Si entran a mi perfil, luego a mi fotolog pueden pillar una imagen de Itanar, mañana subiré un dibujo que hice Legolas/Celiviel, que por lo menos a mi me gusto mucho. Pasen... yo quiero un Itanar así XD!.

Capitulo 17

Itanar Pov.

Luego de su pequeña debilidad, le pidió a el joven príncipe que no dijiera nada, que no quería preocupar a su maestra y que le perdonara por ser tan niño. Estaba muy avergonzado con el elfo, pero este le prometió que no diría nada y que no se preocupara, que él estaba allí para cuidarle no para torturarle.

Iban de vuelta al castillo cuando sintió un leve, casi mínimo pinchazo en el hombro donde estaba su tatuaje, se quedo parado un momento observando a su alrededor. Sintiendo.

-. ¿Qué sucede?- pregunto Legolas colocándole una mano en el brazo.

-. ¿Podemos ir por allí?- pregunto alzando una mano hacía el oeste. El príncipe le miro un momento y luego asintió. Comenzaron a caminar.

Celiviel Pov.

... Lo sentía por ese árbol, realmente.

Se sujeto de la rama de otro árbol con un brazo. Mientras, el mago observaba su antes inmaculado blanco que había sido raspado con su fuego, ni una sola herida y a ella le palpitaba el golpe recibido en el costado, pero más le dolía controlar su propio poder, el cuerpo le temblaba tratando de vanamente de que su "otro yo" por así decirlo no se volviera loco, ya se le hacía difícil controlarlo día a día, más aún si se le ponía en esta situación. Gandalf realmente quería sacarle de lugar.

-. ¿Por qué inhibes tu poder Celiviel?- pregunto el Mago Blanco mientras ella apretaba con fuerza la espada tratando de calmar los espasmo, observó a Ossë quien estaba más atrás con sus poder listo para proteger a los más cercanos de una inesperada reacción de ella.

-. No lo estoy haciendo- susurró más para ella y se dejo caer al suelo enfuruñada.

De verdad que no quería salirse de control, pero Gandalf no le estaba dejando esto fácil. Él no sabía lo difícil que era para ella tranquilizarse... no podía entenderlo. El fuego es vida, el fuego esta vivo y es difícil controlar una vida de tal potencia.

Observó de reojo a Ossë, ella lo sabía, ella conocía su poder descontrolado, ella estaba preparada por si había algo de descontrol.

Tenía que relajarse. Algo debía hacer. Algo que no lastimara a nadie ni a ella y solo asustara al mago blanco. Algo para terminar esto luego., algo rápido, fugaz, eficaz. Algo como eso...

Cerro los ojos, envió sus sentidos al aire, la fuente de su poder bajo sus pies, en el centro de la tierra, bajo... en el suelo. Las respiraciones de los presentes, los comentarios de los gemelos, el movimiento de los árboles, el agitado aletear de los pájaros presentes, la respiración "un poco" agitada del mago blanco.

Maldita sea ¿No se ha cansado?, ¡Concéntrate!.

Bien,... el viento, los pájaros, las hojas en el suelo, la voz preocupada de un niño, la sedosa voz de él. La voz de Itanar, la voz de Legolas. Un sentimiento helado le bajo por la espina en el momento en que abría los ojos de pasmo desconcertada. El cuello le crujió en el momento en que giraba el rostro hacía el lado, ver esos ojos azules y de pronto todo fue una llamarada de fuego. Sintió el calor sofocante, la boca seca y el cuerpo ser rozado por el fuego que no le hizo más daño que por comenzar a ahogarle, el aire no llegaba y el fuerte ruido del maldito hechizo que se le fue de las manos al ver a su hijo junto a Legolas. Esto iba a hacer un asco...

Itanar Pov.

Su madre... algo ocurría.

Usualmente no sentía a su madre cuando practicaba, cuando usaba fuego cerca de él, solo allí sentía una que otra cosquilla en el hombro pero no era demasiado o cuando Ossë le hacía manejar grandes cantidades de fuego concentrado... pero ella nunca lograba concentrarse lo suficiente y se creaban grandes explosiones de fuego, allí también le sentía... solo una cosquilla más fuerte, pero nunca un pinchazo.

-. Itanar. ¿Qué sucede?- pregunto el elfo con una suave sonrisa en su rostro- estas corriendo.

-. Yo... esto. Mi maestra- sintió como la mano del sujeto se tenso levemente en su brazo y la sonrisa se aflojo.

-. ¿La sientes?- pregunto este inclinando levemente su cabeza hacía un lado. A él se le contrajo el estomago, no le quería mentir

-. Algo así, yo... esto- se llevó la mano al cabello- yo la siento.- titubeo.

-. ¿Cómo haz logrado adoptar la magia de las... ellas?¿Cómo las sientes?- pregunto Legolas curioso. ¿Cómo le contestaba eso?. El nudo en el estomago se densifico. No podía mentirle a él, algo se lo impedía... no podía.

-. Ellas... me enseñaron- mintió mientras el labio inferior le temblaba. Un segundo pinchazo le hizo girar el rostro. No estaban muy lejos, necesitaba verle. Se soltó del leve contacto y apuro el paso para alejarse de él. Legolas le siguió, sabía que tenía un montón de preguntas por su maldita bocota. ¡Esa era herencia de su madre!.

