Importante: Los derechos de los personajes reservados a su respectiva dueña, y la idea de la historia completamente pertenece a "FastForward" de su historia "Naruto", ella me permitió tomar la idea prestada, :) el linck para pasarse por su historia (la cual es mágnifica) esta en mi profile! :)
Mariangel: Wow! pensé que no podría actualizar este día (muchas cosas que han pasado esta semana) xD pero por suerte aquí estoy cumpliendo con ustedes. :) Gracias a todos por sus magníficos comentarios, os doy la bienvenida a las nuevas lectoras que comentan y a las que no también, jeje. :) Este cap espero que no sea tan enredado como lo sentí. xD De igual modo espero que os guste. ¡Nos vemos al final con las respuestas a los comen!
CAPITULO 8.
Libertad
"Condición de las personas no obligadas por su estado al cumplimiento de ciertos deberes"
Harry había pensado que en su mundo era libre, pero el estar en aquel lugar, a pesar de que tuviese algunos deberes que cumplir le hacía sentir que estaba en paz… eso era libertad.
El hecho de haber estado en coma por aproximadamente dos años y haber despertado hace apenas diez días, no era excusa suficiente como para dejar de lado sus estudios, su madre, más preocupada que nunca porque se hubiese retrasado dos años completos por su condición, había buscado a los mejores tutores, los cuales aseguraban que era imposible que el chico aprendiera todo lo que se veía en dos ciclos de clases en tan poco tiempo, sus padres y amigos en cambio, tenían la total confianza de que él si podría hacerlo, al menos aprender lo esencial para que pudiese empezar ese año sin inconvenientes. Y Harry evitaba no sentirse muy incómodo por eso y al menos estar halagado. Aunque muy en el fondo él sabía que era casi imposible que eso ocurriera.
Era la última semana del mes Septiembre, y el nuevo año había empezado hace apenas unas tres semanas, por lo cual, según podría empezar sin inconveniente, además que aquella sería la tan esperada semana de festividades, el aniversario del colegio. ¡No podía haber despertado en un mejor momento! Había dicho Hermione con una sonrisa. Ya que podría aprovechar para ponerse al tanto de los estudios, Harry se sentía algo asustado por todo lo que tendría que aprender en tan solo una semana, principalmente porque no recordaba absolutamente nada de su vida anterior, lo único que tenía en la cabeza eran los cientos de conocimientos necesarios para realizar hechizos, los cuales por cierto no le servían de nada en ese mundo.
Lo más extraño de todo, era que… al leer algo de años anteriores, parecía que su mente reaccionara a aquellas cosas, como si las recordara de algo pero no sabía de qué. Pronto se dio cuenta que no era tan difícil estudiar. Según, había visto algo de "Matemática" antes de que ocurriera el accidente, por eso se le hacía tan familiar, sin embargo, había algo que realmente le había impresionado…
-¿Estáis seguro de que estas calificaciones son las correctas? – volvió a preguntar por centésima vez dándole un desconfiado vistazo a su planilla de notas.
Su castaña amiga volvía a asentir algo cansada por la insistencia del otro al preguntar lo mismo.
-¡Por quinta vez, sí estamos seguros! ¿Ves algún otro nombre allí? ¿Harry James Potter?
El chico aún no podía creer la cantidad de dieces y nueves que tenía. Él en su mundo no había sido tan brillante como se suponía que era en aquel. Tan solo era superado por la castaña quién no tenía ni un solo nueve en su boleta sino solo dieces, tal vez en deporte un ocho, pero eso no le desanimaba.
-Pero es que… yo nunca he sido muy brillante… mi promedio era regular, ¡No terrible! Pero al menos pasable.
-Pues… creo que ayuda un poco el tener como prima a Hermione y a Draco como mejor amigo – comentó Ron como quién no quiere la cosa – digo, Draco es brillante sin siquiera esforzarse un poco y Hermione es una maniática con los estudios. Algo se te tuvo que pegar de ellos.
