Importante: Los derechos de los personajes reservados a su respectiva dueña, y la idea de la historia completamente pertenece a "FastForward" de su historia "Naruto", ella me permitió tomar la idea prestada, :) el linck para pasarse por su historia (la cual es mágnifica) esta en mi profile! :)

Mariangel: Hayyy! cada vez sus comentarios me motivan más a continuar (aún más por los geniales comentarios que me dejáis), y pues... ¿Que creen? decidí hacer este cap mucho más largo, xD es que ya lo tenía escrito desde hace algún tiempo pero me dije: ¡Si que está corto!, eran al rededor de nueve páginas word, xD y entonces logré escribir más detalles sobre Draco, aunque admito que no iba a escribir nada de él en un principio para dejarles con la duda, pero no soy tan mala, muajajaja... cof cof... xD pero... escribí y escribí y salió esto. Ojala les guste. y espero que tenga coherencia, ya que estoy jugando con fuego al agregarlo a última hora, xd

¡Bueno! ¡Nos vemos! (No literalmente pero ustedes me entienden. jeje)

CAPITULO 4.

Realidad.

"Lo que es efectivo o tiene valor práctico, en contraposición con lo fantástico e ilusorio"

"¿Qué es la realidad? ¿Qué es lo fantástico?, si llega una persona y dice que tu mundo es una mentira… ¿le crees?, Harry nunca se había sentido tan confundido en su vida"

No sabía exactamente qué era lo que estaba pasando, todo había estado tan bullicioso anteriormente que ahora el silencio que había solo era roto por el ligero "Pip" en la habitación, parecía que el tiempo se hubiese detenido, un segundo después pudo ser consciente que más personas se estaban acercando a él.

-¡Despertó! – Exclamó Hermione con más claridad y lágrimas comenzando a correr silenciosas por sus mejillas – Harry, Harry, ¿Puedes oírme?

Y el chico solo atinó a mover su cabeza ligeramente solo unos centímetros para contestar. No sabía que estaba pasando… se suponía que él…

-¡Harry! – una segunda voz habló y buscó a la persona que había hablado, estaba al frente de él mostrando una muy dulce sonrisa en su sonrosado rostro, Harry pocas veces había visto una imagen tan cautivadora como aquella, pero sí que había visto muchas veces el rostro de su madre en fotografías y hace apenas (lo que parecían días) horas en el bosque prohibido como para no reconocerla.

-Mom... – fue todo lo que salió de la garganta del chico como un ligero gorgojo, la garganta le dolía terriblemente, se sorprendió que hubiese sido capaz de lograr sacar algún sonido de ella, pero fue suficiente para que la mujer comenzara a llorar a lágrima viva en su pecho, un chico pelirrojo se encontraba reconfortando a la mujer con ligeros golpecitos en la espalda y Harry le reconoció enseguida – Rrr… rrro… - no podía pronunciar bien, como si su lengua se trabara, pero fue suficiente para entenderle. Y el chico se pasó el dorso de la franela por los ojos para quitarse las lágrimas de sus ojos.

-¿Qué hay compañero? – logró ser capaz de decir con una sonrisa.

-Harry… ¿y a mí? ¿Me reconoces? ¡Soy Hermione!

El chico sonrió ligeramente ante las palabras de la chica. ¡Claro que le reconocía! ¿Cómo no hacerlo?

Lo único que ahora le perturbaba era saber donde estaba… si se suponía que estaba muerto, eso significaría que ellos también lo estaban, es decir que… ¿Murieron en la guerra también? Esa posibilidad le aterró por completo.

-E… e… - abrió su boca para decir algo pero hasta ese momento fue que se dio cuenta de que tenía algo que salía de ella y que se sentía sumamente incómodo, podía sentir las ganas de vomitar que ya le estaban recorriendo pero…

-No te preocupes Harry, ya… ya llamaré a Severus.

-Yo voy – dijo inmediatamente una voz venido de alguna parte que el chico no pudo reconocer, pero si escuchó pasos apresurados que se alejaban.

Ahora sí que estaba totalmente atónito. ¿Severus? ¿Severus Snape? ¡Pero él estaba muerto! ¡Y su madre también! ¿Eso quería decir que estaba muerto y que Hermione y Ron también?

-Harry… Harry – y ahora una voz desconocida le llamaba y él pudo sentir su mano siendo apretada, giró un poco el rostro hacia la persona que se encontraba a su lado. Y si hubiese podido abrir la boca para preguntar hubiese preguntado la razón por la que estaría Pansy Parkinson, a su lado, tomándole de la mano. Parpadeó un poco. Y se dispuso a seguir mirando a su alrededor.

