Caminó por el pequeño camarote, tratando de estirar las piernas... no le gustaba viajar en barco... se mareaba. Notaba como su cabeza bailaba y procuró no mirar por el pequeño ventanuco que daba a las olas. Se puso a repasar mentalmente los pasos. El director quería dar una gran impresión con la entrada de sus alumnos y ya que le había propuesto participar no iba a ser ella la que la cagase. "Paso... una llamarada"-pensó. Esperaba que Hogwarts no se pareciese mucho a aquel frío castillo. Le gustaba el frío pero aquello era ya inhumano. La mitad de los días ni siquiera encendían la chimeneas. Pensó en todo lo que iba a dejar atrás, que no era más de lo que dejó cuando tuvo que ir allí. Pensó en mama y tatko aunque ellos ya no se acordaran de ella.

Unos golpes en la puerta la interrumpieron. Por ella asomó la cabeza de Nikolay, un alumno un par de años mayor pero uno de los pocos con los que había llegado a algo parecido a la amistad.

-¡Zdrasti!- saludó- ¿Qué tal?

-Mareada, odio los barcos.-Nikolay sonrió y se sentó en la pequeña cama.

-Va a ser toda una experiencia, ¿no? para ti debe de ser como volver a casa.

-Debería sentirme así por lo menos. Pero a estas alturas ya no se lo que significa la palabra "casa". Creo haber sentido lo que era hace años pero... ya no estoy segura ni siquiera de eso.

-¡Vamos, no digas eso!. Muchos darían un brazo por tener la oportunidad de estudiar en dos colegios; eso sin contar que vas a poder presenciar el torneo.

-Supongo que tienes razón.-sonrió- Oye, ¿que te parece si echamos una partida de ajedrez? Igual así me olvido de todo esto. -se puso a rebuscar en el baúl que había a los pies de la cama.

-Perfecto. Te apuesto 2 galeones a que te pego una paliza.

-Algo me dice que voy a tener que dejar esta costumbre de las apuestas en cuanto ponga un pie en Hogwarts. No tienen pinta de gustarles mucho.-mientras colocaba el tablero sobre la cama, sacó dos galeones del monedero y los puso al lado de los que Nikolay ya había puesto.-Veo que venías preparado...

-Te encanta apostar, lo sabes.

-Deja de sacarme defectos, estúpido charlatán.-se rieron- Bueno, vamos a lo que vamos. 4 galeones, la cosa es seria ¿eh?

-La "cosa"... siempre es seria-le guiñó un ojo.

Tres cuartos de hora más tarde Aëria estaba tumbada en la cama, con 4 galeones en el bolsillo y Nikolay tirado en el suelo del camarote, los dos perdidos en sus pensamientos.

-Llegaremos mañana por la tarde...-empezó Nikolay.- una pena que esto se acabe...

-Espero que no lo digas por el viajecito en barco, porque soy capaz de vomitarte encima hasta la primera papilla.-se les escapó una sonrisa.

-No, no, claro. Pero, ya sabes... era curioso tener una chica en el colegio y ahora vas, y te marchas.-Aëria bufó.

-Ni que yo lo hubiese elegido. Aparte, que chica, lo que se dice chica... con este uniforme de tío que ni se molestaron en cambiar...

-Y bien que te gusta.

-Pues si. Realza el color de mis ojos ¿a que sí?-ambos estallaron en una carcajada.-Además, que os vais a quedar todo el curso por allí, ya tendremos tiempo para una despedida como dios manda.

En ese momento volvieron a llamar a la puerta.

-Aëria, al camarote del director.-Esta se puso en pie rápidamente, se despidió de Nikolay y caminó por el pasillo hasta el camarote del fondo. Llamó a la puerta con suavidad, que se abrió automáticamente.

-¿Quería verme director?

-Da, siéntate-señalo una silla sin levantar la cabeza.-He hablado con el profesor Dumbledore. Te incorporarás a las clases con normalidad. Ya te han preparado un uniforme. La noche que lleguemos tendrás que someterte a la selección.

-¿A la qué?-levantó la cabeza y la miró con una mirada que podría matar- profesor...-añadió.

-La selección Windrunner, la selección. En Hogwarts tienen casas y tú, aunque empieces a deshora, tendrás que tener una.-Aëria asintió. Algo recordaba de todo aquello. -Espero que dejes a nuestro colegio en un buen lugar. No me gustaría enterarme de que sigues con esa tontería de las apuestas en Hogwarts.-Aëria asintió de nuevo.- Y mañana llegaremos a eso de las 6 de la tarde. Estate preparada, no quiero problemas.-de nuevo un asentimiento.-Eso es todo.

Se levantó con cuidado y se marchó refunfuñando.. "No me gustaría enterarme de que sigues con esa tontería de las apuestas en Hogwarts."-pensó con sorna-"Ni que yo lo hubiese empezado. Todos tus alumnos llevan años con las apuestas para todo lo que hacen". Entró en su camarote, vio que Nikolay ya se había marchado y se tiró a plomo en la cama.