Bien, Quiero decir primero, lamento la demora, en segundo no se si se habrán dado cuenta pero estoy arreglando la historia desde el primer capitulo, un poco de mejor redacción (lo que se puede) y ortografia (lo mismo), es lo mismo, solo que estoy tratando de sacar tanto monumentales párrafos. Y eso. Pronto arreglare lo que me queda del dos y el tercero.
Capitulo 16
Celiviel Pov.
Golpecito. Maldito ardilla. Golpe. Maldita ardilla mutante. Golpe. Maldita familia de ardillas. Golpe. Maldita familia de ardillas mutantes. Golpe. Maldito espécimen pronto en la parrilla. Golpetazo.
-. ¿A dónde estas?- gruño parándose de un saltó en la rama. Se le cerraron los ojos de golpe por la fuerte luz solar. Regaño mientras volvía la búsqueda de las ardillas mutantes en las ramas altas, pero allí no había nada.
Se escucho un risa suave desde abajo.
Cuando iba a mandar a freír a las gemelas se quedo muda. La túnica blanca resplandecía bajo los rayos del sol y el sujeto allí sonreía de oreja a oreja sin haber cambiado ni un poco, su cara envejecida y sus largos cabellos blancos con esos sabios ojos azules. Se le llenaron de lagrimas los ojos en el momento en que de un saltó estaba entre los ancianos brazos del mago. Jamás creyó que iba a echar de menos tanto al viejo ese.
-. Gandalf- susurro con la voz cortada. Este rió abrazándole más calmado
-. Mira que estas gruñona, Celiviel, ¿Qué te hicieron las pobre ardillas?- pregunto sujetándole el rostro- ya es medio día y sigues de siesta- regaño, ella sonrió
-. No he dormido bien.
-. Me imagino- le observó otro poco sus ojos se clavaron hasta dentro, sabía que él sabía todo. Bajo la mirada entre avergonzada y se retiro un poco para ver a su alrededor por si había alguien- ¿Cuándo has llegado?- pregunto mientras se alisaba el corto cabello que debía tenerla como pajarera.
-. Hace unas pocas horas, me e encontrado con Ossë y me a contado muchas interesante cosas- le comentó como quien no quiere la cosa. Ella se puso roja y miro de un lado a otro carraspeando.
-. ¿En serio?¿Cómo que?- pregunto inocentemente mientras en su interior mataba una y otra vez a aquella vieja sádica. Gandalf sonrió y le hizo una venia para que le acompañara dentro, conocía esa mirada, esa mirada de quiero todos los detalles de estos años fuera
-. ¿Vamos por una merienda?- pregunto. Ella miro por una de las entradas al castillo.
-. ¿Por qué no damos una vuelta?¿He? al aire libre, respira este aire tan puro... mucho arbolitos- comento mirando de un lado a otro.
-. No evadas las situaciones, Celiviel- le corto el discurso mientras la llevaba dentro.
Itanar Pov.
Salió hecho un vendaval de su pieza, sin un zapato que llevaba en una mano corriendo por los pasillo para llegar al patio y saludar a su madre. Había dormido poco, estaba ansioso y feliz de tenerle cerca, demasiado feliz de tenerle cerca en realidad. Había visto su árbol-cama vació por lo que debía estar en la cocina o por el patio deambulando o escapando de Ossë.
Sobre sus deberes, no le importaba aun, solo quería verla, verla y saber que no le había dejado.
Iba tan ensimismado en sus pensamientos que de un momento a otro choco contra un personaje que iba doblando el pasillo. Legolas le sujeto antes de que se mandara al suelo.
-. ¿Y a que se debe este animo?- sonrió el príncipe mientras él sonreía.
-. Mi maestra ya esta despierta...- contesto sonriente. Se percato inmediatamente de la sombra que cruzo lo ojos del príncipe- ¿Pasa algo?- pregunto curioso mientras este se inclinaba pidiéndole la bota.
-. No, claro que no- volvió a sonreírle mientras tomaba la bota que llevaba en una mano y le ayudaba ponérselo. Se sonrojo ante su niñería, tenía ya 12 años pero era lo de menos.
-. Si, esto no creas que no se ponerme las botas, solo quiero saludarle... estoy ansioso- sonrió.