-¡He llegado! – dijo una voz presurosa - ¡Un permiso! ¡Un permiso! ¡Debo quitarle el tubo gástrico!

La señora Pomfrey fue la persona que vio en esos momentos. Harry estaba ahora más confundido que nunca. ¿Será que lo habían salvado? ¿La guerra había terminado? Pero si eso era así… ¿Cómo entonces estarían su madre y Severus allí? Nada tenía sentido. Bueno… había estado hablando con Dumbledore y se suponía que también estaba muerto, había caído entonces en otra ilusión de su cerebro.

El tubo fue removido de su garganta y Harry se vio en libertad para mover su boca aunque las ganas que tenía de vomitar fueran inmensas.

-Ten, toma – le ofreció madam Pomfrey. Era un vaso con agua y Harry la probó con gusto, sentía su boca totalmente seca – te dolerá un poco Harry.

Dicho y hecho Harry sintió el agua pasando por su garganta como si esta se tratase de brazas ardientes. No pudo tragar más y el agua que aún continuaba en su boca tuvo que botarla en un envase que llevaba madam Pomfrey.

-¿Estás bien?

El movimiento colectivo que hubo ante este acto hizo que Harry volviera a mirarlos a todos extrañados una vez más. Le habían colocado varias almohadas más en la espalda para que así pudiese ver mejor la habitación.

-¿E… es… - volvió a intentar hablar de nuevo haciendo un esfuerzo sobre humano – Estoy… muer-muer-to?

-¿Muerto? – la que entendió sus palabras fue Hermione quién era la que estaba más cerca de todo.

-¡No Harry! Estás vivo… vivo... – explicó la mujer pelirroja que era su madre con sus ojos aún llorosos.

-Yo… yo… morí.

-¡No Harry! ¡Tú despertaste! ¡Eso fue lo que hiciste! – exclamó Hermione.

-Cariño estás más vivo que nunca – fueron las palabras de una joven que a lo mejor quería llamar la atención del moreno, lográndolo.

El chico fijó sus ojos verdes con interés en el rostro de Pansy Parkinson y frunció su ceño mientras alejaba su mano de ella.

La chica parpadeó sorprendida. Iba a preguntar algo cuando alguien más pareció llegar llamando la atención.

-Ya… ya he llamado a todos, vienen en camino – Harry reconoció entonces aquella voz, pero no tenía sentido que estuviese allí. ¿De todas formas… que haría Draco Malfoy allí?


-Draco, cariño, ven, ven para que Harry te vea.

El rubio estaba sumamente nervioso. Se había ofrecido a ser él quién llamara a los demás y había salido prácticamente corriendo de la habitación porque estaba aterrado. Aterrado de la reacción de Harry. Tanto tiempo soñando ese momento y ahora que ocurría no sabía qué hacer. ¿Y que tal si Harry no lo reconocía? ¿Si por alguna extraña razón le había olvidado? Aunque había recordado a todos los demás, era imposible que a él le hubiese olvidado, no podía ser. Y cuando la pelirroja le llamó motivándole a acercar, tan solo se obligó a tener valor y se dispuso a acercarse. Seguro que todo saldría bien…

Entró al campo de visión de Harry y sonrió tímidamente ante los ojos verdes que le vieron con sorpresa, iba a decir algo… un "hola" un "que tal"…

Sin embargo.

-¿Qué… qué… hace aquí? – las palabras de Harry aunque baja, casi en un susurro, habían causado un gran impacto en todos los presentes.

Más en Draco que ahora miraba al chico como si su peor pesadilla se hubiese materializado en él. Harry le veía con un profundo odio en sus ojos verdes, y su ceño ligeramente fruncido solo daba muestra del profundo desagrado que sentía.

-¿Qué… hacen ellos… aquí? – preguntó ahora mirando de Draco a Pansy, la morena se había quedado completamente muda ante el claro rechazo y Draco no pudo soportarlo más.

Huyó. Draco malfoy salió corriendo de la habitación sin poder retener las lágrimas por más tiempo.

Bajó las escaleras al primer piso de dos en dos y abrió la puerta tropezando con unas cuantas personas que le miraron sorprendidos.

-¡Draco! – llamó la voz de su madre, pero no se detuvo, no se detuvo en su carrera hasta llegar a la seguridad de su habitación y allí se quedó por no sabría decir cuánto tiempo, seguro que lo que más quería era ahogarse con la almohada y morir.

Harry le odiaba.


