silvia1381: Muchas gracias por tu comentario :D espero también te guste esté capitulo :D
basketcase89: Hahah, si que se pusieron intensas, muchas gracias por tu review, aquí lo que paso despues de su peqeño encuentro :D
GinebraRemyHadley: Gracias por perdonarme la demora haha :) muchas gracias por seguir leyendome, aprecio muchisimo tus comentarios :) espero me des tu opinión de este capitulo =)
yasliz: Había que dejarlas con un poco de suspenso haha =D muchas gracias por tu comentario, como ya te he dicho, los aprecio demasiado :) y me da gusto que te siga gustando mi fic =)
JackieVodka: Muchas gracias por tu review, y si había que dejarla un poco calientina para lo siguiente =) gracias por todos tus comentarios, los aprecio mucho =)
Valentona: Aqui está la continuación y espero te guste =) Muchas gracias por tu comentario =)
En el capitulo anterior había dicho que este sería el capítulo final, pero esta parte resulto ser un poco más larga de lo que esperaba, y retrasé el final un capítulo más. Muchas gracias por leer =)
-Pía-
El aire de la noche era lo suficiente fresco para enfriar mi cuerpo y calmar el calor dentro de mí. Podía sentir la brisa golpear delicadamente mi cara, refrescando las gotas de sudor que habían corrido por mi frente, estos últimos minutos con Valentina habían despertado en mí un círculo de sensaciones que jamás había experimentando, mi cuerpo ardía con pasión y esparcía calor por todas mis extremidades, mi corazón parecía estar acolchonado dentro de una nube tibia, donde latía rápidamente pero con seguridad. Suspire profundamente mientras me abrazaba, cruzando mis brazos alrededor de mi cuerpo.
"Pía!" escuché esa voz familiar llamarme del otro lado de la calle, levanté mi vista y sonreí al ver a Valentina llamándome con su mano mientras con la otra mantenía abierta la puerta del taxi. Crucé la calle rápidamente para subirme al carro, algunas gotas de lluvia comenzaban a caer. Valentina se subió después de mi y cerró la puerta, le dimos la dirección al taxista y por el retrovisor alcancé a notar que nos miraba de arriba hacia abajo, me estremecí con disgusto al ver su sonrisa lujuriosa en sus labios.
Miré por la ventana observando como las calles se iban desvaneciendo mientras avanzábamos, desde que salimos del límite mis emociones se fueron controlando y de repente me sentía muy tímida, era incapaz de voltear a ver a Valentina sin comenzar a sonreír bobamente. El lugar, el ambiente y la música habían despertado una faceta diferente en mí, una que ni creía que existía, al igual que también había visto una cara distinta en Valentina. Simplemente no podía desaparecer la necesidad de sentir su piel bajo las palmas de mi mano o de conocer cada rincón de su cuerpo. Cada beso nublaba mi cabeza haciéndome volar fuera de toda realidad, era insistente mis ganas de propagar calor en su cuerpo, de tocarla y ser tocada por ella.
Gentilmente sentí sus dedos entrelazarse con los míos obligándome a voltear a verla, me ofreció una tierna sonrisa que yo tímidamente devolví, haciendo a las mariposas revolotear dentro de mi estomago. Ya conocía de memoria las calles para llegar a casa de Maca y cuando veía por la ventana algún letrero que me indicaba que estábamos cerca sentía mi nerviosismo crecer, mi corazón agarraba velocidad con solo pensar que en tan solo minutos estaríamos solas, sin ninguna interrupción, sin ningún problema, solo Valentina y yo.
De repente el auto se detuvo y me di cuenta que habíamos llegado a casa de Maca, Valentina le pago al taxista y las dos bajamos del carro. Las gotas de lluvia caían sobre nosotras y aceleramos el paso para entrar al jardín de la casa. Valentina vino a mi lado y puso su brazo alrededor de mis hombros, suspiré felizmente y mis brazos circularon su cintura mientras enterraba mi cara en su cuello con un gemido suave y satisfactorio escapando de mis labios.
