Disclaimer: House MD no me pertenece.

House, Chase, Foreman y Taub. Habían subido a un coche y se dirigieron al lugar donde House tenía la corazonada de que se encontraban las mujeres...

La casa se encontraba apartada de la cuidad, estaba ubicada en el centro de la nada, parecía ser un bosque... Cuando llegaron rápidamente bajaron del coche y entraron. Todos habían tomado la precaución de llevar armas consigo, no hubo tiempo para pensarlo, simplemente se dirigieron lo más rápido posible dentro de la casa y se separaron.

Foreman y Taub inspeccionaron una parte de la casa, mientras que House y Chase se dirigieron a lo que parecía ser la habitación más alejada de las demás. Abrieron rápidamente la puerta y apuntaron sus armas.

Se encontraron con la habitación completamente vacía, había jeringas tiradas en el piso. Al parecer desde la tortura de Cameron, o tal vez las habían estado drogando. House estaba inspeccionando detalladamente el lugar. Mientras que Chase se dirigía a lo que parecía ser el cuarto de baño. Él entro en el lentamente y se puso a buscar alguna pista... Y encontró algo, que hizo que su estomago se hiciera un nudo en la preocupación...

House por su parte, había encontrado una nota entre una de las bisagras de la puerta. Al parecer este tipo si sabia como sacarlo de sus casillas... El papel decía: "Demasiado tarde querido House... ¿Me pregunto si serás capaz de encontrarlas antes de que mueran?" Él apretó los puños con fuerza por rabia y frustración, aboyando el papel que había encontrado, hasta que Chase le llamo la atención.

- House... Encontré esto. - Dijo Chase débilmente, se podía oír el tono de tristeza y preocupación en su voz.

- El inhalador de Trece... - Lo tomo de las manos de Chase y lo apretó rogando que no saliera nada de allí, si no salía nada, podría ser que lo hayan dejado porque se había gastado. Pero si salía la medicina, eso preocuparía mucho más a House. Eso podría interpretarse como que estaba dispuesta a dejarla morir, y ya no le importaba demasiado mantenerla con vida...

El apretó el inhalador y la medicina salia de él... Su preocupación ahora era cada vez mayor...

Chase al darse cuenta de la mirada de su jefe, entendió por completo lo que estaba pensando.

- ¿Crees que va a dejarlas morir?

- No lo sé...

Foreman y Taub llegaron a donde ellos se encontraban y dijeron al unísono.

- No encontramos nada.

- Ya lo sabemos... se nos adelanto - Dijo House mostrando la nota a los tres doctores. - Tenemos que volver al hospital, seguro tratara de comunicarse de nuevo.

En ese momento se escucho un ruido sordo que dio contra el piso. Los tres hombres giraron las miradas y pudieron ver al joven medico de rodillas en el suelo, una lagrima surcaba su mejilla y sus nudillos estaban blancos de la fuerza que hacia en cerrar sus puños.

Foreman se acerco a él, apoyo una mano en su hombro y le dijo.

- Vamos a encontrarlas Chase. Tienes que ser fuerte.

- ¿Como estas tan seguro de eso? ¡Si algo le pasara a Allison yo jamás me lo perdonaría! - gritaba con furia.

- ¿Crees que no se como te sientes? Llorando aquí como un niño no vamos a solucionar nada. Por si lo olvidabas también esta Remy con ellos...

- Foreman tiene razón - Dijo Taub tratando de reconfortar al rubio.

Chase tomo una respiración profunda y se incorporo.

- Tienen razón. Tenemos que encontrarlas cuanto antes...

- Muy bien, volvamos - Dijo House siendo el primero en salir de lugar con una mirada culpable...

Allison abrió los ojos lentamente y se movió para sentarse, y fue en ese momento que descubrió lo mucho que su cabeza le dolía, al igual que su cuerpo, lo que le hacia incomodo moverse...

¿Donde demonios se encontraba ahora? La habitación no era la misma, esta era con paredes blancas. Tenía una pequeña ventana arriba, y estaba sucia debido a la humedad del lugar. Ella rápidamente se reprendió por haberse olvidado de algo, mientras se movía desesperadamente en busca de su amiga...

- Sh... No te preocupes. Estoy aquí. - Le dijo una voz familiar suavemente.

Ella giro su cabeza y Trece estaba apoyada contra la pared, igual de pálida que la última vez. ¿Como era posible no haberse percatado que estaba a su lado?

- Yo... No sentí que estabas a mi lado... - Dijo ella ruborizándose por la vergüenza y la culpa.

