiferencia "Cosas raras pasan en esta casa" Volteé a verla y le sonreí sorprendiéndome de lo roja que estaba, miré a Marisa y seguí con la excusa "Si, tu no ves que Agrieta en la noche se vuelve Lola, ah y q a Nina se le cae el cabello" Pía asintió y continuo "Si Mari, pasan cosas rarísimas aquí."

Marisa rió no creyéndonos del todo y yo sacudí mi cabeza riendo, si Marisa sabía de nosotras dos sinceramente no me importaba, era demasiado obvio desde antes que entre Pía y yo existía algo, todas podían verlo. "¿Oye Mari?" Yo empecé a preguntarle "¿Y que haces tu acá?"

"Ah,¿yo?" Marisa dijo señalándose a si mi misma "Yo vine por agua, tenía sed" Pía y yo nos quedamos calladas y la observamos no creyendo lo que nos decía, Marisa suspiro al ver que no nos tragamos su excusa "Bueno, me dio hambre, si? Pero no le digan a Nina por favor"

Yo reí al ver lo preocupada que estaba porque Nina se enterará que estaba rompiendo la dieta, últimamente Marisa estaba aferrada en bajar de peso, algo que a excepción de Nina, nadie lo creía necesario, Marisa tenía una chispa que podría cautivar a quién fuera, no necesitaba de dietas, ella era una chica increíble y hermosa, por dentro y fuera. "Fresca, fresca no le diremos nada" le dije tranquilizándola.

"Oigan yo no se ustedes pero no deberíamos irnos ya, antes de que alguien vea la luz prendida?" Pía nos preguntó preocupada, muy envuelta en nuestra conversación había olvidado que ya era muy tarde y si alguien nos encontraba aquí estaríamos metidas en problemas.

"Hm" Marisa dijo observando la bolsa que estaba en la entrada de la sala "¿Me invitan?" dijo indicando la bolsa con sus ojos.

Pía y yo nos echamos una carcajada al escuchar eso, era impresionante como Marisa tenía su cabeza en la comida siempre, probablemente ella y Fatu sí hacen buena pareja, claro ella pensaba que nosotros no teníamos idea de que algo estaba desenvolviéndose ahí. "Claro Mari" le dijimos.

"Yei!" Marisa exclamó felizmente y se levantó rápidamente a ir por la bolsa. Pía y yo nos volteamos a ver y nos sonreímos dulcemente, me levante del sofá y le ofrecí mi mano, ella la tomó y se levantó mientras me daba una mirada encantadora haciéndome sentir las mariposas aletear en el estomago, su sonrisa definitivamente era mi debilidad. Yo la jalé hacia mi cuerpo y le di un fuerte abrazo por unos segundos absorbiendo su aroma, moría de ganas por tenerla cerca. Las sensaciones que corrían en mi cuerpo al abrazarla eran indescriptibles. Del otro lado de la sala Marisa nos observaba con una sonrisa alegre y comprensiva dibujada en sus labios. Solté a Pía y con las manos juntas salimos de la sala.

Subimos las escaleras con Marisa caminando detrás de nosotras cargando la bolsa "De ahora en adelante, yo seré una Píalentina fan". Marisa dijo muy orgullosa de si misma.

Pía y yo la volteamos a ver confundidas "¿una que?" Pía le preguntó riendo.

"Una Píalentina fan" Marisa repitió mientras paso junto a nosotras en las escaleras "Así como Brad Pitt y Angelina son Brangelina, ustedes son Pialentina" Yo reí y volteé a ver a Pía sacudiendo la cabeza "Tus ideas Marisa" En mi interior estaba realmente feliz con ese nombre.

"Bueno yo las dejo" Marisa dijo sonriendo "Que pasen una noche deli" dijo recalcando la última palabra y con eso se fue a su cuarto cargando un sándwich.

Pia y yo entramos a nuestro cuarto y yo puse la bolsa en la mesita de noche a lado de mi cama, ya que por fin estábamos solas y en un lugar donde no nos iban a interrumpir pensaba retomar la situación en la que nos habíamos quedado. "En donde nos quedamos?" le pregunte a Pía sonriendo sugestivamente.

"Hm" Pía sonrió y se acercó poniendo sus brazos alrededor de mi cuello "En algo parecido a esto" dijo mientras acercaba sus labios a los míos, mi corazón poco a poco comenzaba a acelerarse y prácticamente se detuvo cuando nuestros labios se tocaron.