-. La quiere mucho ¿No?- pregunto sin mirarle. Él asintió feliz
-. Es una incomprendida pero yo la quiero demasiado- susurro bajo, más para él que para el elfo. Legolas se levanto y le puso una mano en la cabeza, revolviendo sus cabellos. El le miro feo por aquel acto, pero tan poco le molesto.
-. Ve entonces- contesto sin mucho animo.
Legolas estaba raro, como ido, perdido, algo estaba mal... ¿Algo con su madre? Cuando le había comentado de esta algo en sus ojos, algo en sus gestos estaban decaídos... Sabía que se habían conocido antes, pero además de una o dos cosas siempre le importaba la historia no los personajes... le preguntaría a su madre. De seguro algo le diría, o mejor le preguntaba. Se giro hacía el sujeto
-. ¿Legolas?- pregunto. El elfo se giro esperando que hablara- ¿Tienes algo que hacer hoy en la tarde?
-. Depende, ¿Qué deseas?
-. Me pusieron un castigo de escribir sobre la vida de un árbol- antes de que el elfo dijiera algo le corto- no me preguntes- le cortó sonriente- pero... esto, no se escribir muy bien, ¿Me puedes ayudar con eso después?, solo un poco, si es entendible mi élfico es más básico que lo básico.
-. Claro- sonrió
-. ¡Gracias!- saltó y salió corriendo en busca de su madre.
Allí tendría unos momentos para hablar con él. De seguro algo de ella antes de que naciera.
Legolas Pov.
Era ya la hora del almuerzo, mas no tenia hambre ni ganas de sentarse a comer. No había dormido nada de bien desde que la vio, había sido un iluso y un cobarde por creer, por creer en el fondo de él que un día, en Mandos tal ves la vería, pero no, estaba allí, sana y salva, hermosa y poderosa... pero, pero lejana, lejana por sus mentiras, ¿Por qué no se le había dicho?... no había forma de poder hacerle daño, no con todo lo que hacía por ellos, por haberse quedado por ellos, ¿Era así, no?... El golpe, le hizo volver a la realidad en el momento en que lo veía. Lo atajo antes de que cayera y sonrió al verlo tan desbordante de alegría, aquella sombra de miedo y pesadumbres que se había sembrado sobre su alma ahora era la nada misma con esa luz que irradiaba.
Aquel niño... era un ser demasiado especial, demasiado... atrayente si se puede decir de una forma, no era un cariño como el que tenía por su familia o por sus amigos, era un cariño por conocerle, por cuidarle, aunque no fuera familia era nuevo para él sentir esa ansiedad por protegerle y saber que no sufría.
Cuando le pidió que le ayudara con aquello del elfico, sonrió, claro que le ayudaba, de todos modos no tenía mucho que hacer esa tarde ya que los planes del día anterior había quedado en mudo por la llegada de la "maestra" de Itanar... así que no habría problemas. Debo decir ante la extraña manera de razonar de Cleliviel, que la vida de un árbol, no era para nada interesante si no sabías escucharle, más si te puedes vincular con un o más árboles, un bosque completo te puede contar historias de antaño o las nuevas noticias que se ejercen a su alrededor... si con practica y meditación te concentras.
Lo observó marcharse sonriendo mientras corría rápidamente en busca de su maestra. Cuando se giro para seguir su rumbo a su cuarto, más allá estaba su hermana mirándole sonriente como siempre.
-. ¿Qué pasa?- pregunto llegando a su lado. Esta sonrió y le acompaño por los pasillos que quedaban.
-. Nada... solo veo algo en tus ojos que no veía hacía años
-. No empieces- le corto antes de que saltara con sus sermón
-. ¿Quieres mucho al niño?- cambio de tema o a eso se refería.
-. Lo estimo mucho, es alguien... especial
-. Si.- se quedó callada- ¿Sabes?- pregunto sonriente, otra vez- voy a irme a la frontera nuevamente en una semana, y papá y sus fiestas a decidido hacer algo pequeño
-. ¿Pequeño?- pregunto curioso. Jamás habían tenido una cena "pequeña"
-. Ya sabes, la familia de los soldado, los comandantes, y los nobles, ya sabes... lo normal.
-. Sí.
