Woooo! llevaba siglos sin logear! me disculpo con todos aquellos que me dejaron mensajes de q porq putas no subia nada! gomenasai sumimasen! e estado muy ocupada y hasta ahora logro subir algo, jeje. Muchos proyecto, mucho en el cole, mucho q acr, osea PUF!!!, bno ya saludos a los de siempre, este cap va para titxu que siempre me recuerda las contis jeje, tamb para temari VC y q no crea q deje tu priyecto botado, solo no e odido publicarlo, para narutojo (mi digitador oficial) y para deimey otaku girl! besos nathzu
Konoha
Shikamaru seguía en la misma ridícula posición. Se mantuvo así y quería seguir así, pero alguien llamándolo lo trajo de vuelta en sí.
-¡Shikamaruuu! ¡Shikamaruuu! – gritaba Chougi, obviamente buscándolo.
De mala gana, se puso de pie y se dirigió hacia donde su amigo lo llamaba.
-Mendokusai Chougi, ¿Por qué este alboroto?
-¡Al fin te encuentro! Hermano, Hokagesama te busca
-¿Para que?
-Según lo que pude entender, los hermanos de arena vienen para acá.
-(Abriendo los ojos) ¡Nani! – y salió corriendo en dirección a la oficina de Tsunade, definitivamente; ahora si ocupaba una explicación.
Nadie se había dignado a darle una explicación de lo sucedido en Suna, pero ahora tendrían que dársela, porque si Tsunade no se la daba Tsunade no se la daba, apenas llegaran los de la Arena, él mismo les pediría una explicación. Corrió hasta el castillo del Hokage, subía a toda velocidad y entro estrepitosamente en oficina de Tsunade.
-Shikamaru, al fin vienes.
-¿Por…que… no… me dijo… nada? Usted… sabe… que a mí… debió… contar… me lo… de Suna – dijo jadeante de lo cansado que estaba.
-Yo no te debo nada a ti, y sino te conté incidente del akatsuki, fue porque sabía que te pondrías como loco.
-Sí, pero me volvía loco no saber nada – Me doy cuenta, pero parece que ya sabes lo sucedido y ¿Para que viniste aquí?
-Pero no comprendo, por lo que me contaron ella esta grave; y Chougi dice que viene para acá.
- ¿Cómo es eso?
- Sabes que la gente exagera un poco. Si bien debes saber que ella se enfrento a Zetzu de la hierba, y que este le inyecto un veneno, el veneno era paralizante y Kankuro la salvó con quemaduras menores únicamente. Es mas, por lo que me escribió Gaara, a la hora de inconciente se levanto en el hospital y se escapo de allí lo que nos dice que no hay de que preocuparse.
Shikamaru oyó esta noticia y calló sentado en la silla. Ella estaba bien, y lo mejor, es que venia para acá, oportunidad perfecta para morderse la lengua y pedir perdón y, si era posible, pedir una segunda oportunidad.
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Shikamaru estaba plantado enfrente de las puertas de konoha. Tsunade le había dicho ese mismo día llegaría la delegación de la Arena; y no podía esperar. No podía esperar a verla. Deseaba salir corriendo e ir a toparla antes de que llegara, pero debía mantenerse serio, ya que no estaba solo Kotetza e Izumo estaban con el y no podía perder la cabeza ante ellos, para nada el era superior.
Pero su mente y cuerpo lo obligaban, no podía retenerse más. Cuando a lo lejos pudo divisar 3 siluetas, la cual una de ellas cojeaba de la pierna izquierda y las otras 2 estaban a su lado, Shikamaru sonrió al verlos, quería corre a recibirlos pero mejor mantuvo la compostura y se mantuvo a unos centímetros afuera de las puertas.
-¡Hola Shikamaru! – dijo una de las siluetas mientras agitaba su mano y se acercaba con velocidad a pesar de su pierna lastimada.
-¡Hola! – respondió él alegremente.
Pero cuando la luz alumbro la cara de aquella persona se dio cuenta de que no era a quien esperaba tan ansiosamente si no que era Ino que regresaba de su misión con Neji y Shino.
-Ho… veo que han regresado de su misión – dijo con otro semblante.