-. ¡Itanar espera!- le llamó el elfo. Él alcanzo a ver su madre, estaba levemente inclinada en medio de un campo. Estaba con la espada, los ojos cerrados, concentrando su poder... allí.- ¿Qué haces?

Mal movimiento.

Su madre giro el rostro espantada. Sus ojos verdes se giraron hacía Legolas. Y luego hubo la explosión. Solo sintió unos brazos alrededor de él y un cuerpo tapándole de la onda expansiva de calor que emano de la tierra.

Legolas Pov.

Itanar le estaba mintiendo. Sintió una leve experiencia ya vivida con él. Cuando mentía usualmente de pequeño le temblaba el labio y se revolvía el cabello, además del simple hecho de que era un pésimo mentiroso por que estaba nervioso por sus preguntas.

Cuando le pregunto por su adaptación a la magia de las demás damas, él tan solo le había mentido y escapado. Allí había más que raro. Cuando quiso detenerle ya habían llegado al claro de entrenamiento.

-. Itanar espera- se puso aun lado para verle. Celiviel se hallaba levemente inclinada, con los ojos cerrados y la espada en mano, metros mas allá estaba Gandalf con su bastón, preparado. Estaban combatiendo.- ¿Qué haces?- pregunto en el segundo en que sus ojos se clavaron en los de él.

Sintió un profundo golpe en el estomago cuando sus verdes dieron con los azules de él. El aire se comprimió en su tórax. Y luego el calor se expandió.

Desconcierto con su presencia. Parecía asustada. ¿Por qué?

Alcanzo a tomar a Itanar protegiéndolo con su cuerpo cuando la onda expansiva de calor choco contra su cuerpo. El calor fue profundo y sofocante pero no lastimero. Se giro para ver a la joven. Las llamas se hallaban sobre su cuerpo. Gandalf tenía el bastón en alto encapsulando el fuego sobre ella. Al parecer era demasiado, ya que cayo con una pierna al suelo en el momento en que el fuego envió otro fogonazo y se extinguió. En el suelo había una muy fea mancha de cenizas de tres metros cuadrados, en el medio el cuerpo de ella tirado en el suelo humo salía de ella.

-. No- susurró la voz de Itanar soltándose de sus manos, cuando este entro en perímetro del ataque. Las ropas de este empezaron a soltar un leve humito. El calor cercano a los dos era demasiado fuerte y sofocante. La tierra estaba quemada, y alguna que otra piedra roja.

Él intento acercarse cuando dos manos le detuvieron. Eran las gemelas deteniéndole, ambos rostros sombríos observando el cuerpo de ella. Itanar estaba allí, con Celiviel. La muchacha estaba sonrojada, parecía que fiebre había caído sobre ella de un golpe, su ropa no se había quemado pero expendía un humo bastante negro.

-. Itanar- llamó. Este tomaba el rostro de su maestra. El calor era demasiado para estar allí. Tenía que salir de allí.

-. ¡Itanar!- gruño una voz. Ossë apareció cerca. El chico levanto el rostro lleno de preocupación, estaba temblando.

-. Pero...

-. Ya- le corto la mujer enfadada. El chico se levanto y salió de allí con el rostro gacho. Él se acerco a él y le tomo un hombro, se quemo en el momento. El chico y su ropa estaban demasiado caliente, pero este no parecía preocupado. ¿Qué ocurría?

Alcanzo a ver solamente como una mancha azul aparecía arriba de la joven, y luego caía cuerpo muerto. Era agua, agua que se evaporo en seguida con el contacto de la chica quien comenzó a toser en el momento. Tuvieron que esperar unos momentos para poder verle completamente mojada, en el suelo y con mala cara. Los demás presentes se habían acercado. Aragorn estaba a su lado, a su otro lado su hermana.

El aire en sus pulmones pudo entrar mucho mejor al verle. Itanar tembló a su lado y soltó el aire que llevaba dentro en un suspiro de alegría.

¿Por qué?

Se dio media vuelta. ¿Por qué se seguía preocupando? El no debía, el no tenía porque. Él no quería preocuparse, ¿O sí?.

Celiviel Pov.

Día de la fiesta.

Enojada ¿Y como no?, había perdido contra el mago blanco y este no hallaba nada mejor que sacárselo en cara en cualquier momento. Era realmente horrible. Bueno, en realidad ella lo veía, porque en realidad Gandalf no decía nada, pero ella lo veía, su cara... se burlaba siempre. Hubiera sido un ataque genial, lo hubiera tumbado sin ver el ataque de frente, pero no.. tenía que haber... haber llegado él.

¡Agh! Porque tan solo no podía irse de allí, ¿Por qué?¿Por qué tenía que haber vuelto?¿Por qué?... verlo le estaba matando, verlo con su hijo le estaba matando aun más. Eru, Itanar estaba tan feliz con él. Parecían... parecían... ¡No! No podía, no podía decirle, no podía, la... la odiaría. No quería el odio de su hijo. No, eso le mataría. Y si él se enteraba... ¿Qué haría él?, ¿No se lo podía quitar o si?. Tenía tanto miedo... el estrés de todo esto la estaba matando.

