A la mañana siguiente, Aëria se levantó antes que el resto de sus compañeras de habitación. Primero se sintió bastante desorientada pero, al ver el nuevo uniforme doblada en la silla, sonrió para si misma. Ese día no había clase y se puso algo de ropa que tenía en el baúl. Había un espejo al lado de su cama. Tenía el pelo largo por delante y corto por detrás. Además, se lo había teñido tiempo atrás de morado. Fuera a donde fuera su pelo solía llamar la atención. Miró a su izquierda, a la cama de Hermione y decidió no despertarla. Salió despacio y bajó por las escaleras hasta la sala común que, obviamente estaba vacía y se dejó caer en uno de los sillones esperando a que alguien conocido se levantase para no bajar sola el primer día a desayunar.

Mientras dormitaba en el sillón, un gato de color anaranjado y cara de mala leche, bajó por las escaleras y saltó a su regazo. Aëria le sonrió y comenzó a acariciarle la barriga cuando vio a Hermione bajando acompañada de otras dos chicas.

-¡Hola Aëria! ¿Llevas mucho despierta?-Esta negó con la cabeza-Mira, estas son Lavender y Parvati, están en nuestra habitación-Las dos chicas a su lado sonrieron y continuaron hacia la salida mientras Hermione se sentaba a su lado.-Veo que ya has conocido a Crookshanks.

-¿Crookshanks?

-Mi gato.

-¡Oh! Es muy mono-dijo mientras seguía acariciándole la barriga- Me encantan los gatos, pero nunca pude tener uno. A tatko le daban alergia. Y luego en Durmstrang no estaban permitidos.

-¿Tatko?-preguntó con extrañeza.

-Tatko significa papá en búlgaro. Es... era mi padre adoptivo. Una gran persona.

-Entiendo...-Hermione decidió que no era buena idea seguir con el tema- ¿Bajamos a desayunar? ¡Me muero de hambre!

-Claro, vamos.-Dejó a Crookshanks en el suelo y siguió a Hermione a través del retrato y por los pasillos, mientras trataba de memorizar todo lo que esta le iba diciendo.

-Esta es el aula de Encantamientos-señaló una puerta a su derecha.-Y esta la de Transformaciones. La profesora McGonagall da esa asignatura. También es la jefa de nuestra casa. Estaba pensando -comentó mientras bajaban las escaleras hacia el gran comedor.-que podríamos hablar con ella esta tarde sobre lo de ponerte al día con las asignaturas y demás. Estoy segura de que no le importará hacerte una copia de todos mis apuntes. Aunque es algo que no me gusta hacer, porque si no Harry y Ron nunca tomarían apuntes de nada. Son un poco vagos, pero muy buena gente.

-Perfecto... solo espero no estar muy atrás con lo que dais aquí.

-No te preocupes-Ya habían llegado al Gran Comedor y estaban sentándose en la mesa de Gryffindor, donde a parte de Lavender y Parvati solo había cuatro o cinco alumnos más, todos mayores que ellas. -Si necesitas ayuda en cualquier asignatura solo dímelo. Por cierto... ¿Que optativas tienes?

-Mmmm, déjame recordar-dijo mientras cogía una tostada de la mesa.-Cuidado de criaturas... estudios muggles...-contó con los dedos- runas antiguas, siempre me ha gustado leer rúnico, y adivinación.

-Bueno, con las tres primeras te puedo echar una mano yo, que voy contigo... con la de adivinación... lo cierto es que yo la cogí el año pasado pero la profesora de adivinación, Trelawney -bajó la voz- es un poco... extravagante. Creo que no tiene ni idea de lo que hace. Tiende a predecir la muerte de todos sus alumnos y ya. Dejé la asignatura el año pasado, pero Ron y Harry siguen matriculados así que puedes pedirle ayuda a ellos.-Aëria asintió mientras comía la tostada. -Mira, por allí vienen.

Harry y Ron, con cara de dormidos, entraban por las puertas y se sentaron en frente de ellas.