Nos besamos por unos segundos hasta que me alejé, le sonreí y me senté en la cama invitándola a hacer lo mismo, ella imitó mi movimiento y de nuevo se acercó a besarme, yo acepte felizmente y pasé mi mano por su mejilla acercando su cara todavía más a la mía intensificando el beso.

Delicadamente la empujé hacia la cama hasta que estábamos acostadas lado a lado sin romper el beso. Nos besábamos suavemente, cada beso era más dulce que el otro, puse mi brazo alrededor de su cintura y la acerqué a mi, ella rompió el beso y me miro a los ojos, con tan solo mirarme me dijo todo lo que yo quería escuchar, le sonreí y le di un beso en la frente, ella se acurruco hacia mi y yo recargue mi cabeza arriba de la suya. Minutos después nos quedamos dormidas en esa posición.

Al otro día despertamos aún abrazadas, la felicidad que sentía en mi era enorme, era increíble como una serie de situaciones que me llevaron a esta casa pudieron cambiar mi vida enormemente, jamás había estado tan feliz y jamás me había sentido tan bien conmigo misma, de cierta forma, me daba miedo cuando llegará la hora de salir de la casa de Maca.

Yo fui la primera en despertar, abrí los ojos para encontrarme con la imagen de Pía durmiendo tranquilamente, sonreí y jugué con su fleco unos minutos hasta que Pía comenzó a abrir los ojos poco a poco. Me sonrió de vuelta con una cara de medio dormida y yo sonreí aún más.

"Ahora si tenemos que bajar con todas" le dije en voz baja mientras pasaba mis dedos por su mejilla.

"Lo se" Ella me dijo silenciosamente "con todas y con Kike" agregó girando los ojos. De repente sentí crecer el enojo dentro de mí, la situación con Kike no había acabado y aunque había olvidado todo, nuevamente sentí que volví a la realidad en la que nos encontrábamos. Suspirando me levanté de la cama jalando a Pía conmigo.

"Ojala un carro le pasará por encima" pensé en voz alta, la rabia creciendo dentro de mí. Pía se acercó a mí y pasó sus manos por mis brazos reconfortándome "No te preocupes por el sí? No dejaré que suceda nada" Yo sonreí y asentí con mi cabeza. Pía se acercó a mí y ligeramente me dio un beso en los labios. "Bajemos rápido, antes de que vengan a buscarnos y se nos armé algo".

Con eso las dos nos cambiamos y nos arreglamos para bajar, a enfrentar otro día más a Don Kikin. Cuando llegamos al comedor nos dimos cuenta que ya éramos las últimas en bajar y las demás ya se encontraban en la mesa desayunando, di una pequeña risa al ver que Marisa estaba amargamente comiendo solamente un plato de fruta, al menos ya sabíamos a que hora del día realmente buscaba comida.

"Vaya" Adela dijo mientras comía su desayuno "Hasta que nos deleitan con su presencia" Yo reí y le di un ligero golpe en la parte de atrás de su cabeza mientras Pía y yo nos sentábamos a su lado.

Silenciosamente comimos todas, con Kike ahí presente la verdad que no teníamos ganas de más y tratamos de comer lo más rápido posible para poder irnos de la mesa. Cuando terminamos Pía, Brenda y yo nos fuimos a la cocina a limpiar y arreglar los platos.

Mientras Pía lavaba los platos, yo los secaba y Brenda los guardaba en las repisas. Cuando estábamos a punto de terminar algo curioso sucedió que me llamó la atención.

"¿Pía?" Brenda la llamó mientras acomodaba el último plato en la repisa. Pía levantó la mirada después de secarse las manos. La mire cuidadosamente y noté que se veía incomoda por la forma en que abría y cerraba sus manos.

"¿Si?" Ella le contestó mirándola curiosamente así como yo lo hacía.

"Hm" Brenda volteó a verme por un segundo y luego volteó su mirada a Pía "Quería ver si podía hablar contigo un momento"

Entendí la indirecta perfectamente, Brenda quería hablar con Pía solamente, pero yo me resistía a irme, mi curiosidad me ganaba, pero al final decidí que si no me quería ahí me iría, Pía me lo contaría después. Agarré la toalla que estaba usando para secar los platos y la tiré al fregadero "Bueno, creo que yo iré a ver que hace Adela" les dije mientras volteaba a verlas, la curiosidad creciendo cada vez más en mi.

