Importante: Los derechos de los personajes reservados a su respectiva dueña, y la idea de la historia completamente pertenece a "FastForward" de su historia "Naruto", ella me permitió tomar la idea prestada, :) el linck para pasarse por su historia (la cual es mágnifica) esta en mi profile! :)
Mariangel: Muchisimas gracias a los que se tomaron la molestia de comentar! *-* me han hecho muy feliz!
Capítulo 1.
Accidente.
"Suceso eventual que altera el orden regular de las cosas"
Por lo menos a Draco, se le alteró todo su mundo.
Había sido algo inesperado y brusco, simplemente un accidente de tránsito en donde para evitar el impacto contra otro carro tuvieron que salirse de las vías, el más afectado había sido Harry por haber ido en los asientos traseros sin cinturón de seguridad, el moreno prácticamente había impacto varias veces contra los vidrios laterales y caído inconsciente de inmediato. El conductor que en esos momentos era su padre, el señor Potter, a duras penas pudo mantener el conocimiento suficiente para socorrer a su esposa que también lucía afectada pero consciente y ambos se apresuraron a sacar a Harry del auto para cuando los otros conductores ya bajados de sus autos se acercaron y llamaron a emergencias.
Una hora después de lo sucedido ya estábamos casi todos los amigos de Harry y la familia de los afectados en la sala de espera, la señora Potter parecía volverse loca de un momento a otro no dejando que le trataran bien las heridas desesperada por ir con su hijo, al cual le habían llevado a la sala de urgencias, la fuerza de voluntad de la pelirroja le había causado variedad de problemas, ya que había tratado unas cuantas veces zafarse de los agarres de los enfermeros, podría jurar que en todo el hospital podía escucharse su voz:
¡Harry! ¡Harry! ¡Por favor! ¡A Harry no! ¡Por favor! ¡Llévame a mí en su lugar! ¡Harry no puede morir!
Fue una escena perturbadora en donde tuvimos que agarrarla y tratar de tranquilizarla junto con dos enfermeros que se atrevieron a ponerle sedantes para que cayera dormida y así poderla llevar a una habitación para descansar, ya que sinceramente, nos estaba poniendo más nerviosos a todos, y eso era decir mucho en realidad, ya que por lo menos yo estaba que me subía por las paredes.
Era casi un milagro que la señora Potter no tuviese más heridas que las de los dedos, muñecas, los rasguños en la cara y unos cuantos hematomas en algunas partes de su cuerpo que sufrieron el impacto. Ella si se había sujetado muy bien durante los movimientos bruscos al igual que el señor Potter que también había podido evitar heridas mortales y lo único grave que sufrió fueron unas cuantas costillas rotas, Harry fue el único que parecía haber caído en un letargo absoluto, lo que era más que preocupante de por sí.
Cuatro horas después los médicos encargados del paciente recién ingresado salieron con rostros abatidos, lo que solo podía significar una cosa…
Que nada había ido bien.
"Sigue con vida…"
Fue lo primero que dijo causando que todos suspiráramos aliviados, otros como yo, sin embargo sabíamos que no podíamos tranquilizarnos aún… aún quedaba un "Pero" en el aire que era el causante de que aquellos médicos tuviesen ese semblante de ultratumba.
"Pero aparte de ciertas fracturas se le ha detectado, además, traumatismo craneal severo…"
Se escuchó un sollozo de una chica castaña a mi lado, que al momento se llevó las manos a la boca con expresión de horror… Hermione, era la chica más inteligente del instituto, y por supuesto que ella si había entendido aquella explicación que nosotros no, y su grito ahogado no nos había alentado mucho, ni tampoco que dos de los adultos que se encontraban en aquel lugar se hubiesen llevado las manos al cabello o la cara con expresiones consternadas.
"¿Qué nivel?"
Preguntó rápidamente Hermione antes de que el médico siquiera pudiese continuar con la explicación, el hombre no pudo evitar su sorpresa y confusión por la intervención de la chica, pero solo duró unos segundos antes de suspirar seriamente y decir un simple:
"Tercer grado, y empeora"
Ahora sí, la chica no pudo evitar llorar a lágrima viva ante el dato. Todos los demás estábamos confundidos aún, sabía que era algo grave, solo que no sabía qué significaba.
"¿Qué quiere decir eso? ¿Qué significa?"
Preguntó uno de los pelirrojos en la sala, uno de los hijos de la gran familia Weasley, yo no podía siquiera formular palabra preparándome para lo peor.
"Que ha caído en estado de coma"
Contestó por fin Hermione luciendo algo exasperada entre sollozos ahogados como si les acusara de no saber algo como aquello, continuó explicando y la siguiente información fue la que nos hizo a todos caer en la gravedad del asunto.
