HOla hola! de nuevo con esta saga, que aviso, no parare hasta terminarla-por lo que dejare estancado todo lo demas XD ya es dema tiempo y kiero ver como acaba este fic -yo escribo sobre la marcha, asi que no yo se como terminara XD- sin mas...
Capítulo 12. Zetsu
… Zetsu estaba allí mismo.
Ambos ninjas retrocedieron unos pasos. Temari desenfundó su abanico, ya una vez el Akatsuki la había tomado desprevenida, dos veces, ni soñando.
-Veo que lograste salir con vida- dijo Zetsu, frívolo.
-Miserable- gruño Shikamaru.
-Te lo dije, no pudiste conmigo-riñó Temari hacia Zetsu.
-Descuida, de eso puedo hacerme cargo ahora mismo.
En eso, formas gelatinosas empezaron a salir de entre los arbustos, masas blancas y negras con formas humanoides, pero horribles y deformes. Shikamaru y Temari se juntaron espalda con espalda, estaban rodeados. Ambos entornaban sus rostros en ambas direcciones… Diez, once, doce… eran demasiados para contarlos. Los primero empezaron a aproximarse a ellos a alta velocidad, ante lo cual Temari con su abanico los atravesaba y despedazaba, pero no tenía caso, ya que volvían a reconstituirse.
-Kuso- musitó Shikamaru.
-No creerán que será fácil vencerme- dijo Zetsu.
La situación se veía bastante mal. Eran ellos dos contra muchos enemigos. Por imprudencia se habían ido solos y ahora no quedaban muchas alternativas.
-Esto está bastante mal- le susurró Temari a Shikamaru.
-Sí… Sin refuerzos no creo que tengamos muchas posibilidades, debemos hacer tiempo.
-¿Tiempo?
Varias masas atacaron al mismo tiempo, en lo que ambos saltaron simultáneamente, logrando caer a unos pocos metros de donde se había formado la barrera. Echaron a correr bosque adentro, Temari siguiendo a Shikamaru quien conocía mejor la zona. Entraron en un sendero bien delimitado, cuyo fin daba al claro principal del bosque. En el medio se hallaba una gran laguna de oleaje tranquilo y que reflejaba por completo la luna. Al llegar a unos metros de su orilla, ambos se detuvieron.
-Temari, escúchame, no tenemos mucho tiempo- dijo Shikamaru entre jadeos.
-¿Tiempo para qué?
-¿De verdad creías que vendría detrás de ti como apoyo? Vine a sacarte de aquí.
-¡Qué dices!
-Mira, no pienso dejar que corras ningún riesgo, si sigues el sendero detrás del lago, saldrás del bosque en pocos minutos, darás directo a un costado de la entrada principal del bosque. Yo me quedaré y detendré al Akatsuki en tanto.
-Ni hablar- espetó Temari- no voy a dejarte solo.
-Escúchame Temari-le suplicó Shikamaru- nosotros tenemos mucho que perder y el poco que ganar. No quiero que te quedes aquí.
-Pero…
-Hazme caso te lo ruego-imploraba el Nara-.
-NO Shikamaru- lo cortó Temari- no voy a dejarte aquí de carnada. Tú y yo podremos derrotarlo, pero tienes que confiar en mí.
-Es indiferente si confío en ti, pero es arriesgado.
Los matorrales comenzaron a moverse, en definitiva Zetsu venía tras ellos, y no venía solo.
-¡Vete!- ordenó Shikamaru.
Temari lo cayó de golpe agarrándolo del cuello de su chaleco y acercándolo a ella, logrando besarlo. Él abrió los ojos un instante, después simplemente los cerró dejándose llevar. Ella lo separó de un tirón, y se quedó mirándolo con ojos severos.
-Nara, esta misión es mi responsabilidad. Estoy muerta del miedo, pero no pienso huir, ya creo que viste lo que resulta de huir sin dar pelea.
Shikamaru no estaba muy convencido de ello, tenía un mal presentimiento.
-Hay que no me gusta, no se siente bien, Temari.
- Igual ya es tarde para irme –dijo la kunoichi, girando su rostro hacía los matorrales donde se estaban asomando los primeros siniestros de Zetsu.
