Importante: Los derechos de los personajes reservados a su respectiva dueña, y la idea de la historia completamente pertenece a "FastForward" de su historia "Naruto", ella me permitió tomar la idea prestada, :) el linck para pasarse por su historia (la cual es mágnifica) esta en mi profile! :)

Mariangel: ¡Disculpen el retraso! ayer se me hizo imposible actualizar, estaba muy cansada, y ahora es que el trabajo me ha dejado subirlo, al menos no se ha terminado el fin de semana, jeje. y si creen que el cap es corto... u.u para compenzar, tal vez publique entre semana, jeje. Todo depende si no me mandan mucho trabajo en la uni...

CAPITULO 5.

ENEMISTAD

"Aversión u odio entre dos o más personas"

Harry tenía un concepto claro de la aversión entre dos personas, ya lo había visto muchas veces…

Mientras que Draco realmente creía pensar que estaba enojado con Harry.

-¿Y si Harry no quiere aceptar esta realidad? – fue la pregunta angustiada que hizo Hermione mirando a Ron de pronto con los ojos abiertos con expresión desesperada.

El pelirrojo parpadeó un par de veces.

-¿A… a que te refieres? – preguntó entonces el muchacho con la cara de su amiga a tan solo unos centímetros de distancia de la suya. La chica de cabellera rizada saltó de pronto volviendo a explicarse.

-Te estoy diciendo que puede que Harry no quiera aceptar esta realidad… - dijo alejándose y comenzando a caminar de un lado a otro inquieta mientras se mordía la uña del dedo pulgar – digo, tal vez su otro mundo sea mucho mejor a este, y quiera regresar, después de todo, estuvo en él durante diecisiete años, y si lo pensamos mejor, puede que a Harry le guste más y vuelva a caer en coma y…

-Hermione, estás dramatizando. Tranquilizate.

-¡No puedo tranquilizarme Ronald! – exclamó la chica casi al borde de la histeria – Ya llevamos días esperando a que nos den alguna oportunidad para hablar con él y nada, ¿Qué tal si decide caer en coma de nuevo? ¿Qué tal si…?

Y el chico detuvo la caminata de la castaña, colocando sus manos en los hombros de la chica.

-Hermione, escuchame, Harry no regresará a su mundo simplemente porque se dará cuenta que este es muchísimo mejor…

-¿Y como lo sabes Ronald? Tu no sabes como era su mundo…

-Bueno… al menos no estamos muertos ¿o sí? – dijo justificándose – al parecer Harry murió en su mundo, ¿Quién querría volver a un mundo donde a muerto? Es obvio que era un lugar peligroso.

Y Hermione iba a abrir la boca para decir algo pero volvió a cerrarla segundos después habló:

-¡Rayos! Tienes razón… - y el chico sonrió ante el reconocimiento de su amiga solo que…

-¿Y por qué lo dices como si estuvieses decepcionada? – preguntó curioso.

-Me sorprende que no se me haya ocurrido antes – contestó con simpleza a lo que el pelirrojo asintió de acuerdo.

-Si, a mí también me sorprende… normalmente eres tú quién… - y, pareciendo reconocer su palabra abrió sus ojos impresionado - ¡Hey!, es humillante que siempre me consideres tan poco "pensante"

Tal vez fue que estaban tan concentrados en la conversación que no notaron que había alguien más cerca de ellos escuchando, una vez más el rubio había decidido acercarse a los chicos para preguntarles por el moreno, pero cuando estaba cerca e iba a cruzar la esquina para acercarse, y quizás fue la voz de Hermione hablando tan agitada lo que causó que se quedara paralizado en un solo lugar no tan dispuesto a acercarse pero si a escuchar lo que decían de Harry.

