Chicas, no se si se habrán dado cuenta, pero he cambiado el summary y he quitado el primer capítulo(summary completo). Las que ya los hayan leido ya, sigan leyendo porque no cambia nada, pero es para las nuevas lectoras, que lo vi muy descarado poner casi el final, así que lo quité y tendrán más intriga. Lo siento por cambiarlo tan tarde.
Aquí les dejo:
CAPITULO 8
—A donde tú quieras...
Me miró, sonrió y siguió conduciendo hasta un restaurante chiquitito que ya había visto alguna vez.
— ¿Te gustan las comedias?
— Claro.
— Bien, en mi casa tengo algunas. ¿Y de qué trabajas, Bella?
— Ahora mismo estoy estudiando. Aún quedan unos días para empezar a trabajar.
— ¿Qué edad tienes?
— 17 para 18 en nada.
— Vaya, pensé que tenías mi edad.
— ¿Qué edad tienes tú?
— 22.
— Bueno, no eres tan mayor.
— No, y la verdad que tú no eres muy inocente que se diga.
— Y menos inocente aún que te pareceré dentro...
Entramos a su casa entre besos y achuchones. Ibamos pegándonos a cualquier pared que encontrabamos, y menos mal que vivía en la primera planta y que no tuvimos que cojer el ascensor, sino no hubiéramos llegado arriba.
NAda más entrar por la puerta, él ya me tenía cogida por las nalgas, me manoseaba y me besaba al mismo tiempo que miraba por donde andaba.
Supe que buscaba la habitación, pero no había nada de luz, así que urgentemente le dije:
— Al sofá.
Me dejó caer en él y se puso encima mío. Empezó a meterme mano por debajo de la ropa, y a besar toda l apiel expuesta de mi cuerpo.
— Bella, voy por los condones.
Desapareció y casi no me dio tiempo de recuperar la respiración que ya lo tenía de nuevo encima mío.
En menos de unos minutos ya sólo llevábamos la ropa interior puesta.
Él se levantó para quitarse sus boxers, y al mismo tiempo admiraba mi cuerpo. Eso me encantaba. Me gustaba mucho que me miraran, aunque fuese vergonzosa, en situaciones como esta lo tímido se me iba y solo quedaba la Bella sexy y matadora que la mayoría de hombres conocían. Me encantaba cuando me miraban como si fuera Afrodita caída del cielo para darles el mayor placer del mundo, y se quedaban absortos mirando mi belleza.
Él siguió mirándome, y cuando ya estuvo desnudo, yo me lo quedé mirando a él.
No era la gran cosa, y nunca mejor dicho. La verdad, no estaba mal, pero era mejor la de Ed... ¿Qué hacía en un momento como ese pensando en mi jefe?
Sacudí la cabeza y me acerqué a besarlo. No sé cuando, pero ya no llevaba mi tanga, y Robert estaba entre mis piernas succionando mi clítoris.
— Oh, por dios, Robert...
Él sabía como darme placer. Era muy bueno jugando con su lengua. supe que el orgasmo iba a llegarme en 3, 2, 1...
— Mmmmm.. dios, eso fue...
— Espera, que todavía no terminé.
Volvimos a girarnos, quedando yo ahora encima. Se puso el condón y rápidamente me penetró.
Dios, eso me gustó.
Ambos gemíamos, y nos decíamos guarradas al oído. robert era un chico salvaje cuando se lo proponía...
— ¡Bella!
— ¡Robert!
gritamos los dos a la vez. En cuanto se acabó nuestro momento de éxtasis, nos acomodamos en el sofá y nos vestimos.
— ¿Tienes ganas de ver una película?
— Mis padres deben estar preocupados.
— Será solo un rato. No pasará nada. Es la una de la madrugada.
— De acuerdo, pero solo una.
Vimos "" y yo no paraba de reirme. La película terminó y nos pusimos a hablar. Él me contó de sus ex-novias y cómo había sido su época en el instituto y la infancia. La verdad que la suya había sido dura. Él deseaba ser actor, pero su familia decía que eso era para pobres y vagos, así que lo obligaron a estudiar una carrera. Él empezó bien, haciendo lo que su familis le había enseñado, pero allí conoció a una chica en la misma situación que él. Ambos estaban en 2º año de carrera de administración de empresas, pero ella se rebelaba más. Era l aoveja negra de la familia. Kristen, así se llamaba la chica, se presentó a un casting en secreto, y cuando la cogieron para hacer una película que era poco conocida, ella dejó la universidad y se fue a Canadá a actuar.