Temari se colocó al lado de Shikamaru, sacó de nuevo su abanico y se dispuso a la pelea. Shikamaru no quedó más que a resignarse de que esa mujer era testaruda como ninguna otra.
Las masas se aproximaban allí, lentamente, con movimientos pesados y torpes. Pero había algo extraño en ellos. No se acercaban del todo, llegaban hasta cierto punto. Temari notó esto de inmediato, por lo que jalo del brazo a Shikamaru hacía atrás. Era extraño antes se precipitaban por atacarlos y ahora… En eso, escuchó agua salpicar a sus espaldas…
-¡NARA ATRÁS DE TI!- gritó Temari.
Las masas comenzaron a salir del agua despedidas en dirección a ellos, Ambos saltaron en direcciones opuestas, separándose en un rango bastante amplio.
Al caer, ambos shinobis comenzaron a atacar a sus oponentes, logrando los mismos resultados que antes. No obstante surgió un nuevo problema, de los trozos destruidos, los oponentes en pie comenzaron a arrojar sus trozos como dagas, que de alguna u otro forma adquirieron filo. Esto los obligó a ir esquivando los ataques enemigos sin oportunidad de defenderse.
Shikamaru trató de inmovilizar a las sombras que tenía en alcance, pero por alguna razón su jutsu no funcionaba, lo que lo obligaba a continuar en dirección opuesta al lago. En tanto, Temari, desviaba los ataques con ráfagas de viento producto de su abanico, por lo que comenzaron a atacar sujetando sus piernas, lo que la obligó a retroceder en dirección al lago.
Shikamaru trataba de analizar los movimientos del enemigo. Era obvio que el plan fundamental era separarlos, pero ¿con qué objetivo dirigía a Temari al lago? Tras una breve brecha de olvido, recordó de donde habían salido la gran mayoría de los siniestros de Zetsu…
-¡Temari atrás de ti!- vociferó Shikamaru, en tanto trataba de abrirse paso para llegar a ella.
Temari se giró, pero no encontró nada, su descuido fue aprovechado para fijar sus pies al piso, dejándola inmóvil. De un golpe de su abanico, rompió sus ataduras y trató de dirigirse a Shikamaru. En tanto se acercaba, Zetsu surgió del lago…
-¡Temari!- chilló Shikamaru.
Temari se giró justo para ver como Zetsu utilizaba un jutsu para amarrarla de tobillos, pies y cuello. La presión sobre sus manos la obligó a soltar su abanico. Shikamaru palideció y trató de acercarse a ella, pero los siniestros se le arrojaron encima, creando un encierro del cual no podía moverse.
-Ilusos- dijo Zetsu- han creído tener todo bajo control, pero realmente no saben nada.
En esto ajustó un poco el amarre del cuello de Temari, produciendo un pequeño jadeo ahogado por parte de ella. Shikamaru miraba con horror.
-Todo este tiempo y no he encontrado nada que valga la pena en ninguna de sus aldeas. Traidores tanto en Suna, como en Konoha- dijo Zetsu, tirando los archivos robados al suelo, muy cerca a la orilla.- Y no he encontrado ninjas mucho mejores. ¿De verdad creen saber que estoy haciendo?
Se acercó a Temari, y le acarició el rostro, ante lo que Shikamaru sintió una ola de odio por ese ser. Zetsu se percató de la reacción del shinobi, sonrió un poco, y acto seguido arremetió con una patada a las rodillas de la joven en su parte posterior, doblegándolas y dejándola a ella hincada.
-Siempre me ha fascinado la debilidad humana. Los seres como yo, no sentimos nada, lo que nos hace superiores; pero los humanos- dijo sacando una kunai, y lamiéndola frívolamente- tienen todos un punto débil.
Zetsu se acuclilló a un lado de Temari, de manera que quedaba justo de frente a Shikamaru.
-Dime si no es cierto, shinobi- preguntó Zetsu a Shikamaru- siempre hay un punto en donde por maldad se puede infringir dolor. A veceses un objeto, un recuerdo, un lugar, una parte del cuerpo… ¿una persona, quizá?
Con descaro, tomó del cabello a Temari e hizo su cabeza para atrás, la kunoichi emitió un ruido ahogado, mientras miraba como el Akatsuki acercaba la hoja de una kunai a su garganta.
-¿Qué tanto te importa la vida de esta joven?