Sería mentira decir que no lo había pensado antes, ya que el hecho de que Harry volviera a caer en coma era algo que le torturaba cada noche, incluso más de que el chico no quisiera saber nada de él. Por eso era que no se había presentado en la casa de su amigo (o tal vez ex – amigo ¿Quién sabe?) para exigirle una explicación del por qué no quería verlo, tenía más miedo de causarle algún daño considerando la delicada situación. Así que, más de una vez se tenía que retener a si mismo antes de perder la cordura e ir a decirle algunas cosas a aquel Harry quién no quería saber nada de él, a pesar de que, antes del accidente, habían sido inseparables y habían pasado varias noches juntos… durmiendo, claro.

Lanzó un suspiro silencioso de resignación pero se sobresaltó ante el sonido que hacía un móvil al sonar y el grito de Hermione que le acompañó luego:

-¡Es de mi tía! – Exclamó emocionada para luego tomar la llamada - ¿Diga? – Draco se vio a sí mismo conteniendo la respiración mientras trataba de escuchar, claro que por más que lo intentara no podría - ¿En serio podemos ir a ver a Harry? ¿él pidió que fueramos? – y el corazón del rubio dio un salto en su pecho - ¡Oh! Pero si eso es genial… pero… pero tía… ¿Y Draco? – y ahora sí que sintió un nudo en la garganta, el único sonido, tras el silencio, fue el que hizo el rubio al tragar, tenía la boca seca, pero aún así esperaba expectante lo que la chica dijera – entiendo… - escuchó entonces que decía algo desanimada y realmente que no le gustó la forma en que lo dijo – Sí, sí, yo… yo… veré como le digo. Nos vemos.

Los segundos se le hicieron realmente eternos antes de que la voz del pelirrojo se hiciera oír.

-¿Qué pasó? – preguntó y Draco esperó expectante la respuesta a la pregunta que él también se hacía.

-Dijo… que Harry había pedido vernos, y que… ya podemos ir pero… a Draco… - la chica hizo una pausa y aquel que escuchaba al cruzar el pasillo sintió un retorcijón en su estómago – parece que aún no quiere verle. Dice que… dice que solo vayamos nosotros.

De acuerdo, Draco pensó que ya había aceptado del todo el claro rechazo que sentía Harry hacia él, creía que estaba preparado para escuchar una vez más lo que ya sabía, pero se equivocaba… y, a pesar de que ya lo había escuchado del moreno, el saber que aún no había cambiado de opinión en ese tiempo le hizo perder toda luz de esperanza… dejó recostar su espalda a la pared y dejó caer la cabeza hacia atrás causándose algún dolor al esta golpear el duro objeto… el dolor no le importó.

-¿Cómo se supone que le diré eso a Draco? – preguntó Hermione con la voz algo apagada.

-Creo que… mejor no le decimos nada. No sería justo hacerle más daño – contestó el pelirrojo luego de lo que parecieron horas y el rubio volvió a suspirar.

En serio hubiese deseado no haber escuchado nunca aquello. Y colocándose recto, mientras trataba de volverse a colocar la máscara de indiferencia comenzó a caminar a paso lento. Aquello le pasaba por estar escuchando conversaciones ajenas…

"Idiota"

Murmuró casi inaudiblemente, aunque no sabía si se lo decía a Harry… o a sí mismo.


-Al parecer estás perfectamente – dijo por fin el hombre que le examinaba con una expresión realmente satisfecha y orgullosa en sus facciones – has progresado bastante Harry.

Y el moreno asintió con una sonrisa a pesar de su expresión agotada, había logrado ponerse de pie por sí solo y, a pesar de que sus piernas se quejaban por el esfuerzo al menos podía mantenerse.

-Te recomendaría que no hicieras mucho esfuerzo por el momento, todo poco a poco (*) – y el hombre le instó a volver a la cama, esta vez sí necesitó ayuda de su padre, James, quién se había quedado cerca – tendrás que usar la silla de ruedas cuando quieras salir, al menos por algunos días más, o semanas, dependiendo de lo mucho que tarden tus piernas al movimiento, se encuentran entumecidas por el estado en que permaneciste por estos dos años. Espero que sigáis con los ejercicios que te encomendé, vendré en dos días para ver tu progreso.