Estaba a punto de irme cuando Pía agarró mi mano "Valen" me dijo y yo voltee a verla "¿Me esperas en el patio?" Yo le sonreí y asentí con mi cabeza "Claro" le dije, rápidamente volteé a ver a Brenda y le di una pequeña sonrisa que ella también regreso, con eso solté la mano de Pía y salí de la cocina en busca de Adela.

Mientras subía las escaleras y me dirigía al cuarto de Adela y Greta, lo único que pasaba por mi mente era que tan importante era lo que quería decirle Brenda a Pía que yo no podía quedarme, la verdad que no se me ocurría ni una sola idea. Además de que tontamente sentía un poco de celos, yo no sabía ni quién era Brenda, ni de donde venía ni porque estaba aquí, por lo tanto no le tenía mucha confianza. Finalmente llegué al cuarto de Adela y abrí la puerta sin tocar, cuando entre la vi sentada en la cama observando su muñeca, como siempre lo hacia cuando estaba preocupada por algo.

Cerré la puerta detrás de mi y la saludé "Hola Ade" le dije mientras me sentaba en la cama a lado de ella. Ella volteó a verme aún sujetando su muñeca y me sonrió, detrás de esa sonrisa se encontraba algo que la molestaba.

"Valen" me dijo con cierta alegría en su voz "Ahora no vienes con tu siamesa, q raro" me dijo sonriendo. Yo sonreí con ella, todos en esta casa habían notado que desde el primer día Pía y yo éramos inseparables, lo cuál me llenaba de felicidad, desde muy temprano sabíamos que había algo mas. "No" yo le contesté y después agregué "Se quedo hablando con Brenda" le dije un tanto fastidiada, si, definitivamente estaba celosa.

Adela frunció el ceño confundida del porqué Brenda estaría con Pía, al menos yo no era la única que lo encontraba raro "Uy y ese milagro, la nueva quiere hacerse amigas de todas o que?" Yo sacudí mi cabeza "Yo no se, solo se que quería hablar con Pía a solas" le dije mientras desordenaba mi cabello con mi mano.

Adela me sonrió sintiendo mi incomodidad con el tema y me dijo "Bueno, tu tranqui, que de seguro Pía va ir a correr con el chisme contigo" Las dos reímos sabiendo que lo que decía Adela era verdad. Estos últimos días me había apegado mucho a Adela, especialmente desde que Pía pudo irse de la casa, se había convertido en más que una compañera, una amiga quizás?

"Y tu que?" le pregunté finalmente "No se le ha caído el pelo a la muñeca de tanto que la peinas?" le pregunte juguetonamente.

"No, pero no falta nada para que le salgan canas como a mi porque ya no aguanto al odioso de Kike" Adela dijo mientras ponía la muñeca en la cama. Yo asentí mi cabeza estando de acuerdo con ella. En ese momento escuchamos la puerta abrirse y volteamos a ver quién era; era Marisa, probablemente ya estaba cansada con Nina sobre su bobada esa de casarse. Marisa era otra de las chicas con la que me había apegado más, además de que era la única en esta casa que sabía con seguridad que Pía y yo éramos algo más.

Marisa cerró la puerta y se mantuvo parada "¿Qué hacen?" Nos pregunto a las dos. Yo la mire y le hice un gesto de indiferencia "Nada" le contesté "Solo hablamos de lo insoportable que es Kike"

"Si tan solo pudiera salir de aquí" Adela dijo repente y yo voltee a verla. Con el tono de su voz sabía que estaba planeando algo, y cuando Adela planeaba algo, todas sabíamos que el resultado eran problemas para ella y para todas. "Oigan y si me ayudan a salir de aquí?" Adela preguntó con una sonrisa.

Sabía las consecuencias que traería si la ayudábamos a escapar, pero algo me decía que Adela no quería escaparse simplemente porque sí, la cercanía que había establecido con ella me hacía sentir que trataría de ayudarnos mientras estuviera fuera. Mire a Marisa y supuse que ella también estaba pensando lo mismo que yo. Finalmente suspire y pensé en acceder, la verdad es que ya no había nada más que perder. "Esta bien" le dije y Marisa sonrió accediendo también.

Después de elaborar el plan para ayudar a Adela a salir de la casa camine hacia el patio donde le dije a Pía que me encontraría con ella. Moría de las ganas de enterarme sobre lo que ella y Brenda hablaron, pero tampoco quería verme muy metida, tan solo esperaba que Pía me lo digiera sin que yo tuviera que preguntar.