Un dedo pegándole en la sien le hizo girar el rostro hacía las dos molestias que estaban en su cuarto, o sea, en el cuarto de ellas.

De escuchaba la música de fondo en el jardín principal, Thraudin había realizado su "pequeña" fiesta para despedir a su hija y mejor comandante, junto con ello, los soldados y sus familias. Mas las gemelas le habían de recordar que en diez días más era la fiesta de la primavera, una fiesta muy especial para los elfos, por lo que habría OTRA fiesta más. Ella con los nervios de punta por la guerra pronta y los elfos felices por sus fiestas, bueno, no es que anduvieran Felices... pero bueno... a ella le gustaba frustrarse por tonteras.

Además, del mero hecho de que Gandalf había llegado con una sonrisa socarrona el día anterior y diciéndole: "Llegara alguien muy especial, que no haz tenido la oportunidad de conocer mas que desmayada" y eso si que le tenía consternada. ¿Y ese quien era?.

-. Pero bien Celiviel, ¿Puedes hacernos caso?- pregunto Morwën enojada luego de estarle picoteando con un dedo por lo menos cinco minutos.- hemos estado media hora aquí, y no haz elegido nada.- se quejo levantando dos vestidos, uno azul clarito y el otro de varios verdes.

-. No me importa mucho en realidad- susurró dándole la espalda a la ventana donde había estado mirando

-. Piensa positivo, te puedes sacar la piel de cucaracha que te pones todos los días- murmuro Calï levantando varios pares de zapatos.

-. Si es que te lo sacas- se burlo su gemela. Ella le miro feo. ¿Qué se creen?

-. Cállate Morwën, no tengo ánimos

-. No andas con ánimos desde que Itanar se la pasa más con Legolas que contigo- se burlo la chica, ella le volvió a mirar feo, se lo estaban buscando.

-. No es eso- la voz le sonó medio pito cuando les grito

-. ¿Y entones que es?

-. Que maese Gandalf te haya ganado.- ella gruño, de verdad que no tenía animo para esto.

-. O que no sabes bailar

-. Ese no es un problema

-. Si que lo es, aquí no se baila esas cosas raras que le enseñas a Itanar.

-. ¡Itanar quería saber!

-. Pues bien, ¿Cuál?- volvió a levantar los vestidos

-. ¡Me da igual!- les respondió

-. ¡Calí! Ayúdame- rezongo la gemela- ¿El azul cierto?

-. ¡No! El verde, ¿Ves? Así se vera más alegre

-. Pero el azul resaltara sus ojos

-. ¡Pero el verde para que convine con Legolas!¡El va de verde!

Eso le crispo, salto encima de Morwën para agarrar el vestido azul, cuando de un momento a otro tenía a las dos gemelas encima, peleando como siempre sobre la cama, una que otra llave, una mano en su garganta para que no pescara el vestido azul.

-. ¡Maldita sea!

Tocaron a la puerta.

-. ¡Pasen!- dijeron ambas gemelas. Mientras ella trataba de pescar el maldito vestido azul.

-. Jojo. Esto es algo de mas raro- rió una voz en la puerta. Ella no les hizo caso a los otros dos gemelos molestos.

-. ¿Quién va ganando?- pregunto Elladan. Ella gruño... solo centímetros para pescar el estúpido vestido.

-. ¿Ya están peleando?- pregunto la voz de su retoño. Ella giro el rostro para verle. Y las llaves de las gemelas funcionaron cuando ella se quedo floja mirándole.

Itanar Pov.

Luego de ver que ponerse, ya que no tenía mucha ropa por allí y Belian le había prestado un tanto de su ropa cuando era más joven, por lo que una que otra camisa tenía incrustaciones de plata o oro. Por lo que opto por una camisa gris con uno que otro detalle plateado, unos pantalones negros y botas. Se mojo el pelo y lo seco un poco con su fuego dejándole increíblemente liso. A los minutos llegaron los gemelos quienes le miraron unos segundos antes de sonreír de una manera la mar de extraña, es como si estuvieran viendo a otra persona.

-. Pequeño Itanar, solo una leve recomendación- sonrió Elladan. Su gemelo sonrió como si planearan algo

-. ¿Qué?

-. No dejes que tu madre tome una sola gota de alcohol por favor.

-. Mi madre no bebe- respondió enojado.

-. Pues solo es una recomendación.- sonrió Elhorim. Había algo en sus sonrisas que iba mal.

Caminaron dos o tres pasillos.

¡Ho por el amor a todos los dioses! ¿No lo había hecho o si?... Su corazón salto en su pecho cuando se percato de su error. ¡No lo había hecho ¿O si?!

Los gemelos entraron en la habitación, él seguía tratando de recordar lo que había dicho. Las gemelas y su madre estaban revolcándose sobre la cama, con piernas, brazos, manos en diversas llaves. Su madre con una mano en la garganta tratando de pescar un vestido azul.

-. ¿Quién va ganando?- pregunto Elladan, mientras le ponía un brazo en el hombro y sonreía. Su corazón estaba desbocado.