Silenciosamente entramos a la casa dejando pequeñas huellas de lodo en el piso, reí al ver a Valentina intentar borrarlas, solamente logrando que el lodo se esparciera más, riendo calladamente subimos por las escaleras con nuestros brazos aún alrededor de nosotras. Al llegar a nuestro cuarto deje caer los brazos de su cintura y gire la perilla abriendo la puerta, entre a el antes que ella y mire hacia la ventana, gotas de lluvia corrían por el vidrio, desde que salimos del Límite la lluvia había incrementando. Fui hacia el borde de la cama y me senté en ella levantando mi mirada hacia el frente. Valentina cerró la puerta y se acercó hacia mí sonriéndome amorosamente mientras unas gotas de lluvia caían por su frente, su cabello se encontraba totalmente húmedo por el diluvio de afuera. Le sonreí ligeramente mientras la miraba acercarse a la cama y sentarse a mi lado, mis ojos reflejándose en los suyos.
Su sonrisa creció en sus labios intimidándome, y obligándome a que desviará mi mirada hacia el otro lado, aunque mis labios se encontraban estirándose formando una media sonrisa, sentía las mariposas volar dentro de mi estomago como la primera vez que estuvimos sentadas en esta cama, mi nerviosismo crecía al tenerla tan cerca de mí, podía sentir un aire tibio circular dentro de mi pecho, contrayendo mi corazón con sentimiento.
Sentí uno de sus dedos trazar mi mandíbula hasta llegar a mi barbilla, suavemente aplicó la suficiente presión para voltear mi cara hacia ella. Su cara brillaba con la poca luz que entraba por la ventana resaltando algunas gotas de lluvia que aún caían por su mejilla, pasé mi mano por su piel limpiándolas y sentí su cara inclinarse hacia mi mano. Mis ojos circularon su cara, observando su piel suave y limpia, bajando hacia sus labios rosados y delgados y volviendo a conectarse con sus ojos, los cuáles se suavizaban al encontrarse con los míos mientras me miraban con amor. Antes de que pudiera darme cuenta mi cara se encontraba inclinándose hacia la suya, disminuyendo el espacio entre nuestros labios y cuando sentí su aliento hormigueando mi boca cerré los ojos esperando el contacto de nuestros labios, y cuando por fin se tocaron sentí chispas desprenderse de ellos.
Nuestros labios se movían con un ritmo suave y fluido, abríamos nuestras bocas delicadamente saboreando la electricidad que corría en ellas. Acaricié su mejilla ligeramente y mi lengua tocó sus labios tratando de separarlos. Nuestras lenguas danzaban con el sonido de la lluvia afuera mientras comenzábamos a explorar cada rincón de nuestras bocas, nunca me había percatado que sus labios desprendían un sabor dulce y fresco. Sentí sus manos recorrer lentamente mis brazos hasta detenerse en mis hombros. Un pequeño gemido dejo mis labios durante el beso al sentir un pequeño mordisqueo en mi labio inferior. Gentilmente las manos de Valentina comenzaron a empujarme hacia la cama, obedecí sus movimientos y después de unos segundos sentí mi cabeza caer contra la almohada. Sujeté su cara con mis dos manos y podía sentir mi pecho levantarse cada vez más rápido mientras nuestras bocas se encontraban adheridas.
Lentamente los labios de Valentina dejaron los míos y comenzaron un recorrido hacia mi quijada, recorriendo con besos húmedos hasta el lóbulo de mi oreja, arqueé mi cuello al sentir su labios succionar ligeramente mi punto de pulso mientras un gemido salía de mis labios, sentí sus besos tomar velocidad y los gemidos comenzaron a escapar de mi garganta sin restricción. Un calor familiar se esparcía por todo mi cuerpo asentándose en mi pecho y en mi entrepierna. De pronto sentí sus labios dejar mi cuello y recorrer mi mandíbula de vuelta hasta conectarse con los míos de nuevo. La palma de su mano acariciaba firmemente mi abdomen, con un ritmo suave y lento, apreté mis piernas tratando de aliviar el calor y la pulsión entre ellas, la cuál solo aumento cuando sentí sus dedos arrastrarse lentamente por debajo de mi blusa, entrelacé mis dos manos entre sus cabellos rojos mientras mi lengua intensificaba el beso adentrándose más a su boca.
