Bajaba por las escaleras del despacho, sin ganas de ir a cenar cuando

-¡Sorpresa!-Fred y George salieron a ambos lados. Aëria saltó del susto

-¿Qué has hecho ya? Ron nos contó que la montaste en pociones.

-Ahí estamos, hay que meter caña a los profesores, que si no se creen los reyes.-dijo George. Aëria no pudo evitar reírse.

-Nada del otro mundo la verdad.

-Aprendes rápido, si señor. ¡Vamos a cenar! ¡Hoy eligen a los campeones de cada escuela!

Con tanto ajetreo Aëria ya ni se acordaba de eso.

-Krum va estar entre ellos, eso es seguro.

-Y tanto, Karkarov trajo al resto para aparentar, pero estoy seguro de que ni les dejó echar su nombre al caliz.

-Karkarov es un poco idiota ¿no?

-Y que lo digas. Librarme de él es la única ventaja de venir-se rió.

-¡Eeeeeh!-dijeron a la vez-¿Y que pasa con nosotros? ¿Somos o no somos una pasada?

-Vosotros-les pasó la mano por la cintura a ambos-sois la leche.

Y riéndose entraron al Gran Comedor.

Tal y como Aëria había dicho, Krum resultó ser el campeón de Durmstrang y una chica rubia salió elegida campeona de Beauxbatons. Un tal Cedric, según Ron el capitán de Quidditch de Hufflepuff, fue elegido como campeón de Hogwarts y todos aplaudieron y se prepararon para cenar. La chica oía rugir las tripas de Ron desde el banco de enfrente.

Pero cuando ya no estaban prestando atención al fuego oyeron a Dumbledore decir con voz queda:

-Harry Potter.

-¿Qué ha dicho?-murmuró este a los compañeros.

-Harry-respondió Hermione-te ha llamado.

-¿A mí? ¿ por qué?-se le veía sorprendido.

-Eso me pregunto yo...-añadió Ron

-¡Harry Potter!

-Vamos, anda, ve-Hermione trataba de ponerle en pie.

-No lo entiendo-dijo Aëria con cara de asombro-¡No se suponía que solo los mayores de 17 podían participar?

-Eso es-Hermione parecía tan asombrada como ella-No lo entiendo, seguro que es un error.

El Gran Comedor quedó completamente en silencio cuando el chico desapareció por una puerta situada al lateral del cuarto y detrás de él los profesores.

-¿Sabéis?-se veía a Ron bastante enfurruñado-si descubrió como colar su nombre saltándose la norma, lo menos que podía haber hecho era decírnoslo. Se supone que somos amigos.

-No creo que Harry pudiese engañar a alguien como Dumbledore, estoy segurísima de que es un error.

-Ya, claro-Ron no volvió a hablar en toda la comida y Aëria se sentía tensa. Pasaba algo que no acababa de entender.

Más tarde, de vuelta en la sala común, Hermione y ella se sentaron en uno de los sofás a esperar a Harry, que aún no había vuelto, pero en cuanto éste cruzó la puerta, Ron farfulló una excusa y marchó escaleras arriba.

-¿Que te han dicho Harry?-Este se dejó caer en el sillón que había frente a ellas.

-Dicen que tengo que participar... algo de un... contrato mágico vinculante o yo que sé...-suspiró.-por suerte Dumbledore me cree.

-¡Pero Harry, no pueden dejarte! Todos esos alumnos están mejor preparados que tú! Y ya sabes lo que dijeron, que había muerto gente.

-Pues yo creo que sería emocionante. Me hubiese gustado probar suerte.-Hermione abrió los ojos como platos.

-¡Aëria, no le animes!

-Si, ¿sabes qué, Hermione?, creo que Aëria tiene razón. Me lo tomaré así. Y si no os importa, voy a dormir... hoy a sido un día raro-se levantó y se despidió con la mano.

-Por cierto Hermione-preguntó Aëria una vez que Harry ya había desaparecido escaleras arriba. -¿Que le pasa a Ron?

-Oh.. bueno.. eso-Hermione puso cara de circunstancias.-Bueno... no se si estarás enterada... pero estos últimos tres años Harry ha sido casi el centro de atención en la escuela.. y .. bueno, creo que a Ron, aunque sea su mejor amigo, le ha dolido este último golpe.

-Ya.. el niño que vivió y todo eso. Ya me imagino.

-Si... no ha sido fácil, la verdad... En primero tuvo que volver a enfrentarse a Quién-tu-ya-sabes, en segundo... es una larga historia, pero resulta que aquí en Hogwarts hay una cámara secreta, construida por el mismísimo Salazar Slytherin que...

Y durante esa noche, Hermione puso al día de todo lo que les había pasado a los tres amigos esos últimos años.