"Se encuentra en nivel tres y si cae en el cuatro…"
Hipó una vez más mordiéndose el labio.
"Puede ser que tarde meses, años, o quizás nunca despierte"
Tuve que sostenerme de la pared para no caer ante la información revelada.
Meses… años…. O quizás…
Nunca…
…Nunca…
…Nunca…
Me apoyé por completo en la pared cuando las otras mujeres en el lugar comenzaron a llorar sonoramente, ahora sí que no preocupándose de parecer optimistas ante la situación y yo, solo me dejé resbalar hasta el piso, mis pies no podrían sostenerme más, sabía que el médico había continuado con la explicación, con palabras tranquilizadoras y de esperanzas que sonaban tan vacías cuando uno sabía las pocas posibilidades que habían para que se hicieran realidad, yo… yo ni siquiera sé cuánto tiempo más estuve con la cabeza entre mis rodillas tratando de tranquilizarme ante el hecho de que mi mejor amigo, tal vez nunca más volviera a despertar.
"Estar en estado de coma grado cuatro, no era mejor que la muerte. Era la muerte en vida, sin poder sentir, oír, o tener algún contacto con el mundo exterior" fue la conclusión que llegué una vez que estaba en mi habitación y pude hacerme con la información. Y rogué porque Harry no cayera en aquel nivel.
Dos días después me di cuenta que mis ruegos no fueron escuchados en lo absoluto ya que luego de unas semanas cayó en grado cuatro, y todos nos devastamos junto con nuestras esperanzas derrumbándose.
Fue mediante otros estudios que los doctores diagnosticaron que las actividades en su cerebro eran idénticos a una persona que dormía, lo que tenían sospechas que tal vez había caído en un sueño profundo, lo más probable era que Harry había creado su propio mundo en su cabeza, y resultaba ser tan real para él que ese era el mundo real. Así que… dudaban que pudiese volver de allí. (*)
Así pasaron los meses, en investigaciones y análisis en el hospital, la familia Potter, conocida como una de las familias más ricas de Inglaterra, estaban gastando una pequeña fortuna en médicos que investigaran el caso de Harry, negándose a aceptar que fuera imposible hacerle despertar según los diagnósticos que le daban, aunque solo existiese un 8% de posibilidades de que se recuperara, todos seguían aferrándose a esa posibilidad con uñas y dientes, Draco principalmente.
Se hizo costumbre para Draco ir a visitarlo todos los días al hospital, y fue igual cuando fue trasladado a su casa y puesto al cuidado de su enfermera familiar Madam Ponfrey. El rubio había agradecido sin duda que fuera trasladado a su propia habitación, ya que la casa de Harry quedaba a tan solo dos cuadras de la suya y podía ir sin ningún problema y regresar hasta tarde.
Pronto ya era común que Draco se pasara al menos una hora al día para ir a visitar a Harry o que se quedara horas en la habitación, había tomado la costumbre de afeitarle o cortarle el cabello cuando ya veían que le había crecido demasiado, todo esto lo había tomado como rutina que ya todos conocían a la perfección y que había cumplido sin falta desde hace dos años.
Todos ya conocían de su atención para con el moreno… y algunos estaban preocupados por este comportamiento.
-¿Y entonces qué dices compañero? ¿Vas a ir a jugar con nosotros hoy? – preguntó un pelirrojo cerrando el casillero a su lado. Sin embargo, el otro chico no pareció perturbarse en lo más mínimo ante la propuesta.
-No, hoy voy a llegar algo más temprano a la casa de Harry, ya necesita una afeitada de nuevo - el rubio mientras tanto, siguió metiendo en su casillero aquellos libros que no iba a utilizar y sacaba otros tantos.
Ron Weasley le miró con una mezcla de pena y resignación, consciente de que ya habían hablado bastante de ese asunto, sin embargo volvió a hacer un intento…
-Draco, hace años que no sales a divertirte con nosotros, pareces un autómata yendo del colegio a la casa de Harry…
Lejos de ofenderse por aquellas palabras el rubio pareció divertido.
-¿Autómata? – Preguntó con un deje de burla - ¿Eso ha salido de ti Ronald?
El pelirrojo pareció sonrojarse hasta las orejas.
-Bueno, eso es lo que piensa Hermione – se explicó haciendo que el otro sonriera.
-Sí, eso me lo imaginé.
Y sin decir más cerró su casillero, dándose media vuelta mientras se colgaba la mochila de forma casual, el pelirrojo se apresuró a seguir sus pasos.
-Compañero, no es para mal pero ya deberías de dejar tu vida a un lado solo por… Harry.
