Una semana había pasado desde que se había liberado de esa tragedia, hacía una semana desde que Kutner apareció muerto en su departamento y una semana desde que Allison le habia confesado sus sentimientos. Despertó temprano en la mañana, en realidad seria incorrecto decir que despertó, puesto que no había podido dormir en toda la noche. Hoy era un día muy especial y el no tenerlo cerca le carcomía el corazón... Se dio vuelta desperezándose en las mantas y vio a su lado a la mujer que tanto amaba, ella se encontraba dormida profundamente, sus risos color oro cubrían su rostro, lo que la hacia ver casi infantil, angelical si así podría decirse... Lentamente acercó su mano a su rostro y ordeno los mechones dorados que cubrían su rostro colocandolos detrás de la oreja, luego su mano se acercó a su mejilla y la acaricio dulcemente sin intención de perturbar los sueños de la mujer.

Podría quedarse horas contemplando su sueño, no quedaban dudas de que realmente la amaba.

Decidió levantarse sin que Allison se diera cuenta y fue caminando perezosamente hacia el baño, se miro al espejo y notó que ya estaba recuperando su peso normal. Eso habia sido obra de Allison quien la habia obligado a comer cada vez que ella se oponía obstinadamente. De sus labios escapo una sonrisa al recordar todas las luchas que había tenido por la comida, pero estaba contenta de que alguien se preocupara por ella.

Luego de ducharse y cambiarse salio del departamento sin hacer el menor ruido posible... Caminó lentamente por el parque, el aire fresco del invierno le sentaba bien, siempre le gusto caminar para pensar tranquilamente. Era un día nublado, de seguro llovería en cualquier momento, pero eso no le importo, cuando era niña siempre le gusto jugar bajo la lluvia y no era un problema para ella realmente. Miró a la gente pasear tranquilamente, algunas con sus niños, otras salían a hacer las compras felizmente, incluso habían parejas muy enamoradas sentadas en los bancos del parque, embargados de la felicidad que les rodeaba. Parecía irónico que en un día tan horrible y triste para ella, la gente estuviera tan contenta y sonriente refregandole en la cara todo lo que ella jamás podría tener. Sonrió tristemente al recordar que ella jamás podría darle hijos a Allison sin que tuvieran el riesgo de padecer la misma enfermedad que ella, y si Allison decidía tenerlos tampoco podría ser una gran madre para ellos, en 8 o 10 años ella perdería el control de su cuerpo y de su mente, y les gritaría a sus hijos, los insultaría a ellos y a Allison tal como su madre lo había hecho con ella. Ellos iban a odiarla, tal y como ella odió a su propia madre. Estaba tan perdida en sus pensamientos que no notó la fina llovizna que estaba cayendo sobre ella, y que había llegado al lugar que tanto horror le causaba, el cual dentro de poco sería su nuevo hogar. Miró hacía arriba en el cartel que tenía escrita la palabra "Cementerio" y un escalofrió le recorrió la espina dorsal.


La mujer estiró su brazo somnolienta para abrazar a su pareja, pero abrió los ojos al darse cuenta de que ella no se encontraba en la cama. El día anterior ella habia roto con Chase y se habia mudado al departamento de Remy. Le había dolido hacerle daño al hombre con el que había estado tanto tiempo y no pudo quitarse de la cabeza la imagen, de su cara cuando ella le dijo que no lo amaba y que se habia enamorado perdidamente de Remy... Al principio se molesto y le grito mientras derramaba lagrimas. Pero luego de calmarse logró entenderla, y dijo que no se iba a interponer en su camino, que él quería que ella sea feliz. Chase era un gran tipo, seguramente encontraría a alguien que le diera el amor que ella no pudo...

Se levanto perezosamente de la cama y se dirigió hacia el baño, seguramente estaría dándose una ducha. Frunció el ceño al darse cuenta de que la muchacha no se encontraba en la habitación. Caminó hacia la cocina con la esperanza de encontrarla, pero al parecer tampoco se encontraba cerca. "¿¡Remy!" La llamo la mujer un poco asustada, pero no hubo señales de la morena. Su mirada se dirigió al perchero y notó que su campera de cuero no estaba colgada allí y las llaves de su coche estaban sobre la mesa. Seguramente habría salido de la casa. Pero... ¿Como alguien podía salir con tan horrible clima? Un relámpago la sobresalto y notó que la lluvia caía intensamente golpeando contra la ventana. Ella de inmediato tomó su celular y la llamo, no hubo tono solo el contestador que la atendió, ella realmente lo había apagado. Ellas tenían otra semana libre que les habia otorgado Cuddy, pero tal vez la morena habia ido al hospital. Rápidamente la llamo por teléfono.

- ¿Oficina de la Dra. Cuddy? Diga...

- Hola Cuddy... Es Allison.

- Oh, ¡Allison! ¿Qué puedo hacer por ti?

- Quería saber si Remy se habia presentado en el hospital esta mañana, ella salio de casa apago su celular y las llaves del auto están aquí. Ademas esta lloviendo horriblemente fuerte...

- Lo siento Allison, ella no se ha aparecido por aquí hoy.