-. ¿Ya están peleando?- pregunto tratando de salir del shock. No era raro verles pelear así, de hecho era bastante común verle peleando en cualquier lado. Su madre giro el rostro, para que se le quedara viendo como si no lo hubiera hecho en años.

-. Ita...- susurró las gemelas le soltaron.

-. ¿Qué?- pregunto ruborizado y asustado, ¿Qué había hecho?.- ¿Qué?- volvió a preguntar cuando esta no decía nada y solo le miraba- no hagas eso- se quejo. Su madre sonrió.

-. Te ves...

-. Como un príncipe- soltó Elhorim de pronto. Su madre palideció de golpe en el momento en que miro al gemelo- ¿No es así?- algo en la voz de él no le agrado.

-. Se ve muy guapo- contesto su madre con la voz repentinamente fría.

-. Ya, Celiviel. Apúrate- su tía Morwën le agarro de un brazo y la hecho al baño con el vestido azul.- ¡Apúrate!.

Celiviel Pov.

Maldición, maldición, maldición, ¿Cómo se habían enterado?¿Cómo?... Estaba hiperventilando... esto estaba tan mal... esos dos lo sabían, ¿Se lo dirían?. Las gemelas golpearon para que se apurara. Se puso el vestido rápidamente, observando que tenía unas bonitas hojas grabadas en las mangas y el cuello, no muy ostentoso, bastante bonito... bien, en lo que iba ¿Se habían enterado?¿Lo habían reconocido o solo le estaban asustando?. ¡Había muchos elfos rubios por allí!.

Bien, había que relajarse, si ellos se enteraban que le había afectado sus palabras se darían cuenta... tenía que relajarse. Respirar.... o beber algo.

Las gemelas abrieron la puerta de pronto solo para quedársele viendo como si no la vieran en años.

-. ¡Who! Un vestido puede cambiar a las persona, mira que te ves bonita- sonrió Calí, en el segundo su hijo apareció en al puerta curioso y sonrió.

-. Te ves bonita- sonrió.

-. Es solo un vestido- susurró sonrojada. Morwën tenía un extraño gel con olor a flores cuando se lo planto en el pelo y comenzó a lanzar su cabello hacía los lados

-. ¡Listo!

-. ¡Huelo a primavera!- se quejo.

Cuando salieron, los gemelos sonrieron al verle pero no dijeron nada. Algo estaban tramando pero NO iba a indagar en ello. Estos prestaron sus brazos a las gemelas para salir quienes aceptaron gustosas, una de ellas con un vestido amarillo suave y la otra verde oscuro.

Al salir junto a Itanar ella pasaba su mano por el sedoso cabello de su hijo casi por inercia, cuando se dio cuenta de lo que hacía y lo bien que se sentía eso, se detuvo. Su hijo le miro enojado.

-. Sigue- y se acercó más a ella- me gusta- sonrió. Ella siguió pasando las manos por el cabello de su hijo.

Cuando llegaron a los jardines. Itanar fue raptado en el momento por el joven príncipe Belian, quien se lo llevó en volada hacía algún lado. Ella trato de alejarse lo mayor posible de la mucha muchedumbre, cuando reconoció a dos jóvenes. Sonrió al ver a las hijas de Silfrid, mas las dos vestían como si vinieran de viaje, la estaban atendiendo, al parecer si venían de viaje, luego las saludaría.

Se alejo cerca de lo músicos cuando lo vio. Venía charlando con su hermana. Vestía una camisa azul más o menos larga y unos pantalones negros con su respectivo cinto a la cintura donde ya hacía una daga. Se le contrajo el estomago al verlo. ¿Por qué?. Bajo el rostro. Dolía... realmente dolía. Se retiro más a lo oscuro para ver a todos charlando, bebiendo y bailando.

Pasaron unos momentos cuando sintió una vista fija en ella. Trato de buscarle, sentía que le observaban pero no... no lo veía. ¿Qué era?. Lo sentía cerca suyo, algo le estaba calando el cuerpo, lo sentía cerca suyo muy cerca ¿Qué era? Le estaban dando escalofríos, ¿Por qué? Atrás suyo, muy cerca ¿Dónde?¿Qué?. De pronto el sentimiento desapareció. ¿Qué sucedía?. Se había exaltado demasiado.

Una mano le tomo un hombro lo que le hizo enviar un salto en su lugar. Dio un salto para quedarse cara a cara con Gandalf. A su lado otro personaje.... un personaje con unos profundos ojos azules. Sintió un choque eléctrico en el cuerpo a ver esos ojos.

-. ¿Te he asustado Celiviel?- pregunto Gandalf riendo un poco. Ella volvió su vista hacía el mago y luego de nuevo al alto rubio y fuerte elfo frente a ella. este sonreía cordial... lo conocía. De algún lado lo conocía.

-. Me alegra volver a verte- ella se crispo. Esa voz... "Estarás bien..." Luego de eso había despertado en Rivendel.

-. Tú- susurró atolondrada. El elfo que le salvo de los orkos, el elfo que la saco de su antiguo mundo, el elfo que la encontró en el bosque cuando ella se escapo asustada de lo que le pasaba a su cuerpo. El que le había traído a este lugar.