El de pecas sabía el problema en el que se estaba metiendo al hablar de aquello pero ya no podía soportarlo más, debía intentar de nuevo hacerle entrar en razón…
-Tú sabes que Harry también me preocupa, voy a visitarlo al menos dos veces por semana, pero tampoco que me la paso los días allí, no has ido a las fiestas, no has salido con tus amigos, prácticamente no hemos sabido nada de ti en todo este tiempo y no te hemos visto nada más que en el colegio, ¿Qué no ves que estás perdiendo gran parte de tu adolescencia?
-¿Y es que Harry no perdió todo eso también?
El rubio se detuvo bruscamente, habían salido del colegio y se encontraban justo en las escaleras que dirigían a la salida. Había estado ignorándole porque no quería comenzar una discusión con el pelirrojo, pero ya no podía soportarlo más.
-Draco… pero él está en coma y…
-¿Y no puede darse cuenta de ello? ¿Es eso? – estaba comenzando a alterarse y ya comenzaba a llamar la atención de los demás estudiantes.
Ron miró a su alrededor algo apenado y comenzó a bajar la voz.
-Solo digo… que no debes castigarte Draco, el que estés todos los días con Harry no va a hacer ningún cambio a la situación, ¿y si nunca despierta? ¿Cómo te sentirás si nunca lo superas?
-Al menos tendré mi consciencia tranquila al saber que nunca abandoné a un amigo cuando más me necesitaba.
¡Ouch!, eso había dolido, y más por el tono con que lo dijo el joven Malfoy, destilando veneno en cada frase. Ron vio como el rubio se daba media vuelta y se iba sin siquiera despedirse, y el impulso pudo más que él al gritarle:
-¡Él nunca querría que tu también te vieses afectado con su situación!
-¡Vete a la mierda Weasley!
Y esa respuesta gritada tampoco se la esperaba. Ron se quedó observando a su amigo alejándose antes de acomodarse la mochila y dirigirse a la cancha en donde sus otros amigos estarían esperándolo.
"Entregadme a Harry Potter – dijo la voz de Voldemort – y no os hará daño. Entregadme a Harry Potter y dejaré la escuela intacta. Entregadme a Harry Potter y seréis recompensados. Tenéis hasta media noche.
El silencio se los tragó de nuevo. Cada cabeza se giró, cada ojo de la habitación pareció posarse en Harry, sujetándole para siempre en el resplandor de miles de rayos invisibles. Entonces una figura se levantó de la mesa de Slytherin, y Harry reconoció a Pandy Parkinson cuando levantó un brazo tembloroso y gritó:
-¡Pero está allí! Potter está allí. ¡Que alguien lo coja!
Antes de que Harry pudiera hablar, hubo un movimiento generalizado. Los Gryffindors que tenía delante le habían levantado y se enfrentaban a los Slytherins, no a Harry…
…-Gracias, señorita Parkinson – dijo la profesora McGonagall con voz cortante – Abandonará el Comedor a la primera con el señor Filch. El resto de su casa puede seguirla."
La conversación con Ron le había puesto de mal humor, estuvo todo el camino tratando de aligerar la furia que sentía en su interior, ¿Cómo se atrevía Ron a pedirle que siguiera con su vida cuando Harry estaba así? ¡Eran sus amigos! ¡No era correcto que estuviesen de fiestas con el pelinegro en aquella situación! ¡Era tan indignante! ¿Y si él (Draco) fuera el de la situación? ¿Seguirían con sus vidas como si nada? ¿Se olvidarían de él tan fácilmente? Era obvio que el pelirrojo sí, pero… ¿y Harry?, ¿Harry lo iría a visitar como él lo hacía?, le gustaba pensar que sí lo haría.
Tan perdido estaba en sus pensamientos y en su enojo, que esta vez sí pareció llegar casi que por su instinto a su destino, optando por la cantidad de veces que había recorrido aquella calle, a duras penas había saludado a Madam Ponfrey y dirigido a la habitación para luego abrirla sin siquiera tocar, como siempre lo hacía.
Claro que la escena que encontró dentro fue una que no se esperaba para nada y que le dejó en Shock para luego hacer que sintiera su sangre bullir con enojo. Si antes había estado enojado por lo de Ron, ahora estaba que estallaba como un volcán a punto de hacer erupción. Su respiración se hizo agitada y su exclamación furiosa no se hizo de esperar.
-¡¿Qué coño crees que haces? – preguntó con los dientes apretados entrando a zancadas a la habitación haciendo que la chica que ya se encontraba dentro… inclinada un poco sobre Harry se sobresaltara colocándose recta y girándose.
Una sonrisa sardónica adornó su rostro al reconocer al recién llegado.
-Hola Drakin – habló un poco arrastrando la última palabra y haciendo que el otro entrecerrara sus ojos de forma sospechosa – no esperaba que llegaras tan temprano.