Y el hombre siguió recogiendo los objetos médicos y cuando los tuvo en resguardo en su maletín le dirigió una última sonrisa a Harry.

-Gracias… ehm… Doctor – fue su respuesta tratando de no ver al hombre de piel oscura como si fuera alguien extraño. Este inclinó su cabeza jovialmente y James Potter se apresuró a extenderle una mano rápido.

-Gracias por venir hasta aquí Kingsley.

-No hay problema – contestó el hombre volviendo a mostrar sus blancos dientes – todo sea por un amigo. Nos vemos Harry.

-Déjame acompañarte hasta la salida. ¿Te molestaría quedarte un rato solo Harry?

El moreno negó tranquilamente acomodándose en la cama y le sonrió a su padre para darle más énfasis a su respuesta.

-Está bien, gracias.

Y los mayores salieron de la habitación dejando a Harry solo. El moreno sacó todo el aire que había estado reteniendo en sus pulmones lo cual no se había dado cuenta y se quedó observando fijamente el techo, como ya le era costumbre cuando se ponía a analizar la situación. Le había sorprendido ver a Kingsley Shakebolt entrando para examinarle, el hombre le había comentado que ya se conocían desde antes, principalmente por Snape, y él… simplemente se había guardado para sí que también le conocía pero como auror en sus sueños. Quién diría que también fuera médico. Rió un poco divertido, ya se había acostumbrado a que aparecieran las personas menos inesperadas por la puerta. Aunque ya se estaba comenzando a preguntando a quién más conocería, y también el cuándo vería al causante de todos sus males en el mundo mágico, después de todo… Voldemort debía estar en alguna parte de este mundo también, no tenía ni idea de cómo reaccionaría cuando le viese y eso le ponía incómodo y hasta nervioso.

La puerta se abrió sacándole de sus pensamientos y pasaron unos segundos antes de que el chico volviera a bajar su rostro y se dispusiera a ver a la persona que acababa de llegar, tal vez se tratase de su padre que ya había vuelto. Sin embargo, le extrañó el no encontrarse a nadie y solo ver la puerta abierta.

"Que extraño", pensó, y un sonido le hizo alertar que no estaba solo en la habitación, de inmediato sintió como su cuerpo se tensó en estado de alerta. Tal vez ya acostumbrado a esas situaciones por sus sueños, sabía que había alguien más allí, y por un momento se lamentó no tener su varita. Era más fácil librarse con un hechizo, pero en ese lugar estaba desprotegido, propenso a cualquier ataque, y eso le hizo sentir de los nervios.

Estaba listo para lanzar un golpe si era necesario, pero todo pasó tan rápido que apenas y le dio tiempo de reaccionar y de saber lo que estaba pasando, una persona al parecer se levantó del piso a un lado de su cama, solo fue capaz de ver una mata de cabello negra y unos ojos grises.

-¡Harry! - y unos fuertes brazos le abrazaron como si su vida dependiera de ello haciendo que el menor reposara su cabeza en el masculino pecho, por eso y por la voz ronca reconoció de que se trataba de un hombre - ¡Harry! No puedo creer que ya estés bien – decía acariciando el despeinado cabello mientras se balanceaba ligeramente de un lado a otro - no sabes lo mucho que te extrañé, y lo mucho que quería verte, mi niño hermoso, nunca, nunca, nunca más te dejaré ni permitiré que te pase nada o dejaré de llamarme…

-¡Sirius Black!

Y ante la voz severa, el hombre detuvo su monólogo de inmediato tensándose. Harry aún se encontraba muy aturdido como para hacer algo.

-¡Te dije que no podías entrar aún! No puedo creer que hayas aprovechado que nos quedamos conversando con Kingsley para escabullirte a gatas a la habitación de Harry… ¡Y ya suelta al pobre que lo asfixias!

Sirius con reticencia hizo caso al hombre, aunque por la expresión de su rostro al parecer separarse de Harry le había costado un gran trabajo.