-A sí es, a Ino de camino la ataco una serpiente, pero pudimos quitarle el veneno respondió Neji.
-Me alegra que estés bien – dijo el joven enamorado con la esperanza de ver de nuevo a su amad.
-Con tu permiso, tenemos que ir a darle un informe a Tsunade- sama, dijo Shino con su seriedad de siempre.
- De acuerdo, nos veremos luego – respondió Shikamaru ante el comentario del joven Agurame.
Shikamaru se quedo observando la entrada con ilusión… Izumo lo observaba podía notar que no aguantaba mas estar esperándolos ahí en vez de correr a buscarlos y acompañarlo en el camino. En especial a…
El tiempo corría y ya eran las 7:30pm y seguía en el mismo sitio… esperando…
-Hay un largo camino que corre Suna a Konoha – dijo Izumo poniéndole la mano en el hombro a Shikamaru – Aunque sean los mejores de su aldea, no creo que lleguen tan pronto. Incluso dudo que lleguen hoy.
-Igual, mi misión es quedarme aquí esperando – dijo Shikamaru inmutable.
- Deberías descansar – agrego Kotetzu – por lo que entendí, su misión saldrá apenas ellos expliquen la situación.
-No importa, yo me quedaré aquí.
De nuevo Izumo observó el reloj y eran las 8:00pm. Shikamaru ya empezaba a bostezar demostrando su aburrimiento, pero aun así su mentalidad de seguir en ese sitio permanecia imponente sobre él. No había forma en que se perdiera la llegada de ella. Quería recibirla, para demostrarle que el estaba arrepentido y que nada para el era mas importante.
A escasos kilómetros de Konoha los 3 hermanos de la arena se acercaban lentamente a konoha. Ya habían recorrido la mayor parte del camino, no obstante, no era porque estuvieron cansados… Gaara y Kankuru habían reducido la velocidad a propósito por consideración a Temari. Había cambiado totalmente su semblante al entrar en las tierras circundantes a Konoha. Su cara de determinación y confianza habían dado paso a un rostro lleno de duda y preocupación, en un principio tenia claro lo que iba a hacer: llegaría a Konoha, cumpliría con la misión, le diría toda la verdad a Shikamaru y huiría si fuera necesario, pero ahora, ya no sabía si contaba con el valor necesario como para actuar tan fríamente y tan indiferente con un tema tan delicado. Ya no sabia si contaba con el valor de tan si quiera hablarle.
-¿Te encuentras bien temari? – pregunto Kankuro rompiendo el hielo.
-Si… ¿Por qué estaría mal? – dijo ella fingiendo serenidad, aunque, en responsabilidad, se estaba volviendo loca en su interior.
-Bueno, pues ya casi llegamos – dijo Gaara, señalando las puertas de konoha que ya tenían en frente.
Temari Flaqueo un momento. Había llegado la hora. Hubiera preferido salir corriendo de vuelta a casa, pero ya era tarde. Ya era hora de enfrentar la realidad y no huir más. Debería ser valiente y afrontar la situación, por nada, era una de las únicas ninjas mujeres de la Arena.
Konoha, 8:30pm
Kotetzu, de la nada grito:
¡Ya vienen!
Shikamaru, quien había dejado un poco para recostarse a un árbol, corrió hasta la puerta y se detuvo en seco. Quería seguir corriendo y llegar, abrazarla, pero se detuvo en seco al ver la cara de esta. Venía seria, o mas bien triste y asustada. Él se quedo quieto, pálido. No sabia que hacer, estaba confundido. Intento mirarla a los ojos, pero no hallo como. Y sabia q ella también estaba intentándolo, pero tampoco podía. Silencio paso hasta que al finalmente, los 3 shinobis llegaron al umbral de las puertas de Konoha.
Por fin, ambos se miraron a los ojos, una mirada llena de dolor por parte de él, y una mirada tímida y frágil por parte de ella. Los otros cuatro se percataron de la situación tensa, pero no hallaban como relajarla. Hasta que al mas astuto de los 4, se le ocurrió romper el hielo.
-Shikamaru, creo q entre mas rápido veamos a Tsunade-sama, mejor dijo Gaara.