-¡Ron! – protestó Hermione tratando de lucir ofendida, pero Harry le sonrió al chico sabiendo que tal vez, eso si había tenido mucho que ver, suponía que en su mundo no había sacado tan buenas notas principalmente porque se la pasaba más que todo holgazaneando con Ron, pero si sus dos amigos con los cuales siempre estaba, hubiesen sido unos sabelotodo, suponía que él también se hubiese ido por ese camino.
-¿Quieres descansar? – preguntó entonces Draco Malfoy levantándose de su asiento para verle más de cerca, Draco había cumplido su promesa y había ido todos los días a su casa luego del colegio, además que le había llevado sus cuadernos y apuntes, había estado explicándole los mismos, Harry no sabía cómo no se había vuelto loco hasta ahora, lo único que hacía era estudiar la mayoría del tiempo, y se había sorprendido porque en realidad, con la ayuda de Draco, de Hermione, y de sus tutores, en los cuales estaban Sirius, Remus y hasta el propio Severus se le estaba haciendo realmente sencillo comprender. Snape era un genio en la materia de Química orgánica. (Se dio cuenta de que se parecía un tanto a las pociones… aunque solo un detalle ínfimo), pero claro, que ya sentía un ligero dolor de cabeza, eran las dos de la tarde y habían estado en aquella habitación estudiando, solo deteniéndose una hora para almorzar.
-Quisiera salir – fue la respuesta haciendo que de pronto Hermione y Ron dejaran de discutir y el rubio le viera sorprendido.
-¿Salir? – repitió aturdido.
-Estoy cansado de estar todo el día en cama...
-Bueno, si quieres podemos estudiar en el jardín – dijo rápidamente Draco dando una opción a lo que el chico negó.
-Me gustaría salir fuera… de la casa… a algún lugar.
Y los chicos se dirigieron miradas angustiadas entre sí, y es que… cuando a Harry se le metía algo en la cabeza no era fácil (para no decir que era imposible) hacerle desistir.
-Creo… creo que podré hablar con tía Lily – dijo Hermione levantándose – Tal vez… si me acompañas Ron.
Y el chico se levantó de inmediato, comprendiendo que los dos juntos podrían hacer mayor diferencia al momento de convencer a la mujer… aunque lo dudaban.
-¿Estás seguro que te encuentras bien? – preguntó Draco preocupado en cuanto sus amigos salieron de la habitación dejándole solo.
-No puedo mover mis piernas aún – contestó sinceramente el moreno – pero creo que si estoy más tiempo encerrado me voy a volver loco.
Y el rubio sonrió ampliamente ante la información. Al Harry, antes del accidente, no le gustaba nada estar encerrado, se alegraba que eso al menos no hubiese cambiado.
-¿Y… había algún lugar en específico que me gustara ir antes del… accidente? – vio el rubio con atención esperando la respuesta.
-Pues había varios lugares… - habló el chico mirando a otra parte tratando de recordar, pasaron varios segundos antes de que una sonrisa adornara sus facciones y continuara narrando - supongo que en vacaciones te gustaba ir a acampar. Siempre íbamos Sirius, Ron, tu y yo, a veces nos pasábamos noches contándonos historias que eran según de terror y terminábamos muertos de risas, asábamos malvaviscos y otras veces carne. Luego nos íbamos a dormir pero resulta que nos quedábamos horas conversando de tonterías y diciéndonos chistes malos, otras veces nos levantamos para intentar asustar a Ron haciéndole creer que había arañas en su tienda, y una vez Sirius y Ron se vengaron poniéndonos algas en nuestros sacos de dormir haciéndonos creer que eran serpientes… - Draco había narrado todo el tiempo aquello como si en verdad estuviese viviendo esos momentos, su expresión cambiando a una más relajada y Harry estaba realmente… sorprendido.
-Vaya… – susurró mirando al rubio con atención, por un momento Draco se sintió incómodo con la mirada que le dirigió el moreno, a veces le lanzaba miradas como si fuese dicho una blasfemia cuando hacía o decía algo amable y otras veces como ahora, le lanzaba una mirada ligeramente sorprendida e incrédula, el oji gris se preguntó cuánto más faltaría para que Harry dejara de relacionarlo con el Draco de sus sueños – creo que… tendremos que ir un día de estos a acampar entonces.
