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The End of this Chapter

"I gave you my time
I gave you my whole life
I gave you my love, every dime
They told me it was... a crime
Do you remember?
Or did it all go in vain..."

Perdí la noción del tiempo por días, lo único que recuerdo es ver como el sol consumía rápida y furiosamente el cuerpo de Radek, para convertirlo en un segundo en cenizas…cenizas que el viento barrió mientras escuchaba su llanto.

Arat cuidó de mí, como una enfermera cuida de algún paciente en estado vegetativo. Paulatinamente fui recuperándome, y recuerdo que lo primero que dije fue:

-Radek se fue

-Así es—dijo Arat mientras me abrazaba

-Es mi culpa—lloré

-No…

-¡Sí, sí lo es! De no ser por mí, Radek no hubiera muerto y tú no estarías metido en este lío

-Radek era un gran amigo…

-Deja de ser tan insensible—ese comentario lo hizo molestar

-¡¿Insensible?—Me alejó de él-¿quién fue la que me engaño? Y no con cualquiera sino con mi mejor amigo ¿cómo quieres que reaccione? Si ni siquiera sé porqué estoy aquí, cuidándote después de todo lo que hiciste…

-¡Entonces vete con Hel! ¡A ella si la amas ¿no?—estaba furiosa, me levanté y comencé a golpearle el pecho, el sólo me miraba con admiración

-¿Todo esto por celos?

-¡No fueron celos!—mis lágrimas se perdían en su ropa-¡Es que estuviste conmigo, ilusionándome y a la única que de verdad amas es a ella!—me tomó rápidamente de los puños para que dejara de golpearle, me jaló de las muñecas y nuestros rostros quedaron a sólo milímetros de distancia

-Escúchame bien, Hel está muerta—pude ver un odio consumado en sus ojos

-Pero eso no evita que la sigas amando—su rostro se descompuso y con un esfuerzo sobrehumano se abstuvo de golpearme o algo por el estilo, pero me arrojo al suelo y él salió de ahí…por muchas horas.

-(-

Me quedé llorando, no salí del lugar en donde me había dejado…de hecho ni recuerdo en dónde estaba. Mi memoria borrosa recuerda algunos vitrales rotos, luces de hermosos colores acariciando mi cabello, incitándome a irme de aquel lugar, pero yo seguía ahí…sola, derrotada, hambrienta y sedienta. Morir ahí sería lo mejor que podía hacer para darle culto a aquellos que murieron por mí: Mi mamá y Radek.

-)-

En realidad no sé cuántos días pasé ahí en el suelo, en ese lugar de pesadilla, sin que Arat se preocupara siquiera por mí.

-Claudia—sentí su cálido aliento en mi oído—lo había sentido antes…en mi cuello, sabía que era él. Con las pocas fuerzas que tenía, articule una pregunta

-¿Vienes a vengarte?—mi voz sonó áspera

-No, para nada—acarició mi cabello—sé que tú no querías matar a Torunijé—me siguió acariciando. Volví a perder la conciencia.

-(-

Desperté en una lujosa cama con sábanas de seda, me estiré perezosamente y me incorporé. El espejo que se encontraba enfrente hacía notar que alguien había estado cuidando de mí minuciosamente, pues las imágenes borrosas que tenía anteriormente no daban pauta para que yo me encontrara en tan perfecto estado. Me levanté de la cama, sólo para notar, con vergüenza, que llevaba un camisón semitransparente ¿dónde estaba? ¿Qué diablos había pasado? Me acerqué al espejo para verme mejor, recorrí mi rostro, tenía algunos cuantos raspones y rasguños, supongo que eso era normal después de todo lo que había pasado, seguí estudiando cuando los noté, dos ligeros agujeros hacían su aparición en mi yugular, me los tapé y los volví a descubrir numerosas veces como si eso hiciera que se borraran…

-Vaya veo que ya te recuperaste—me giré bruscamente provocando que un frasco de perfume se cayera y rompiera. Coatl estaba frente a mí

-Pero…pero…-señalé el espejo

-No nos reflejamos ¿recuerdas?—me volví al espejo, eso me daba alivio, me reflejaba. De nuevo me giré bruscamente, estaba semidesnuda frente a Coatl, él se rió burlonamente de mí

-Por favor Claudia, llevas dos semanas semiconsciente, yo fui quien te cuido todo este tiempo, todos los secretos de tu cuerpo ya los vi

-Puerco—soltó otra risotada—Además te alimentaste de mí

-Y debo decir—en un parpadear apareció frente a mí, asiéndome por la cintura—que tu sangre es de las mejores que he probado

-Suéltame—lo hizo-¿Dónde estoy? ¿Dónde está Arat? ¿Por qué me salvaste?

