En fin, decir como siempre que no soy J.K Rowling, siquiera me parezco:)
Y en principio dar gracias a Rosslyn-Bott, a Min Black I, a Yakumo-Kaiba, a OjosCafe y a Leroa Malfoy Hang, por leer y comentar, espero les guste este:)
ARENA EN LOS ZAPATOS.
Le recordaba a la arena en los zapatos, esa que molesta y tienes que sentarte en el bordillo de la calzada, desatarte los cordones y sacarte los zapatos para sacudirlos. Y era entonces cuando Sirius veía el agujero de su calcetín rojo grifindor, fruncía el ceño, así como él hace, como cuando James le hacía burla o Lupin intentaba explicarle el por qué nieva en invierno, y en verano no. Como cuando Peter le mostraba un dibujo que estaba mil y una veces mejor que el suyo.
Y entonces se acordaba del expreso de howarts, del andén nueve y tres cuartos, del bueno de Hagrid, ahora hace ya tanto que no lo vé. De la primera vez que la pelirroja le partió la cara, primero a James, luego a él, porque siempre era así, donde cornamenta se la llevaba, para canuto era igual, cosas que pasan.
De cómo llovía el día que se escapó de casa, que parecía que se ahogaría el mundo, y que bien suena lo de "James, que me escapé de casa", así en el último escalón de la entrada, y que cornamenta no sabe si partirle la boca o cerrarle la puerta.
Y es entonces que James en vez de apartarse de la puerta para que Sirius entre a casa sale y la cierra tras de si, baja los escalones y enfunda las manos en los bolsillos, porque hace un frio para morirse vivo, y canuto sonríe de lado, con el pelo mojado sobre la frente, y le brilla en los ojos la otra mitad de la sonrisa.
Recuerda también la primera vez que fue a Hosmeade, la piruleta de Honey Duckes que le robó a Peter, la que nunca se terminó y seguramente sigue bajo su cama en la torre de grifindor.
La nieve de sus primeras navidades, las primeras de verdad, de las que hacen historia.
El primer wisky de fuego, se acuerda de intentar comprender el por qué de que a Lunático le guste tanto el chocolate, y recuerda también haberse rendido al minuto y medio.
La primera escoba, el primer partido, el último, la última nevada, la última vez que Lily Evans les partío la cara, porque claro, luego se casó, y las mujeres casadas no golpean al mejor amigo de su marido, al padrino de Harry.
La última vez que volvió a la casa de los Black, la última vez que tuvo el valor de cruzar de lado a lado el cielo en su motocicleta, la última vez del andén nueve y tres cuartos, la última piruleta, el último James.
Se le queda corto el tiempo entre desatarse los cordones y volver a atarlos para recordarlo todo, pero le queda tiempo de sobra para quedarse sentado en el mismo bordillo de la calzada y mirar los charcos en la calle, le sobra el tiempo de sentir a sus espaldas la mansíon Black mirarle con odio, porque si, "esa casa mira con odio James, te lo digo enserio", porque sonríe al imaginar que tal vez si se quita ahora los zapatos, volverá el andén nueve y tres cuartos, volverá la arena, la arena en los zapatos.
Pero está ese algo que le dice que mejor no, que mejor deje los zapatos, se levante y vaya por la moto, la que le espera no se sabe dónde.
Se acuerda otra vez, porque a veces pasa, que uno recuerda aunque no quiera; recuerda de cuando eran niños, cuando le decía a cornamenta: "he tenido una idea James, vamos a comernos el mundo"
"¿y qué pasará si nos sienta mal canuto?"
"siempre nos quedará el vomitarlo."
Y entonces James parece feliz, porque es una buena idea.
"pero dime algo Sirius, qué pasará si nos quedamos con hambre".
Y canuto lo piensa un momento, "Lunático dice que hay más mundos".
"¿se pueden comer también?"
Y Sirius sonríe.
"Yo apostaría a que sí."
Ahora también sonríe, pero solo la mitad de la media sonrisa, sonríe porque se levanta del bordillo y siente las cosquillas en los pies, las cosquillas esas que hace la arena, la arena en los zapatos.
Muchas gracias por leer, ¿algún review?:)