-Shikamaru salio de su ensimismamiento y contesto torpemente:
-¿Huh? ¡Claro! Claro, yo los llevara ahora mismo con ella.
Shikamaru se puso a la cabeza dirigiendo al grupo, seguido por Gaara, Kotetzu e Izumo. Temari se quedo rezagada, avanzando lentamente. Se sentía avergonzada, asustada. Kankuro camino hacia ella y la abrazo por el hombro. Ella estaba fría. Definitivamente estaba muerta del miedo.
-Tranquila, todo va a estar bien – dijo el en tono dulce.
-No puedo estar seguro de el – dijo ella – pero ya no hay vuelta atrás-
Y siguieron su camino en silencio, el joven Nara muriéndose por decirle que estaba arrepentido de todo lo que había hecho; y ella muriéndose por decirle toda la verdad, pero ninguno encontraba la forma de hablar con el otro.
Llegaron a la oficina del Hokage, y entraron. Tsunade estaba sentada en su escritorio, evidente esperándolos.
-Espero que hayan tenido buen viaje, Gaara-sama, Tsunade estrechando enérgicamente la mano de Gaara.
-Fue bastante agradable – dijo este, sonriendo apaciblemente.
-Bueno – dijo Tsunade a lo que vinimos, señores. Relaten me lo sucedido.
-Temari, harías el favor de relatar lo sucedido, nadie mejor que tu sabe lo que paso – dijo Gaara.
Temari asintió, dio un paso al frente y comenzó el relato. Todos escucharon atentos la historia, principalmente Shikamaru, que quería saber todos los detalles. Escucho con aprensión lo que Temari había sufrido, y por su mente no dejaban de circular imágenes de ella indefensa y al borde de la muerte.
Cuando termino el relato, inclino un poco su cabeza en señal de respeto y dio un paso atrás, pero un mareo la ataco en ese momento, lo que causo que cayera hacia atrás. Shikamaru se percato al instante y la tomo de la cintura para evitar que cayera. La tomo delicadamente y la ayudo a incorporarse nuevamente; le parecía extraño que temari perdiera el equilibrio de ese modo, pero la situación no era la indicada como para preguntar. Temari se sonrojo de pies a cabeza por el ridículo q acababa de hacer, pero sobre todo por el "abrazo" de Nara. Cuando se mantuvo en pie por sus propios medios, se separo del Nara y pidiendo atolondradas disculpas salio de la oficina. Cerró la puerta detrás de sí, y se recostó contra ella. Sentía unas ganas incontrolables de vomitar, pero estaba intentando controlarse. Que tonta como iba a caerse así tan sin gracia, peor aun en frente de él. Estaba respirando entrecortadamente en un intentote parar la ola de vomito que sentía en la garganta, cuando Shikamaru salio de la oficina silenciosamente. Obviamente había pedido permiso para salir y saber como se encontraba ella.
Ella lo vio con pánico, justo en este momento que estaba a punto de vomitar tenia que salir él. Él la vio, metió las manos en el bolsillo y se quedo ahí viéndola.
No sabía que decir, ni que hacer, ni como comenzar; pero cría que era importante que el estuviera ahí. Ella cerro los ojos e intento concentrase, pero la cara de gesticulo parecía como si estuviera molesta, lo que le dio a Shikamaru de cómo comenzar.
-No vengo a preguntar que te paso, solo quiero saber si estas bien, no es como para que me pongas esa cara – argumento él.
-¿Qué quieres Nara? – dijo, ella con curiosidad.
-Temari, yo… - hizo una pausa y se acerco a ella. Este intrépido movimiento del Nara provoco que a ella se le revolviera el estomago y ya no pudo aguantar mas.
-Yo – dijo él, pero ella lo interrumpió.
-Ahora no – dijo ella y salio caminando lo mas rápido que podía y cuando doblo en la esquina, echó a correr a la salida, ya que no recordaba en ese momento donde estaba el baño. Shikamaru se quedo perplejo ¿Seguiría actuando ella a la defensiva? , ¿Por qué estaría actuando ella así? El solo quería hablar, pero ella lo acababa dejar plantado. Kami, tendría que buscar la forma de acercarse a ella, pero ¿Cómo? Viendo que la batalla ahí estaba perdida, y entrar de nuevo a la reunión seria muy problemático, decidió que era mejor irse.