-. Me preguntaba... mmm... no, mejor lo pensare
-. ¿Qué cosa?- pregunto no entendiendo los cambios de esta. ¿Qué le pasaba?
-. Nada... olvídalo. A todo esto... Gandalf a llegado.
Celiviel Pov.
Levanto los ojos mientras mordía una manzana y se sentaba frente al mago quien bebía de una copa de hidromiel.
-. La guerra va a empezar- comentó sin querer queriendo, rodando la manzana en su mano
-. La guerra a empezado- contesto el mago. Ella suspiro y bajo la mirada
-. Siempre e pensado que esto seria como las películas, el bueno siempre gana...- hablo por lo bajo- ¿Pero si el bueno no gana? Si el bueno no es lo que todos esperan...
-. Es por eso mismo, ¿Quién quiere que gane el bueno?- pregunto sonriendo- ¿Qué es bueno y malo, Celiviel?¿Tú lo sabes?
Ella le miro buscando la respuesta en sus ojos...
-. Nunca hay bueno y malos, Celiviel. Hay bando y otros, bandos con mentalidades distintas, ¿Por qué el pensamiento de Etahnin es malo?¿Por qué el pensamiento de los humanos es bueno?... no hay bueno ni malos, nosotros decimos malos a ellos, ellos nos dicen malos a nosotros porque vamos contra sus principios y sus mentalidades.
-. Entiendo- sonrió a lo que iba.
-. El bueno no siempre gana, el malo no siempre pierde. ¿Pero quien dicta quien es bueno y malo?
Volvió a sonreír.
-. Eres todo un filosofo- sonrió. Alguien golpeo la puerta y antes de que dijeran algo. Una cabellera rubia entro a todo dar a la estancia. Ella sonrió al ver a su hijo corriendo para pararse a medio metro de ella, brillando de alegría
-. Buenos días- saludo y le dio un beso en la mejilla. Ella lo abrazo por la cintura y lo jaló hacía ella. Gandalf sonrió.
-. Es bueno saber que no estabas sola- comentó observando al chico como si viera a alguien más en él
Itanar se dio vuelta para ver al mago, y en ese momento sus enormes ojos se abrieron con admiración. El mago sonrió. Ella sabía que Gandalf sabía que aquel era su pequeño tal ves no por saberlo, si no, porque Ossë ya se lo había contado.
-. Gandalf El Blanco, Itanar- el mago le tendió su mano y el chico aun emocionado se la estrecho con fuerza
-. Este es el pequeño tan parecido a su madre- susurró- me contaron de tu desbordante poder. Me alegro que defiendas a tu "maestra"
-. Si.
-. ¿Tú no debería estar haciendo tus deberes?- pregunto para sacar a su hijo del ensimismamiento. Este se giro con el rostro fruncido- ya lo sabes
-. Es injusto- refunfuño por lo bajo- esta tan bonito el día- contesto enojando
-. Eso se llama castigo- y le arreglo el cabello.- mientras más rápido comienzas, más rápido terminas- su hijo bufó
-. Lo sé.. pero me prometes estar conmigo en la tarde
-. Haré lo que pueda- contesto no sabiendo que le tenían programado para el día. Su hijo sonrió y se despidió para ir a la biblioteca. Gandalf le miraba sonriente- no comentes nada
-. ¿Sabes?- comenzó el mago.
-. ¿Qué?- gruño mirándole por el rabillo.
-. Hasta diría que pareces un poco más humana con él
-. ¿Me estas diciendo bicho?- pregunto con una sonrisa de falsa herida
-. No, te digo cuerda- sonrió. Ella le miro feo esta vez de verdad-¡Ha! Celiviel, cuanto has cambiado. Por lo menos ya no eres tan alterable
-. Soy alterable, es que tengo hambre- contesto mordiendo otra vez la manzana- cuando tengo hambre estoy mansita
-. Pues... ¿Qué esperamos entonces?- pasándole más comida. Ella le sacó la lengua.- Quiero conocer tu poder
-. Solo tienes que decírmelo no ponerme a comer como Hobbits- sacó otra manzana.
-. Come, prefiero que tengas fuerza...
-. ¿Para que?
-. Ya verás...