-¡Pero Sev! No podía esperar más… no había visto a Harry en todo este tiempo…

-Te dije que tendría que hablar con Harry primero, ¿Qué sabes tú lo mucho que podrías haberle afectado? ¡Yo estaba muerto en su mundo Sirius! – le reclamó el hombre con voz algo molesta – No sabes qué impacto o daño puedes hacerle a Harry.

-Yo nunca le causaría un impacto negativo a Harry – contestó el hombre como si fuera una ley universal y Severus estuviese totalmente loco al siquiera proponerlo – él simplemente me adora.

-¡Pero mira como le has dejado Sirius! – contestó a su vez Snape agitando un poco sus manos en dirección a Harry quién permanecía aún con la boca ligeramente abierta por la sorpresa y observaba la discusión mirando a uno y a otro en cada respuesta, como si se tratara de un juego de tenis – Harry debe estar sumamente impresionado, tal vez ni siquiera sabe quién eres en su mundo. Dime Harry… – y el hombre de cabello lacio se acercó al muchacho mirándole con detenimiento – ¿Este desconsiderado te ha causado algún impacto? ¿Puedes hablar? Dime algo.

-¿Verdad que no Harry? ¿Verdad que estás bien y que Severus solo es un quejicas?

-Desconsiderado… - contestó a su vez Severus viéndole con el seño fruncido ante el insulto.

-Quejicas…

-Idiota…

-Aburrido come libros.

-Al menos yo sí trato de nutrirme con las lecturas.

-Ehm… pues… ¡Eres quejicas!

Snape puso sus ojos en blanco.

-¿Ustedes… – la voz de Harry se escuchó de pronto y ambos "adultos" se fijaron en él de inmediato – Por casualidad son amigos? – preguntó como si fuera una teoría totalmente descabellada y de pronto ambos hombres se echaran a reír o se miraran con desprecio y se alejaran pero no. Nada de eso pasó y al contrario, ambos hombres se miraron extrañados y luego le miraron.

-En realidad… - comenzó a decir Sirius pero se vio interrumpido por Severus.

-Somos buenos amigos – Sirius dirigió una mirada extrañada al otro pero en seguida asintió de acuerdo.

-Vaya… - susurró Harry mirándoles aún impresionado.

-¿Por qué? ¿Cómo éramos en tu mundo? – preguntó Snape con curiosidad. Y Harry se removió algo incómodo.

-Pues… la verdad no se soportaban, y se trataban muy mal, al menos las pocas veces que les vi juntos no soportaban estar bajo el mismo techo.

Y lo dicho hizo que se mantuviesen un rato en silencio.

Harry pensó que el hecho de haber visto a su padrino después de dos años le causaba una gran alegría, aunque al parecer el hombre era mucho más cariñoso (Y apegado a él) en este mundo de lo que era en sus sueños. Y mentiría si dijera que no se alegraba enormemente al hombre que quiso como su padre, pero más le impresionaba el hecho de que por alguna razón Snape y Sirius eran amigos, o mejor dicho por alguna razón él había imaginado que eran enemigos en su mundo.

-Bien… - el que habló fue Sirius con una sonrisa satisfecha en sus labios y comentaba con voz divertida – viste que no se afectó nada… eres un quejicas.

Y Harry temió que por la mirada que le dirigió Snipe (Mirada que reconocía muy bien ya que había sido dirigida a él muchas veces cuando le hacía enojar) su padrino pudiese sufrir una muerte lenta.


La mujer que se encontraba batiendo la mezcla en la taza miró a su hijo que se encontraba sentado a la mesa, con la cabeza apoyada en esta, le hacía sentir terrible verle así de desdichado, así que decidió tratar de subirle el ánimo:

-Draco… ¿No quisieras probar la crema solo un poco para que me digas que te parece? – preguntó esperanzada. Pasó unos segundos hasta que la voz respondió.

-No gracias – con la voz apagada. La mujer suspiró.

-Bueno… al menos… ¿No quieres probar las galletas que acaban de salir?

