Importante: Los derechos de los personajes reservados a su respectiva dueña, y la idea de la historia completamente pertenece a "FastForward" de su historia "Naruto", ella me permitió tomar la idea prestada, :) el linck para pasarse por su historia (la cual es mágnifica) esta en mi profile! :)
Mariangel: Siento mucho el no haber actualizado la semana chicos, espero me perdonen, pero ocurrieron cosas más allá de mi control. Mil disculpa a aquellos que esperaban actualizacion, y muchas gracias a Michan quién se tomó la molestia de preguntarme por la actualización, jejeje, nena, me hiciste muy feliz, gracias. y pues... había esperado actualizar al menos el jueves y resulta que llegué super tarde a la casa y no pude terminar de escribir... u.u de todas formas, espero que aún quieran seguir leyendo y que disfruten el cap, :) trataré de seguir con el mismo ritmo en las actualizaciones, el final de las clases está cerca. Aunque temo que ni un mes de vacaciones me van a dar... u_u ¡Que disfrutéis! Me hizo muy feliz sus comentarios... (Y también me hizo sentir culpable porque no logré cumplir... u.u)
CAPITULO 9
FAMILIA
"Grupo de personas emparentadas entre sí que viven juntas"
Harry siempre había considerado a los Weasley, como la familia ideal.
Aún se sentía algo impresionado por la imagen de la señora Weasley en aquel mundo, y tal vez eso le había confundido más que todo lo anterior que había vivido hasta ese entonces, ella que había sido la representación de su madre en sueños, era una mujer con una actitud fría y distante con quién nunca había cruzado más de dos palabras, y era realmente… impactante.
No fue sino hasta que se subieron el auto y llevaban ya unos minutos en la vía que se dispuso a preguntar por fin.
-¿La señora Weasley siempre ha sido así?
Y viendo la expresión incómoda de sus amigos, no necesitó la respuesta ya que esta estaba implícita en sus rostros. Se llevó una mano nerviosa al cabello y se lo desordenó un poco.
-En mis sueños era muy amable – murmuró algo extrañado con sus propias palabras cuando lo dijo.
-Nos lo imaginamos – contestó Charlie desde el asiento de enfrente dirigiéndole una mirada indescifrable por el espejo retrovisor – en realidad… antes de que pasara todo lo del accidente, nunca habías hablado con nuestra madre. Por eso nos sorprendió que preguntaras por ella tan afablemente.
Y esa información hacía que su boca se abriera sin contemplaciones por la sorpresa. Dirigió una rápida mirada a Hermione y a Malfoy, casualmente ambos se encontraban mirando a diferentes lugares, tal vez tratando de permanecer fuera de la conversación, ahora comprendía la expresión incómoda del rubio cuando preguntó por la familia Weasley.
-Molly Weasley siempre ha sido una mujer centrada en su negocio, y a pesar de tener siete hijos nunca ha sido muy maternal que se diga.
Harry abrió sus ojos impresionado ante la voz fría de Bill Weasley quién hablaba de su madre con un desinterés perturbador.
-¿No simpatizan… con la señora Weasley?
Y de nuevo aquella tensión casi palpable en el aire que hacían creer que no iban a contestar, sin embargo, el mayor de los hijos Weasley se decidió contestar.
-Dios Harry, somos sus hijos, y es poco ético contestar esto pero… podría decirse que la respuesta es "no", ni Charlie, ni Fred, ni George hemos simpatizado mucho con mi madre, más porque son muy pocas las palabras que hemos cruzado en nuestras vidas – tal parecía que aquello no era un secreto mundial, pero la información le hizo retorcer el estómago con incomodidad.
-Pero… ¿Por qué? – Quiso saber el moreno sintiéndose fatal – No lo entiendo.
Un ligero suspiro se dejó oír proveniente del segundo hijo de Molly quién de nuevo le dirigió una mirada tranquilizadora.