Al llegar al patio, vi que Pía ya se encontraba ahí sentada arriba de la mesa, lo pensativa que se veía me preocupa. Rápidamente me acerqué hacia ella y me senté a su lado, ligeramente toqué su brazo. "Estas bien?" le pregunté preocupada, ella me miró a los ojos y asintió con la cabeza, sus ojos estaban nublados con lágrimas, lo cuál me hizo preocuparme más. Que le había dicho Brenda que la tenía así.

"¿Segura que estás bien?" Le pregunté nuevamente, me mataba ver a Pía con los ojos llorosos, estaba tan acostumbrada a su sonrisa ya.

Pía asintió de nuevo, pero dirigió su mirada al suelo "Si Valen, solo que la charla con Brenda me hizo recordar varias cosas de mi pasado" Eso era, lo único que podía tener a Pía así era recordar toda la porquería que vivió. Suspiré tristemente al verla así de afligida, me acerqué a ella y puse mi brazo alrededor de sus hombros abrazándola hacia mí.

"¿Por qué?" Le pregunté curiosamente mientras la mantenía cerca de mí. Pía suspiro y finalmente dijo "Brenda estaba en el mismo lugar que yo, por eso se me hacia conocida" Puso mi mano en mi pierna y empezó a trazar pequeños círculos en ella mientras continuaba "Solamente hablamos un poquito, de que había pasado con nosotras, la verdad que no quiero recordar" Yo la abracé fuertemente y le di un beso en la cabeza "No te preocupes, no me digas más"

Pía levantó su cabeza mirándome y me sonrió "Y tu que hiciste mientras?" me preguntó mientras limpiaba sus lágrimas con la manga de su suéter.

Yo mordí mi labio inferior y debatí en decirle lo del plan con Adela, pero me era muy difícil mantenerle secretos a Pía, además de que si se enteraba sin que yo le digiera presentía que me metería en problemas con ella, así que mejor decidí decirle.

"Ayudamos a Adela con un plan, Marisa y yo" Pía me miro con una cara de interés y a la vez de preocupación "Ayudarla en que exactamente" Me preguntó.

Sabía que su reacción al decirle no sería buena, "Hm" murmuré mientras arreglaba mi fleco nerviosamente "A escapar de la casa" le dije finalmente. Las palabras apenas habían salido de mi boca cuando Pía rápidamente se paró y me miro con una cara de desaprobación, "Valentina como vas a ayudarla a hacer eso!" Me preguntó con cierto enojo en su voz.

Yo me encogí de hombros y suspiré profundamente "Pía, la verdad es que no me importa mucho si Adela se escapa o no, además de que siento que ella nos ayudará si sale."

Pía resopló y sacudió su cabeza "Valen, Adela solo se ayuda a si misma" me dijo en voz alta. Yo evadí su mirada y mire al piso, no quería pelearme con ella de nuevo. Escuché a Pía suspirar y con una voz más tranquila me dijo "No hagas esto, que pasa si te metes en problemas con Kike?" Me preguntó preocupada.

Yo me levanté de la mesa y la mire a los ojos "Pía no pasará nada, además no se, siento que algo bueno saldrá de esto, no confías en mi?" Pía me miró insegura por un momento y después suspiro "Si, si confió en ti" finalmente me dijo.

"Entonces créeme que todo saldrá bien" le dije sonriendo "Ahora, vayamos a preparar la cena que ahí empieza el plan"


-Pía-

No se porque sentía que algo malo iba a salir de esto. Ayudar a Adela solo traía problemas siempre y no quería a Valentina metiéndose en esto, pero si ella estaba decidida la ayudaría. Eso era algo que me gustaba de ella, siempre hacia lo que quería sin que nada se lo impidiera.

Después de tener nuestra charla en el patio, nos fuimos al comedor a ayudar al resto de las niñas a terminar con la cena, porque ahora que Kike era el amo y señor de la casa nosotras teníamos la obligación de limpiar, hacer la cena y recoger, como si fuéramos sus sirvientas!

En fin, yo no tenía idea de cómo iba a resultar esto de ayudar a Adela a escapar de la casa porque todo se veía normal, hicimos la cena y nos sentamos en el comedor en los mismos lugares de siempre. Valentina, Adela y yo de un lado, Nina, Marisa y Greta del otro, y las nuevas adiciones a la mesa, Brenda y Kike en los extremos.