Todo eso era tan extraño, se encontraba mucho más confundido que nunca, su madre había ordenado que todos salieran de la habitación ya que podrían confundirle más de lo que se encontraba, él realmente estaba agradecido por ello, ya que sinceramente se sentía como si hubiese entrado a un mundo totalmente desconocido, y aún tenía que darse cuenta si estaba realmente muerto o que rayos había pasado…

Si estaba muerto debería al menos ver a Dumbledore ¿No? ¿Dónde demonios estaba el hombre cuando más le necesitaba? ¿Tenía que aparecer que siempre en las ocasiones más inesperadas y no cuando él lo quería no era así?

-Herm… - logró llamar, su voz no se recuperaba del todo y la chica, que era la única persona que había quedado en la habitación le estaba mirando como si fuera el espécimen más interesante del planeta y parecía estarse mordiendo la lengua para no comenzar con la infinidad de preguntas que tenía en mente para hacérselas y las cuales no hacía simplemente porque la señora Potter se lo había prohibido rotundamente, no fuera que aquel simple hecho hiciera un daño en Harry, debían esperar a que llegara señor Snape a examinarle.

Sin embargo la chica saltó a la pronunciación del moreno y se levantó de la silla para acercarse más a él.

-¿Qué sucede Harry? ¿Te sientes mal? ¿Quieres que llame a la enfermera Ponfrey?

El chico simplemente negó y espero a que su amiga se tranquilizara. Tenía que decirle algo, cualquier cosa.

-No… no entiendo – dijo por fin tratando de ser lo más claro posible pero aún se le estaba haciendo difícil - ¿Q-Que pasó?

La chica pareció verle extrañada pero luego comprendió la pregunta alejándose un poco algo nerviosa.

-Yo… - lo pensó por unos segundos antes de negarse – no puedo decirte nada Harry. No sé cómo podría afectarte, puedo entender que tienes una idea completamente diferente de la realidad, tan solo ver como trataste a Draco…

Y Harry frunció el ceño tratando de encontrarle algo de sentido a sus palabras "¿Idea diferente de la realidad?" "¿Cómo traté a Draco?" "¿Desde cuándo era Draco y no Malfoy?" diablos, no entendía nada, la cabeza estaba comenzando a dolerle. Cerró los ojos por un momento tratando de tranquilizarse y cuando abrió los ojos y se encontró con la escena de una persona entrando a su habitación casi le produjo un paro cardiaco.

¡Severus Snape estaba entrando a su habitación como si nada junto a su madre! ¡Snape! ¡Su ex profesor de pociones! ¡El traidor asesino de Dumbledore, del que luego se enteró que no era ni traidor ni asesino! ¡El muerto! ¡Le veía con atención dirigiéndole una media sonrisa… agradable!, Ver esa sonrisa agradable creía que le asustaba más que el simple hecho de que estuviese allí en ese momento. ¡Mierda que Snape nunca le había sonreído agradable! Estaba seguro que si en esos momentos las piernas le hubiesen reaccionado, mínimo ya se hubiese ido corriendo del lugar como alma que lleva el diablo, mientras gritaba como en una de esas películas de terror.

Hermione se apresuró a salir de la habitación y Harry estuvo tentado a pedirle que no lo hiciera. El mayor se dirigió a su encuentro mientras que su madre parecía quedarse al margen de la situación, a una buena distancia observando todo.

-Hola Harry ¿Qué tal estás? – preguntó Snape lo más amable que podía mientras estiró una mano para tocarle, sin embargo, Harry hizo un ligero movimiento que hablaba claramente de su deseo de querer alejarse de aquella mano, el moreno pareció comprender la acción ya que se detuvo de inmediato.

¡Joder que era un puto muerto Snape!

-Harry – su madre pareció reaccionar ante la acción hizo ademán para acercarse pero el hombre le hizo un gesto para que se quedara en su lugar, la pelirroja así lo hizo.

Snape pareció mirarle extrañado por unos cuantos segundos más, analizando sus reacciones. Y alejó su mano lentamente como si temiese hacer movimientos bruscos.

-¿Cómo te sientes Harry? – preguntó con detenimiento pero el chico seguía mirándole aterrorizado. El hombre suspiró y decidió que lo mejor sería alejarse. Iba a darse media vuelta cuando…

-…Muerto – se escuchó que dijo por fin el chico haciendo que tanto Lily como Snape se quedaran paralizados en el mismo lugar.

-¿Qué dices? – el hombre volvió a mirarle con detenimiento instándole a continuar y Harry tomó aire para repetir.

-Usted… muerto.

Y la cara de Snape lució sorprendido por un segundo para luego volver a su expresión inmutable.