-Te pregunté – comenzó a hablar en un tono que claramente era de advertencia - ¿Qué coño tratabas de hacer?
La sonrisa se extendió más si era posible.
-¿Es que acaso no era obvio? Me estaba despidiendo de él, después de todo, ya van a comenzar las prácticas de las porristas.
-Aléjate – dijo frunciendo su ceño, más si era posible y haciendo que la chica soltara una carcajada que se le hizo totalmente irritante.
-Hay cariño… Yo puedo estar tan cerca de Harry como quiera, Para eso soy su novia ¿No?
-Solo eres una rastrera put…
-Yo que tu guardaría ese vocabulario… - le interrumpió a medida que se deslizaba más cerca de Harry y acariciara casi que con ternura los cabellos azabaches para luego cubrir a modo de burla las orejas del moreno mientras bajaba la voz – Harry podría escucharte.
Y eso fue suficiente, aquel tono de burla fue suficiente para que Draco comenzara a caminar a pasos bruscos hasta aquella chica dispuesta a borrarle la sonrisa de la cara y sacarla de aquella habitación así fuera a patada. ¡Y una mierda que fuera una mujer! ¡Ese monstruo no podría considerarse mujer!
-¿Qué está pasando aquí?
La recién llegada hizo que Draco parara de golpe. Hermione Granger había entrado a la habitación con expresión dura y miraba a ambos chicos con enojo.
-He podido escucharles desde el otro lado del pasillo – les reprendió - ¿Pueden al menos tener algo de respeto por Harry?
Draco aún estaba agitado y cada fibra de su ser gritaba para que la chica pelinegra se alejara de su amigo, al rubio le pareció que pasaba una eternidad antes de que esto ocurriera y ella se moviese perezosa.
-Si ha llegado la nerdita creo que ya es hora de irme, no quiero contaminarme.
Hermione no pareció para nada afectada por sus palabras y Draco solo estrechó más sus ojos, si decía algo contra la chica una vez más… tan solo una...
-Nos vemos amor – lanzó un beso al aire en dirección a Harry y luego se fue sin despedirse de nadie más cerrando la puerta.
No fue sino hasta que la mujer se fue que él sintió que podría respirar tranquilo. Ella siempre había logrado ese efecto en él, lo hacía enojar tan rápidamente solo con su presencia.
-No sé como a Harry pudo gustarle alguien como Parkinson – comentó mientras se acercaba a la cama del susodicho, que aún reposaba tranquilo. Claramente ignorante de todo lo que ocurría a su alrededor.
-Yo tampoco lo sé Draco – contestó la peli rizada acercándose también a la cama de su amigo y mirándole con cariño – pero… Harry y ella se hicieron novios antes de que… todo esto pasara. No podemos prohibirle venir a ver a Harry por más que queramos.
-Lo hace solo para fastidiarme – susurró el rubio.
-Yo también lo creo así, siempre lo he creído – comentó acariciando el cabello del moreno y viendo lo largo que estaba, casi rozando sus hombros - ¿Te traigo las cosas para que le afeites?
El rubio asintió y la chica no necesitó de más para salir del lugar a buscar los accesorios. Sabía que Draco necesitaba un rato a solas con el chico.
En cuanto Hermione salió, Draco pareció poder botar todo el aire que estaban reteniendo sus pulmones.
Recorrió a su antojo las facciones del chico y dijo en voz alta lo que siempre hubo pensado, pero nunca había tenido el suficiente valor para decírselo a él.
-Tú te mereces a alguien mucho mejor que ella Harry.
Y se quedó mirando a su amigo hasta que Hermione volvió a la habitación.
FIN CAPITULO 1
Aclaración: (*) la autora de "Naruto" (de la cual tomé prestada la idea) aclaró que no ella no sabía si eso podría ser posible (es decir, el sueño en estado de coma) pero por el fin de la historia, si iba a ser posible. Yo hago una aclaración casi igual, solo que con el detalle de que yo investigue algo, y por eso hice el cap completamente diferente, pues... por aquí en google, xD me encontré con una página en donde hablaba sobre cuatro niveles en el coma (como leyeron en el cap) solo que al parecer los niveles cerebrales se encuentran sin ningún funcionamiento, según el sujeto al caer en coma está en completo estado vegetal, (no tiene sueños) pero por el bien de la historia si va a tener sueños. jeje. Bueno! eso es todo.
Notas finales: Espero que les haya gustado, recuerden, un comentario motiva a continuar. Así sea un: "Me gusta" o algo. Pronto me pongo a contestarlo, solo que ahora estoy algo apresurada... u.u el sueño me está matando, jeje.