-Así son nuestros padres Harry, siempre interesados en los negocios, madre quería que Charlie y yo nos dedicáramos a los negocios de la familia, siempre nos preparó para ello, sin tomar siquiera opinión de lo que queríamos, creo que nos tuvo a nosotros fue bajo ese fin, el de convertirnos en grandes empresarios, pero resulta que a ninguno de los dos nos gusta el trabajo de oficina, no estuvimos de acuerdo en continuar con la tradición familiar y por eso… nos fuimos.
Y Harry hizo una perfecta "O" con su boca por la sorpresa.
-¿Qué hicieron qué? – preguntó en un jadeo.
-Nosotros no vivimos en la casa Weasley. Madre prácticamente nos echó cuando le dijimos que queríamos ser agentes de policía y no ser inversionistas ni nada por el estilo. Pero claro que eso ocurrió ya hace casi diez años, yo, me dediqué al área de investigaciones y Charlie, pues es más al trabajo de campo.
-Vaya… - Harry estaba realmente sorprendido. La policía en el mundo muggle era algo así como los aurores en su mundo. Y entonces pensó que tal vez, las diversas cicatrices que tenía Charlie era por alguno que otro enfrentamiento.
Harry siempre había pensado en sus sueños que los Weasley eran una familia ideal… siempre los había envidiado, pero ahora, hasta sentía algo de pena…
-Fue el señor Dumbledore quién nos ayudó todo este tiempo – dijo por fin Bill suavizando su voz y dándole un toque de melancolía, Harry prestó atención de inmediato al escuchar el nombre del que era su abuelo – se enteró de que habíamos decidido dejar la casa y ponernos a trabajar por nuestra cuenta para costear los gastos, así que nos motivó a seguir nuestros sueños (aunque admitía que tampoco estaba de acuerdo a que nos pudiéramos en peligro) y convenció a tus padres para que nos contrataron para su seguridad personal y nos ayudaron a entrar a la academia de policía, claro, que aún en nuestras vacaciones venimos por acá a echarles alguna mano, por agradecimiento.
Y entonces fue en esos momentos que Harry comprendió y observó esos trajes que le habían parecido de guardaespaldas y sus comportamientos extraños.
-¿Ustedes están trabajando? – preguntó aturdido.
-No es que estemos trabajando Harry, es solo que… nos hemos ofrecido a protegerte y a tus padres de cualquier inconveniente, lo hacemos sin cobrar un centavo, y es más, son como nuestras vacaciones – contestó Bill aparcando el auto. Habían llegado – ¿Queréis que os lleve chicos? – preguntó entonces a Draco y a Hermione quienes parecieron reaccionar de pronto. El rubio negó alegando que se quedaría un rato más ya que la señora Potter le había invitado a cenar, sin embargo, Hermione ya debía irse y agradecía el aventón.
Charlie ayudó a Harry a bajarse de este. El último aún se encontraba pensativo. Pero no entendía aún nada, en ese mundo no había ninguna clase de peligro. ¿De quién o qué querían protegerle?
-¿Harry Potter? – una mano había sujetado la suya de pronto haciendo que se sobresaltara y volviera su mirada impresionado, una pálida mano se había coleado por uno de los barrotes perteneciente a una hermosa mujer de unos treinta y tantos años quién se encontraba detrás de esta, en su otra mano llevaba una especie de grabadora y, a un lado de ella había otro sujeto con una cámara fotográfica - ¿Es realmente Harry Potter? ¿Me permitiría una entrevista?
Pero antes que pudiese siquiera contestar por la impresión, comenzaron a aparecer más personas. El pelirrojo actuó de inmediato.
-Él no está en condiciones para dar una entrevista – dijo en un tono rudo. Sin embargo los recién llegados (que eran alrededor de cinco personas) no se dejaron intimidar.
-Joven Potter… ¿Qué se siente despertar de un coma luego de dos años?
-¿Cuándo despertó exactamente?
-¿Qué sucedió en esos momentos?
-¿Puede decirnos que…?
Y Harry se estaba comenzando a asustar un poco. ¿Qué demonios era eso? ¿Qué hacían tantos periodistas allí frente a su casa?