-Yo estoy vivo Harry – explicó con detenimiento y la mujer saltó de pronto explicando:

-Ha estado así desde que despertó. Primero preguntó que si él estaba muerto. Y luego… pareció aborrecer la presencia de Draco y Pansy…

-Sí, ahora comprendo lo que quisiste decirme – aceptó el hombre, aunque ahora parecía mucho más interesado en la situación -¿Por qué dices que estás muerto Harry? ¿Por qué dices que yo lo estoy? – preguntó con voz totalmente profesional y Harry decidió dejar de lado todo aquella locura. Quería decirlo todo para así poder esperar una respuesta convincente, quería que le dieran una explicación razonable de lo que fuera que estaba pasando.

-Lo vi – dijo tratando de acomodarse en la almohada, cosa que no logró con mucho éxito ya que al perecer su cuerpo no quería reaccionarle del todo aún – lo vi morir… y yo… luego lo hice. Yo morí.

Pasaron varios segundos en silencio, donde solo se escuchó la exclamación de sorpresa de su madre.

-Quiero que escuches bien esto Harry – habló entonces el hombre acercándose un poco más al joven que miró fijamente los ojos negros del mayor, ahora no lucían nada intimidantes a como los recordaba, ahora lucían reconfortantes y Harry prestó toda su atención a aquellas palabras – has estado inconsciente por algún tiempo y eso que me acabas de decir… ha sido un sueño, y ahora, has despertado, tú estás vivo, yo estoy vivo, todos lo estamos.

Harry abrió sus ojos más sorprendido con aquellas palabras, y ¿Por qué no admitirlo?, había un deje de miedo en ellos. Abrió su boca para protestar, decir algo pero no podía. ¿A Qué exactamente se refería que era un sueño? ¡¿Desde hace cuanto tiempo estaba inconsciente?

-Ahora, necesitaré hacerte algunos exámenes, son solo para saber que todo está bien contigo. ¿Me dejarías?

El moreno asintió lentamente. No creía poderse negar de todas formas, y aún estaba confundido.

-Entonces… iré por madan Ponfrey, haré algunas llamadas y luego vendré a hacerte los exámenes ¿De acuerdo?

Snape se alejó de la cama de Harry se acercó a la puerta y llamó a Lily para que se acercara a él y así poderle hablar con la intención de que el moreno no escuchara lo que tenía que decir.

-Todo es bastante extraño, al parecer Harry no tiene ningún recuerdo de su vida antes del incidente. No sabe que ha despertado y cree que su sueño está continuando, por eso tanta confusión en el asunto, está confundiendo el mundo real con el mundo de sus sueños.

La mujer se mordió sus labios preocupada antes de preguntar:

-¿Crees que se le pasará Severus? ¿Qué podrán volver sus recuerdos?

-No lo sé – contestó de forma sincera haciendo que Lily abriera más sus ojos asustada – los anteriores casos donde el afectado ha estado en un letargo total, conservan sus recuerdos anteriores al día del accidente, sin embargo, cuando se crea su propio mundo dentro de su cabeza, no tengo idea si volverán sus recuerdos anteriores o se quedara con su mundo imaginario.

-Severus… ya viste como se puso cuando te vio – exclamó la pelirroja en un susurro alarmado – estaba aterrado por alguna razón, ¡Dijo que murió, Severus! ¿Qué habrá pasado dentro de su cabeza? ¿Qué habrá estado imaginando para haber… muerto?

El hombre suspiró cansado pasándose una mano por su cabello.

-A mí también me impresionó mucho sus palabras, al parecer, formó toda una vida dentro de sus sueños, tendremos que hacer algunos exámenes para asegurarnos que su cerebro no presenta anomalías, recomendaría que tampoco se le dijera nada con respecto a este mundo, podría ser demasiado para él y presentar un shock o algo parecido, su reacción cuando me vio… realmente me dejó anonadado, no la esperaba en lo absoluto, no sabemos qué papeles jugamos cada uno dentro del mundo de Harry, tal vez Draco no era una persona de su agrado en su mundo y por ello la forma en que le trató cuando le vio.

-El pobre pareció querer morirse cuando Harry le miró de esa forma – corroboró la pelirroja asintiendo de acuerdo a las palabras del hombre - Severus, Harry a ti te miró asustado, pero a Draco… a Draco le miró como si le odiara, como si fuera capaz de echarle a patadas si era posible. Lo mismo fue con Pansy.

Snape miró a la cama del chico, este tenía los ojos fijos en el techo de la habitación y parecía estar perdido en sus pensamientos.