-Son muchas preguntas, las responderé rápidamente, estás en mi casa, el idiota de Arat te dejó a tu suerte y ver a una chica tan indefensa me rompió el corazón, así que dije tener una hija no estaría nada mal

-¿Supongo entonces que conoces la palabra incesto?

-Claro—sonrió torcidamente—en cierta forma, muchas personas lo practican

-Lo último no te lo creo, hay otra razón por la cual estoy aquí

-Tengo que hablar contigo Claudia…

-No tienes que hablar con ella de nada—la puerta se abrió para dar paso a una mujer morena, con cabello rizado y extremadamente largo, ojos almendrados y un cuerpo que cualquier mortal envidiaría

-Claro que sí, ella tiene que saber sus opciones

-Te dije que ella era mía

-Hel, entiende…

-¿Hel?—mi voz se quebró por la pregunta

-Así es—la mujer se me acercó e inmediatamente yo retrocedí, algo en su mirada me asustaba

-¿Me tienes miedo?—no respondí, estiró su mano hasta que rozó mi mejilla, soltó un suspiro—Está bien, dile—y acto seguido desapareció. Coatl se acercó lentamente

-Creí que estaba muerta—señalé la puerta

-Para ti y Arat, y en su mayoría de los vampiros sí. —Respiraba entrecortadamente—Cálmate

-¿Qué quiere esa mujer de mí?—él soltó un suspiro

-Está celosa, digamos que siempre ha sido posesiva…

-Espera ¿está celosa porque fui novia de Arat después de que ella desapareció?

-¿Sabes? Me gustó el "fui". Sí en esencia es eso, y pues debido a eso…

-Me quiere matar

-En realidad quiere alimentarse de ti y absorber tu vida lentamente

-Gracias por la dramatización

-De nada. Pero tienes otra opción

-¿Ah sí? ¿Cuál?

-Ser mía y dejar que te convierta en uno de nosotros—mi cara de incredulidad lo hizo sonreír

-¿Estás loco? Hace unos días querías matarme ¡y ahora quieres que sea parte de tu harem!

-Es lo único que te salvará—me jaló de la muñeca—no quiero ver una vida tan bella y hermosa consumida en otra mujer hermosa

-Prefiero eso, a estar con el hipócrita que tenía planeado matarme

-Ya decidió—Hel apareció de la nada

-Espera…

-No, ya he esperado suficiente, meses desde que te dije que me la trajeras

-¡¿Qué? ¿Meses?—Miré a Coatl

-Así es niña, todo esto es por mí…

-Así que estuviste viva todo este tiempo—Arat apareció en el umbral de la puerta, comenzaba a odiar eso, la gente estaba frecuentando aparecer y desaparecer de mi vida muy repentinamente

-Cielo—Hel corrió hacia él, pero mi ex la mantuvo apartada con su brazo

-¿Tienes idea de cuánto tiempo te busqué?

-Yo lo sé, pero no podía contactarme contigo, lo tenía estrictamente prohibido

-Pero cazar a Claudia ¿eso sí lo podías hacer?—algo estaba mal, Arat hablaba demasiado bajo, como queriendo contener muchos pensamientos y sentimientos que se habían acumulado por años-¿No prometimos que siempre nos encontraríamos?

-Arat, cielo entiende—intentó acariciarle la mejilla, pero este sostuvo su mano por la muñeca

-Te busqué por años y ahora apareces para matar a otra persona que amo—Hel zafó bruscamente su mano

-Yo soy la única persona que te ha amado ¡ella es una mortal!

-¡Desapareciste por años!

-¡¿Y ella puede ocupar mi lugar?—no tuve tiempo de ver nada, cuando Coatl me abrazaba protectoramente entre sus brazos y el espejo se rompía debido a que Hel le había dado un puñetazo

-¡Eres una traicionera! ¿Por qué lo hiciste?

-¡Por ti!—Hel soltó lágrimas de sangre que manchaban su hermosa piel morena-¡Por nadie más lo haría que por ti! ¡Todo lo que he hecho ha sido en vano, todo por esa zorra!

-Eres una egoísta

-¡TODO LO QUE HE HECHO HA SIDO ÚNICAMENTE POR TI!

-(-(-(-(-(-

Ahora si me llegó la inspiración, espero que lo disfruten.

Manfariel