-. Te presento a Glorfindel, Glorfindel, ya la conoces, la salvaste dos veces... Celiviel.- ella sabía que había palidecido.- ¿Qué sucede?

Sentía el pecho apretado, lleno de confusión. Hacía mucho que no sentía eso, sentimientos encontrados. Furia y felicidad. Furia por haberle sacado de allí, por haberle salvado y traído allí, felicidad, por que si no fuera por que él no hubiera conocido a Legolas... no hubiera tenido a Itanar, no hubiera conocido un destino. Un amargo, pero aun así amargo destino.

-. Tengo sentimientos encontrados- susurró ella mirando al elfo y luego bajándolo al suelo.- no se si odiarte por haberme sacado de mi mundo, o agradecerte por estar acá.- el rostro del elfo se sereno y sonrió. Ella volvió a ver esos ojos azules tan... tan diferentes a los de él. Tan llenos de sabiduría.

-. ¿Te gustaría bailar?

Ethanin Pov.

Cerca, cerca, muy cerca. ¿Qué se siente?, estar tan cerca, tan cerca que puedo tocarte... tan inocente, tan perfecta. Tan absolutamente mía...

La noche, la oscuridad lo envolvía, sus ojos de halcón fijo en su cuerpo. Tan cerca... ¿Qué no me ves? Pues yo si, te veo por completo, indefensa... tu poder, mi poder. Uno. Solo ser uno. Entregarme lo que deseo, a ti y nuestro primogénito. Nuestro poder. Te puedo dar tanto querida Celiviel. Te puedo entregar tanto.

¿Me ves?¿Me sientes? Estoy atrás tuyo, ¿Por qué tiemblas?, ¿Me has echado de menos?, yo si. Te quiero... ahora.

Un fuerte ruido de la banda, un azote de una piedra cerca de él. Salió planeando para alejarse tan solo un poco. La quería observar... trece años, trece años y ya había pasado mucho.

Itanar Pov.

Belian le había agarrado de un brazo y se lo había llevado de volada hacía el otro lado de la fiesta. Allí este le soltó.

-. ¿Qué pasa?- pregunto él algo aturdido por el movimiento.

-. Nada- contesto y agarro un vaso con hidromiel casi por inercia se lo mando al seco.

-. Se nota- le contesto irónico buscando a su madre a lo lejos, esta misma se iba hacía un lado de los músico, ocultándose un poco entre la gente.

-. Lo siento, necesitaba escapar de mi padre. Quería presentarme a unos viajeros, y bueno... venía alguien... estoy yo. No ahora, tan solo eso.- contesto ruborizado. El sonrió. Se giro para mirar la pequeña fiesta cuando vio llegar a Legolas. Este sonrió al verle y él tan bien.

Había tenido varias dudas de él últimamente, por el simple hecho de que no s acercaba a su madre, ni ella a este. Parecían repelerse como si estar muy cerca les afectara, tal vez había pasado algo, ya que Legolas le había dicho que si conocía a su madre de antes, tal vez habían peleado o algo, o tal vez no se llevaban. No había querido preguntarle a ninguno de los dos, pero ahora tenía a Belian a su lado.

-. ¡He Belian!- se giro al chico que le miro- Legolas, es siempre así

-. ¿Así como?- pregunto confundido y aprovechando de buscar a su hermano con la mirada.

-. Tan serio, tan... no se, de repente como que se apaga, como que no... como que ha sufrido demasiado.

-. ¡A eso!- bufó el chico y una mirada algo dolorosa subió al rostro del joven- si, hacía algunos años perdió a alguien por un tiempo. Él... bueno, fue mucho para él, la había perdido y luego... pues, no se que sentirá ahora. Pero no parece el mismo con ella. No se como explicarlo, es... extraño para todos nosotros... se repelen. Yo creo que no quiere volver a sufrir.

-. Pero o sea que ¿Ella esta aquí?- pregunto sintiéndose realmente mal por el joven príncipe.

-. Si... ella es de hecho...

-. ¡Te he pillado!- saltó una voz femenina a su espalda. Ella vio a una joven vestida con ropa de viaje, un tanto mayor a ellos pero al parecer era ella a quien Belian trataba de escapar.

-. Jillian...

Disimuladamente él se fugo hacía otro lado. Riéndose por la cara que este había tomado al ver a la elfa cerca, pobre de él, se rió.

Se alejo cerca de los árboles, cuando levanto la mirada al sentir un presentimiento. Un pájaro... un halcón. Observo que miraba con tanto anhelo, y sintió una descarga en la espina al notar como su vista estaba solamente en ella, en su madre. Tomo una piedra del suelo... no le gustaba como miraba a su madre, parecía hipnotizado y su madre parecía nerviosa. Lanzo la piedra en el momento exacto en que la música cambio. El halcón salió disparado hacía arriba para sobrevolar por el cielo oscuro y perderse por entre las ramas. Que desagradable animal. Volvió su vista a su madre...

¿Quién era ese?, se acerco un poco a su madre y ellos. ¿Quién era el rubio?... ¡Esperen! Su madre iba a bailar. No es que ella bailara mal, es que a ella NO le gustaba bailar eso. ¿Esta enojada? No... busco con la mirada y se piíllo con la mirada de Legolas sobre ellos. ¿Parecía molesto? No, solo había sido una ilusión. ¿Qué había pasado?... se estaba volviendo loco.

