Los personales de esta historia pertenecen a S. Meyer, no obtengo nada a cambio más que el placer de escribir y de que les guste.
Capitulo 9
Confusión
EPOV
-No, entiendo, ella no puede ser ¿Isabella?, ¿Bella?, pero es tan parecida son sus ojos…- Estaba tan aturdido, no alcanzaba a pensar claramente, aunque había visto y sin duda sentido, esa niña había removido cosas, que sólo conocía con Bella, aunque no conocí ala pequeña Bella cuando era tan sólo una niña, pero él había visto sus fotos de pequeña, en la casa de su padre, lo único diferente eran los enormes anteojos, y su manera de vestir, pero era ella, la tímida, la despistada y taimada Bella, eso era lo que declaraba mi pausado corazón. Pero la razón el sentido común… eso era otra cosa, de cualquier manera, tendría que ver más de mi vida para entender, y poder tener su veredicto, sobre la pequeña Marie, esperaba que Mabel, le mostrará todo lo que necesitará, para recuperar sus recuerdos, que hoy sin duda sabía que valían la pena. Si tan sólo fue una pequeña muy parecida a Bella, si tal vez es, ella fue una pariente de ella, lo que estaba seguro era que algo había pasado, ¿por que no lograba recordar por mi mismo?, todo era confuso e irritante, me alegraba que Bella no estuviera aquí no sabría como explicarle lo que me tenía tan extraño. Tendría que averiguarlo ya.
-Edward, Edward, ¿me estas escuchando?- Mabel agitaba sus manos delante de mi cara, no sabía cuanto tiempo me había perdido en mis cavilaciones.
-Mabel, pero si yo perdí mis recuerdos, ¿entonces como me los mostraste?, por que sin duda son mis recuerdos.- Era la primera pregunta que tenía para ella, mas no la mas importante.
-Pues tus recuerdos siguen en tu mente, es sólo que no tienes la capacidad de recordarlos, pero yo te los puedo mostrar mientras se encuentren aún ahí, es todo lo que se necesita.- Ella me explicó encogiéndose de hombros.
-Bien…- temía la pregunta que tenia que hacerle, pero si ella conocía a Bella no me lo hubiera ocultado, lo hubiera informado a estas alturas, pero tenía que hacerlo por muy incoherente que sonará aquel disparate.
-Mabel, ¿La niña Marie… ella es Isabella….mi esposa?- Y ahí estaba la pregunta en el aire, ella no contestó al instante, si no dejó que mi mente viajará a la velocidad de la luz, pensando, imaginando lo que ella me respondería, pero ella se miraba igual de confusa que yo.
-Edward, disculpa no estoy entendiendo, pero si tu sabes ¿es Isabella Marie tu esposa o no?- Me preguntó apuntando al aire el nombre de Bella, pero no entendía que trataba de decirme, claro el nombre de Bella era Isabella Marie, pero, ¿esa niña sólo era Marie o no?
-Perdona mi incumbencia Edward, en realidad pensé que ella sólo era Marie, me imagino que tuvo que por obvias razones, cambiar su nombre después de su transformación…- Y ahí estaba ella haciendo un torbellino de mis pensamientos sin aclararme nada, todo lo contrario. Tomé con mis dedos el puente de mi nariz, necesitaba hacer bien mis preguntas.
-Espera por favor Mabel, esa niña yo no la recuerdo, al menos hasta ahora no sabía de su existencia.- Dije tratando de que me comprendiera.
-¿Que significa que no la conoces?- Ella me miraba con gesto de perplejidad y desconfianza, como si yo le estuviera gastando una broma.
-Mabel, mi esposa Isabella, no es la niña que esta en mis recuerdos, ella aún no existía.- Solté rápidamente, con mas calma de la que hubiera podido imaginar. Ella no me respondió durante un largo tiempo, o al menos eso me pareció a mí.
-Pareciera Edward que es una tontería lo que diré ahora, pero creo haber reconocido a Marie o Isabella tu esposa cuando la miré hace unos días, y aún cuando nunca miré a Marie transformada, sé que es la misma, me negaba a creer a Carlisle cuando me contó tu historia y la de Mar… Isabella, pero tenía esperanza de que lo desmintieras, pero ahora estoy segura de que tu no sabías de la existencia de Marie…- Mabel hablaba, tratando de escoger correctamente sus palabras, no podía entender, aún cuando trataba de ser clara.
-Mira Edward se que estás confundido, y no se si deba ser yo la que tenga que contarte, pero creo que ya sabes mucho, mira el primero de tus recuerdos es sobre ella así que debió ser muy importante para ti.- Ella hablaba y me miraba nerviosamente bajando su mirada al suelo, y dudando si debía continuar, como yo no lograba decir nada optó por seguir.