-Vamos Harry… - dijo Draco Malfoy de inmediato, apartando algo bruscamente la mano que aún sujetaba descaradamente la de Harry evitando que este se alejara.
Charlie Weasley trataba de alejar a los periodistas diciéndole no sabía qué cosas sobre la privacidad.
Harry siguió observando todo por encima de su hombro con extrañeza mientras los flashes no dejaban de parar en ningún momento.
-No puede ser… - murmuró consternado. Al parecer, no había sido una simple imaginación suya el hecho de que los periodistas le siguieran en sueños por ser el niño que vivió, ¿Y ahí también? - ¿Y ellos por qué me persiguen? Aquí no soy el puto niño que vivió de mis sueños – dijo con el seño fruncido y ligeramente irritado.
Entraron a la casa y un minuto después entró el pelirrojo.
-No eres el niño que venció a un mago tenebroso, pero si eres el hijo de una famosa estrella de cine.
-¡Harry! – Lily Potter se apresuró a correr hacia donde estaba su hijo, al parecer lo había estado esperando, lo inspeccionó, asegurándose que estuviese bien antes de mirar al encargado de cuidar del moreno algo preocupada - ¿Qué pasó? Pensé que no se habían enterado aún que Harry había despertado.
-Nosotros también pensamos que nadie sabía, pero al parecer… alguien les avisó.
Lily parecía realmente enojada mientras decía algo sobre la falta de respeto y de consideración. De inmediato informó que debía ir a hablar con los vigilantes tendrían que estar atentos y demás, para luego decirle a los chicos que la comida ya estaba lista.
Draco y Harry se dirigieron al comedor, tomaron asiento en la amplia mesa, la cual extrañamente, les recordaba a las del gran comedor, pero en lugar de bancos, tenías sillas individuales.
-¿Entonces es por mi madre que están aquí?
-Casi todo el tiempo se encuentran merodeando por ahí en busca de algún chisme que contar sobre la famosa estrella de cine Lily Potter. Y por supuesto, que de su hijo. Eres bastante popular en el mundo de la farándula – explicó Draco con una sonrisa melancólica mientras la moza comenzaba a servir la comida.
Oh rayos. Lo que le faltaba… ser "reconocido" también en aquel mundo. Había tenido la esperanza de ser una persona común y corriente, tan aburrida que no llamara la atención de nadie más que no fueran sus amigos. Sin embargo… allí estaba. Suspiró resignado comenzando a picotear el puré que le habían servido.
-Además que has sido seleccionado tres veces por una de la revista de moda por ser uno de los chicos más cotizados por las adolescentes de Londres.
Y la cara de horror de Harry hizo que Draco lanzara una ligera carcajada. Tenía la esperanza de que solo estuviese bromeando… sin embargo, no preguntó, y Draco tampoco se desmintió.
Aquella noche Harry tuvo mucho que pensar, una vez que Draco se fue ya que sus padres le habían ido a buscar, el moreno se acostó en su cama comenzando a divagar por lo ocurrido aquel día, la señora Malfoy parecía dispuesta a ponerle gordo, le había llevado unos cuantos bizcochos rellenos con crema, que le habían sabido a gloria por cierto, y que había degustado con lentitud. Y no fue al momento de despedirse de ella con un abrazo que ocurrió…
El moreno le había devuelto el abrazo y duró unos segundos en la misma posición cuando lo dijo:
-Gracias señora Wes… Malfoy – se pudo corregir a tiempo mordiéndose la lengua. Por suerte, la rubia mayor no pareció darse cuenta.
Pero sí se percató que Draco si le había dirigido una mirada curiosa. Se sintió avergonzado, y entonces lo comprendió esa noche.
Por algún extraño motivo o circunstancia él había cambiado ambas personalidades. La de la señora Malfoy, por la señora Molly y tal vez la de Arthur por la de Lucius. ¿Cómo no se había dado cuenta antes? Y aunque aquello no tuviese ningún sentido… era muy lógico, no sabía la razón por la que lo había imaginado de esa manera pero esperaba algún día poder comprenderlo.