Escuché un gemido provenir de su garganta mientras sus dedos recorrían mis costillas subiendo suavemente hasta el borde de mi sostén, mi corazón comenzó a acelerarse cuando sus dedos se detuvieron en el broche de mi ropa interior, lentamente sus dedos lo juguetearon hasta que con un movimiento rápido lo desabrocharon, jadeé con placer al sentir la presión en mis pechos desaparecer, su mano recorría de arriba hacia abajo desde entre mi pecho hasta mi clavícula. Mi respiración aumentaba con su contacto mientras nuestros labios comenzaban a separarse con mayor intensidad. Su mano desvió su recorrido hacia uno de mis pechos a masajearlo suavemente, empuje mi cadera hacia arriba mientras una ola de placer golpeaba mi cuerpo. Los labios de Valentina dejaron los míos y bajaron lentamente hacia mi garganta mientras los gemidos dejaban mis labios de manera constante, sentí su lengua recorrer mi garganta y mi cuello se arqueó con la sensación, sus manos dejaron mi pecho y bajaron hacia mi abdomen con sus uñas rasguñando gentilmente mi piel, sus dedos se detuvieron en el borde de mi blusa y pausadamente comenzaron a empujarla.
Con mis codos me impulsé un poco para sentarme en la cama, Valentina se sentó en sus piernas y me miró a los ojos mientras lentamente subía mi blusa por mis brazos hasta removerla completamente de mi cuerpo, mis ojos nunca dejando los suyos, la lanzó a un lado de la cama para después poner sus manos en mis hombros y lentamente bajar los tirantes de mi sostén por mis brazos, dejando mi torso y pecho descubiertos, le sonreí suavemente al sentir la timidez cubrirme, Valentina me sonrió de regreso y se inclinó hacia mí juntando sus labios con los míos, rápidamente nuestro beso se volvía más frenético e intenso y podía sentir su lengua empujar mis labios pidiendo la entrada a mi boca, separé mis labios dejando que se lengua se reuniera con la mía.
Mis manos recorrieron sus brazos y se detuvieron en el borde de su blusa y mis dedos comenzaron a jalar de ella, Valentina se separó de mí jadeando y levanto sus brazos, la miré a los ojos y subí su blusa por sus brazos removiéndola por completo, mi mano tocó su cuello y la acerqué hacia mí besándola ávidamente. Mis manos bajaron por su cuello y continuaron su destino acariciando su desnuda espalda, subían y bajaban por su columna lentamente, podía sentir su cuerpo retorcerse con el contacto de mis manos, mis dedos se detuvieron en el gancho de su sostén y con un movimiento rápido lo desabrocharon, recorrí mis besos hacia su cuello mientras lentamente mis manos subían por su abdomen a encontrarse con sus pechos, suavemente los masajeé al mismo tiempo logrando que una serie de gemidos escaparan de su garganta, sonreí en su cuello mientras aumentaba la presión en mis manos.
La mano de Valentina se enredó con mi cabello y la sentí jalar algunos mechones con sus dedos. Mis labios dejaron su cuello y lentamente volvieron a los suyos, mis manos subieron por su pecho y lentamente se enredaron de nuevo entre sus mechones rojos, gentilmente sentí sus manos bajar hacia mis hombros y empujarme hacia la cama con ella cayendo sobre de mi. Separó sus labios de los míos y me miró directamente con sus ojos vidriosos. "Te amo" la escuché suspirar, le sonreí amorosamente y levanté mi cabeza para juntar mis labios con los suyos, nuestras sonrisas creciendo durante el beso.
Sus manos comenzaron a bajar por mi abdomen hasta llegar al borde de mi pantalón y lentamente sus dedos comenzaron a desabrochar el botón de mis jeans, gemí al sentir su piel fría arrastrarse dentro de mi pantalón, acariciando mi entrepierna por arriba de mi ropa interior, sentí sus dedos encubrirse con la humedad que desprendía mi cuerpo. El calor se esparcía por todo mi cuerpo y mi cadera se movía con el ritmo de su mano levantándose y bajando ágilmente. Sus labios bajaron por mi pecho dejando un camino de besos hasta llegar a mi cadera, sus manos comenzaron a tirar de mis jeans hasta bajarlos por completo por mis piernas, la vi sentarse y desabrochar mis zapatos, lentamente los quitó junto con mis jeans. Sentí sus labios frescos tocar mi rodilla y lentamente comenzaron a subir, besando mis muslos en el proceso, sus dedos jugaron con el borde de mi ropa interior y lentamente la sentí deslizarse por mis muslos, incliné mis piernas y Valentina removió la última pieza de ropa que quedaba en mi cuerpo. Suspiré profundamente al ver sus ojos recorrer mi cuerpo de una manera ávida.