La sonrisa que le dirigió Draco le hizo sentir extraño, nunca habría imaginado que el rubio tuviese una sonrisa tan hermosa. Nunca lo había visto de esa manera, siempre que miraba a Malfoy o era porque sospechara de él, o porque le estuviese molestando mucho. Se preguntaba porque le había puesto una personalidad tan huraña al chico de sus sueños cuando estaba claro que era todo lo contrario al Draco Malfoy original, al igual que su familia, pensó si tal vez sería posible que siempre había sido así y resulta que él como nunca cruzó dos palabras con él en su mundo, no se hubo dado cuenta, pero de pronto recordó lo desagradable que había sido el chico cuando ni siquiera lo conocía. Se preguntó cómo había conocido a ese Draco Malfoy entonces. ¿Cómo se habían hecho amigos? Iba a preguntar cuando una voz proveniente del otro lado de la habitación llamó su atención…
-¡Buenas noticias! ¡Tía Lily a accedido a dejarnos salir un rato al parque! – Exclamó la castaña con rapidez haciendo que el pelinegro sonriera ampliamente – siempre que salgamos con Bill y Charlie y ellos nos llevarán en auto.
Pues a él le parecía bien. ¡Le agradaban Bill y Charlie! Los había visto un par de veces antes, aunque de lejos, no había hablado con ellos. Pero estaba bien, claro que cuando miró a Draco y vio su expresión algo preocupada, se dio cuenta de que no estaba muy feliz que se dijera por aquella noticia.
-¿Pasa algo? – preguntó Harry extrañado. El rubio pareció reaccionar de pronto y mirarle sorprendido para luego negar.
-No, no… claro que no… - y esa rápida respuesta hizo que Harry entrecerrara los ojos sospechoso, eso sonaba más como: "Claro que pasa algo y no te voy a decir" que a una negación, pero el chico se mordió el labio un poco y luego se levantó de la cama dando una palmada al aire – Entonces… supongo que querrás que te cargue, princesita – dijo divertido, a lo que el chico rió burlonamente.
-Ni en tus sueños me pondrás una mano encima Malfoy – contestó – he estado practicando. Y puedo hacerlo por mi propia cuenta, gracias… - y el chico se quitó la sábana de encima aunque al mirar a todos lados se dio cuenta de que… - ¿Y la silla? – preguntó aturdido dándose cuenta de que estaba a un lado de Draco. Mierda.
El rubio rió divertido.
-¿Y no era que podías arreglártelas por ti solo? – dijo en tono burlón.
-Draco, deja la crueldad ¿vale? – dijo Hermione agarrando la sillas de ruedas y dejándolo cerca de Harry – No puedo creer que aunque el pobre de Harry no pueda caminar te sigas metiendo con él.
Pero Harry no estaba nada enojado por la forma de ser de Draco, al contrario, él no le estaba tratando como un inválido más, ya que estaba consciente de que él no lo era y le dejaba hacer muchas cosas por su cuenta. Era verdad que no se peleaban, pero eso no evitaba que se dijeran bromas para molestarse de vez en cuando (claro que no se molestaban tampoco y solo terminaban riendo)
Era cierto que el moreno había estado siguiendo sus ejercicios, el mover sus extremidades, haciendo que sus músculos se acostumbrasen, y estaba teniendo resultados maravillosos, pero aún sus piernas se agotaban y no podía dar más que unos cuantos pasos, por ello, algunas veces su madre le había encontrado en el suelo, lo que le ponía algo histérica y él simplemente había decidido no esforzarse tanto por el bien de la mujer.
El médico decía que le quedaba al menos una o dos semanas para que sus músculos volvieran a reaccionar como debían. Harry lo anhelaba.