Aunque, tenía una ligera idea… se sentía muy triste por el hecho de que, los Weasley, siendo una gran familia fueran tan desunidos, al menos los hijos Weasley con sus padres, eran familia, deberían tratarse como tal, y, sintiendo un nudo en el estómago, no se dio cuenta el momento en que se quedó dormido.
-Harry… - habían comenzado a zarandearlo suavemente para despertarlo - Harry…
El moreno comenzó a abrir sus ojos con cuidado encontrándose con una alegre sonrisa y unos ojos azules brillando de entusiasmo. Harry también le sonriso.
-Buenos días Sirius.
-¡Sirius! – y el susodicho se tensó un poco. Aunque luego trató de lucir inocente.
-¡Oh! Harry, ¿Ya estás despierto? – preguntó alegando demencia – Y yo que no quería despertarte… pero bueno… ¡Qué casualidad!
-Dios, no tienes remedio alguno – negó lentamente Remus con la cabeza.
-¡Buenos días Remus!
-Buenos días Harry – sonrió el hombre dándole una sonrisa – estábamos esperando que despertaras, pero me descuide y Sirius seguro te despertó cuando fui a tomar agua – le dirigió una mirada matadora al hombre que hacía un ligero puchero (Bastante gracioso) – debí habérmelo llevado.
-¡Pero… pero… si llevábamos horas esperando! – se justificó.
-Sirius… fueron solo diez minutos.
-¡Pero… pero…!
Harry rió sin poderlo evitar sintiendo su voz pastosa. Carraspeó un poco para luego preguntar:
-¿Qué hora es?
-Son las ocho de la mañana.
-¡Hoy es el gran día Harry! – Exclamó Sirius emocionado haciendo que Remus le mirara con algo de desaprobación pero con una sonrisa - ¡Volverás al colegio! ¿No estás emocionado?
Pero más que emocionarse, Harry hizo una mueca de dolor mientras su corazón comenzaba a latir con fuerza…
Estaba asustado.
-La señora Ponfrey ya ha preparado tu baño. Nosotros dijimos que podemos dártelo…
-Yo no dije eso Sirius – replicó Remus.
-Ah… bueno, entonces yo te lo daré – dijo como si fuera lo más normal del mundo que tu padrino te diese un baño.
-No es necesario que… - comenzó a decir Harry.
-¡Insisto! – comentó el mayor ayudando a salir a Harry de las sábanas y motivándole para que saliera, más el moreno negó avergonzado.
-En serio, yo puedo solo.
-Hay pero no seas bebé Harry, te he visto desnudo siento de veces. Cuando eras niño te encantaba ir por la casa desnudo y yo siempre te perseguía tratando de ponerte el pañal…
Harry le miró horrorizado.
-¿Tu me cambiabas el pañal?
-¿Quién crees que era tu niñero eh? – contestó el otro pasándose el brazo de Harry por encima de sus hombros y ayudando a levantarse. Pasaron unos minutos, antes de que Harry se acostumbrara un poco a su peso.
-¿Niñero?
-Si, yo era tu tío-padrino-niñero – dijo como orgullo – hemos forjado lazos más fuerte que la sangre.
El moreno aún no comprendía.
-Sirius estaba encantado contigo, y cuando le dijeron que te iban a poner una niñera, él alegó que habían personas muy peligrosas en este mundo y por lo tanto, no les perdonaría a tus padres que te pusieran una niñera cualquiera que te puede exponer a no sé cuantos peligros – explico el hombre lobo de su imaginación, como si aquel comportamiento fuera lo más normal del mundo, Harry no estaba seguro que tan cuerdo estaba su padrino.
-¡Yo soy mejor que cualquier mujer de procedencia dudosa y hice un excelente trabajo contigo! – continuó hablando orgulloso el Black sonriendo con gusto – Por eso… a quitarse los calzones que vamos a darle un buen baño.
Definitivamente… su padrino no estaba cuerdo.
Aunque debía admitir que el baño fue divertido, más cuando Sirius cayó en la bañera por perder el equilibrio (antes de que él siquiera entrara) y quedara todo mojado. Harry tuvo que sujetarse el estomago por tanto reírse.
