Importante: Los derechos de los personajes reservados a su respectiva dueña, y la idea de la historia completamente pertenece a "FastForward" de su historia "Naruto", ella me permitió tomar la idea prestada, :) el linck para pasarse por su historia (la cual es mágnifica) esta en mi profile! :)

Mariangel: Muchisimas gracias a los que se tomaron la molestia de comentar! *-* wow, me hizo muy feliz que me escribieran siete comentarios más, jeje, es que es un poco más de lo que me dejaron en el prologo, y me alegré tanto que quise subir este cap lo más rápido posible, xD apesar que tenía pensado subirlo el sábado, no pude esperar! jeje. Espero les guste. :) ¡Gracias de nuevo!

Que lo disfrutéis.

CAPITULO 2.

Milagro.

"Hecho no explicable por las leyes naturales y que se atribuye a intervención sobrenatural de origen divino"

Por más increíble que pareciera, Draco siempre creyó en los milagros.

"-¡La puerta, llega hasta la puerta, la puerta! – gritó Malfoy al oído de Harry, y Harry aceleró, siguiendo a Ron, Hermione y Goyle a través del ondeante humo negro, apenas capaces de respirar…

…-¡Que estás haciendo, que estás haciendo, la puerta está por ese lado! – gritó Malfoy, pero Harry realizó un giro cerrado y se lanzó en picado…"


Hermione se fue para dejarle trabajar en paz. Sabía que le gustaba estar a solas ya que… si fuera en otras circunstancias, aquello que iba a ser sería algo para lo cual avergonzarse.

Ya llevaba poco menos de un año dedicándose a afeitar a su amigo cada vez que lo necesitara.

-Bien, ya es hora Harry, espero que estés listo para arreglarte.

Y sin decir más, se subió lo más suavemente que pudo a la cama, había descubierto que era mucho más fácil de esa forma. Con cuidado pasó una de sus piernas por el abdomen del chico y una vez que estaban a cada lado de este, dejó que todo el peso cayera en estas mientras tenía especial cuidado en no tocar el catéter.

-No digo que pueda hacer un milagro – pensaba que si hablaba con él, eso haría que la escena se viera menos rara - pero al menos, creo que te dejaré medianamente decente.

Una vez de acomodarse bien en su posición y asegurarse de que no le rozaba ni nada. Sonrió travieso en dirección del moreno.

-Solo… hazme el favor de no soñar nada pervertido, no quiero que tu amiguito reaccione conmigo aquí encima de ti, puede dar una impresión equivocada ¿no crees? – dijo divertido antes de lanzar una risita imaginando que en esos momentos Harry lanzaría un bufido como respuesta y le diría algo como: "¿Podrías dejar de hacer bromas Draco? No tengo todo el día, aunque te parezca"

Luego se inclinó un poco a un lado en dirección de la mesita de noche, donde descansaba una taza con agua, la crema de afeitar, la afeitadora y un paño, colocó el paño suavemente por el cuello de Harry para no ensuciarle, se mojó las manos para luego mojar el rostro del moreno, le echó crema de afeitar y luego rió un poco al dejarle una muy graciosa barba blanca.

-Primero vamos a hacer algo con tu rostro y luego… luego vemos si podemos domar ese nido de pájaros que tienes por cabello – comentó como si tuviese una conversación de lo más normal con el muchacho – aún sigo pensando que algún día podré encontrar una pócima especial para que tu cabello quede como el de Sirius, te verías guapo con el cabello así no crees, o tal vez… aprovechando que no puedes hacer nada, trate de colocártelo lacio… como el de Severus… - rio un poco sujetando la afeitadora lo mejor que pudo al momento de inclinarse un poco – así tal vez te podría llamar: "Harry Severus Pot…"

Y sintió su corazón dar un brinco al sentir algo en su pierna. Tuvo que hacer un esfuerzo sobre humano para no saltar de la cama ahí mismo…

No podía ser posible.

Pero estaba seguro que lo había sentido, estaba seguro que había sentido que Harry había movido la mano.

-¡Harry! ¡Harry! – Llamó, dejando caer la afeitadora al suelo seguro que no podría sostenerla más - ¡Señora Ponfrey! – Llamó al momento de bajarse como pudo del regazo de Harry sintiendo aún la emoción - ¡Señora Ponfrey!