-Sé que esto te va sonar descabellado e incoherente, pero Marie e Isabella tu esposa actual, es la misma niña Marie que conociste en 1907, Isabella es la reencarnación de Marie, y puedo probarlo mas adelante, confía en mí ya me ha pasado con otras personas, por ahora sólo te puedo decir que si ella reencarnó es por un motivo muy grande, hay algo que quedó pendiente.- Ella me miraba consoladoramente tratando de ser lo más clara posible, pero por mas que lo intentará me sentía perdido y al mismo tiempo ilusionado por saber que mi historia con Bella data desde hace mas tiempo. Respiré sin necesidad fisiológica, pero intentaba calmarme un poco para poder contestarle. Me tarde más tiempo del que hubiera pensando.
-¿Tu me estas informando que Bella y yo ya nos conocíamos, que mi Bella es una reencarnación de M-a-Mari?- Me costaba repetir el nombre de la niña de mis recuerdos.
-Si Edward, te puedo asegurar que es la misma.- Dijo lentamente pero muy segura de lo que hablaba.
-¿Cómo puedes saberlo?- Le pregunte a la defensiva necesitaba pruebas ahora que empezaba a creerle aún cuando yo sabía la respuesta, yo nunca podría confundir a Isabella aún sin conocerla de pequeña, en mi interior sabía que ella era mi Bella, nunca habría manera de poder confundirla con alguien más, era imposible y ridículo para mi.
-Edward aparte de que yo conocí a Marie mucho mas de lo que te imaginas- Hizo una pausa acompañada de una mueca.
-Yo sabía lo mucho que significaba para ti, e incluso te podrás dar cuenta tu mismo, creo que con ese simple recuerdo, pudiste sentir que era tu esposa. Y aún si eso no te basta yo tengo el deber de seguir mostrándote tus recuerdos hasta que me creas.
Sabía que no mentía pero aún así tuve que alegar mi confusión.
-En el caso de que ellas fueran la misma persona o reencarnación como le llamas tú, ¿cual es el sentido de esto, para que reencarnó ella?- Pregunté esto difícilmente, yo sabía que sin Bella yo no tendría una vida y cualquier razón que hubiera si ella reencarno yo no podría agradecerlo más.
-Mira la razón en sí no la sé nadie sabe cuales son las causas de la reencarnación, pero yo se que existe aunque nunca lo hayas visto Edward, y para mí sólo hay una razón para que hoy sepas esto.- Ella trataba de que yo siguiera preguntando pero sabía lo difícil que la estaba pasando.
-¿Cuál es esa razón según tú?- Pude encontrar mi voz por fin.
-Bueno hay algo que necesitas saber y si ella regresó es para concluir algo debía pasar, pero el pasado se interpuso- Ella me dijo como si fuera obvio, pero miraba su gesto de desesperación por que no pudiera entenderla.
-¿Y cual es esa razón?- Le señale perdiendo mas la calma.
-Bueno eso no puedo decírtelo por que no lo sé, pero pronto lo sabremos no te preocupes- Me dijo determinadamente y con compasión, mi cara debía reflejar el torbellino creado en mi mente.
-¿Cómo lo harás?- Pregunté, sabía que todo lo que ella me decía era verdad ya no había por que dudarlo o negarme a creerlo, así que empezaría a buscar soluciones no a quedarme pasmado sin hacer nada o comprender nada.
-Te mostraré todo tus recuerdos perdidos- Me dijo simplemente.
Me acerque a ella rápidamente para poderla tocar y volver donde mis recuerdos se encontraban, pero ella retrocedió antes de hacerlo, y yo la miré con el cuestionamiento en mis ojos.
-Primero Edward, tienes que saber que pueden haber cosas difíciles en tu pasado y no sé si estés dispuesto a enfrentarte a él.- Señaló advirtiéndome, pero para mí no había dudas, nada podría ser peor que la incertidumbre que sentía ahora.
-Lo único difícil para mí es no saber lo que esta pasando o lo que pasó.- Dije claramente y seguro de lo que quería hacer.
Ella examino mi semblante y al encontrar la determinación y seguridad en mí habló.
-Claro Edward, no te preocupes yo te ayudaré y te mostrare todo lo que necesites.- Prometió con una sonrisa consoladora. Me prepare para lo que vendría estaba tan ansioso y desesperado que casi salté a su lado para poder dejarla hacer su trabajo.
Hola, bueno este capitulo es un poco mas cortó, pero no podía seguir hasta dejar claro lo que había pasado. Subiré pronto el otro capitulo, espero les haya gustado y de verdad espero sus comentarios.
Saludos y Besos
Yomara
