Capítulo 13

Hotch y Emmy llegaron a la oficina de Jacques Neveu, el más importante abogado de Wall Street, en Nueva York. Emmy recorría despacio con la mirada todo, las oficinas y la gente…No recordaba así la forma de trabajo de su "padre".

-¿Desean algo?-Dijo la rubia, siliconada y estúpida recepcionista. "Como no, una tía que se puede tirar sin miedo alguno. Típico de Jacques"

-Si, verá, somos los agentes Neveu y Hotchner del FBI, somos amigos del señor Neveu, esperaba que pudiésemos pasar a su despacho-

-¿Tienen cita? Sin cita no pueden entrar-Dijo tajante la tía. Emmy no estaba dispuesta a que esa mujer la pasase por encima.

-Escúcheme bien ¡Soy su hija Emmanuelle Neveu! Si no nos deja pasar le aseguro que Jacques sabrá de esto, y además volveremos con una orden de registro y una denuncia por entorpecer a unos agentes federales-Contestó Emmy mirando con absoluta frialdad a la recepcionista.

-Lamentablemente, Jack no está. No ha venido a trabajar hoy, estaba enfermo-Dijo la recepcionista mirando a Emmy asustada. De repente, ésta la acercó a ella ante al asombrada mirada de Hotch, y olió, haciendo que se dibujara una mueca en la sonrisa perfecta de Emmy.

-No me extraña, ya se la ha tirado, ¿Me equivoco? He visto a muchas mujeres como usted, Jacques se cansará pronto de usted señorita…-

- Lisa-

-Señorita Lisa, eso. En cuanto usted, Lisa, deje de interesarle, se irá a por una más joven y activa, desde luego, ahora disfruta de cuánto puede ¿No?¿Cuántas veces ha tenido que chupársela para estar en este puesto de responsabilidad, eh? Sus compañeras deben odiarla- Hotch miraba a Emmy y recordaba que podía ser una chica muy dulce…o usar su lengua para hacer dardos con los que agujereaba la autoestima de los demás. Era así, y en este caso, iba a ser útil- Así que…señorita Lisa, si me deja la llave de su despacho, le aseguraré que no la largue tan pronto ¿Eh?¿Qué me dice?-

La recepcionista únicamente metió la mano en un cajón y depositó la llave en la palma de Emmy, que sonreía con dulzura y encanto a la vez.

-Muchísimas gracias- Dijo llamando al ascensor. Hotchner la seguía aún algo asustado por lo que acababa de ver, no recordaba a Emmy hecha un basilisco, y daba auténtico miedo.

-Eso no era necesario ¿No crees?-

-Tengo la llave, lo era. Siento haber montado este espectáculo, y se que no debíamos alertar mucho a la población, pero esa tia siliconada no me iba a decir a mi donde o no podía entrar ¿No crees Aaron?-

-Lo creo-Dijo éste riendo-Por cierto…¿Le pasa algo a Reid contigo, Emmy?- Aaron notó como su ahijada se quedaba muy quieta, pálida como la nieve-Le noto raro…y a ti también-