-No tengo apetito gracias…

Y de nuevo el aura depresiva que rodeó al joven rubio hizo que la mujer volviera a suspirar más sonoramente comentando en voz alta.

-Harry siempre estaba dispuesto a probar mis dulces – dijo en un susurro haciendo un ligero puchero a lo que escuchó un golpe en la mesa haciendo que se sobresaltara, Draco se había parado de su asiento bruscamente y había golpeado la mesa causando el ruido.

-Pero si te hace tanta falta ¿Por qué no vas a verlo ahora eh? – preguntó el chico con enojo haciendo que la mujer le mirara impresionada.

-¿Qué? – preguntó sin comprender.

-¡Claro! Tal vez a ti él si te quiera ver y te acepte y vuelva a comer de tus dulces y ustedes serán muy felices, ¡¿Qué importa si me odia? ¡Lo único que importan son los estúpidos dulces y que él te dé su estúpida opinión! – exclamó enojado y Narcissa le dirigió una mirada herida. Pasaron algunos segundos en los que solo se escuchó la respiración agitada del rubio y la mujer tan solo se mantuvo con la mirada agacha mientras se mordía el labio inferior, tal vez fue esa expresión lo que hizo que Draco reaccionara y se sintiera apenado por lo que acababa de hacer – lo siento – susurró realmente arrepentido por lo que acaba de decir y su reacción – no debí…

-Entiendo – le cortó la mujer sonriéndole cálidamente – tal vez no debí mencionarle.

Y Draco se apresuró a negar…

-Yo… yo no… - suspiró rindiéndose, no valía la pena que se llenara de explicaciones ahora cuando ya todo estaba claro – voy a dar una vuelta.

Y sin decir más, le dio un beso a su madre en el dorso de la mano y salió del lugar.

Se había comportado como un verdadero idiota, ni siquiera sabía el por qué había reaccionado de esa forma.

Lo que se sentía era furioso. Enojado. No sabía qué hacer, no tenía idea de qué hacer para liberar toda aquella frustración. Sus pies instintivamente le habían guiado a la casa de Harry, era una desventaja y a la vez una ventaja vivir tan cerca de ella. La tentación de tocar y entrar era grande, pero sabía que si lo hacía, lo más probable es que, al ver a Harry le golpeara hasta que reaccionara o recordara ser su amigo. Pero no podría hacer eso. Al menos no hasta que el chico estuviese del todo bien.

-¡Te odio Potter! – exclamó en voz alta a la reja, queriendo creer que esas palabras eran ciertas… pero sabía que no lo eran… no podría enojarse con Harry por más que lo intentara. Observó la amplia casa a tan solo unos cuantos metros separada por la reja, sería tan fácil solo tocar y entrar... pero algo se lo impedía, tal vez el miedo de ver aquellos ojos con odio puro, o miedo a cualquier gesto despectivo… tal vez si se hubiese dado cuenta que unos ojos verdes le estaban observando se hubiese animado a entrar.


Harry se había asomado por la ventana de su habitación, había decidido practicar un poco con su silla de ruedas para familiarizarse con los botones de dirección, convenientemente esta era eléctrica, pensada especialmente para personas como él que no tenían la suficiente fuerza en los brazos como para rodarla por sí mismo.

Tal vez, más motivado por la curiosidad había guiado su silla de ruedas hasta la amplia ventana, quería ver como era el lugar en donde vivía, ya que hasta ahora lo más que había podido ver había sido el baño de su habitación.

Por lo que podía ver, su casa estaba rodeada por una gran reja color negra las cuales estaban solo terminaban cada cierto espacio con pilares de piedras, habían diversas plantas que rodeaban la casa estratégicamente y un camino de cemento que guiaba hasta lo que sería la entrada a la casa. Se veía agradable, pero tal vez lo que más sorpresa le causó fue el ver aquella cabellera rubia aparecer de pronto y pararse justo al frente de la reja de entrada. El moreno vio sorprendido como el chico se quedaba en una sola posición mirando un punto en específico, tenía las manos dentro de los bolsillos de su pantalón y parecía no tener intención de moverse. Harry se preguntó si por casualidad iría a entrar y eso de pronto le causó un cierto nerviosismo.

