Hola! me inspire y saq este capitulo de una ves. Es corto pero pienso yo que aclara todo, jeje ojala les guste. me e inspirado mucho en esta historia, ESPERO LES GUSTE. Lamentablemente, no podre volver a publicar hasta el próximo jueves 7 de mayo, debido a que en mi centro de estudios entra el periodo de examenes, y no me permito sacar malas notas. apenas pueda publicare el resto de esta histora, que esta saliendo bastante larga, y el final de ¿te casarías conmigo?. Ojala sigan leyendo mis fics y dejando comentarios, que me encantan!! Porfa dejen cmentarios cada vez q lean, ya que adoro leerlos, me dan razones para seguir escribendo.

INNER NATHY: Ya dejate de culioladas y dejalos leer el maldito capitulo, que no es como para bromas.

Nathy. OKOK, con uds, CAPITULO 3!! X3Capítulo 3: Miedos Confirmados


-Suna, 11:59pm

Temari caminaba nerviosa por toda la extensión de su baño. Esto no podía ser cierto, no podía.

-Vamos, ¿Cuánto le falta a eso?-dijo exasperada, revisando una cajita lila que minuciosamente había guardado, para que nadie la viera.

-Maldición, le falta un minuto-dijo tirando la cajita al piso con desprecio.

Dudas, miedos, posibilidades, un torbellino de pensamientos recorrían su cabeza, pero nada era concreto, no todavía, solo hacía falta un minuto para que su mundo se callera en pedazos o no.

-12 MN

-Finalmente-dijo ella. Miró una extraña barrita blanca. Ahogo un gritó y la arrojó al piso.

La barrita poseía 2 cuadritos con 2 barritas azules verticales. La prueba de embarazo había dado positivo.

Todos sus malestares se debían a que estaba esperando un hijo del hombre con el que exactamente hace día y medio había terminado.

-Maldición-exclamó, llorado y poniendo una mano sobre su vientre.

Un amor que entre odio había florecido, un fruto incierto, un canto de amor de su madre que por nadie más tal vez sería escuchado, y un llanto de la misma al ser un ser abandonado. Un lazo que los unía, pero que nadie sabía, ¿Qué hacer, que hacer? Aún no lo sabía, por ahora, se limitaría a ver las estrellas y buscar paz en ellas. Igual una guerra se desataría, ya que ella la verdad, a él no le ocultaría.

La cosa era que no sabía cómo decírselo, ni estaba segura de poder, ya que no lo quería obligar a estar con ella solo por el fruto de un amor roto.