Celiviel Pov.

Se movían a un compás tranquilo, ella con la vista fija en sus facciones y el igual, mas con una sonrisa tranquila en su rostro.

-. ¿Por qué no me dejaste allí?- pregunto ella un poco ácida. Tantas cosas no hubieran pasado, tantas cosas se hubieran perdido.

-. ¿Te arrepientes de tu destino?

-. ¿Crees que este es un destino agradable?

-. ¿Este mundo no te ha dado nada?- pregunto y sonrió ahora mirando detrás de él, luego volvió su vista a ella. Realmente no quería saber que había visto o a quien.- ¿No te ha dado alguien por quien luchar? Te conocí Celiviel, en tu otro mundo. Sola, sin nada, ni un animal para hacerte compañía, sola sin familia, sin cariño, sufriendo. ¿Este mundo no te ha dado nada?- a ella se le hizo un nudo en la garganta ante la pura verdad.

Este mundo le había dado lo que más amaba, a su hijo, a lo único que tenía de él. Bajo el rostro y se dejo llevar.

-. En este mundo puedo morir- susurró con la voz algo apretada, necesitaba que él por lo menos él le digiera que en su otro mundo, lejos de todos estos problemas podría haber llegado a ser feliz. Algo... realmente inexistente.

-. ¿Qué acaso en el otro mundo no lo hacías ya?

Se detuvo. Él hizo lo mismo.

-. Si, lo hacía- bajo el rostro.

-. Lucha por lo que tienes, porque están aquí... vivos y para ti- el elfo le hizo levantar el rostro. Sabía que tenía los ojos lagrimosos. Ella movió la cabeza aceptando el hecho. Le sonrió al elfo y se giro para irse en dirección contraria. Necesitaba un momento a solas. Itanar le intercepto a medio camino.

-. ¿Qué...

-. Necesito un momento a solas, cariño- susurro. Le agarro la frente y le dio un beso- solo un momento.

Legolas Pov.

Observo como Celiviel se alejaba hacía el bosque. Parecía perdida o confundida. Itanar le detuvo, se dijeron algo y este quedo plantado allí cuando la chica se perdió por la oscuridad del bosque. ¿Qué había pasado?. En un primer momento cuando había visto a Glorfindel con ella realmente le había caído un poco mal el hecho, ella nunca había bailado con él. Pero cuando sintió los ojos del elfo en él, se tranquilizo. Estaba siendo realmente un poco inmaduro. Mas se preocupo un poco al ver como se detenían y hablan en murmullo. Algo le estaba afectando a ella.

Cuando se alejo por el bosque se acerco a Itanar. Este le miro preocupado en el momento en que sonreía casi forzadamente.

-. ¿Estas bien?- le pregunto al joven que parecía algo apenado

-. Si, solo no me gusta verle así- contesto. Él le paso las manos por los hombros- no me gusta verle así, tan solo eso- él no dijo nada pero le sonrió para tranquilizarlo.

-. ¿Por qué no comes un poco? Han traído unas perdices- el joven sonrió y de repente su mirada se volvió un poco oscura.

-. ¿No tienes un halcón por allí?- pregunto sacando la lengua como si se saboreaba. Él sonrió ante ese cambio.

-. No, lamentablemente no esta en el menú- sonrió revolviéndole los cabellos.

-. Lamentable, había visto uno bastante apetitoso hace unos momentos.

Aquellos le crispo. ¿Un halcón?,¿De noche?. Aquello era extraño, usualmente no salían de noche al menos que fueran entrenados para ello. Le trajo un mal recuerdo. Cuando Celiviel perdió el control al ser acosada por el sujeto. Ella le había contado sobre el halcón en su pieza.

-. ¿Haz visto un halcón?- preguntó con una pequeña molestia. No era una buena señal.

-. Si, hace unos momentos no le quitaba la vista a mi maestra. Era... no sé, extraño.

-. ¡Ho por Eru!- susurró.

Ethanin.

Celiviel Pov.

Se revolvió el pelo mientras ya no escuchaba la música de la fiesta. Busco un árbol y se sentó entre sus raíces. Vivos y para ti. Solo para ella, quererles... ¿Qué hubiera sido ella sin Itanar?¿Qué hubiera sido de ella en un principio sin él? Ella luchaba por ellos. En un principio por Legolas, y ahora por su hijo, por un lugar para su hijo, un lugar donde Ethanin no le persiguiera ni le hiciera daño. Donde Ethanin no le hiciera daño a nadie que quisiera. Un mundo tranquilo.

Recostó su cabeza entre sus brazos y suspiro. Un ruido entre las hojas le hizo voltear el rostro, allí entre la oscuridad no había nada.

El viento pensó. Volvió a girar el rostro cuando lo vio.

Parado a tres metros de ella. Sonriendo con sus ojos fijos en ella, y esa sonrisa en su rostro de pura satisfacción. El corazón se le detuvo. Se levanto de un salto, siendo tan inoportuno el momento que trastabillo hacía atrás. Unos brazos la abrazaron en el acto.