Mar de Rhun
Un fuerte movimiento tectónico, hizo crujir la tierra a kilómetros de desierto. Las aguas del pequeño Ojo de Mar se movieron con fuerza, desbordando su aguas hacía las laderas, mojando cientos de metros de vacías y áridas tierras.
Gruñidos y quejidos por el sol brotaban de la tierra. Momentos después, como si el mar se hubiera abierto, una cantidad asombros de seres fueron emergiendo, contaminando el agua, con azufre y sal.
Miles de pies, se movían aun mismo compás, moviendo a un mismo orden, el vapor no demoro en salir ante el impactante sol que quemaba sus negruscas pieles. Renaciendo de las turbias cuevas bajo el mar, humedad agradable para tan cetrinos seres. Humedad y oscuridad lamiendo sus pieles de carbón. Cientos de Uruk-hais, habían nacido debajo del mar gracias a la fuerte magia del mago.
Fuertes rugidos nacieron cuando enormes patas de garras y escamas iban pisando la tierra seca a sus pies. Manejado por altos sujetos, con capas. Atrás de los tres seres halados, el primero ciego pero más grande, estaba el encapuchado de ojos sangre. Aspiro con fuerza, mientras ponía un bastón sobre la tierra humedad.
-. Ya estamos aquí de nuevo- sonrió mientras los dragones eran llevados hacía el nuevo gran campamento. Los otros tres encapuchado se acercaron.
-. ¿Maestro?- pregunto el que ejercía como mayor cargo llevando al dragón ciego.
-. ¿Si? Fiër- le dio permiso para hablar a uno de los tres acompañantes que tenía dentro de la torre oscura. La otra era su madre postiza y su hermana postiza.
El era el único hijo de Sauron, su madre... no lo sabía. Solo sabía que las dos damas que le acompañaban eran damas elfas que habían caído bajo la manos de su padre y que luego habían sido cautivas para cuidarlo a él como su familia postiza. Fiër era en cambio, un compañero de armas que lo trataba de maestro por su poder.
-. ¿Cuándo atacaremos?- pregunto ansioso
-. Cuando la tenga en mis manos, allí ya no me importa lo que destruyan Fiër, yo solo la quiero a ella para gobernar.
-. Entiendo...- contesto apenado. Cuando sabía él que la derrota en Minas Thirith había creado una fuerte brecha en su orgullo, le daría el honor de destruir la ciudad que más gustara solo para hacerlo sentirse dichoso.
-. No te preocupes joven amigo. Ella ya a aparecido, solo necesito algo para atraparla.
Sonrió bajo la capucha mientras levantaba su báculo y varias suaves nubes comenzaron a tapar lo rayos del sol. No era agradable sentir el olor a piel de trasgos y Uruk expuestas al calcinante sol. Con eso bastaría. Ahora... ahora debía planear para traer a Celiviel a su hogar.
Celiviel Pov.
Se quedó observando aquel "zona de entrenamiento", como merito a los elfos, debe decir que es... espectacular, pero ¿Alguien les dijo que tipo de entrenamiento tenía ella?. Miro a Ossë a su lado quien miraba impávida ante la pequeña "cancha".
-. Esto...- comenzó ella rascándose la nuca.
-. Lo sé- le cortó la dama.
Atrás de ellos, había una pequeña comitiva, nada grande, solo Gandalf quien había pedido exclusivamente estar en primera fila, por así decirlo. Estaban los hijos del Rey Thraudin menos Legolas- Meno mal, por que si lo ve de seguro que entra en estado histérico y de seguro que Ossë la deja colgando de un pie por dos días- El mismo rey Thraudin junto con Silfrid, Aragorn y algunos personajes humanos.
Los clones, esos maniáticos compulsivos por sacarle de quicio estaba entre los árboles junto a las gemelas que se habían hecho uña y mugre. Ya tenía algo con que molestarlos y en el primer momento en que estos aparecieran toda su frustración caería sobre ellos.
-. Lo vamos a estropear todo- susurró por lo bajo- y se debieron de haber dedicado mucho
-. Lo sé- volvió a gruñir y se giro- ¡Thraudin! Tengo un pequeño dilema con tu campo
-. ¿No os ha gustado?