-¿Qué sucede Draco?

Una vez más Hermione había sido la persona que había llegado a la habitación, sin embargo, Draco no se limitó por ello y comenzó a gesticular con sus manos no siendo capaz de hablar bien.

-¿Qué pasó con Harry?

-¡Su mano! Él…

-¿Qué?

-Movió su mano.

Hermione lanzó un grito ahogado. Y prácticamente corrió en dirección del chico sujetándole la mano.

-¡Harry! Harry… ¿puedes oírme? Mueve tu mano, por favor… muévela… - pero no lo hizo, la chica frunció su ceño y se giró a Draco - ¿Habías hecho algo? ¿Hiciste algo diferente? ¿Qué pasó?

-Yo… yo… solo… me acerqué y le hablé de Sirius y de Severus…

-¡Ven! – la chica saltó y lo empujó a donde estaba Harry para que repitiera el acto, a penas el chico se acercó y comenzó a hablar, los dedos de Harry volvieron a moverse y Hermione parecía a punto de caer desmayada, sin embargo, salió como alma que lleva el diablo fuera de la habitación - ¡Madan Ponfrey! ¡Madan Ponfrey! ¡Llame de prisa a la señora Potter! ¡Y al señor Snipe! ¡De prisa!

Draco mientras tanto no sabía qué hacer, no sabía lo que estaba pasando, solo que su corazón estaba latiendo con prisa y era lo único que podía escuchar a parte del sonido del "Pip" que hacía el aparato en la habitación.

Era algo tan increíble. Que temió estar soñando.


-¿Y que tal te fue en la casa de los Potter Draco?

La voz de su madre le sacó de su aturdimiento cuando llegó a la casa, un olor delicioso le había llevado a la cocina, su madre se encontraba cocinando y él siguió tan solo el olor sin dudar, tomando asiento en la mesita que había en el lugar.

-¿Draco? ¿Pasó algo? – preguntó la mujer al no tener respuesta de su hijo, este asintió y contestó en voz baja.

-Harry… él… ha movido su mano.

La cuchara que había sostenido su madre cayó en el piso con un ruido sordo.

-¿De verdad? – Preguntó con un hilo de voz emocionado – Eso… eso es… ¡Grandioso! ¿Cómo paso?

Y por lo que creyó Draco que sería la mil y una vez relató lo sucedido en la casa de los Potter, claro, que en todas las ocasiones evitó decir que había estado sobre Harry cuando ocurrió todo. Ese sería su secreto… y el del Harry inconsciente por supuesto.

-Oh Dios – susurró la mujer después de lo que le parecieron varios minutos – Es… ¡Es un milagro! Esto merece una celebración, voy… voy a hacer una cena especial y preparé el pastel preferido de Harry.

La mujer ni siquiera había terminado de hablar cuando ya se encontraba caminando presurosa por toda la cocina buscando hoyas, sartenes e ingredientes para hacer su cena especial, a Draco le hacía gracia la pación que tenía su madre por la cocina. La rubia parecía estar brillando en esos momentos, y Draco ni siquiera supo cómo había comenzado a pasarle los ingredientes que la mujer pedía. Creía que era talento natural el hecho de lograr hacer que todos a su alrededor hicieran lo que ella quisiese, el mismo talento que tenía Harry.

-¿Y qué huele tan delicioso? – preguntó la voz masculina de Lucius Malfoy quién llegó a la cocina con expresión agotada pero con una agradable sonrisa adornando sus facciones. Dejó a un lado el saco e inmediatamente recibió a su esposa quién no esperó ni un segundo más para lanzarse a sus brazos y darle unos cuantos besos en los labios antes de sonreír.

-¡Harry! ¡Harry ha movido la mano! – exclamó emocionada como una niña (parecía que la mujer estaba igual de emocionada que Draco) y el hombre tan solo rió.

-¿Así que tu también Cissy? Sirius casi hizo lo mismo que tú cuando me lo encontré en la oficina esta tarde, me tropecé con él cuando estaba saliendo (corría por cierto) en dirección a la casa de los Potter.

-¿Te besó? – preguntó la mujer más que todo divertida mientras alzaba una de sus cejas con escepticismo.