Temari después de vomitar en un árbol cercano pudo observar que cerca de ahí se encontraba un pequeño bar… y no lo pudo aguantar… la tentación fue mucha… así que entro y pidió una botella de sake.
Cuando kankuro salio de la reunión para ver que había sucedido con su hermana, se encontró con el joven Nara, que miraba pensativo hacia el infinito.
-¿Ho? Pero que te sucede, Shikamaru? – Pregunto curioso -Temari… ella… - no podía responder tan siquiera, sus cuerdas vocales no podían articular sonido.
-¡Cierto! ¿Que se ha hecho? No puede apartarse de nosotros.
-¿Ha? ¿Por qué? – pregunto él curioso.
-Tu sabes como es Temari, inquieta y loca, y no puede cometer una locura menos ahora que se cuida por 2.
Shikamaru abrió los ojos de par en par ¿Habría escuchado bien? ¿Se cuida por 2? Eso solo podía interpretarlo él de una forma, una forma que lo involucraba a él también…
-Kankuro, repite lo que dijiste – dijo Shikamaru casi sin aliento.
-Shikamaru, no…, yo.
Pero Shikamaru no lo escuchó y echó a correr de allí. Esa respuesta de Kankuro solo afirmaba lo que Kankuro acababa de decir. Temari estaba…
-No idiota no, no puedes caer ahora…
Temari se hallaba sentada en la banca del bar. Tenía la botella de sake enfrente y un trago ya servido, pero el cual no había probado. Estaba allí sentada, impotente, indecisa. Sabia que si tomaba se haría daño a ella y a su bebe, sabía que estaba mal, pero… Había un vació y una incertidumbre muy grande en su corazón y necesitaba algo con que ahogarlo… Pero sabia que iba en contra de todo lo que había propuesto. No sabia que hacer… Necesitaba una señal…
Konoha 9:00pm
Shikamaru corría a toda velocidad buscando a Temari. No podía creerlo, no podía ¿Cómo ella le había ocultado tal noticia? Maldición, simplemente le era inconcebible. Aunque, la repentina noticia explicaba muchas cosas. Su estado reciente, su mal humor… Todo lo que había pasado podía atribuírsele… ¿Cómo había sido tan idiota para pasarlo todo por alto?
-Kami, eres un completo imbecil, Shikamaru – dijo para si mismo.
Siguió corriendo, aunque no tenía un destino fijo. De nuevo, sus piernas se movían solas y lo dirigían a un lugar al cual él no tenía ni idea de donde era, pero tenía demasiadas cosas en su cabeza en ese momento. Se imaginaba todo lo que ella había sufrido y vivido, todo lo que habría pasado… E imaginarse su pelea contra akatsuki le ponía los pelos de punta… Simplemente no quería imaginarse lo que hubiera podido pasar.
En un intento de averiguar adonde iba, hizo un esfuerzo por aclarar su mente. Cuando logro concentrarse, rápidamente se dio cuenta de donde estaba. Estaba en las afueras del bar, justo en el lugar donde habían peleado ellos casi una semana atrás, la ira mezclada con miedo lo invadió… Pero, fuera como fuera, tenia que enfrentarla… Y se era posible, evitar que hiciera posible, evitar que hiciera una idiotez, y si ya la había cometido… pues todavía no lo sabia…
De todas maneras entro…
Temari tenía un remolino en la cabeza ¿Qué hacer? ¿Que hacer? Maldito alcohol, ¡Que tentación producía! Ella podía ser fuerte para muchas cosas, pero nunca pudo resistir las tentaciones, menos con su buen amigo el alcohol.
Después de una larga meditación, sufrimiento y dudas, maldijo por lo bajo y pensó "Maldición, no puedo mas necesito olvidarme de todo esto y de este hombre " Tomo la copa y lentamente el trago dirigiéndolo a sus labios y cunado la copa toco sus labios, se dio cuenta de lo que estaba haciendo y lo alejo un poco de su boca, arrepentida de lo que iba a hacer?
Pero Shikamaru esto no lo vio…
-Maldición, mi amor, ¡suelta eso enseguida! – grito Shikamaru, Hirviendo de rabia.
