Muchas muchas muchas gracias a todos por sus reviews!! me alegra el dia cada ke entro a mi mail y veo todos los nuevos reviews!! Pues si, creo el tío Vernon y la Tía Petunia son crueles (Malditos!) pero tranki, no dejare ke los gemelos sufran mucho más. Debo decirles ke este sera un fic largo, pense en dividirlo en dos, pero no lo hare, lo continuare asi. Sera alrgo, pk hay muuuuucho ke escribir sobre la infancia antes de Hogwarts, de los pekeños, no se sabe mucho de la de Harry, asi ke escribire sobre la de Harry y Heily. Estos niños tendran muchos retos por delante, pero tambien muchas alegrias, ademas... ¡Devo entrenar a los futuros merodeadores! jaja. Me han dicho ke ya kieren ver a los gemelos en Hogwarts, tendran ke esperar un poco para eso, pero les aseguro ke valdra la pena! Eom... una cosa mas antes de dejar de demorarlos: Me han preguntado si los gemelos estaran en Griffindor o Slytherin, o uno en cada casa y asi, bueno, debo decirles ke este no sera un fic dark ni nada por el estilo, la casa de los gemelos aun no la dire, aunke ya deben de imaginarse :P. Pero eso me hizo pensar, y comenzar a imaginar, y decidí algo. Cuando haya terminado este fic, escribire dos versiones mas, una de ellas, donde uno de los gemelos este en Slytherin y el otro en Griffindos, y la otra version seria Dark, con ambos en Slythering (no estaran del lado de Voldemort, tendran sus proias ideologias), esto claro, si a ustedes mis keridos lectores les parece bien. Diganme ke piensan, aun falta mucho para eso xD. Ok ya no los molesto mas, y... ¡a leer! -Snape murmura un "al fin" mientras rueda los ojos.-
-¡Quítate de en medio niña tonta!
-¡No! ¡Mátame a mí, tómame a mí, pero no les hagas daño a mis niños!
-¡Avada Kedavra!...
Se despertó sobresaltado y respirando con dificultad. Ese sueño sí que había sido muy real.
Había una mujer, no pudo ver su rostro pues estaba de espaldas a él, pero era pelirroja, sabía que era su madre, luego esa vos… Y unos horribles ojos rojos, y de nuevo esa luz verde lo despertó.
El susto de la pesadilla ya había pasado, sin embargo, seguía respirando con dificultad. No fue hasta entonces que notó un dolor en todo el cuerpo, en especial en el pecho.
Volteo a su derecha para ver a su hermana, acostada en la colchoneta junto a él. Unos ligeros rayos de luz se colaban entre las rejillas de la puerta de su alacena, e iluminaban parcialmente el rostro de la niña que estaba teniendo un sueño intranquilo. Harry pudo ver claramente el oscuro moretón en la mejilla de su hermana, y recordó la paliza que les había dado el tío Vernon el día anterior.
Se recostó de nuevo, y se mordió la lengua para no gritar cuando sintió que el dolor del pecho aumentaba con el movimiento, seguramente tendría una costilla rota, cortesía de las patadas de ayer.
Sus tíos los habían golpeado muchas veces antes, pero nunca tanto, siempre decían "Lo suficiente para que escarmienten, pero no tanto como para que los vecinos se metan y los maestros sospechen". Parece que a su tío se le olvidó ese pequeño detalle el día anterior.
-¡Mocosos! –La voz de la tía Petunia lo sobresaltó e hizo que Heily se despertara. -¡Arriba holgazanes!
Escucharon los pasos de su tía, y luego la puerta de la cocina. Harry comenzó a moverse lentamente, pero se detuvo al escuchar un gemido de su hermana.
-¿Estás bien? –Le preguntó a la niña.
-No… -Le respondió esta con un gesto de dolor en el rostro.
Harry encendió la pequeña luz de la alacena para ver mejor a su hermana.
-¡Heily! –Le dijo sobresaltado –tienes sangre en la boca…
La niña se sentó con dificultad y se paso los dedos por los labios, solo para encontrarse con que en efecto, le salía sangre de la boca.
-Mira tú pierna… -Le dijo la pequeña a su hermano.