-Iuuuuuw… - exclamó Draco haciendo una mueca, pero parecía sumamente divertido.

-No me besó, pero le faltó poco para hacerlo – explicó el hombre – casi me ahoga por el abrazo que me dio. Si eso fue con migo, no me quiero imaginar lo que le hará al viejo Sev.

-¡Padre! ¡Que estoy presente! ¡No quiero imágenes indecentes en mi cabeza que luego me quiten el apetito por favor! – comentó Draco fingiéndose alarmado por las palabras de su padre, pero este pareció reírse más fuerte.

-Hay sí, estaba olvidando que estoy en presencia de mi inocente hijo que nunca se ha imaginado esas cosas y que nunca vio a sus padrinos en posición indecorosa en la sala de su cas…

-¡LALALALAAA! ¡No te oigo! – y eso fue suficiente para que el joven saliera de la cocina cubriéndose los oídos y no parara hasta llegar a su habitación.

-Eres malvado Lucius – le retó su mujer sin dejar de sonreír por el acto de su marido al prácticamente echar de la cocina a su primogénito.

-Siempre funciona – dijo el hombre rubio volviendo a abrazar a su esposa para darle un beso largo. Él también estaba feliz porque Harry estuviese dando señales de poder despertar.

Mientras tanto Draco, una vez en su cuarto se dejó caer en su cama, aún se sentía como si estuviese en un sueño, era increíble lo que un simple movimiento de dedos de una persona era capaz de causar. No solo su felicidad, sino la felicidad de todas las demás personas que le conocieron, ya podía imaginarse la casa de los Potter llena de gente, estaba seguro que todos querrían estar presente al mismo momento de que este despertara.


Tal y como lo había predicho, el siguiente día de lo sucedido la casa de los Potter se encontraba a rebosar de gente, todos los que alguna vez conocieron a Harry habían asistido y se encontraban esperando a que ese día el moreno sonriente que todos conocían despertara, o que se moviera o que simplemente murmurara o ¡Algo!, pero nada de aquello pasó. Ni ese día, ni al siguiente. Draco ya estaba comenzando a temer que solo hubiese sido parte de su imaginación. Si Hermione no lo hubiese visto también estaba seguro que creería que era solo una broma de su ansiosa mente que se moría por tener alguna reacción del chico. Pero no, allí estaba la castaña, más terca que él mismo, alegando que estaba segura que había hecho algún movimiento, y el que eso fuera posible era algo increíble de por sí y daba mucha esperanza a los presentes.

-¿Qué tal está Sev? ¿Algún cambio? – preguntó la voz de Lily Potter sonando sumamente esperanzada por las palabras del médico. El hombre que había estado examinando a Harry negó lentamente y todos los presentes (que eran alrededor de diez personas) parecieron desinflarse como globos por el suspiro general que se escuchó.

-Aún no sé cómo pudo haber sido posible que moviese su mano, las pulsaciones están normales y las ondas en su mente… están igual que siempre, activas, puede ser que su cerebro esté procesando información más lentamente, pero así ha sido siempre, los sueños o pueden ir muy rápido dentro de su cabeza o muy lento, nada que ver con el mundo real – explicó el hombre sonando normal – Si Draco dice que lo que estaba haciendo al momento en que se produjo el movimiento era hablarle pues… lo único que puedo aconsejar es que lo siga haciendo. Tal vez Harry reconozca por algún milagro su voz, y esta sea un ancla a nuestro mundo.

Luego de lo que pareció una eternidad en donde el hombre les explicaba con palabras detalladas, los presentes parecieron comprender que no podían comenzar a contar los pollos antes de nacer y se retiraron abatidos.

-Solo… solo espero que Harry despierte antes de que mi torta se dañe… aunque creo que podría comerla y luego hacer otra para él – y sin decir más la señora Malfoy se retiró dándole una sonrisa de ánimo a su hijo. Una sonrisa que a duras penas el joven pudo corresponder.

-Creo que si les dejamos solos tal vez Harry quiera hacer otro "milagro" – le confesó la pelirroja mayor haciendo que Draco sintiera de pronto una presión sobre sus hombros. Todos de una u otra manera creían en él, creían que podría hacer que Harry volviera en sí.