No sabía cómo comportarse con Draco Malfoy, era obvio que el chico no le agradaba, nunca le había agradado, pero todo en ese mundo era tan diferente y lo que le habían dicho de Draco… tal vez hasta ese Draco Malfoy fuera… agradable… como lo era Snape.

-Buenas tardes Harry.

Y la voz conocida le hizo voltearse rápidamente, no se había dado cuenta de que habían entrado dos personas a su habitación. Dos personas que conocía muy bien y que le hicieron sonreír.

-Ron, Hermione – saludó con una sonrisa y los chicos en seguida se acercaron, Hermione para darle un abrazo afectuoso.

-¡Oh Harry! Cuanta alegría me da que quisieras vernos – dijo de pronto.

-Gracias a Dios nos dejaste venir compañero, Mione ya me tenía loco con sus mil y una preocupaciones – comentó el pelirrojo sonriendo a lo que la chica hizo un mohín.

-No era la única – dijo a su defensa haciendo que Harry se riera un poco, sus amigos al menos no habían cambiado en casi nada y eso le hacía estar más tranquilo – Harry, pero… ¿Estás seguro que deberías estar aquí? ¿Por qué no vamos a la cama si? Así te agotas menos.

Y el chico vio aquella mirada de preocupación y supo que su amiga no cambiaría de opinión, así que dócilmente se dispuso a darle media vuelta a la silla, aunque al último segundo se recordó que antes de la interrupción había estado viendo por la ventana. Volvió su vista al exterior, a la calle, donde había visto al rubio, pero este ya no estaba.

-¿Pasa algo Harry? – preguntó el pelirrojo de su amigo colocándose a un lado de él y mirando el mismo lugar que veía Harry, pero no encontrando lo que llamaba tanto la atención del chico.

-No, no es nada – contestó, esta vez sí dirigiéndose hasta la cama mientras trataba de convencerse que no era decepción aquello que sentía.

FIN CAPITULO 5.

(*) Como Harry pasó dos años en coma, tiene que hacer ejercicios para mover los músculos, como sabrán el chico tardará algunas semanas en moverse con normalidad y por el momento no podrá caminar ni nada.

Notas finales: Muchisimas gracias por los comentarios!, espero que les haya gustado el cap. he decidido tomar un lugarcito de aquí para contestar los comentarios anónimos que me han dejado hasta ahora. jeje.

nina: Muchisimas gracias por comentar nina, me alegro que te gustara, y con respecto a tu petición pues... espero no decepcionarte... pero precisamente este fic es un AU (universo alterno) y se trata de que el mundo de Harry solo está en su cabeza y tendrá que enfrentarse a un nuevo mundo. En verdad que me encantaría complacerte, pero no puedo. Y_Y sorry. Espero en serio no decepcionarte y que le des una oportunidad, jeje.

Sin nombre: Pues me alegro que te gustara... siii... el poder del Drarry es... wow... *-* hace que quieras leer las historias aunque se parezcan a otras. xD jeje.

esther: Siii! la idea original es simplemente genial, jeje. que felicidad que también te gustara! bueno, ya habrás visto como se comportó Harry con Draco, y el pobre si que lo está pasando mal. u_u pero esperemos que Harry le quiera dar una oportunidad o algo, al final al menos se dio una muestra de que tal vez el chico quiera darle una oportunidad al rubio, :) Espero continues leyendo. :)

Shono: Que lastima que no te guste Naruto... Y_Y en serio que la historia "Naruto" vale oro. Pero que bien que le des una oportunidad a esta historia. jeje. Y espero que te haya gustado como va el fic hasta ahora. Muchas sorpresas más de los personajes de Harry. La mayoría no son como son en su mundo (Para no decir que todos). jeje. xD ¿Por qué será que Harry los imaginó así entonces? ¿Habrá algún motivo oculto? uhm... mejor me callo. jeje.