Su familia la dejó de lado, pero ella consiguió su sueño.
En el 3º año de carrera, Robert dejó también sus estudios, y se mudó a un pequeño pido aquí cerca de Washington, y también intentó conseguir su sueño. Lo cogieron para otra película, era un largometraje que con esperanzas sería famoso, pero cuando estaba a punto de viajar a Londres para grabarla, Kristen enfermó, y él decidió irse con ella. Tenía cáncer de pulmón, pese a no haber fumado jamás, y él la acompañó hasta el último de sus días. Así dejó todos sus proyectos y cuando ella falleció, él no quiso volver a actuar, porque todo le recordaba a ella.
Desde entonces él ha sido mujeriego, dice que quiere encontrar a su mujer ideal, y que cuando lo haga no la dejará escapar.
Sigue muy enamorado de Kristen, se le ve en los ojos.
Luego me preguntó sobre mi vida.
Le conté sobre el divorcio de mis padres, omitiendo lo de la separación con mi padre por problemas con la mafia. También le conté sobre mis hermanas, y mi hermanastro, Jasper.
— ¿Entonces Alice se casó con vuestro hermanastro?
— Sí, y Rose con un amigo.
— Vaya, yo pensé que ella iba a salir con tu otro hermanastro.
— Bueno, eso fue algo raro. Rose era muy vanidosa, incluso más que yo, pero al llegar a la casa con nuestros hermanastros, Edward pasaba de ella. Élla se creía mejor que todos y que el gran Cullen caería rendido a sus pies, pero no fue así. Ella itnentaba coquetearle con todo, hasta el día en que entró en su habitación en ropa interior. Él ni se inmutó, sólo la echó y cerró la puerta. Pensabamos que era gay, y al cabo de un año o así se fue.
— ¿A donde?
— Me parece que a Londres. No tengo ni idea, no es un tema que nos guste tratar.
— ¿Os llevábais mal con él?
— No, justamente todo lo contrario, él era genial, y me protegía, no lo recuerdo mucho, pero sé que era buen chico y que me cuidaba. Yo entonces era gorda y muy fea, llevaba gafas y todos se burlaband e mí, pero todos mis hermanos incluidos ellos me salvaban siempre.
— ¿Entonces qué ocurrió?
— De un día para otro empezó a estar raro, pasaba menos tiempo en casa y tenía secretos. Cuando llegaba el correo siempre iba él antes que nadie y buscaba lo suyo. Y después de unas semanas actuando así, se fue a buscar a su madre biológica. Nos mandó una carta diciendo que se llamaba Elizabeth y nada más, los motivos de darlo en adopción. nunca más supimos de él. Te juro que si algún día me lo encuentro... Pero en fin, ella conoció a Emmet más tarde en la universidad y ahora van a adoptar a un niño.
Robert vio cómo cambié de tema, y no insistió más.
Eran las cuatro cuando acabamos la conversación.
— Está bien, ahora te llevo.
Llegué a mi casa, y Robert se bajó a despedirme, nos dimos un beso apasionado y luego me metí en la casa.
Me giré para ir a mi habitación cuando oí pasos a mi lado. Toda la casa estaba a oscuras, y si mamá y Carlisle habían salido...
Me pegué con la espalda a una pared, como de pequeña cuando tenía miedo, y cogí un paraguas del paragüero de la entrada.
— ¿Quién anda ahí?
Se oyó un "Shhh" y luego dos pasos más, cada vez más cerca.
— Llevo un arma en la mano, más les vale que no me hagan daño...
— ¡Buuu!
Detrás mío había una sombra, y era mucho más grande que yo. Me asusté, dejé caer el paraguas y salí corriendo.
En estas otros brazos me cogieron por delante antes de que cayera, y me dio tanto miedo subir la mirada que cerré los ojos. Pero ese aroma... Ese aroma lo reconocería donde fuera.
Bien, chicas...
¿Quien será? A ver si lo adivinan... Por favor comenten y otra cosa que quiero aclarar. Lo de quitar el summary fue porque yo lo hice en un principio para enganchar a la gente a esta historia, y ahora que veo que ya tengo lectoras, lo quitaré y las que vengan nuevas descubrirán todo de nuevo.
Gracias!