-. ¡Esta bonito!- saltó ella. Escucho un lejano "¡Es para quedar bien con el suegro!" Esa era la voz de Elladan, cuando lo pillara lo iba a freír, esperaba que solo ella lo hubiera escuchado.
-. ¿Entonces?
-. No es... practico- hubo un silencio- ella lo destruye todo
-. ¡Oye!- alegó dándose la vuelta, Ossë le hizo un gesto para que callara, se volvió a girar mientras en sus manos aparecía una bolita de fuego.
-. Si bueno, ¿Tienes algo más destructible?
-. Estamos en un bosque Ossë- le recordó el Rey. Ella se rió- esto es lo más despejado que puedo darte.
-. ¡Ok! Nos quedamos sin entrenamiento- saltó sonriendo mientras se acercaba. La mujer le miro de reojo y se quedo quieta.
Dos segundos después estaba saltando hacía atrás con espada en mano y cayendo sobre unos palos parados.
-. No hemos practicado con la espada- recordó sacando una vieja y delgada espada.
-. Porque no le hayamos necesario- recordó acuclillándose en la madera.
-. Pues...- miro a sus espectadores- es lo más sano que podemos hacer
-. ¡Espera!- detuvo Gandalf a la mujer. Este le miro y ella se bajo de los palos.
-. ¿Me permites un combate con ella?- pregunto el mago Blanco.
-. Si estas en condiciones- contesto Ossë medio burlona.
-. Estoy fuerte para estas cosas
-. En fin, te dejo a la loca- contesto Ossë
Ella le miro mal y vio a acercarse al mago blanco.
-. Esto Gandalf...- comenzó colocándose la espada en el hombro.
-. Seamos un poco menos sensibles, Celiviel. Yo manejo la magia tan bien como Ossë el hielo.
-. Si así tu lo quieres- sonrió mientras sentía los poros de su piel llenándose de su poder. Unas finas líneas de Fuego salieron de sus manos como finas agujas.- por favor luego no me digas que tienes un malestar, porque me voy a sentir mal- el mago sonrió
-. Lo mismo digo.
Frente a Gandalf luego de una breves palabras. Seis esfera de luz aparecieron. No conocía la magia de el mago Blanco, pero sabía y sintió cuando una de estas casi le pega en el hombro, que eran sumamente poderosas...
Esto iba a ser realmente interesante.
Itanar Pov.
El árbol posee... el árbol es... el árbol se caracteriza por... De seguro estar encerrado por unos 100 años, no le iba a importar mucho a nadie.
Dejo la pluma de lado y observo la desierta habitación. Era enorme con libros más antiguos que sus tías. La poca luz que entraba era por unos espejos diestramente colocados para que entrara la luz solar desde afuera, no había ventanas como tal ya que estaba bien dentro de la cueva/castillo por lo que eran velas o este método tan practico.
Una hora... Y el árbol nace de...
Dos horas... Su hojas son...
Tres horas... (rayón-rayón)
Cuatro hora...
Alguien le movió lentamente. Mandó un salto en el momento tomaba la pluma y hacía unas líneas en el pergamino, la risa le hizo mirar a su compañero mal, luego se relajo.
-. ¡Ho! Hola- saludo al príncipe quien miraba sus apuntes...
-. No mucha inspiración, ¿No?- él sonrió avergonzado.
-. No conozco mucho de árboles.
-. Mmm... eso se puede remediar.
Legolas Pov.
Entro en la habitación para ver al joven dormido sobre el escritorio con la mano en la pluma y la cara pegada a un pergamino. Sonrió mientras lo observaba... había algo en él pequeño que le traía un sentimiento agradable.
Lo movió un poco mientras este mandaba un saltó y se ponía a rayar el pergamino como si hubiera estado escribiendo. Se rió y este le miro mal suavizando luego sus rasgos.
-. ¿Qué planeas?- pregunto el joven mientras él lo llevaba afuera
-. Un poco de practico
-. Si mi mad...maestra se entera me va a matar- susurró pero lo siguió sonriente. El chico se había trabado mientras caminaban.
-. Se e va a hacer mal fácil
-. ¿Legolas?- pregunto mirando el camino hacía afuera. Le hizo un ruidito para que siguiera- ¿Tu conociste a mi maestra de antes, cierto?