Apenas nos habíamos sentado en la mesa, cuando se desató toda la locura.

"Oye, oye!" Valentina le gritó a Adela mientras las dos agarraban un frasco de sal "Yo la agarre primero" Ya sabía a donde se dirigía esto, me dieron ganas de reír al ver a Valentina tan metida en su papel. A esa pelea también se metió Marisa, había olvidado por completo que Marisa era parte de esto también.

"Las odio!" Adela gritó "Las odio a todas!" Voltee a ver a Kike que se encontraba totalmente desconcertado, no sabía que era meterse con las niñas mal de está casa, lo cuál me hizo sonreír con orgullo. Al final todas estaban confundidas gritándose una a la otra, Nina estaba gritando una bobada de tener comida vegetariana, Adela y Valentina se gritaban su odio mutuo y Greta y Brenda solamente miraban.

Finalmente Kike reacciono y nos grito a todas "YA BASTA!" dijo levantándose de la mesa y todas volteamos a verlo "Se van a su cuarto todos que no tengo tiempo de estar lidiando con sus estupideces, y tu Adela" dijo señalándola "Te vas a la biblioteca" Kike lanzó su servilleta a la mesa y salió del comedor gritando maldiciones en el trayecto.

Rápidamente volteé a ver a Valentina y a Adela para ver que más harían, pero antes de que pudiera preguntar otra cosa, Valentina, Marisa y Adela salieron del comedor aún gritándose de cosas, dejándonos a las demás mirándonos confundidas.

"¿Qué les pasa a éstas ahora?" Greta me preguntó, yo solamente encogí mis hombros y fingiendo que no sabía le dije "No se, ya sabes como están las hormonas aquí".

"Bueno, arreglemos todo este desastre" Greta dijo mientras recogía los platos "Antes de que Kike nos mandé a la biblioteca también." Brenda y yo ayudamos a Greta a levantar los platos de la mesa y cuando íbamos a entrar a la cocina, Brenda me murmuró "Segura que no sabes que pasa?" Yo sacudí mi cabeza y me fui a dejar los platos al fregadero aún preocupada por los problemas en los que se metería Valentina por hacer esto.

Al terminar con la cocina, mientras las demás no veían, me escapé para ir a buscar a Valentina, algo me decía que ella sería la que estaría en la biblioteca. Antes de entrar, por la puerta alcance a ver a alguien sentada dando la espaldas y con una capucha puesta, Valentina se había hecho pasar por Adela. Muy silenciosamente abrí la puerta de la biblioteca y la llamé "Valen…"

Valentina volteó a verme con cara de sorpresa y espantó "Ay Pía, no me espantes así, Kike ya vino aquí"

Así que el plan de ayudar a escapar a Adela había funcionado, pero aún así Valentina no estaba libre de los problemas en los que se metería, con ese pensamiento en mi mente fui a la silla que se encontraba a lado de Valentina y me senté en ella "No has pensado en que hará Kike cuando sepa que tu y Marisa están atrás de esto?" Le pregunté.

Valentina simplemente sacudió su cabeza "Ya te dije Pía, confía en mi" Valentina dijo sonriendo "Yo se lo que hago". Me dijo en voz baja.

Confiaba en ella pero claramente Valentina no sabía lo que hacia y lo descubrimos cuando de repente la puerta de la biblioteca se abrió de una manera agresiva, levantamos la vista y vimos a Kike entrar, el pánico corrió en mi, ya sabíamos que Kike era capaz de todo. "¿Dónde está Adela?" preguntó gritándonos.

Valentina se volteó en la silla y le dijo "Aquí no" Kike giró los ojos y la vio con malicia "Obvio que aquí no" En ese instante una persona más entró por la puerta, era Marisa, ella también estaba metida hasta el fondo en esto. "Que pasa aquí?" Marisa preguntó.

Kike volteó a verla con la misma cara de malicia que le dio a Valentina "Pasa que Adela no está" dijo amargamente.

Marisa frunció el ceño y fingiendo sorpresa preguntó "¿En serio?"

"En serio!" Kike gritó asustándonos a las tres "Y quiero verlas a todas en la sala, especialmente a ti" dijo señalando a Marisa "Y a ti" agregó señalando a Valentina.

Me congele cuando su dedo apuntó a Valentina, ella era mi fuerza en está casa y si Kike le hacía algo me derrumbaría de nuevo.


continuara...