Llegar al colegio fue una agradable sorpresa. Se parecía al colegio muggle que había asistido de joven. Pero lo que más le agradó, es que se estaba tropezando con algunos estudiantes de Hogwarts. Al parecer, aquel día tenían clases hasta el medio día, ya que luego continuaban con la semana de actividades en el colegio, según el grupo de actuación iba a presentar una obra aquel día. Harry nunca había visto una obra en su vida, así que se animó bastante por la idea. Claro que primero tenía unos asuntos que resolver… uno de esos era hablar con el director del colegio.
Aún tenía que usar las sillas de ruedas, Kigsley le había dicho que una semana más al menos, y podría tratar de dejarla completamente. Por ahora, tenía que conformarse solo con su padrino empujando de la silla.
-Debo ir a una clase – habló Remus Lupin mirando su reloj de pulsera que anunciaba que ya eran las 10:30. Se despidió de Harry y se fue.
-¿Clases? – preguntó el moreno curioso viéndolo retirarse.
-Es profesor de Física – contestó Sirius sin darle mucha importancia. Y Harry dijo un: "Oh"…
Llegaron a la oficina del director, la chica que estaba en una de las mesas sentadas mientras tecleaba rápidamente se le hizo conocida, los ojos saltones se fijaron en él y Harry reconoció de inmediato a la chica.
-¡Luna!
La rubia sin embargo le miró con curiosidad, pero frunció el ceño un poco extrañada. No contestó. Y Harry temió con que en realidad no le conociera… parecía que no estaba equivocado.
-¿Te conozco?
-Ehm… - Harry parecía realmente avergonzado. Por suerte Sirius interrumpió.
-Vinimos a ver al director. Se trata de Harry Potter.
-Esperen un momento - y sin decir más, la chica se levantó y se dirigió a una puerta. Golpeó un poco antes de entrar.
-¿De tus sueños? – preguntó el mayor simplemente, Harry asintió algo triste.
-Éramos amigos… - al parecer, allí no lo eran.
La rubia volvió indicándole que entraran. Y ambos así lo hicieron, Harry observó a Luna hasta que se sentó nuevamente y siguió como en un principio, sin darle una segunda mirada siquiera. A Harry le preocupó un poco el que la chica no tuviese ese brillo característico en sus ojos, ni tampoco esa expresión de distraída felicidad.
La oficina del director era rectangular, tenía unas amplias ventanas tras el escritorio, un estante repleto de libros y una gran variedad de títulos colgados. En la mesa del escritorio se encontraban unas cuantas fotografías. Pero claro, que nunca se hubiese imaginado encontrarse a aquel hombre sentado en el escritorio del director. La palabra "Director" en la placa del escritorio, relucía con orgullo, y el hombre impecablemente vestido, se alzó en todo su tamaño que sería alrededor de un metro noventa de altura. Y le estrechó una afable manaza que fácilmente cubrió la suya y luego la de su padrino.
-Gracias por recibir de nuevo a Harry, Hagrig. No muchos directores lo aceptarían cuando ya ha comenzado el año escolar.
-¿Bromeas? Estaba ansioso por que se incorporara de nuevo. Que bueno tenerte por aquí de nuevo Harry.
Harry solo sonrió, mientras trataba que su expresión no fuera como si acabara de ver a un muerto, Definitivamente ver a Hagrid en aquel lugar, con el cabello corto y finamente peinado, y solo unos vestigios de barba y comportándose de una forma tan refinada… le hizo pensar: "¿Qué coño está pasando aquí?", claro, que no lo hizo en voz alta. Y solo trató de repetirse una y otra vez: "Este es el verdadero Hagrid, el otro solo fue un sueño…" "Este es el verdadero Hagrid, el otro solo fue un sue…"
-…Vaya, ¿Y yo también presentaba un papel en tus sueños Harry? – aquella pregunta le sacó de su ensimismamiento. - ¿Harry?