-No sabemos con quienes más Harry puede reaccionar de esa forma – susurró el hombre – saldré a decirle a todos que no podrán verle, al menos no hasta que aclaremos toda esta situación con él y sepamos que no querrá "echar" a alguien más. Me preocupa eso de "su muerte", me preocupa imaginarme que alguien en la otra habitación fue el que la produjo en la mente de Harry.

-Por más que le doy vueltas al asunto, no entiendo cómo pudo imaginarse algo así – comentó mirando a su hijo con algo de compasión – parece que la ha pasado muy mal en ese lugar Severus, prácticamente… ya ha matado a dos personas desde que despertó y eso apenas una hora. No quiero ni imaginarme que otras cosas dirá. Te digo que, si yo estuviese segura que una persona que conozco está muerta y luego la veo caminando tranquila… si no tengo la misma reacción que Harry cuando te vio mínimo me desmayaría.

Snape imaginaba que la cabeza de Harry en esos momentos era un completo lío.

-Ya debo salir a decirles que no verán a Harry hasta dentro de unos días. No al menos hasta que Harry lo comprenda.

-No les hará mucha gracia – susurró Lily compadeciendo al hombre quién iría a dar la noticia.

-Ruega porque pueda apaciguar a la fiera de Sirius – contestó el hombre divertido y la mujer sonrió brindándole ánimo.

Si había una persona que podría arreglar todo aquello, esa era Severus.


No sabía qué hora era, ni mucho menos le importaba, tan solo sabía que ya había pasado la hora del almuerzo porque el estómago le estaba reclamando por algo de comida. Olfateó algo que se le hizo realmente exquisito y estuvo unos cuantos minutos debatiéndose en dejarse morir de hambre (como era la idea desde un principio) o… ir a comer lo que fuera que oliese tan delicioso por una última vez y luego dejarse morir en su habitación.

La segunda idea se le hizo la más apetecible y se dispuso a salir de su habitación y bajar a la cocina mientras se movía como si de un zombi se tratase. Encontró una comida bastante apetitosa en la mesa y luego de ver a todos lados como si de un animal salvaje se tratara para asegurarse que no hubiese moros en la costa, se sentó a la mesa para prácticamente devorar la comida.

-Codos fuera de la mesa.

Escuchó que le reprendía una voz femenina haciéndole dar un bote casi morir asfixiado por un trozo de papa que se le atoró en la garganta, pasó al menos un minuto tosiendo antes de poder hablar a la mujer que se había colocado a su lado con un vaso de agua que él gustoso se apresuró a tomar.

-¡Madre! – dijo por fin cuando pudo hablar.

La mujer sin embargo tenía una mirada extraña, como si se tratara de una estricta supervisora de buenos modales.

-El que te quieras echar a morir no es excusa suficiente para que te olvides de los modales que te he enseñado – Narcissa se sentó con elegancia a un lado de su hijo y le miró con detenimiento – como has estado tanto tiempo en tu habitación y pareces que no te has dignado a hacer nada, me he tomado la molestia de planear tu funeral por ti.

Comentó con un tono de voz de vendedora de productos en televisión.

-¿Eh? – el rubio lucía mucho más aturdido aún no entendiendo las palabras de su madre.

-He pensado en algo tradicional – la cara de aturdimiento del chico no pareció desmotivarle en lo absoluto ya que de pronto sacó un catálogo y comenzó a mostrar varias clases de… ¡Ataúdes! ¡Habrase visto! Los ojos de Draco se abrieron como platos - ¿Qué te parece este? posee bordes de marfil puro con brillantes incrustados, y tiene almohadas de terciopelo, es algo caro si, pero hay que despedirse de este mundo con estilo, por ello creo que la mejor forma de vestirte sería de blanco, así combinarías con el ataúd y las rosas rojas resaltarían a la perfección, además que quedarías como un ángel, ya que morirías por el rechazo de un hombre. Todo al estilo de Shespeare, pero sin la muerte del otro y sin tanto drama.

-¡Madre por favor…! -volvió a exclamar el rubio sintiendo su cara enrojecer un poco por la vergüenza.

-¿Y qué te parece mejor que coloque en la lápida? ¿"Muerto por el rechazo del hombre amado" o "Por favor, entierren a Harry a mi lado cuando muera para así estar juntos para toda la eternidad"?

Las risas que soltó Draco duraron varios minutos e hicieron sonreír también a la mujer quién acarició el cabello de su "retoño", el rubio no podía creer lo que su madre estaba tratando de hacer, que forma más extraña para animarle.

-¿Ya te sientes mejor o aún sigues con la tonta idea de morirte?