Ahora, ya el moreno sentado tranquilamente, lucía mucho más sonriente al momento en que Hermione comenzó a empujar de sus sillas de ruedas para dirigirse fuera de la habitación. Era cierto cuando decía que no había visto nada más allá de unas cuantas habitaciones alrededor de su habitación, aun le sobreprotegían bastante y él no tenía idea del por qué. El ver el amplio pasillo no le sorprendió mucho, después de todo, anteriormente ya había visto que su casa era enorme pero se estaba comenzando a desesperar al ver que los pasillos no parecía tener fin, las puertas pasaban a cada lado y la decoración era realmente exquisita, una mujer vestida de moza que estaba limpiando le sonrió amablemente y Harry se sorprendió al ver en ella a la señora del carrito que vendía golosinas en el expreso de Hogwarts. Después de haber doblado el pasillo por al menos dos veces Harry cansado (no literalmente ya que Hermione insistía en empujar su silla de ruedas, aunque insistiera que esto no era necesario ya que era automática) preguntó:
-Joder… ¿Tan lejos queda la salida?
-Pues verás… - contestó el pelirrojo - vamos a salir por la puerta trasera ya que es la única que cuenta con una rampa, si salimos por la principal…
-Tendré que cargarte – completó con rapidez el rubio con una sonrisa haciendo que el moreno le dirigiera una mirada (aparentemente) enojada.
Iba a contestar algo ofensivo, pero la imagen de su madre hablando con atención con aquel pelirrojo que reconoció como Bill le distrajo.
La mujer se giró en cuanto le vio y le dio un beso en la frente como si se estaba despidiendo de su pequeño hijo.
-Cuiden bien de Harry ¿bueno? – les dijo a los demás y Harry por primera vez se sintió algo ofendido por tantas atenciones de su madre que a veces llegaban a lo exagerado… no era como si fuera un inválido que… bueno… mejor no digamos nada – te portas bien bebé – le dijo antes de acariciarle el cabello con ternura y retirarse.
No fue sino hasta que Lily salió de la habitación que Ron y Draco soltaron una risita burlona. Harry estaba avergonzado y sus mejillas sonrojadas lo demostraban.
-No te preocupes Bebé nosotros estaremos pendiente de que te portes bien – comentó el rubio divertido al momento en que salían del lugar, Harry le dirigió una mirada matadora.
-Malfoy… - susurró a modo de advertencia – te advierto.
-Es cierto Malfoy… - le reprendió el pelirrojo con un tono enojado, mientras que le pinchaba el pecho a modo de reto – no puedes meterte con un bebé, métete con alguien de tu tamaño – y de pronto tanto rubio como pelirrojo se comenzaron a reír haciendo que Harry quisiera lanzarles a ambos algún hechizo moco murciélago o zancadilla.
-¿Podrían dejar de actuar como tontos? Ya es hora de irnos – comentó Hermione empujando la silla de ruedas sin que Harry pudiese hacer nada para evitarlo.
Los chicos en seguida continuaron su camino a cada lado del moreno y por un momento el chico se sintió incómodo, deseaba con todas sus ganas poder caminar de una buena vez. Se sentía como si ellos se trataran de unos guardaespaldas o algo. Y más con Bill y Charlie con esos trajes oscuros…
-¿Por qué visten así? – preguntó entonces Harry cuando le subieron a un auto de color blanco, impecablemente limpio con vidrios ahumados. Sus amigos tomaron asiento con él en el asiento trasero, que era bastante espacioso y los mayores al frente.
-¿Vestir cómo? – preguntó de pronto Bill mirándole con curiosidad por el espejo retrovisor.
-No sé… como si… fueran guardaespaldas, o algo – comentó. Ya sabía cómo se sentía tener a un montón de gente tratando de protegerlo de alguna amenaza, y la sensación que tenía en esos momentos era extrañamente familiar a aquella.
-¿Sabías que ya mañana irás al colegio Harry? Snape dijo que era mejor que te fueses relacionando más con tu entorno – habló Hermione con voz aparentemente animada.
-¿De verdad? – preguntó con curiosidad. El moreno si había notado que habían cambiado de conversación. Pero trató de ignorarlo.
Reconocía las calles de Londres. Las veía pasar las aceras por la ventana y se alegró al ver que se les hacía sumamente familiar ya que en sus sueños había paseado por ahí.
-El caldero chorreante – susurró entonces al ver el lugar de lejos, reconociendo la entrada muggle enseguida.