Harry lo hizo, y se encontró con que su tobillo se veía algo morado y tenía una profunda herida en la pierna izquierda.
-Ahora sí que nos fue mal…-Dijo mirando a su hermana. –Será mejor que salgamos antes de que vengan por nosotros. ¿Crees que puedas…?
-¿Caminar? Si, ¿Qué hay de ti?
Harry solo asintió, y se levanto con dificultad al igual que su hermana.
Abrieron la puerta y salieron lentamente de la alacena. La puerta de la cocina estaba cerrada, y cuando Harry estiro el brazo para abrirla, sintió de nuevo que el dolor aumentaba, y se encogió sobre un costado.
-Deja, yo lo hago. –Le dijo su hermana mientras abría ella la puerta.
Apenas entraron y su tía les ordeno qué hicieran el desayuno.
Heily acercó una silla a la estufa y se subió a ella mientras su hermano abría el refrigerador para sacar jamón y huevos.
-¡Y dense prisa! –Les dijo su tía mientras salía de la cocina.
Heily puso una sartén al fuego y comenzó a freír el tocino.
-¿Te duele mucho? –Le preguntó a su hermano, pues desde que salieron de la alacena, notó que no apoyaba bien la pierna izquierda.
-Algo… pero mejora si no me recargo sobre ella… ¿A dónde vas? –Heily se había bajado de la silla y salía de la cocina con una mano sobre la boca.
Harry se subió como pudo a la silla y comenzó a mover el tocino, no quería que ahora los golpearan de nuevo por quemar el desayuno.
Saco el tocino de la sartén y comenzó a freír los huevos.
No estaba muy seguro de si irían a la escuela ese día, lo más probable era que no, después del show de ayer… ahora que lo pensaba bien, ¿Por qué Dudley no se veía asustado? O ¿Por qué sus tíos no habían mencionado nada de que "La mágia no existe"?... Se supone que los golpearon por lastimar a Dudley…
Flash Back
Heily chocó de espaldas con la mesita ratona de la sala.
-¡Y más les vale no volver a meterse con Dudley, el si tiene padres que lo defiendan!...
Fin del Flash Back
Si, los había golpeado por haber lastimado a Dudley, pero jamás menciono nada sobre mágia… Tal vez su primo había olvidado decirlo, y cuando lo recordara, seguramente les esperaría otra paliza igual.
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando su hermana entro de nuevo en la cocina con paso lento, se veía algo pálida.
-¿Estás bien? –Le preguntó mientras apagaba la sartén.
-No, vomité… -Le respondió la niña.
-Pero si no has comido nada…
-Sangre.
Harry abrió mucho los ojos y se bajó de la silla con cuidado de no lastimar más su pierna.
-Déjame ver. –Le dijo tomándola por la barbilla para que abriera la boca.
Los dientes de la niña estaban algo rojizos.
-¿Tienes alguna herida en la boca? –Le preguntó. La niña reviso su boca con la lengua en busca de alguna herida, y encontró una pequeña del lado derecho, donde su tío la había golpeado ayer.
-Si… -No pudo terminar de hablar, pues sus tíos y su primo entraron a la cocina en ese momento.
Su tía los hizo a un lado y comenzó a servirles el desayuno a su hijo y a su marido, mientras, los gemelos se quedaron parados junto a la estufa, esperando alguna orden nueva de su tía. Una mirada de esta bastó para darles a entender que era mejor que desaparecieran de su vista.
Ambos regresaron a su alacena, no que fuera su lugar preferido, pero algo les decía que era mejor quedarse en un lugar donde no tuvieran que cruzarse con sus tíos.
Ambos se sentaron en la colchoneta, Harry con algo de dificultad.
-Volviste a soñar con ellos, ¿No? –Le preguntó Heily a Harry.
-Sí, pero esta vez vi algo más…
-¿Qué cosa?
-No estoy muy seguro, pero creo que eran unos ojos rojos, parecían como… ojos de serpiente, o de gato, algo así, aunque estoy seguro de que pertenecían a un humano… o al menos parecía humano. –La niña se quedo pensativa un rato.
-También soñé con ellos –Le dijo después de un rato de silencio.
-¿Qué soñaste?