Draco sonrió más ampliamente y abrazó a su madre, él era un poco más alto que ella y pudo ser capaz de descansar su quijada en su hombro sin ningún inconveniente.

-Solo tú eres capaz de convertir mi intento de muerte en algo tan poco serio. Creo que con tu modo de ver las cosas hasta Romeo lo hubiese pensado dos veces antes de tomar el veneno por su Julieta.

Narcissa rió un poco encantada por las palabras de su hijo y Draco pudo sentirse al fin más tranquilo.

El humor de su madre era algo oscuro. Pero de algún modo, sabía que decir en el momento preciso.


-¡Me dijeron que Harry despertó! – fue el recibimiento que le dio aquel chico de dieciséis año que prácticamente siempre había adorado a Harry cuando este se encontraba bien. Ahora los ojos color miel brillaban con ilusión y el rubio fue consciente de que tal vez había estado esperando en la puerta de su salón para que él llegara y pudiera contestar a aquella pregunta.

-Es cierto – dijo simplemente pasándole de largo y entrando al salón de clases en donde solo habían unas cuantas personas más que no le hicieron mucho caso. Algo que realmente agradecía porque no tenía mucho ánimo de contestar preguntas referentes a aquel que fuera su mejor amigo antes del accidente, sin embargo el otro chico no pareció captar aquello.

-Y… y… ¿Cómo fue? ¿Qué pasó? ¿Está bien? ¿Qué dijo? ¿Preguntó por mí? ¿Podría ir a visitarlo? ¿Crees que le importaría que le tomara una foto? ¿No sabes si…?

Y el rubio levantó una mano para acallar al otro en su infinito monólogo de preguntas. En serio que se encontraba "un poco" mejor, al menos había podido ir al colegio, pero eso no significaba que había superado el hecho de que su mejor amigo le rechazara prácticamente.

-Por favor Colin… no… no quiero hablar de eso – Dijo lo más cortante que pudo comenzando a sacar los cuadernos de su mochila y el otro le miró aturdido, extrañado, tal vez iba a preguntar por aquello pero…

-Joven Crevey – una voz madura llamó al chico haciendo que tanto el chico rubio como el castaño levantaran sus miradas, unos conocidos ojos de un color marrón con reflejos dorados le dirigían una mirada bondadosa, el profesor de Química había llegado – Pronto las clases darán inicio y le pido que por favor se dirija a su salón correspondiente.

Y el chico aceptó inmediatamente sin chistar.

Draco suspiro más tranquilo y luego vio como el profesor le dirigía una ligera sonrisa como si le estuviese dando apoyo moral… el rubio nunca se había sentido tan devastado en su vida pero de igual forma correspondió al gesto, internamente agradecido por la intervención del otro.


Los exámenes a los que se había referido "el Snape vivo y agradable" (así le había nombrado en su mente para diferenciarles) habían durado dos días y habían sido algo incómodos, médicos habían ido a verle de casi todos las especialidades, y tuvo que morderse un par de veces la lengua para no preguntar más por los "sanadores", cuando le había preguntado a su madre por ellos, esta le había visto como si de pronto le hubiese salido otra cabeza y al parecer comentó algo con Snape. Lo cierto es que ahora el hombre había estado con él durante horas tratando de explicarle lo más sutilmente que podía el como había sufrido un "accidente" y los análisis que le habían realizado para que crease un mundo en su cabeza en su estado de coma.

El hombre fue el único que escuchó muy atentamente las preguntas que el chico hacía, parecía bastante interesado en saber los mínimos detalles y aunque miraba extrañado de vez en cuando las inusuales incógnitas que el joven tenía, por lo menos su profesionalidad evitaba que expresara lo que cruzaba por su mente.

"¿Por qué estamos en el mundo muggle?", hubo preguntando en un momento cuando se quedó a solas con el hombre, lo primero que captó Harry fue que aquel Snape no conocía en absoluto la palabra "Muggle" así que supo en seguida quedó contestada su pregunta lo que le llevó a otra: "¿Usted no tiene magia entonces?", y ahí sí que pasaron varios segundos antes de que Snape respondiera con voz calmada: "¿Me estás diciendo, Harry, que en tu mundo teníais magia?"

Está bien, con eso Harry se sintió totalmente estupefacto. No había magia, no habían varitas, no habían elfos, no había Hogwarts… ¡No había nada! Y tal vez el mayor se dio cuenta que estaba entrando una vez más en estado de shock porque se apresuró a explicar:

-Tu caso es algo particular Harry… - dijo con calma – tal parece que tus recuerdos anteriores al accidente han sido reemplazados por esta nueva vida que has creado, tal vez con el pasar del tiempo puedan volver o tal vez simplemente no recuerdes, pero quiero que sepas que aquí en este mundo tienes a personas que realmente te aprecian y que han estado esperando pacientemente que despertaras…

Harry le escuchaba como un ligero susurro, no pudiendo entender mucho, pero si lo suficiente.