-. Tanto tiempo sin verte, mi pequeña

Se le detuvo el corazón al tenerlo tan cerca. Mas logro reaccionar un segundo y mandarle un manotazo de fuego que le hizo caer al suelo y esté alejarse con el hombro quemado. Se levanto de un salto, prepara. No había entrenado trece años solo por nada. El problema es que no tenía sus amas con ella en ese momento.

-. ¿Qué quieres?- pregunto con dos pelotitas de fuego en sus manos.

-. Sabes perfectamente lo que quiero- siseo este y comenzó a caminar por alrededor suyo. Sus ojos le recorrieron entera.- te quiero a ti. Sabes perfectamente que si eres mía, dejare esto. Yo solo quiero algo tuyo.

El corazón le saltaba desbocado y un escalofrió le subió por la espina.

-. Nunca.

El volvió a sonreír. Seguía teniendo unas facciones hermosas y malvadas. Se giro dándole la espalda observando hacía arriba.

-. ¿Vas a permitir la muerte de todos ellos?¿De todos esos humanos y elfos que se unen nuevamente para destruir mi ejercito?¿Vas a dejar que muera gente con hijos, esposas, familia? Que fría eres...

-. Te matare antes de que eso suceda- gruño y las mangas de su vestido desaparecieron ante las llamas que expulsaron sus brazos.

-. ¿Matarme?- pregunto una voz a su espalda. Se irguió en el momento en que unos brazos le rodeaban, una mano en su estomago otro en su pecho deteniendo sus manos.- primero vas a tener a mi hijo- ella se crispo cuando acarició su estomago.

Un fogonazo de fuego emanar por cada poro de su cuerpo le hizo expulsarlo. Este aun así no parecía haberse quemado. La sonrisa lasciva en este se extendió en el momento en que lo sentía, observó hacía abajo solo para ver su cuerpo desnudo, acaba de desintegrar su propia ropa

-. Hermosa- sonrió el sujeto en el momento en que volvía a desaparecer. Lo sintió y no espero, se agacho y con una fuerte explosión se camuflo.

Lo vio saltar hacía atrás con el pecho quemado y con una mano en este. Observó hacía la oscuridad del bosque mientras desapareciendo como una sombra, se alejo en convertido en un halcón. Se quedo agachada en el suelo, cuando nuevos pasos rápidos le llegaron de un lado. Se giro rápidamente solo para quedar a pasos de Legolas. El mundo se le vino encima...

Legolas Pov.

No alcanzo a avisarle a muchos, solo tomo a Itanar de un brazo y se lo paso a una de las gemelas que estaba cerca, con una orden directa de que no le dejara ir, y que avisara que Ethanin estaba rondando. Itanar se crispo, mas solo presentía que éste no se quedaría allí si su maestra estaba en peligro, de seguro partiría a su lado, y eso, era algo que absolutamente él no iba a permitir.

Se alejo con rapidez hacía el sector donde había partido Celiviel. Se había introducido bastante en el bosque y eso era más que peligroso, llevaba la daga en una mano y trataba de concentrarse, solo cuando un fogonazo en la distancia ilumino un poco el bosque, él se acerco corriendo.

Recordaba, amargamente como ella se había puesto ante el primer ataque que Ethanin le había provocado, como le había causado eso un miedo en ella, como él había logrado que se relajara. Ella había confiado esa vez en él.

Sintió un segundo y mas fuerte fogonazo y lo vio, una sombra le miro en el momento en que se alejaba convertido en un halcón, en medio de la pequeñas llamas que quedaban en el suelo, estaba ella. Mas, no se esperaba verla así... desnuda.

Se le subió un escalofrió por la espina al verle. Su cuerpo lleno de cicatrices, pero tan hermoso como lo recordaba. Este le miro y sabía que a ambos se les tiño la cara de rojo. Cerro los ojos y se giro en el momento en que esta se paraba detrás de un árbol casi como si fuera un resorte.

Mantuvieron por lo menos unos segundos en silencio. No sabía que hacer, ni mucho menos podía hablar algo coherente. No se habían hablado desde que había llegado, no podía ser todo como antes, tan solo, él estaba herido ¿Y como no? Ella se había marchado así como así, como si nada. La chica parecía querer decir algo, pero él se mantenía de espalda. Trato de calmarse en el momento en que se quitaba el cinto y la larga camisa, se giro solo para ver como esta le miraba detrás del árbol roja tanto como debía de estarlo él. Su corazón estaba demasiado desbocado para reaccionar muy decente con sus verdaderos propósitos.

Le tendió la camisa en el momento en que esta la tomaba temblando, se sorprendió un poco de nuevo al ver sus brazos llenos de heridas. Ossë al parecer era bastante drástica en sus entrenamientos.

-. ¿Estas bien?- pregunto muy bajo. En la lejanía se escuchaban lo soldados moverse.

-. Si.- contesto ella con la voz apagada.- Legolas... – comenzó. Sintió un escalofrió por la espina cuando susurro su voz.- yo...

Un fuerte crujido y luego observo como unas espinas de hielo salieron por la tierra en el momento en que él salto hacía atrás. Tirada más allá estaba de nuevo Celiviel y una muy enojada Ossë a metros de ellos dos.