- ¿Sabias que te ves terriblemente sexy hablando por teléfono? Sin mencionar tu escote que esta particularmente provocativo hoy - Se escuchó una voz que sin dudas pertenecía a House.

Cuddy se sonrojo enormemente y respondió

- Este no es el momento House. ¿Has visto a Trece entrar en el hospital hoy?

- ¿La lesbiana? ¿Estas hablando con su novia? Dile que no se ha presentado hoy. - Dijo saliendo de la oficina jugando con su pelota.

¿Novia? Como rayos sabia House que ella era la novia de Trece, o tal vez hablaría de otra mujer... No eso no podía ser. Remy jamás le haría algo como eso.

La voz del decano la sobresalto y rápidamente salio de su trance..

- ¿Necesita algo más doctora Cameron? No se preocupe, seguramente fue a hacer las compras o a caminar.

- Eh, no. Gracias Cuddy.

Luego de colgar la muchacha se sentó en el sofá y enterró la cara en sus manos. ¿Como podía Remy preocuparla de esa manera?

De repente su celular sonó y leyó un texto de House que decía "Trece probablemente esta en el cementerio". Sin pensarlo dos veces tomo el paraguas, las llaves del auto y salió a buscarla.


La lluvia caía sobre ella empapándola completamente, el agua corría rápidamente por su rostro. Ella miró el pedazo de piedra que representaba a la persona a la que ella visitaba. Leyó grabado en la piedra palabras que soló hacían entristecerle aún más... "Aquí descansa el señor Lawrence Kutner, gran persona y amigo"

Ella colocó los lirios en la tumba y no pudo evitar que las lagrimas escaparan de sus mejillas las cuales solo se mezclaban con el agua de lluvia. Cayó de rodillas frente a la tumba de su único amigo y lloró desconsoladamente escondiendo su cara en sus manos.

- "Es tan raro todo esto... Hace una semana nosotros solo nos preocupábamos en resolver el caso que se nos presentara en el diagnostico, no hubieron asesinatos ni torturas... El maldito ya pago por lo que te hizo ¿Sabes?, pero él no obtuvo lo que merecía, él merecía ser torturado como Allison y como yo, y luego tendría que haber muerto por todo lo que hizo. Y ahora estoy aquí hablándole a la nada, rogando porque por algún medio escuches que fuiste mi único amigo, que confié en ti como en nadie lo he hecho y que sin ti no hubiera podido seguir viviendo sin cometer tantas imprudencias. Es irónico que haya tantas coincidencias, hoy se cumplen 20 años de la muerte de mi madre y no tengo el coraje de ir a visitarla. Después de todo yo me porté horrible con ella y la odié hasta el día en que murió... Olvide decirte... ahora Allison es mi novia ¿Sabes? Creo que es lo único positivo que pude sacar de toda esta tragedia, pero no se si pueda hacerla completamente feliz... Cuando enferme ella tendrá que cuidar de mi, y yo la insultare, le gritare. Yo no quiero que ella me odié. Tal vez deba dejarla ir..."

- ¡Ni lo sueñes Remy!

La muchacha se sobresalto por la voz que le gritó y se dio vuelta rápidamente para hacer frente a Allison que la miraba con lágrimas en los ojos.

- ¿Cuanto tiempo llevas escuchando? - Murmuró Remy débilmente.

- Solo la parte en la que hablabas de cuando tus síntomas progresen. - Decía Allison acercándose a Remy y tapándola con el paraguas a ella también. - Te amo Remy, y nada de lo digas o hagas va a hacer que yo cambie de parecer. Ya te lo dije, quiero vivir mi vida contigo, no me importa lo que tengamos que pasar. Lo superaremos juntas. ¿Si cariño? - Decía por ultimo robando le un beso de su labios.

La morena la miró a los ojos, esos hermosos ojos azules que reflejaban amor y sinceridad, en sus ojos ella pudo descifrar que lo que decía Allison era cierto. Y aunque ella quisiera escapar tampoco podría, porque su amor por la rubia era más fuerte que su mente. En ese momento supo que la felicidad que ella tanto ansiaba estaba delante de sus ojos, y esta vez no iba a negarsela.

- Si Ally, lo superaremos juntas. - Dijo Remy finalmente besándola apasionadamente, pero tuvieron que cortar el beso debido a la necesidad de ingresar aire.

- Vayámonos de aquí Remy, estas empapada y vas a enfermarte. - Decía Allison mientras comenzaban a caminar.

Remy se detuvo y miró hacia atrás a la tumba de su amigo, mientras Allison la observaba detenidamente, sus ojos todavía estaban enrojecidos de haber llorado.

- Feliz cumpleaños Kutner... - Murmuró ella finalmente.

Allison la miró con asombro y la abrazo protectoramente.

- Lo siento Remy... - Dijo sin dejar de abrazarla.

- "Lo sé" - Fue lo último que escapo de sus labios, mientras caminaban hacia el coche de vuelta a casa.


Bueno, eso fue todo! Espero que les haya gustado este fanfic tanto como a mi me gusto escribirlo. De verdad agradezco a todos aquellos que leyeron la historia y me animaron a continuarla con sus reviews. No podría haberlo hecho sin ustedes :)

Nos vemos en la siguiente historia! Un abrazo!

Thirteen Hadley