-¿Eh? ¿Eh? Pues… - "no digas que era guardabosques… no digas que era guardabosques…" – si, en mis sueños usted era un profesor de cuidado de criaturas mágicas.
Si, eso estaba mucho mejor.
-¿Criaturas mágicas? – dijo impresionado abriendo más sus ojos y sonriendo - Supongo que lo soñaste así porque antes hablamos sobre que había pasado un tiempo como guardabosques y que antes quería estudiar para veterinario, claro que terminé como profesor y luego director. Suena interesante aquello de las criaturas mágicas.
"Oh… eso explica mucho" pensó el moreno comprendiendo entonces la razón por la que había soñado con un Hagrid de esa forma.
La siguiente hora de conversación fue agradable, con el director ofreciéndoles té con panecillos y un Sirius rechazándolos cordialmente, él no lo hizo y se arrepintió de inmediato al toparse con los panecillos duros como una roca (iguales a los de su sueño)
Cuando por fin llegaron al acuerdo que consistía en que Harry iba a presentar algunas pruebas para ver en qué nivel podría comenzar clases (el cual sería presentada la semana próxima) se retiró. Hermione, Ron y Malfoy le estaban esperando fuera de la dirección.
Sirius se había quedado hablando a solas con el director y ellos estaban esperándole. Mientras comenzaban a hablar de la obra que se llevaría a cabo. Harry mentiría si dijera que sabían de lo que hablaban. Pero les pareció divertida la discusión que llevaban a cabo Malfoy y Hermione. Según Draco, la obra debería tratarse de una comedia considerando la cantidad de enredos que tenía, mientras que Hermione decía que era un drama épico.
-Oh por favor… haz que se callen – decía Ron pareciendo que de un momento a otro entraría al borde de la locura.
Sin embargo, alguien interrumpió la conversación.
-¿Qué más podría esperarse de tus amigos Ronald?
Harry observó con curiosidad a la recién llegada sintiendo su cuerpo tensarse y la boca ligeramente abierta y seca.
Una chica de cabello rojizo agarrado en una cola al estilo cebolla se acercaba caminando con un toque engreído a cada paso que daba, lucía el uniforme del colegio, con la falda algo más corta que la que llevaba Hermione, con la corbata floja y los primeros botones de la camisa blanca desabrochados, mostraba una sonrisa ladeada con un rictus de burla.
-Oh… así que aquí estás – se había fijado en Harry y este volvió a sentirse tenso.
Debía admitir que no había pensado mucho en ella. Pero al tenerle cerca, no podía dejar de sentirse culpable y tenso ante este hecho. No sabía si debía disculparse por no haberle avisado antes, sabía lo fácil de molestar que podía ser la chica.
-Gin… - iba a comenzar a hablar, pero Malfoy le interrumpió de inmediato.
-¿Qué haces aquí Ginevra?
-No te pongas a la defensiva Drakin – dijo divertida la chica continuando su camino hasta el chico que estaba al lado de su hermano – solo que seguí a mi hermano hasta acá. Pans está realmente furiosa ¿Sabes?
Harry que no sabía en realidad de lo que estaban hablando se sorprendió al ver la sonrisa sarcástica que le dirigía.
-Tuviste que haber quedado bastante mal luego del coma… ¿eh cara raja…? – fue Ron quién detuvo el camino de la mano de su hermana, que seguramente iba a dirigirse a la frente del otro, para darle algunos golpecitos con sus dedos.
-No empieces Ginny – le detuvo y la chica frunció el ceño - ¿No puedes siquiera saludar a Harry?
-Hay pero que aburrido… - dijo virando sus ojos y alejándose mientras exclamaba un – que bien que te recuperaras Potter… blablablá… me alegra que hayas despertado… blablablá… ¿Feliz? – alzó una de sus cejas a su hermano y este solo suspiró resignado antes de volver a preguntar:
-En serio Ginny, ¿Qué haces aquí? Pensé que estarías ensayando o algo.
