Emmy suspiró mirándola.

-Bien, antes me llamaba Emmy Bonnet, vivía en San Francisco con mis padres. Vinimos a visitar Nueva York, cuando yo tenía 5 años, mientras mis padres estaban en el hotel, relajandose, esperando para irse a una fiesta, yo me quedé a dormir en casa de mi abuela, nana Adrienne, ya que nunca podía verla.

A las 3 de la madrugada, llamaron al portal, yo me desperté y miré por la rendija de la puerta..-A medida que Emmy le contaba a Emily su vida, las imagenes iban pasando por su mente- Lo oí todo y aún recuerdo las palabras de la policía: "Señora Adrienne Bonnet? Tenemos malas noticias para usted y su nieta. Su hija, Charlotte, junto con su marido Joseph, y su otra hija, Elizabeth, con su novio, Peter, han fallecido"-Emmy removió el chocolate con la cuchara-Creía que mi abuela moriría de pie, escuchándolos. Por lo visto, el hotel, sin explicacion alguna, empezó a arder y los extintores habían sido robados. Yo era demasiado pequeña como para pensar en otra cosa peor, solo sabía que mis padres estaban muertos, que solo me quedaba mi abuela. Quería seguir escuchando, pues seguramente dirían algo más, pero entonces, el gato negro de mi abuela, al que adoraba, tiró un jarrón, descubriendome. Mi abuela se puso histérica, llorando y gritándome que me fuera, que no había nada que ver, que no tenía que espiarla. Lo malo es que tenía en parte razón, no debía espiarla, pero eran mis padres. Ella lloraba histérica, yo pensaba que le daría algo y me fui. A la mañana siguiente la encontré en su sillon, con su viejo álbum-Emmy tomó aire, mirando a obvio que no era fácil contarlo- No respiraba. Había ido a reunirse con mis padres, en palabras suaves. Los médicos dijeron que su corazón no aguantó la presión a la que se vió sometida en una sola noche y..-

-Siento interrumpir pero...-Emily vio a su nueva compañera asentir y supo que podía preguntar-¿El Caso Bonnet?-

-Exacto. El abogado de mis padres, Jacques Neveu, me adoptó, sabía que no soportaría estar en un destartalado orfanato. Me mudé con él a su piso de Nueva York. Por aquél entonces acababa de abrir un bufete de abogados que estaba teniendo éxito entre los peces gordos de Wall Street¿Su compañero?Aaron Hotchner. Eran amigos desde la Universidad, él conocía lo que me había pasado. Cada Navidad me mandaba una carta y un regalo. Era un segundo padre para mi, cada vez que Jacques tenía que irse, me cuidaba. Yo, a los 16 años, hurgé en los papeles de Jacques, quería saber más sobre la misteriosa muerte de mis padres, ví varios recortes de periodicos, en los que especulaban que habían sido asesinados por una banda, porque mi padre tenía muchas deudas con ésta última. Entonces, apareció en la puerta, se enfadó y a la semana me mandó a Londres, con Laure, una chica de 28 años y su hija, de mi edad, Christine. Acabé el instituto, y gracias a Jacques entré en la Royal Holloway.Y aquí estoy-

Emily no sabía que decir, era una chica joven, pero aún así, era fuerte y decidida, sabía lo que quería y lo conseguía, pero, había pasado y sufrido demasiado con lo joven que era. Una chica tan guapa e inteligente no debería haber pasado eso, pensaba con tristeza Emily.

-¿En qué trabajaban tus padres?-

-Eran policías, los dos-

"Lo tiene en la sangre"Pensó Emily sonriendo para sí.

-Bueno, Emmy, gracias por confiarmelo, jamás saldrá de aqui. Y ahora vamos antes de que nos echen de menos-Dijo riendo.

Emmy dejó que su compañera la pasase un brazo por el hombro caminando hacia las mesas.

-Dime Emmy, ¿Qué tal te llevaste con Christine?-

-Ehm, bien, bien-

No quería contarle que gracias a una broma con un chicle, habían acabado desnudas, con las sábanas revueltas y sus cuerpos pegados, el uno al otro. No, tenía confianza en Emily como para contarle su pasado, algo que había salido en los periódicos, y qué era famoso en el país, por ser uno de los casos más raros sin resolver, pero no tenía la misma para contarle su vida siquiera estaba escrita en la guía telefónica, nadie sabía que estaba allí, salvo Laure, Christine...Nadie, ni siquiera Jacques Neveu.