Aquello le hizo que el corazón le saltara demasiado rápido para ser normal. Miro al chico que tenía sus ojos pegado en los de él, ansioso y curioso. No fue capaz de mentirle, pero le corrió la mirada
-. La conocí- respondió con un nudo en la garganta.
-. ¿Cómo era ella antes?¿estaba igual de paranoica? O era mas calmada- el chico parecía estar bien conciente que Celiviel, no era normal, que estaba algo fuera de ella cuando de enojada o pasaba algo, pero el hecho, el suceso que le preguntara, a él, le hacía mal. Los pensamientos se agolpaban en su ser, sentimientos encontrados.
-. Era más... alterable. Solía alegar mucho- susurró sonriente
-. Entonces no a cambiado mucho.
-. Y siempre le pasaba algo.- contesto para él. Recordando la caída en el río camino a Lothoriel, cuando había perdido la vista
-. A eso, no cambia tiene complejo de mapa, pronto podré colocarle nombres a sus heridas
Aquellos aunque el chico lo dijo con algo de gracia, él le miro asombrado, ¿Mapa?¿Heridas?. ¿Qué tan mala estaba?
-. ¿Estas bien?- pregunto el chico al percatarse que se había quedado congelado en su lugar. Asintió y siguió caminando- ¿Sabes lo que me molesta?
-. ¿Qué cosa?
-. Que le dejo de preocuparle, que dejo de importarle después de un tiempo, decía que se calmaba, que le dolía menos, que cada herida se llevaba un poco menos de su peso.
Bajo la mirada mientras entraban entre unos árboles, Itanar le seguía.
-. Las heridas rellenan heridas- según ella.
Itanar Pov.
No sabía porque realmente hablaba esto con él, quería saber de ella, pero parecía que a él le dolía algo cuando lo sacaba a conversar. Quería tal ves de alguna forma, buscar a alguien que le ayudara a aguantar cuando su madre se fuera. Jamás había tenido la imagen de un padre, siempre rodeado de mujeres, que para su mala suerte eran sumamente especiales en sus forma de ser, pero Legolas, era como un... no sabía. Alguien con quien podía hablar, desde que le había rescatado algo en el le llamaba, y necesitaba conocerlo, necesitaba que él le conociera para poder hablar lo que quería lo que deseaba.
-. Es aquí- le detuvo el príncipe mientras quedaban rodeados de enormes y hermosos árboles tan verdes que no parecía el oscuro lugar donde había llegado la primera vez que conoció fuera de la fortaleza.
-. ¿Qué vamos a hacer?- pregunto mientras veía a el elfo sentarse en el suelo
-. Conocer la vida de un árbol- sonrió y le hizo un gesto para que se sentara delante de él.
Le hizo caso. Y se sentó como él.
-. Bien, te ayudare con tu castigo pero vas a conocer lo que estos árboles te pueden contar. Lo que ellos te pueden dar.
Asintió mientras seguía sus ordenes.
El silencio, una sensación de paz y tranquilidad lo invadió, algo nuevo y agradable.
Cerro los ojos sintiendo los murmullos de las hojas, el viento y los animales. Su respiración se acompaso en el momento, pero no duro mucho. Aquella tranquilidad lo estaba matando, no de una forma física si no sicológica,
Trato de no respirar cuando las lagrimas le inundaron de pronto. El pensamiento de su madre, lo estaba matando, el momento en que ella se fuera y lo dejara solo, solo porque aunque se quedara con sus tías o alguien él iba a estar solo, sin madre ni padre, sin familia, y eso le hizo recordar que esta tranquilidad con árboles jamás la iba a tener con ella. Jamás se iban a quedar tranquilo buscando un paz en su futuro. Ella tal vez nunca le vería crecer, él jamás le vería feliz de nuevo. Aquello le mato, ¿Y si no la veía nunca más?¿Y si ella se iba para siempre? Las lagrimas se deslizaron por sus ojos...
-. ¿Qué sucede?- susurro Legolas. El cerro los ojos con fuerza y bajo el rostro avergonzado- ¿Itanar que sucede?- volvió a susurrar mas ahora como una orden.