-Hablabamos de que Aëria debería de ponerse al día con las asignaturas ¿no creéis? Podría aprovechar ahora, que estos días no hay clase.

-Hermione, por favor-Ron bostezó-deja a la pobre chica en paz. Ya tendrá tiempo para preocuparse cuando lleguen los exámenes.

-¿Ves?-Hermione se giró para mirar a Aëria a la cara. -Lo que te decía. Unos vagos. De verdad que no entiendo como habéis aprobado hasta ahora. -Las dos chicas se rieron. -Bueno, yo tengo que ir a la biblioteca a mirar unas cosas. ¿Te quedas con ellos? Nos vemos a la hora de la comida, y no te olvides, por la tarde vamos a ir a ver a la profesora McGonagall-terminó mientras se levantaba y marchaba con paso decidido.

-No te dejes agobiar por ella-dijo Harry-Se toma todo demasiado en serio. Aún apenas si tenemos deberes. Ron y yo pensábamos ir a volar un rato en escoba esta mañana. Aunque no haya partidos este año...-había un toque de tristeza en esa frase.

-¿Sois del equipo? yo nunca fui muy buena volando y obviamente nunca entré al equipo, y menos con Krum por ahí para pavonearse.

-Hablando de Krum... ¿no me podrías conseguir un autógrafo verdad?-Ron tenía una sonrisa de oreja a oreja cuando preguntó eso.

-Krum será un buen buscador pero estoy segura de que de aquí -se señaló la cabeza- le falta algo. No se porqué todo el mundo le adora.

-¿Pero tu viste sus jugadas?-Ron tenía los ojos abiertos como platos-En los mundiales estuvo increíble.

-Nah, no pude ir. Y no creo que se digne en darme un autógrafo.

-Una lastima la verdad.

Acabaron de desayunar y Ron y Aëria bajaron hasta el prado al lado del campo de Quidditch mientras Harry volvía rápidamente a la torre a por su escoba. Por el camino iban los dos discutiendo sobre Krum, de nuevo.

Primero Harry se subió en la escoba y les hizo unas cuantas demostraciones de movimientos de buscador y luego Ron y Aëria se turnaron para tratar de imitarlo, Ron con bastante más acierto que Aëria.

Luego, cansados y algo embarrados volvían al castillo para ducharse cuando vieron a alguien salir por las puertas.

-¡Hola Hagrid!-saludó Harry.-¿Qué tal?

-Hola chicos, voy a ver si me ocupo de los caballos de Madame Maxime y... ¡oh!, tu debes de ser la chica nueva-dijo sorprendido mirando a Aëria, que asintió con la cabeza.-Windrunner ¿verdad? Conocí a tu madre cuando estudiaba aquí, una buena chica, pero también le gustaba llevar el pelo de colores extraños. Una pena lo suyo.-acabó con una sonrisa triste.-Bueno, no os quiero entretener, ¡nos vemos en clase!

Nada más comer Hermione arrastró a Aëria hacia el despacho de McGonagall, que les atendió con una sonrisa.

-Profesora-dijo la primera mientras se sentaba-me preguntaba si, ya que Aëria se ha perdido el comienzo del curso y tendría que ponerse al día, sería buena idea duplicarle mis apuntes, para ahorrarle el trabajo de pasarlos todos. Sabe que no es algo que me guste hacer, pero creo que en este caso es bastante apropiado.

-Bueno, señorita Granger, creo que deberíamos hacer todo lo que esté en nuestra mano para ayudar a nuestra nueva Gryffindor. ¿Te estás adaptando bien?

-Si profesora, gracias.

-Eso es bueno. Si necesitas ayuda en cualquier materia no dudes en hablar conmigo o con el profesor en concreto. El profesor Karkarov nos ha dejado tu expediente y por lo que veo eres una buena alumna... espero que sigas así-terminó con una sonrisa.-Espero que tengas todo el material necesario-Aëria asintió con la cabeza- y... nos vemos el lunes en clase. Buenos días chicas.