-¿Cómo? – preguntó Draco mirando en la misma dirección que Harry sonriendo - ¿te refieres al bar de Tom? ¿Ese es el tan famoso caldero chorreante de tus sueños Harry?
Hermione quién se encontraba del otro lado de la ventana saltó emocionada.
-¿En serio? – Preguntó mirando el lugar con curiosidad – vaya, así que era a Tomás a quién te referías en tus sueños.
-Un par de veces nos coleamos en aquel bar, éramos tan jóvenes… – dijo entonces Ron con una sonrisa divertida como si recordara los mejores momentos de su vida.
-¿Oh… en serio? – preguntó entonces Bill mirando por encima de su hombro a Ron y el chico pareció tensarse.
-No, digo… solo fue una vez… - se apresuró a agregar, después de todo, si la señora Potter se enteraba que habían estado en aquel bar, seguramente lo castigaría hasta a él, y eso que no era su madre - y fue por accidente – agregó a último segundo haciendo que Harry y Draco se rieran, Hermione los miró con aprobación y los adultos al frente con una sonrisa en los labios.
Alrededor de media hora estuvieron dando vueltas por Londres complaciendo al moreno. Cuando por fin se detuvieron se encontraban en un parque que tenía cierto atractivo turístico, sus verdes árboles, sus extensos terrenos completamente impecables, magníficas estatuas y una flora increíble. En cuanto Harry le vio, se sintió completamente relajado, el ambiente lleno de personas yendo y viniendo divertidas, haciendo picnics en familia, tal vez el ser día domingo tenía mucha influencia para la cantidad de personas que se encontraban en aquel lugar, muchos le miraban con curiosidad pero otros le dejaban pasar sin siquiera verle.
-¿Qué tal si vamos a buscar un lugar para sentarnos Harry? – preguntó Charlie con amabilidad y el moreno asintió en seguida. No podía esperar sentarse en la grama.
Y cuando por fin lo hizo, no pudo creer la paz que sentía. Pasaron al menos un cuarto de hora buscando un lugar que estuviese vacío y fue cerca de un grupo de chicos que se encontraban jugando con una pelota, al parecer aprovechando el sol que se podía apreciar aquel día y que había motivado a Harry también a salir. Se dejó caer en la grama de espalda soltando un suspiro de alivio cuando lo hizo, sonriendo ante el rayo de luz que se coleaba hasta su rostro y el cual le llenaba de una calidez extraña. Harry había pensado que en su mundo era libre, pero el estar en aquel lugar, a pesar de que tuviese algunos deberes que cumplir le hacía sentir que estaba en paz… eso era libertad.
-¿Les provoca algún helado?
Y la mención del postre a Harry hizo que este abriera los ojos y contestara de inmediato al rubio.
-¡Me encantaría! Yo quiero de…
-Chocolate – contestó Draco divertido quitándole la palabra de la boca mientras - Entonces serán… dos de chocolate, uno de fresa, y tres mantecados ¿No? - dijo enumerando todo y alejándose luego que todos asintieron de acuerdo.
-¡Te acompaño! – se apresuró a decir Hermione colgándose del brazo de Malfoy como si esto fuera lo más normal del mundo. Algo que hizo que Harry desde su posición los mirara con curiosidad. Había visto últimamente lo unidos que estaban Hermione y Malfoy. Había notado los abrazos que la castaña le daba al otro, como se agarraban casualmente de manos como si fuera lo más normal del mundo, como se guiñaban el ojo el uno a otro de forma cómplice y por último, como la castaña se le colgaba del brazo… y eso… no sabía por qué le hacía sentir algo incómodo… o podría ser extrañado, después de todo, en sus sueños Hermione y Malfoy no se habían dirigido muchas palabras, más lo hacían él y Malfoy, aunque esas fueran solo para pelear.
-… ¿tú qué opinas Harry?... ¿Harry?
Al parecer Ron le había estado hablando pero él se había distraído momentáneamente.
-¿De qué? – preguntó alejando de pronto sus pensamientos de la pareja que se había perdido de su campo de visión y volvió a ver a su pelirrojo amigo.