-. ¿Qué?- trato de acercarse a la joven al ver como sangre tiño la camisa que le había pasado.

-. No te acerques- gruño la mujer muy enojada. Celiviel logro levantarse un poco- trece años a ti no te han servido de nada. Has tenido la oportunidad de acabarlo y lo has arruinado.

-. No estaba preparada- se quejo la chica sujetándose el costado.

-. ¡Pues lo vas a estar!- grito enojada. La sujeto de un brazo y la jalo para llevarle en dirección contraria de donde estaba él pegado al suelo. Esta se giro solo un poco para verle y sus ojos verdes mostraban una tristeza palpable en el momento en que desaparecían.

Tal vez... talvez ella no había tenido oportunidad.

¡¡REVIEWS!! Lleguemos a los 74, por favor o si no me encargare de dejar los siguientes capitulos en puntos muy importantes Muaj-Muaj.

HE! Al fin capitulo largo con diez hojas así que espero muchos reviews para que me cuenten si les ha gustado. La verdad no me salió el baile que quería pero no me arrepiento porque tendría que haber inventado otro personaje y me da realmente pereza. Lamento la mucha demora... el colegio y todo, es que AL FIN me licencio, y esto del estrés con la PSU me ha caducado mucho las ideas. Una pequeña aclaración:

Leve experiencia ya vivida: una experiencia Dejá vécu. No creo que lo elfos reconocieran a Boirac o Funkhouser para saber que significaba Dejá vú o dejá vécu. Mas información en el Wikipedia.

Por lo menos me gusta como va la historia hasta el momento y estoy pensando en subir el nivel no por posible lemmon (¿O si? XD), si no por descripción muy grafica de escenas de combate. Ya que pensándolo bien estoy tratándole de busca otro final, y este que estoy pensando realmente me gusta, solo que seria mas fuerte... en muchos sentidos. Bueno no se, coméntenme que piensas. Final que no les va a gustar a todos, o final y trama bastante fuerte, con final relativamente.... decente.... creo. Bueno... no sé, hay veo.

Bueno, por lo menos aquí ya estoy calmando un poco las cosas, aunque luego del enojo de Ossë las cosas se van a poner un poco... difícil. Los gemelos descubrieron el secreto, no tan secreto ya que al parecer solo Legolas no reacciona al parecido que tiene con él XD!. Y las gemelas le jugaron sucio a Celiviel, por que Legolas iba de azul igual que ella. Y a los que le gusta Glorfindel, pues allí esta el elfo, No se, recuerdenme alguien si Glorfindel tiene pareja porque si no, ya se con quien se puede quedar XD!

Bueno, respondo mejor:

Kohaku; me alegro que no te enojaras, de verdad que he estado muy estresada por el colegio y mis ultimas notas y toda la cosa, de hecho no he escrito en dos meses en mi fic favorito de Harry Potter y eso es mucho... perdóname, en serio. Pero espero con ansias que me mandes lo que escribes, así le vamos dando forma, y con tus acotaciones y las mías hacemos algo decente.

Derra: lamento la demora, siempre digo lo mismo, lo sé. Bueno por l menos aquí algo raro a salido y Legolas tal vez ya no este tan... ¿enojado? Y comience a tratar de entablar una comunicación con Celiviel. UJU. Bueno, eso, saludos, cuídate.

Lastblade: lamento la parte de los celos, no me ha funcionado como quería. Seria muy.. repetitivo, por lo que me salte toda esa parte y la de crear una elfa X que le sacaría celos a Celiviel, porque por lo menos yo ya he leído bastante de esos. Bueno, espero que te gustara. Es lo mas decente que me a salido. Te cuidad, saludos, adiós.

Angel: me da lata escribir todo tu nombre, sorry. Te voy a decir Ángel de ahora en adelante, ¿Te gusta? O te pongo otro, es que tu nick es muy largo... XD! Sorry. Lo lamento, pero no he sido tan mala, lo iba a cortar antes y me acorde de tu review y me dije: bueno, solo por esta vez no lo cortare en la parte buena. Y algo que me fascino... ¿Estas en Rumania?¿en serio? Que emoción, debe ser.. no sé, por lo menos para mi, estar fuera de este país, es algo alucinante. Lo siento. Es que me quede así como alucinada... me encantan que hayan personas de otros lados que me leen, me suben un poquito mi muy bajo ego jajaja. Bueno, gracias por el comentario, espero que te gustara el capitulo y te lo dedico por tus dos reviews! GRACIAS. Cuídate.

Ereregwen: Lamento la demora... lo sé, siento que me quieres matar, pero sabes que te aprecio mucho... por lo que no me mates, lamento en serio la demora, el colegio y todo eso. Por lo menos el capitulo tiene dies largas hojas, así que va de regalo. Bueno, cuídate, no te enojes. Saludos.

Angefonce: Linda! ¿Te saque lagrimas? Lo siento, pero este capitulo no es lacrimógeno... en un futuro tal vez are uno que otro jujuju. Bueno, niña. Te cuidas, ¿Ya? No te he pillado por el msm... bueno, por allí nos hablaremos cuando nos pillemos. Namarie.