Mi mente se nubló cuando sentí sus besos recorrer el interior de mi muslo y no pude evitar el gemido que salió de mis labios cuando sentí su aliento tibio en mi entrepierna, mi cuerpo comenzó a arquearse con placer al sentir sus labios y su lengua adentrarse en lo mas profundo de mí. Sus uñas gentilmente subían por mis muslos, rasguñando ligeramente mi piel y logrando que pequeños temblores sacudieran mi cuerpo, mi cadera suavemente se levantaba y bajaba con el ritmo de los besos de Valentina mientras el calor se esparcía por todos los rincones de mi ser, de pronto me vi incapaz de controlar los gemidos que emitían de mi garganta mientras los temblores en mi cuerpo se volvían más constantes.
Mis ojos rodaron detrás de mi cabeza con la sensación de placer que el movimiento de su lengua me daba y cuando me sentía a punto de explotar sentí los labios de Valentina subir hacia mi abdomen. Exhalé frustradamente mientras mis piernas automáticamente se pusieron tensas tratando de calmar la pulsión que crecía entre ellas. Los labios Valentina llegaron a los míos y febrilmente la besé con la pasión corriendo por mis venas, puse mis manos sobre sus hombros y bruscamente la empuje hacia mi lado, quedando arriba de ella. Las palmas de mis manos recorrieron con desesperación su cuerpo mientras mi lengua peleaba contra la suya por dominación, podía escuchar los gemidos acumularse dentro de su garganta mientras mis manos masajeaban su torso exasperadamente.
Rápidamente mis dedos siguieron su recorrido hasta llegar a la hebilla de su cinturón, jalé de el y cuando se abrió sujete el botón de sus jeans, torciéndolo para abrirlo, escuché un jadeó salir de sus labios mientras lentamente mis dedos se arrastraban por debajo de su ropa interior, mis besos recorrieron su garganta y se adhirieron a su punto de pulso jalando gentilmente su piel. Un gemido fuerte salió de mis labios cuando sentí la humedad de Valentina ahogar mis dedos. Escuché un pequeño grito venir de ella mientras mis dedos se movían de arriba hacia abajo por su entrepierna absorbiendo la humedad.
Sentía el fuego crecer en mi interior junto con un hambre voraz de saborear a Valentina, ansiosamente mis labios dejaron su cuello y deje un camino de besos pasando por su garganta, bajando entre sus pechos y me detuve un momento en su ombligo, lo recorrí con mi lengua mientras mis manos comenzaban a tirar de sus jeans, mis labios siguieron su recorrido y al llegar a su cadera me detuve, me levanté un poco y deslice sus pantalones por sus piernas removiéndolos junto con sus zapatos, observé el cuerpo medio desnudo de Valentina, prácticamente comiéndolo con mis ojos, mis uñas comenzaron a arañar sus muslos mientras mi mirada se encontraba fijada con la suya, en un movimiento rápido me encontraba deslizando por sus piernas la última pieza de ropa.
Podía ver sus ojos brillar con deseo y lentamente baje mis labios hacia sus piernas dejando besos delicados en el interior de sus muslos, mi lengua hizo movimientos giratorios en su piel hasta encontrarse con su centro, sentí a Valentina temblar bajo mis manos mientras la electricidad corría por su cuerpo. Mi lengua se movía de arriba hacia abajo con movimientos rápidos tratando de saborear cada rincón de su cuerpo, sus dedos comenzaban a enlazarse en mi cabello mientras mis movimientos aumentaban y cuando la sentí a punto de explotar separé mis labios de ella, escuchando la frustración en su exhalación, mis labios subieron por su cuerpo para conectarse con los suyos nuevamente, nuestras caderas moviéndose con ritmo utilizando la fricción para aliviar la tensión.