-Casi lo mismo que tu, pero sin los ojos rojos, aunque vi la luz verde de nuevo, esta vez también soñé con una moto voladora.
-¿Una moto voladora?
-Sí, soñé que volábamos en una moto, alejándonos de todo y… -La niña no pudo terminar el relato de su sueño, porque su tía había abierto la puerta violentamente.
-¡Salgan de ahí, holgazanes! –Les gritó, sacando a la niña bruscamente por un brazo. -¡Tienen mucho que hacer!
-/Si tía Petunia/…
-¡Y dejen de hacer eso!
Habían tenido razón en pensar que ese día no irían a la escuela, claro que eso no significaba que tendrán todo ese tiempo para recuperarse de la paliza del día anterior.
Normalmente no les era muy difícil cumplir con todas las tareas que les daba su tía, pero esta vez realmente tuvieron que esforzase el doble.
Ambos habían tenido que empujar juntos la podadora en el jardín, pues Heily apenas podía con su alma y Harry no caminaba bien, lo cual causa que el niño casi se mutile una mano con las cuchillas al caerse.
Cuando terminaron de podar, habían tenido que limpiar las dos habitaciones de Dudley, en las cuales parecía haber habido una guerra, no había un solo centímetro de suelo sin algún juguete roto con el cual tropezarse. Lavaron los tres baños que había en la casa, tuvieron que limpiar la chimenea y se ganaron unos buenos golpes por ensuciar la alfombra, que luego tuvieron que lavar con un viejo cepillo.
Lavaron los platos y los sartenes, barrieron, trapearon sacudieron y aspiraron toda la casa, y cuando creían que a su tía se le habían acabado las ideas, fueron enviados al desván a sacudir todo el polvo de las viejas cosas que habían arrumbado ahí arriba.
-Demonios… -Murmuro Harry. Estaba parado sobre una silla en una sola pierna con su hermana parada sobre sus hombros, intentando alcanzar la trampilla para abrir las escaleras hacia el desván. –Heily, ¡Apúrate! Pesas…
-Ya voy, casi… ¡Listo! –Logro alcanzar la manija y jalo de ella, terminando de bruces en el suelo, como resultado.
Se levanto agarrándose las adoloridas costillas y se acercó a las escaleras.
-Bien –Dijo Harry subiendo con dificultad los escalones. –Entre más rápido empecemos, más rápido terminaremos.
-¿Qué caso tiene?- Preguntó la niña –Si cuando terminemos se le ocurrirá algo mas, al menos aquí no tenemos que escucharla gritar por todo.
-Supongo… Rayos, hay demasiado polvo aquí.
-Parece que estas cosas no se han movido en años… -Dijo la niña mientras pasaba un dedo sobre una caja, levantando una gruesa capa de polvo.
-¿Qué será todo esto? –Preguntó el niño, abriendo una de las cajas.
-Juguetes rotos de Dudley…
-No, eso lo guardan en su segunda habitación. –Respondió Harry mientas sacaba unos sobres de la caja que acababa de abrir.
-¿Quién necesita una segunda habitación? –Heily pasó el plumero sobre un viejo baúl. –Digo, nosotros dormimos en una alacena ¡Y el arrumba sus juguetes viejos en una perfecta y disponible habitación!
-Lo sé, pero que la tía Petunia no te escuche, la última vez nos hizo dormir en el patio. –Harry estaba concentrado en las cartas. Reconocía la letra de su abuela en algunos sobres, la mayoría de ellos cerrados, que seguramente les había enviado a ellos. No reconocía las demás, pero estaban abiertas y dirigidas a sus tíos, entonces, un sobre en especial le llamo la atención.
Estaba hecho de una especie de papel amarillento, aunque se veía nuevo, y Harry estuvo seguro de que no estaba ahí hace un minuto. Lo tomo, y se dio cuenta de que estaba algo pesado.
-Heily, mira esto. –Harry se hincó (no sin un quejido) junto a la caja, sosteniendo algunos sobres en las manos.
-¿Qué es? – Le preguntó su hermana, mientras se hincaba junto a él.
Harry le pasó el sobre que tenía en las manos, y Heily lo leyó.
Harry y Heily.