-Le decía a "Char" que podríamos volver a jugar futbol cuando vuelvas a las andadas, después de todo eras bastante bueno ¿sabías? Y eras uno de los jugadores estrellas junto con Draco, creo que si este año vuelven a hacer las audiciones para entrar al equipo entrarían sin problemas, yo aún soy el portero pero ya no hemos ganado muchas…
Pero Harry no siguió escuchándole. Al parecer se habían enfrascados en una conversación sobre el juego y el moreno se quedó observando al grupo de niños jugar animados. Se veía divertido, y por un momento se imaginó como habían sido Malfoy y él jugando de niños… ¿había sido como esos chicos? ¿Se habían divertido tanto?... tal vez hubiese seguido hundido en sus pensamientos sino hubiese escuchado algo que llamó notablemente su atención.
-…No, dudo mucho que mamá me deje ir a ver el partido, ya sabéis como es… está empeñada que tome esos cursos de administración.
-¿Y cómo están el señor y la señora Weasley? – preguntó de pronto en un tono afable, haciendo que los pelirrojos le miraran como si hubiese dicho una barbaridad.
Muchas veces Harry había intentado sacar a flote la conversación sobre el resto de la familia Weasley, pero por una u otra razón, no había podido, lo más que había logrado preguntar era un: "¿Cómo está tu familia Ron?" y el chico respondió con un encogimiento de hombros: "Bien, como siempre" y procedía a cambiar la conversación. No le había prestado mucha atención a este hecho, pero luego de que pasaran casi nueve días y no tuviese noticia, ni del señor y la señora Weasley le estaba comenzando a preocupar. Más al ver las expresiones entre sorprendidas y horrorizadas que le estaban dirigiendo.
-¿Qué? - preguntó de pronto preocupado haciendo que los otros parpadearan extrañados.
-¿Estáis seguro que estás bien Harry? – preguntó Ron preocupado. Y él solo le miró extrañado. Iba a exigir una explicación cuando las risas de Malfoy y Hermione interrumpieron el momento.
Harry volvió la mirada justo para ver como Hermione le dirigía un divertido codazo al chico y este volvía a reír. El moreno frunció su ceño de pronto, no sabía por qué pero no le agradaba aquel gesto.
-…Y aquí está tu helado Harry – dijo el rubio extendiéndole el helado de último a él (luego de repartirlo a los otros dos) y sentándose con total confianza al lado del moreno quién no había dejado de mirarle mientras el otro había comenzado a darle largas lambidas al mantecado – Hey… - y señaló la mano – se está derritiendo.
-¡Ah! – y el moreno esta vez se sonrojó apresurándose de comer de su propio helado, olvidándose de la conversación anterior el cual los recién llegados habían interrumpido. No notando lo aliviado que estaba al ver que Hermione se había sentado ahora cerca de Ron y estaba bastante alejada de Malfoy.
La tarde pasó sin mucho contratiempo, entre bromas, risas, y conversaciones sin sentido, solo para llenar el silencio y hacerlo mucho más ameno de lo que ya estaba. Y no fue sino hasta que vieron el atardecer que Hermione anunció que ya eran las seis y cuarto de la tarde. Si llegaban cuando el sol se ocultase lo más seguro sería que Lily llamase a la policía sin más.
Harry lamentó que esa tarde ya hubiese terminado tan pronto, le gustaba estar en aquel lugar sin una sola preocupación más que los estudios, hasta ahora no se había dado cuenta lo estresado que había estado en todo momento en sus sueños. Habían sido pocas veces en los que se había sentido realmente tranquilo. Siempre preocupado del quién podría morir el día de mañana, quién sería el afectado, preocupado por sus amigos, por su familia (los Weasley) por Ginny…
Y en ese momento fue que se dio cuenta. ¿Qué diablos había pasado con Ginny? ¿Por qué en todo ese tiempo no había pensado en ella? ¿Por qué no había ido a verle? Se suponía que era su novia ¿no? Al menos en sus sueños lo era. Pero no estaba seguro de si allí también. Y cuando estaban regresando al auto, aprovechó el hecho de que Ron, Hermione, Bill y Charlie estaban sumamente emocionados comentando sobre un concierto de algún grupo, así que preguntó a Malfoy quién era el que estaba caminando casualmente a su lado dejando que fuera el propio Harry quién controlara la silla de ruedas con el mando, de ese modo Harry se sentía más cómodo.
