Perdón porque en el capitulo pasado no les puse los enlaces para ver los vestidos. Aquí se los dejo:

Vestido Gucci rojo del 1º desfile: http:/ .

Zapatos dorados del 1º desfile: http:/

Vestido negro del 2º desfile: http:/ .

Zapatos plateados del 2º desfile: http:/ .

Hay un espacio entre las dos / después del http:, recuerden quitarlo!


Fuimos a comer a un restaurante un poco elegante, no habíamos salido del coche pero me daba vergüenza. No pensaba que fuera bien vestida, así que le pregunté:

-Edward, el restaurante es muy caro. ¿Y si me miran mal?

-Vas perfecta, no te molestes.

-Pero...

-Te lo digo de verdad. Si te miran, solo será por envidia. No pareces una niña de 18 años.

-¿Niña? A ver, ¿qué edad tienes tú, viejo?

-29.

-Oh. Dios, jamás lo imaginaria. Pensé que tendrías 24 o 25.

-Oye, que tú seas joven no quiere decir que yo sea viejo, y además no aparento eso. Si no, pensarían que soy universitario.

-¿Sabes que otra pega tienes?

-Oh, a ver. Dimela, gran diosa de la perfección.

-Eres inmaduro. Mucho. ¿Tus padres no te criaron bien?

Su sonrisa decayó. De estar bien y parecer feliz, pasó a estar triste.

-Lo siento, no debí tocar ese tema.

-No importa, es un tema pasado.

-Sabes que cualquier cosa que quieras hablar, puedes hacerlo conmigo...

-Gracias, pero no me gustaría que una niña actúe como mi psicologa.

En esas, me giré quedando de cara a él y él copió mi gesto. Me acerqué a su oído de forma seductora, intentando que pareciera otra cosa. Sabía que otros hombres caían con eso, pero uno de 29 lo dudaba. Para mi sorpresa, él se quedó estático, como intentando controlarse. Entonces le mordí el lobulo de la oreja y le susurré:

-No soy una niña, y si no fueras tan mayor te lo demostraría...

Él siguió quieto, vi como cambiaba de posición, intentando ocultar su evidente erección, pero era imposible. Lo vi antes de que lo pudiera evitar. Abrí la puerta del coche y salí. Desde fuera vi como él agitaba la cabeza como queriendo desprenderse de un pensamiento o recuerdo, y sonreí pícaramente.

-¡Edward! ¿No sales?-le dije riendome.

Después de un momento, salió y se acercó a mi. Cerró el coche y luego puso el brazo encima de mis hombros, acercándome a él.

-No soy un viejo y si no fueras tan niña yo también te lo demostraría...

Después de eso me besó el cuello. Suerte que yo no era un hombre, sino ahora no podría evitar la erección, tal y como le pasó a él.

Luego se alejó dejándome confundida. Aceleró el paso y llegó hasta la entrada. yo me sonrojé. No era algo frecuente que me pasara eso, pero con él me pasaba más de lo normal.

-¡Bella! ¿No entras? - dijo riendose. Maldito...

Cuando salí de mi empanamiento, me dirigí a la entrada. Él como un caballero me abrió la puerta, y me dirigió a una mesa para dos. Pedimos comida y durante esta, no hablamos. Simplemente nos comunicabamos con gestos, miradas y sonrisas. Era una competencia a ver quien podía seducir al otro antes, y yo sabía que él tenía más experiencia, solo había que verlo para saberlo, pero aun así no me rendí...

Al acabar, pedimos café. No se qué pasó, pero de repente me fui a levantar para ir al baño, cuando le di un golpe a la mesa. Él intentó sujetar el café para que no se cayera encma suyo y de su precioso traje, pero entonces le dio a la otra tacita y esa cayó encima mío.

Me quedé quieta, y luego bajé mi mirada. Nadie en el restaurante se había percatado del incidente, pero Edward y yo nos miramos sin saber qué decir. Él llamó al camarero y le dijo que lo apuntara en su cuenta. Luego nos fuimos al parking.

Allí sacó unos pañuelos y me los dio para que intentara limpiarlo, pero era imposible. Sólo conseguí quitar una parte de la mancha, pero siguió quedando rastro. Llegamos hasta el hotel y él me dio su chaqueta para que me tapara.

-Gracias.

-¿Estás bien?

-Sí, un poco mojada...

No me di cuenta del doble sentido de la frase hasta que él se quedó estático en su asiento, y entonces se sonrojó. Luego volvió a hacer lo mismo de antes. Agitó la cabeza para quitarse un pensamiento o recuerdo.

yo también me sonrojé, y luego le mascullé otro inteligible "gracias" y salí del coche.

Me subí al ascensor y llegué a mi habitación. Allí me desnudé y me duché. Al terminar, me enrollé una toalla al cuerpo y salí a abrir al puerta, porque hacía unos instantes que había sonado.

-¿Sí?

-Hola, Bella.

-Ed-Edward...

-¿Puedo pasar?

-Ahora no es buena idea, me acabo de duchar y...

Se lanzó contra mí. Sí, no se acercó o me avisó sino que se tiró encima mío. Sus labios cogieron los míos y empezó a besarme apasionadamente. OMG. No parecía un dios, sino que besaba como uno de ellos. No quería ni imaginar como sería en la cama...

Tiene 29 años.

Mi conciencia siempre allí para recordarmelo...

Seguimos besandonos. no se como lo hizo, pero la puerta estaba cerrada y yo estaba en la cama sentada a horcajadas encima suyo...


Holaa!

Aquí las dejo. En el proximo capitulo sabrán lo que sigue y más. Siento que sea corto, pero es la noche de reyes y tengo compromisos...

Besos y por favor comenten!