- Esta bien. Estabas muy concentrada... No quise molestarte. - Dijo Remy

Allison la miro preocupada, en su rostro había unas enormes bolsas bajo los ojos, lo que indicaba que no había dormido lo suficiente, y estaba sudando... Su vista se pozo a un hecho en particular... La mano de Remy estaba temblando.

Ella al notar que Allison se había dado cuenta hablo.

- ¿Estas bien Allison? Cuando nos llevaban pude escuchar un grito que provino de ti. Y creo que luego perdiste la conciencia. - Hablo tratando de que cambiar de tema y que Allison se olvidara de eso.

- Ellos me electrocutaron con un taser. - Dijo haciendo una mueca al moverse... -Y mi cabeza me esta matando - Volvió a decir ella con sinceridad.

- Las botellas de agua todavía las tenemos. - Dijo ella haciendo todo lo posible por ponerse de pié y tomar dos de ellas que estaban cerca de la puerta. Ella se acerco de nuevo a Allison tambaleándose, y cuidadosamente tiro un poco de agua en la cabeza de la rubia y luego le dio de beber... - "No sé, si será de mucho alivio el agua, pero es de lo único que dispongo hasta ahora" - Dijo ella derrotada.

- No te preocupes... Gracias Remy. - Dijo Cameron ofreciéndole una sonrisa amable a su compañera.

Remy le devolvió la sonrisa y volvió a apoyarse contra la pared cerrando los ojos...

- Tu mano estaba temblando...

Remy rápidamente le corto.

- Si... Es lo que te imaginas que es. Pero por favor, no quiero hablar de eso ahora. - Dijo la morocha débilmente.

- Esta bien... Lo siento. - Dijo Allison sintiéndose un poco mal por la muchacha. Ellas estaban viviendo un infierno en este momento y se tenían solamente a ellas mismas. Remy había tenido que pasar por cosas horribles en su vida, por lo que decían los rumores... Siempre fue un misterio, se mostró decidida, fuerte y arrogante al principio. House y ella eran tan parecidos... Dos personas a las que la vida les había puesto un gran peso encima, el convivir con el dolor, con el miedo. Remy tenía pocos años de vida y quien sabe si tenía que pasarlos aquí...

No se había dado cuenta de cuanto tiempo estuvo divagando, lo que supo fue que una mano se acerco tímidamente a su mejilla para limpiar las lagrimas que había estado derramando inconscientemente.

-¿Por qué lloras? Si es por mi actitud. Yo lo siento... yo no quería... - Dijo Remy con culpabilidad.

- No. Tú no tienes la culpa Remy. Solo estaba pensando en la pesadilla que estamos viviendo. Yo realmente tengo miedo. - Había mentido un poco ella, abrazando a sus rodillas y apoyando su barbilla en ellas.

Trece se acerco suavemente y paso su brazo frotándole la espalda y haciendo círculos en sus omóplatos.

- Yo también tengo miedo... siempre lo he tenido. - Dijo ella sorprendiéndose de su propia sinceridad.

- Tal vez si yo no te hubiera dejado sola en tu habitación esto no habría pasado. Hubiera podido llamar a seguridad a tiempo...

- No digas tonterías. No fue culpa de nadie esto. Podrían haber pasado muchas cosas. Podría ser que no te olvidaras las llaves de tu coche en mi habitación y me hubieran llevado a mi sola. Pero ya estamos aquí, y tenemos que mantenernos juntas. Yo no dejare que te hagan daño. - Decía Remy a la vez que le acariciaba el cabello.

- No quiero que te hagan más daño. Ya has sufrido demasiado... - Dijo Allison tristemente.

- No nos preocupemos por eso ahora... Vamos a tratar de descansar. - Le dijo acomodándola en su regazo. Allison cerró los ojos suavemente y rodeo con una de sus manos la cintura de Remy en un abrazo. El contacto entre ellas era lo único que las hacia sentir un poco más seguras...

Mientras tanto Remy no podía dormir. Se encontraba demasiado preocupada. Su inhalador lo habían dejado en el lugar anterior y no sabia cuanto tiempo pasaría hasta que otro ataque de asma se presentara en el estado en el que se encontraba. Luego, estaba Allison. La rubia había hecho muchísimo por ella, y no merecía estar pasando por todo esto. Esa noche Remy tomo la decisión de proteger a Allison de todo lo que pudiera... Cameron viviría muchos años más si lograban sobrevivir. En cambio para Trece ya nada tenia sentido, se sentía acabada… con la diferencia de que ella misma iba a firmar su propia sentencia de muerte esta vez...