-Oye Malfoy… - llamó la atención del otro – quería preguntarte… ¿Dónde está Ginny? – y la sola mención de aquel nombre hizo que el rubio le volviera a mirar como si hubiese dicho alguna locura. Pasaron varios segundos antes de que el otro le respondiera con curiosidad.
-¿Te refieres a Ginnevra Weasley? ¿La hermana de Ron?
-Sí, ella ¿Quién más sino? – agregó olvidándose por completo que estaba en otro mundo y convencido que era obvio que preguntara por ella después de todo era su novia… pero algo le hizo recordarse que tal vez en aquel mundo no fuera así. Que no fuera su novia.
-Lo siento… pero es que… la pregunta me tomó por sorpresa ¿sabes? - dijo aún no pareciendo convencido. A lo que Harry sintió a nueva cuenta curiosidad.
-¿Que es lo que está pasando? – Preguntó entonces decidido a que esta vez el chico si tendría que contestarle - ¿Por qué no queréis decirme nada de lo Weasley y parecéis tan incómodos cuando yo les menciono?
Y el rubio le miró sorprendido antes de observar a los chicos que caminaban a unos cuantos pasos por delante de él ignorantes de la conversación que llevaban ambos atrás. El rubio suspiró y se acercó un poco más para bajar la voz.
-¿Por qué quieres saber sobre ellos?
-¿Por qué no saber? – preguntó de pronto algo ofendido, aunque con la voz baja también – eran mi familia en mis sueños. Pasé casi todo mi tiempo con ellos.
Y Draco le miró con sorpresa. Pasaron varios segundos antes de contestar.
-Pues… solo digamos que aquí no son como en tus sueños ¿Vale? – comentó haciendo que Harry le dirigiera una mirada que decía claramente que no comprendía a que se refería con eso. Otro suspiró se escapó de los labios del rubio consciente en que Harry quería, necesitaba saber más detalles, y él no estaba seguro de que ese fuera el momento… o el lugar para decirle.
Pero como si fuera obra del destino, en el momento en que salían del parque en dirección al auto que habían estacionado a unas cuadras, otro auto, esta vez de un negro brillante estaba estacionado al frente del suyo e instintivamente todos se detuvieron, el moreno sintió una ligera tención en el ambiente, además de que estaba seguro que ese auto no había estado ahí antes. Se sorprendió un poco al ver como un hombre impecablemente vestido se bajaba del auto con expresión seria y abría la puerta trasera. Una zapatilla de color negro se dejó ver, seguida de otra, el hombre ayudó a la mujer que, ataviada con un elegante traje oscuro y su cabello pelirrojo sujetado en un fuerte moño superior salió del auto con sutileza, tenía una expresión estricta en sus facciones y miraba todo con desaprobación. Harry tenía su boca ligeramente abierta por la impresión observando a la recién llegada.
-Apagaste tu teléfono – lo dijo como afirmación a alguien en especial y el pelirrojo más joven se removió un poco haciendo una casi imperceptible expresión de molestia en el rostro.
-Me quedé sin batería – mintió mirando a la mujer cansado - ¿Qué haces aquí madre?
-Vas tarde para tus clases de piano – contestó como si esa fuera razón suficiente para demostrar su presencia. El joven suspiró.
-Ya me iba – dijo como si nada haciendo que la mujer entrecerrara sus ojos.
-Te llevaré.
-Madre yo…
-Te digo que subas Ronald – dijo como ultimátum haciendo que el joven volviera a respirar seguramente con paciencia mientras les dirigía una mirada a sus amigos.
-Nos vemos chicos – se despidió entrando al auto con resignación.
La mujer de cabellera roja miró a los otros como si fuera la primera vez que lo hacía. Les observó por encima de su hombro y dio un asentimiento general a todos antes de subir también. Un minuto después, el auto arrancó.
Harry no podía caber en sí de asombro.