-Lo estaba, pero resulta que Pansy llegó bastante enojada a la práctica y me dijo que al parecer Potter estaba aquí, me ofrecí a ayudarle a buscarlo, y fue cuando te vi por acá y fui a avisarle…
-No puede ser Ginevra… ¿Le dijiste a Parkinson? – preguntó Malfoy poniendo una expresión de enojo en el rostro. La otra sonrió satisfecha.
-Oh… el que estés aquí es un bono extra…
-¿Ginny? – habló Harry por fin llamando la atención de la chica. Haciendo que la otra alzara una de sus cejas con curiosidad – No… no fuiste a verme.
Todos tenían una expresión sorprendida en el rostro. Incluso la pelirroja quién tenía su boca entreabierta y una expresión de incomprensión que duró varios segundos. Luego pareció reaccionar.
-Oh Dios, Si que quedaste chiflado – dijo por fin.
Harry iba a replicar cuando una segunda voz se dejó oír.
-¡Harry James Potter!
La voz retumbó en todo el lugar haciendo que se giraran a ella. La furiosa chica se acercaba con pasos agigantados hasta donde estaba el chico en sillas de ruedas, llevaba un periódico en la mano y un pote de seguramente bebida dietética en la otra.
-¿Qué DIABLOS SIGNIFICA ESTO EH? – preguntó enseñando el periódico a un extrañado Harry que tenía los ojos bien abiertos observando a Pansy Parkinson gritarle. El chico dio una rápida mirada al periódico y se percató de la fotografía en donde estaba él con Draco Malfoy (El segundo empujando su silla de ruedas) hasta la casa - ¡¿Qué haces con él? ¡He sido paciente Harry! ¡Fui paciente porque la señora Potter me dijo que estabas muy perturbado como para que fuera aún a tu casa! ¡He esperado tu maldita llamada para ir a visitarte! ¡Y NO HE RECIBIDO NADA! ¡Sin embargo estás con este…!
-¿Qué está pasando aquí? – el director del colegio había salido de su despacho junto con Sirius y ambos observaban la situación sorprendidos. Pansy enseguida dejó de hablar aunque aún estaba agitada.
-No, no es nada señor – se excuso esta tratando de tranquilizarse mientras se arreglaba el cabello – solo una discusión con mi novio Harry.
-¡¿Tu novio? – Harry contestó alzando la voz por la sorpresa – Pero… ¿Mi novia no es Ginny?
-PFFFFFSSSSS…. Cof cof cof…
La pelirroja, quién en un cierto momento le había arrebato la botella de bebida dietética a la Parkinson y se encontraba bebiendo se atragantó de pronto y fue Ron quién corrió a su auxilio dándole ligeros golpecitos para calmarla. La chica se soltó de inmediato y vio con cierta repugnancia al moreno. Quién aún lucía una expresión sorprendida.
-¡Oh por Dios Potter! ¡Eso es asqueroso! – le reclamó en un chillido. A lo que todos… una vez más se quedaron viendo al moreno con una expresión entre atónitos (Por parte de Draco y Hagrig) extrañados (Por Ron y Luna), de pena (por parte de Hermione) y por último… divertido (Por parte de Sirius)
-Esto se está poniendo interesante… - pensó el moreno totalmente interesado de lo que estaba ocurriendo y tomando nota mental - ¿Quién sabe? Podría hasta escribir un libro…
FIN CAPÍTULO 9
Notas finales: Repito, muchisimas gracias por los comentarios. Son un amor. Ojalá les haya gustado este capítulo, ya ven que se está comenzando a aclarar las cosas. Al menos ya saben el por qué Bill y Charlie parecían guardaespaldas, xD lo eran, jeje, Y aquí también está la respuesta a la pregunta que me hicieron con respecto a Parkinson, por mala suerte... no, no se fué, ni se murió, ni nada, al contrario, va a volver para causar varios problemas la muy... bueno! nos vemos en el próximo cap. Trataré de ser puntual.
**Si tienen alguna pregunta o algo con gusto os responderé, ahora bien... ¿que tal si me dejáis un revienw? no tardarás mucho... al menos con un: "Me gustó" si?, o tal vez con alguna recomendación para que la lectura se haga más amena**