-Quisiera… estar solo.

Y pasaron varios minutos en un silencio incómodo antes de que el mayor decidiera cumplir con aquella petición. Comprendía que Harry necesitaba aclarar sus ideas, ahora solo podía rogar porque el joven no cayera en la locura.

-Solo piénsalo Harry, todos estuvimos muy preocupados por ti – explicó levantándose de su asiento y dando por terminada aquella prueba psicológica que le estaba haciendo al pelinegro – y te aseguro que no hay ningún problema con que puedas empezar (o continuar) tu vida en esta realidad…

Realidad…

En verdad que Harry se estaba preguntando muy seriamente que significado tenía aquella palabra en su vida.


-Gracias señora Potter…

El pelirrojo colgó luciendo realmente abatido para luego mirar a su amiga con resignación. Se encontraban en el patio del colegio, en la cancha, ya era una costumbre que se reunieran ahí a ver los partidos, en ese momento sus amigos estaban practicando.

-Dice que aún no podemos ir a ver a Harry, que se encuentra algo aturdido por la situación.

-¡Es algo imposible! ¡Ni siquiera a mi me dejan ir a verle! – Protestó la castaña luciendo prácticamente ofendida porque le hubiesen prohibido ir a ver al moreno – Como si yo pudiera tener tan poco tacto, es decir… conozco de su situación, tampoco tengo la poca sensibilidad de Ronald.

-¡Hey! – replicó el pelirrojo luciendo ofendido por las palabras de la castaña quién le ignoró olímpicamente.

-Ya es día miércoles, han pasado más de tres días desde que Harry despertó es ridículo que lo tengan encerrado, debería relacionarse con su nueva realidad… es obvio que Harry no tuvo ningún problema con nosotros después de todo nos reconoció y aceptó, ¡Deberían dejar que le vieram…!

Pero antes de continuar su discurso un ligero carraspeo se dejó escuchar a sus espaldas interrumpiendo a sus palabras, causando que Hermione se volviera encontrándose con unos ojos grises…

Draco Malfoy les miraba con una expresión indefinible. Y su voz estaba carente de emociones.

-¿Aún no han ido a ver a Harry? – preguntó, haciendo que Hermione se sonrojara un poco, tal vez apenada.

-Su madre dice que Snape ha pedido que aún no vayamos a verle, después de todo él es que el que tiene que dar el primer paso y pedir… que vayamos.

-Ya veo… - susurró el otro haciendo que Ron se sintiera extrañamente incómodo.

-Si saben algo más de él, me avisan ¿bueno?

Y sin decir más se fue causando que Hermione se golpeara la frente con la palma de su mano.

-Muy sensible de tu parte decir esas cosas Hermione – le hizo burla el pelirrojo haciendo que la chica se mordiera el labio inferior.

-No tenía ni idea de que Draco estuviese tras de mí Ron – contestó la chica abatida viendo como el rubio volvía de nuevo a la cancha y tomaba posesión del balón de Básquet – Draco luce más perdido que nunca. Aunque haya vuelto a sus hábitos antes del accidente… se nota que se está obligando a ello, tal vez tratando de no pensar.

-Nunca lo creí posible, pero este Draco, me resulta más perturbador que el anterior. Al menos el Draco que iba cada día donde Harry parecía más vivo, con esperanza, ahora parece que no tuviese motivos para vivir… ¿Qué?

Preguntó al ver como Hermione se le había quedado observando con sorpresa.

-Vaya… nunca pensé que te dieras cuenta de esas cosas…

-Tendría que estar ciego para no darme cuenta. Solo espero que Harry pueda aceptar esta realidad y que… pueda aceptar una vez más a Draco…

Y Hermione no podría pedir otra cosa, tanto por el bien de Harry, ya que no quería que el chico terminara perturbado, como por el bien de Draco, porque estaba segura que si el chico no le aceptaba, el rubio nunca volvería a ser el mismo.


-Accio varita… accio varita… – susurraba una y otra vez tratando de obtener el objeto, otra de las acciones que hacía de vez en cuando en secreto, en serio que trataba de creer que la magia nunca existió en su vida, que todo era falso, pero se le estaba haciendo tan difícil que… lo único que podía hacer era tratar de comprobar por sí mismo que en verdad no existía la magia, y admitía que cada vez se estaba convenciendo más – accio varita… accio varita…

-¿Qué estás diciendo cariño?