-Y esa… - comentó casualmente Charlie lanzando un ligero suspiro – es nuestra muy "adorable" madre: Molly Weasley, te la presento Harry.
Y el moreno no podía estar más atónito ante lo ocurrido. ¿Qué había pasado con la amorosa y maternal señora Weasley?
Harry de pronto se sintió mareado.
FIN CAPITULO 8.
Nota final: Disculpen los errores ortográficos... u.u cualquier cosa me dicen ¿Bueno?
Con respecto al capítulo, espero que les haya gustado, y aunque no hay mucho avance Drarry, ya al menos véis un comienzo, y no es que Harry se vaya a despertar enamorado de Draco, jeje, todo es poco a poco. Por cierto... ¿Ya os dije que había mucho OOC?, pues... aquí se vio uno muy grande ya que vimos como es la señora Weasley. xD En el próximo capítulo se dará más información al respecto. ¿Por casualidad alguién notó que tiene algo de parecido a la personalidad de Narcissa?, digo, en el libro 4, aunque la mujer no habló, siempre presentaba ese rostro molesto. Bueno pues... digamos que esta Molly es mucho más fría que esa Narcissa. Ojalá no os moleste mucho, pero es necesario para que veáis el por qué Harry soñó de esa manera.
¡Bueno! Hasta el próximo fin! Que tengan un feliz comienzo de semana!
Cassiopea: Hola nena! bienvenida, me alegra que te motivaras a leerla, espero que te siga gustando. ¡bye!
SARAHI: Hay, me alegra que si te hayas preguntado, jeje. Aunque era obvio que Harry tenía mejores cosas por los cuales preocuparse también era obvio que tendría que preocuparse por ellos, en este cap se aclaran mucha de las cosas. jeje. :) Espero te haya gustado.
fanny: Tan linda! gracias! me alegra montones que te guste. jeje. *-* siii! Harry y Draco son un amor.
nina: Nenaaa! que felicidad que aún sigas por aqui vale, y más que le dieras una oportunidad al fic aunque no tenga magia. jeje. :) espero te siga gustando. (aunque en realidad este Draco se parece un tanto al actor original xD) ¡Espero volver a leerte!
kawaiigirl: que genial que hayas decidido entrar a leer! y siii! la historia esta cien por ciento recomendada, no te arrepentirás. jeje. Gracias por tu comen!
Ranes: linda! que genial que te gustase, y que pases a ver si he actualizado, no sabes como me emociona. Muchas gracias por los ánimos además. Jeje, pues... en este cap aunque son muchas explicaciones y practicamente no dije muchas explicaciones y tal vez dejé algunas otras dudas, al menos se va viendo el progreso de Harry. Espero te haya gustado, gracias por comentar!
Angeles: Gracias! sii! trataré de actualizar cada fin de semana.
Mir: Gracias linda! me alegra que te gustara!
tsuki18: Hay! que genial que te motivaras a comentar! mejor tarde que nunca. Y sii! Draco sufrió mucho, pero al menos ahora ya está cerca de Harry nuevamente, jeje. Y ya véis que al menos se tratan bien. jeje.
Js1408: me alegra montones la idea de que Lily sea actriz, jeje. Claro que eso tiene sus consecuencias, las cuales se verá en el próximo capítulo.
yop: no "yo" sino "tu", xD jejeje. Pues... el que le haya puesto como malo en la historia si tiene una explicación en esta historia, xD pero se verá es al final, con este cap creo que muchos ya se lo imaginarán. O eso creo. jeje. :) WoW! cuanto me alegra que te esté gustando! jajaja. ya viste que no le hizo mucho daño al pobrecito de Draco, mira que no lo iba a permitir, lo amo y no se lo merece, al menos agradezcamos que Harry sea tan santo y que sea incapaz de tratar mal a las personas sin una buena excusa. jeje. xD Gracias por comentarme linda. Besos!
**Si tienen alguna pregunta o algo con gusto os responderé, ahora bien... ¿que tal si me dejáis un revienw? no tardarás mucho... al menos con un: "Me gustó" si?, o tal vez con alguna recomendación para que la lectura se haga más amena**