-¿Señora Potter? – la voz de una de las mozas se escuchó desde la puerta, llevaba un teléfono con ella – el señor Potter está al otro lado de la línea.

La mujer se apresuró entonces a salir y tomar la llamada.

-No cariño… Sev dice que ha ocurrido ningún cambio en Harry… - fue lo último que le escucharon decir al perderse por el pasillo.

-Suerte compañero – susurró Ron al pasar por su lado y darle un ligero golpe en el brazo, mientras se llevaba abrazada a su hermana Ginny quién le dio una sonrisa también (Draco pensaba que a la chica realmente le había costado hacer aquello con él) y que más parecía una mueca.

Y Draco… Draco se sentía jodido.

En menos de veinte minutos ya todas las personas habían salido de la habitación, con miradas esperanzadas dirigidas a él.

-Ahora más te vale que despiertes ¿eh Potter? – dijo al momento de acercarse a él y encontrarse solo con el moreno inconsciente – todos confían en que te puedo ayudar a despertar, no querrás dejarme mal ¿ o sí?

Comentó tratando de lucir retador, no sabía por qué, pero extrañamente se le había ocurrido que tal vez el hablarle de aquella forma podría hacer que Harry despertara, después de todo, el moreno nunca se había podido resistir a los retos de Draco Malfoy. Pero no, estuvo alrededor de una hora con él a solas, comentándole cosas, o hablándole… pero nada.

El rubio estaba tratando de no desanimarse, después de todo, el que haya movido un dedo era más de lo que podría esperarse, era como si Harry estaba tratando de retar o de llevarle la contraria a todos aquellos médicos que estaban seguros que no despertaría debido a que había caído en un coma nivel cuatro. Y que decían que no había esperanza, que la única forma de que saliera de esas ondas sería si ocurriera un milagro.

Draco se acercó más a Harry y le susurró al oído como si se tratase de un secreto de estado.

-Nunca te lo dije, pero yo sí creo en los milagros Harry.

Lo miró una última vez antes de saber que tendría que irse y se levantó de su asiento al lado de la cama del moreno.

Tal vez si se hubiese quedado un rato más, hubiese visto como la mano de Harry se abrió y cerró un poco.


"Bajó los escalones y se adentró en la oscuridad. Eran casi las cuatro de la mañana, y la calma mortal de los terrenos era como si también ellos estuvieran respirando, esperando para ver si él podría hacer lo que debía hacer.

Harry se movió hacia Neville, que se doblaba sobre otro cuerpo –Neville.

-¡Ostras, Harry, casi haces que me dé un ataque!

Harry se había quitado la capa: la idea le había surgido de repente, nacida del deseo de estar totalmente seguro.

–¿A dónde vas solo? –preguntó Neville suspicazmente.

–Es todo parte del plan –dijo Harry. –Hay algo que tengo que hacer. Escucha... Neville…

Harry… - solo era un susurro que por un momento pareció escuchar distorsionado y lejano, diferente… (*)

-Harry… - el moreno miró a Neville como si hablara lentamente, movió su mano al momento como si hubiese sentido un ligero pinchazo en esta mientras la observó con detenimiento, - ¿Harry que pasa? ¿no estarás pensando en entregarte?

–No –mintió Harry con facilidad, olvidándose de lo anterior -. Por supuesto que no... Esto es algo diferente. Pero tal vez desaparezca de la vista durante un rato. ¿Conoces a la serpiente de Voldemort, Neville?...

FIN CAPITULO 2


(*) Las letras que están en cursivas son las que le he agregado que no están en el original de Harry, es solo para que se vea algo más acorde con la historia, hay trocitos casi mínimos como este que voy a estar agregando, jeje. Otra cosa, en la parte de la aclaración que hace Snipe de los sueños, es también por finalidad de la historia, es decir, como en los sueños se pierde la noción del tiempo, uno puede tener toda una vida adentro, o también no soñar nada en una fracción de tiempo. Es todo fin de la historia, no me creáis, porque no sé si es verdad esto o no.

Notas finales: Bueno, ya creo que ya empezamos con lo bueno ¿no? el pobre Draco parece que tiene más compromisos ahora que Harry esta "reaccionando", pero viene lo interesante, el despertar de Harry ya está próximo. *-* tal vez ocurra en el próximo cap, quien sabe. jeje.