-. No quiero que se vaya- susurro tan bajo como un murmullo.- ¿Y si ella no vuelve?- la garganta se le apretaba con fuerza, sollozó.
Legolas Pov.
Ella iba a volver, a la buena o la mala. Ella iba a volver.
Sujeto al chico quien sollozaba. Para él Celiviel era su única familia, esa familia que tenía que pelear en una batalla que quien sabe si volvería.
-. No quiero que vaya. ¿Y si ella no vuelve?- la voz se le rompió.- no quiero que vaya, no quiero que me deje solo... es lo único que me queda...
Atrajo el cuerpo del chico contra él. Dejando que llorara entre sus brazos. Se le rompió el corazón verlo así. Solo... él no se quedaría solo. Ella iba a volver, porque a pesar de todo el sentimiento que tenía contra ella, él tenía fe en ella.
-. Va a volver- susurró.
-. No quiero quedarme solo- contesto.
-. No estarás solo... yo te cuidare. Yo te cuidare como si fueras mi hijo...
Dejad Reviews!!
Jajajaj lamento la demora de meses, es lo que puedo hacer, lo acabo de escribir, una bajón de musas XD!. Siempre me pasa, me da por ratos XD.
Espero que les haya gustado, y me dejen review, haber lo que piensan. Ethanin pronto va a hacer de las suyas. Quiero Adelantar un par de años, para que Itanar este más grande (pero lo estoy pensando), Celiviel y Legolas tendrán su primer encontrón, Legolas in querer le va a sacar celos muy... Cándidos, por así decirlos. Y eso.
Respuestas:
Ereregwen: ¿Qué hago si te vas? XD! Jajajaj, es que es como si se va una, se van todas, pero yo e vuelto y espero que tu tan bien. Yo estresada y cansada pero siempre me hago un tiempo para escribir... y aquí esta, espero que te haya gustado.
AngelinDisquise: Wooo! Me encanto tu reviews! Así como que me dieron ganas de escribir aun más XD!... bueno, muchas gracias que hayas apreciado mi superación como escritora, como desearía que algunas personas lo hicieran, pero me alegro en sobremanera tu review, en serio, es hermoso. Y Sobre Twilight, ¡Claro que me lo leí, o sea de arriba abajo y por todos lados, de hecho estoy escribiendo un fic de eso! XD! Y me encanta XD! Yo amo a Edward y Carlisle.. ya lo siento, escribiendo puras tonteras. Un agrado enorme de conocerte, saludos y espero que te haya gustado el capi.
Mond: Gracias por tu comentario, me alegro que te haya gustado, y no importa el review, yo con un: interesante, soy muy feliz y me alegro que te haya gustado. Saludos.
Kohaku: T-T HO! Niña, en serio, cuando tenga tiempo así fuera de mi ser, comenzare con la historia como la deseas, en serio. Si quieres, y si tienes el momento, escribe un poco tu, si es que quieres, y yo lo continuo como para que vayamos dándole la forma. Es que me voy con uno, luego con otro que no me da tiempo para crear cosas, lo lamento en serio. Te kiero mucho, lo lamento, en serio. Lo de final feliz... pues TANTAN... .jajaj, hay veremos. Nos leemos por allí, cuídate. NO TE ENOJES, por fa...
Iriahs: UU... me alegro que te gustara, jajaj, y espero que te guste este capitulo. Quería un poco mas de Legolas/Itanar... así como padre e hijo y me salió eso too corta vena, pero me encanto, luego con el tiempo va a ser más interesante cuando se rompa el secreto UU... jaja, espero que te haya gustado el capi. Saludos, de yo!
Derra: Jajaja, que mejor lección de la vida de un árbol que salir a pasear con un sexy elfo al lado jajaja. Espero que te haya gustado, me bajo la musa y lo escribí súper rápido por ello esta medio raro, pero no me aguantaba subirlo mañana. Saludos, cuídate.
LastBlade: es lo más pronto que pude hacerlo, es que tanto HP y Twilight que a uno se le van los momentos ajajaja, espero que te haya gustado, a mi me encanto XD!. Saludos, cuídate.
Beatriixe: Lo más pronto que puede, espero que te haya gustado.
Por si acaso, me cambie el nombre de CHUCHO.BLACK a VINDICTIA BLACK, por si a caso.