Lentamente mi mano comenzó a bajar, recorrió por un momento sus muslos y se deslizo por el interior de estos, torturando lo mayor posible a Valentina, quién solamente arqueaba su cuerpo pidiendo más, mis dedos recorrieron su entrepierna, de nueva cuenta nadando entre la humedad, escuchaba los rugidos acumularse en su garganta cada vez más y con un suave movimiento mi dedo fácilmente se deslizo en su interior. Valentina jadeó audiblemente mientras los espasmos comenzaban a recorrer su cuerpo, mis dedos se movían rítmicamente mientras los gemidos dejaban su boca sin restricción, sentía su respiración intensificarse mientras su cuerpo temblaba bajo mis manos de manera frenética hasta que con un sonoro gemido se detuvo y su pecho subía y bajaba suavemente.
Separé mis labios de los suyos y la mire, observé su cara resplandecer con un brillo totalmente nuevo, sonreí mientras ella lentamente abría los ojos, sentía sus latidos irse poco a poco normalizando, lentamente me incliné hacia ella y junte sus labios con los míos, besándola suave y dulcemente, nuestros labios moviéndose sin ninguna apuración. Pero no pude evitar intensificarlo, el calor aún radiaba en mi cuerpo, Valentina lo notó y en un movimiento me tenía boca arriba en la cama, ella sobre de mí.
Enredé mis dedos entre sus mechones rojos juntando su boca con la mía mientras su mano empezaba su recorrido hasta mis piernas, con suavidad recorrió mi torso y se detuvo en mi cadera, gentilmente acariciando mi piel, mis labios la besaron con urgencia y mi cuerpo se arqueaba con el contacto de Valentina, sus dedos bajaron hasta mi entrepierna moviéndose de arriba hacia abajo lentamente, mi cuerpo moviéndose con su ritmo, podía sentir los espasmos recorrer mi cuerpo y un rugido escapo de mi garganta, sentía que mi corazón latería fuera de mi pecho mientras un calor extraño se expandía por mis extremidades, me sentía incapaz de controlar mi cuerpo mientras este temblaba contra los dedos de Valentina, un grito salió de mis labios cuando una contracción recorrió mi cuerpo para después relajarse con goce.
Perezosamente besé los labios de Valentina, mi cuerpo se sentía flotar en una gran calma. Valentina me beso con gran ternura, separando ligeramente sus labios con cada beso y sentía mi cuerpo derretirse debajo del suyo mientras mi corazón latía fuertemente por la dulzura que desprendía el contacto de su boca con la mía. Con un último beso Valentina levantó ligeramente su cabeza, y en la oscuridad logré ver el centelleó de sus ojos mientras estos se arrugaban y formaban una sonrisa en sus labios. Suspiré sutilmente sintiendo un millón de emociones recorrer mi cuerpo, algunas lágrimas comenzaron a formarse en el rincón de mis ojos. "Gracias" le dije en voz baja con una pequeña sonrisa formándose en mis labios. Valentina me sonrió pero al mismo tiempo frunció el ceño en confusión "¿De que?" me preguntó. Levanté mi mano y delicadamente retire un mechón rojo que había caído sobre su cara "Gracias por enseñarme lo tan maravilloso que es esto cuando amas" le dije tragando un sollozo "Gracias por ser mi primera" le agregue con una sonrisa dibujándose en mis labios mientras sentía una sola lágrima recorrer mi mejilla.
Sentí los labios tibios de Valentina besar mi frente "Gracias a ti" me dijo sonriendo mientras limpiaba suavemente la lagrima que había caído en mi mejilla. "Te amo Pía" mi corazón incrementó su velocidad al escuchar su declaración, sintiéndome abrumada con todo el amor que sentía por ella "Te amo Valentina" le respondí con una gran sonrisa. Ligeramente descansó su frente contra la mía y dulcemente plantó un beso en mis labios, nos sonreímos una última vez antes de que recargara su cabeza en mi hombro y después de unos segundos caímos en un sueño profundo, con una gran sensación de calma a nuestro alrededor.
continuara...