Su madre había llegado a la habitación una vez más, y Harry se cayó al instante, se había ido solo por un momento para buscarle algún bocadillo, alegando que no podía pasar hambre y que debía recuperar su peso normal ya que estaba bastante delgado, un efecto secundario por haber pasado dos años en coma.

-No, no es nada… solo sigo… algo confundido – explicó.

La mujer aunque algo preocupada por la respuesta, pareció quedar satisfecha y se sentó a su lado en la cama recostándose también de la cabecera, había agarrado la costumbre de sentarse allí para así poder estar más cerca de su hijo y poder hablar mejor.

-Todo este tiempo hemos tratado de no hablar mucho sobre… tu mundo, ni tampoco te he comentado mucho de este pero… Severus cree que ya puedo comenzar a enseñarte algunas cosas para que veas cómo fue tu vida antes del… accidente.

Harry le miró realmente interesado, deseaba con todas sus fuerzas conocer más sobre aquel lugar.

-Pero… ¿en serio te sientes preparado? – preguntó. Y Harry le miró sorprendido. La voz preocupada y los ojos miedosos le daban a entender que se encontraba insegura de su reacción. Harry Suponía que no quería confundirle más, pero en serio estaba tan entusiasmado que no dudó en contestar:

-Sí, me gustaría saber más – dijo de pronto el chico ansioso porque le aclararan un par de asuntos que rondaban su mente y que Snape había preferido no comentar por miedo a confundirle.

Sin embargo, la puerta se abrió interrumpiendo la conversación, se trataba de una de las mozas quién iba a anunciarle algo a la señora. Lily Potter se levantó y habló un momento con ella antes de decirle a Harry que volvería pronto.

Harry se quedó entonces solo en la habitación, como pocas veces, sintiendo una ligera punzada de dolor en la cabeza, tal vez porque tenía millones de preguntas en su cabeza.

Observó el cielo que se veía a través de las amplias ventanas y se entretuvo un poco con estas. No había casi ninguna diferencia a lo que ellos llamaban realidad y su fantasía. El cielo seguía siendo muy azul y brillante, aunque algo cubierto con nubes grises, el clima lo sentía igual, el típico clima frío de Londres, y los objetos seguían sintiéndose igual en sus manos como otras veces… no había muchos cambios en realidad en lo que al entorno se refería.

Sin embargo…

-Harry… - su madre había vuelto a entrar a la habitación luciendo angustiada por algo, y por un momento el moreno se puso en alerta – Yo… hay alguien que quiere verte.

Y aquel tono de voz hizo que prestara total atención a lo que su madre decía. La puerta se abrió y un hombre mayor vestido con una camisa manga larga azul con rayas verticales de dejó ver. Era alto, tenía unos anteojos cuadrados que dejaban a la vista unos ojos color chocolate, y el cabello algo más revuelto de un negro azabache.

La boca de Harry se le secó cuando fue capaz de reconocerle.

-¿Papá?

Y el hombre sonrió dichoso, antes de entrar apresurado a la habitación y darle un fuerte abrazo a su hijo. Las lágrimas no pudieron hacerse esperar, ni en los ojos del mayor…

-Hola hijo.

Ni en los de Harry.

…Prefería la realidad con creces.

Harry estaba dispuesto a aceptar su nueva vida, y tratar de olvidarse de la anterior.

FIN CAPITULO 4.

Notas finales: Y entonces... ¿que os parece?, en serio que tuve una lucha interna, hacer que Harry quedase perturbado o no, perturbado o no, si quedaba perturbado, tal vez la historia sería algo más larga, sin embargo no creo que Harry si se viera en esa situación llegara al extremo de la locura, principalmente porque... si el chico fue capaz de crear un mundo tan loco en su cabeza y pasar por tantas pruebas y salir sano de todas no creo que esta sea diferente.

Ahora lo que nos falta saber es... ¿Que será de Draco? ¿Creéis que Harry le acepte o no? Bueno, eso lo veremos en el próximo cap. Recuerden que este es un Drarry. Y aún nos falta hacer que esos dos se junten, lo que veo algo dificil . xD jeje. :)

Recuerden... aunque no responda sus comentarios... el tiempo no me da, ya que estoy trabajando, pero trataré de contestar mañana Domingo, Muchisimas gracias a las personitas que comentan! a los favoritos y a los que esperan actualización.

**Si te gustó comenta... y sino... también comenta para saber que tengo que esforzarme mucho más con el próximo**

Espero hayan tenido una semana genial! :)