Decía el sobre. ¡Estaba dirigido a ellos! Pero, ¿Quién?
Estaba abierto, así que saco la hoja de papel que estaba dentro.
Harry y Heily:
Mis niños, si están leyendo esto, es porque su padre y yo ya no estamos, espero que jamás tengan que abrir el sobre, pero si es así, entonces habré de decirles, que los amamos mucho.
Esta carta llegara a ustedes cuando sea tiempo, cuando estén listos para saber la verdad, llegara a ustedes de manera inesperada, y ustedes, y solo ustedes podrán leerla. Sera pergamino en blanco para cualquier otra persona.
Harry, Heily, mis niños, en este mundo hay muchas y muy diferentes personas, algunas buenas, algunas malas, y algunas que no deben ser juzgadas a simple vista. Igualmente, hay quienes hacen cosas malas, que pueden parecer buenas, o viceversa, hay quienes, en su afán por hacer el bien, cometen terribles errores, y hay quienes se aprovechan de dichos errores para fines oscuros. No pretendo que me entiendan ahora, son cosas que solo se aprenden con el tiempo, y vaya que cuesta hacerlo, pero, eventualmente, lo harán.
Pero ustedes, mis pequeños, tendrán que aprenderlo antes, y de la manera más dura. Ninguna madre querría esto para sus hijos, pero es algo que no está en mis manos controlar.
Petunia era una buena hermana para mí, pero un día eso cambio, cuando me llego una carta, cuando descubrió que yo era diferente a ella, que tenía algo que ella jamás podría alcanzar. Sé que –si algo nos sucede a su padre y a mi- ustedes se verán forzados a vivir con ella. Hice todo lo que estuvo en mis manos para cambiar eso, sin embargo, me fue imposible. Pero hay algo que puedo hacer, puedo dejarles algo de mí, si bien no podre sostener sus manos en el camino, al menos puedo poner una luz en él para que no vayan a ciegas.
Mis niños, lo que ahora voy a decirles, fue para mí una de mis mayores alegrías cuando pequeña. Sé que será un poco difícil de creer al principio –en especial con lo que mi hermana seguramente les habrá dicho- pero deben confiar en mí. Mis pequeños, ustedes, son magos…
Todas aquellas cosas maravillosas e increíbles que pasan a su alrededor, cuando se enojan o se asustan, cuando están muy felices o muy tristes, todo eso, es mágia. Su padre y yo somos magos, ambos somos Aurores. Se preguntaran que es eso, bien mis niños, como les dije, en este mundo hay personas buenas y malas, y no todos los magos son buenos. Hay algunos magos oscuros que amenazan la paz de nuestro mundo, y los Aurores están encargados de atrapar a esos magos oscuros y preservar la tranquilidad.
Su padre está dormido junto a mí en este momento, con ustedes en brazos. Estuvo jugando con ustedes todo el día, hoy descubrimos que a Heily le gustan las burbujas moradas, y a Harry las verdes. Siruis, su padrino, les regalo una escoba de juguete a cada uno –casi le corto la cabeza por eso – es increíble que apenas están aprendiendo a quedarse en pie unos segundos, y ya tienen a los merodeadores corriendo tras ustedes y planeando la nueva generación de bromistas en Hogwarts -¡Ni se les ocurra! - .
El se ve tan tranquilo, desentona con nuestra situación ahora. Como quisiera que esta tranquilidad durara por siempre, como quisiera que pudiéramos salir a pasear con ustedes por el parque y como quisiera vivir para que me lleguen las cartas del colegio amenazando con expulsarlos por inundar las mazmorras de Slytherin… Pero si están leyendo esto, es porque no es así.
Y por esa misma razón, mis hijos, les debo advertir: Un incierto futuro se ha cernido sobre ustedes desde antes de nacer.
Un gran poder se encierra dentro de ustedes, de tal pureza que opacara a los más grandes de la historia. Ustedes se han convertido desde antes de abrir los ojos, en la luz en la oscuridad, y recuerden mis pequeños, que la luz, por pequeña que sea, brilla con toda su intensidad en la penumbra…
Hay quienes intentaran obtener su poder, hay personas malas que querrán corromper su pureza ¡No deben permitirlo! No deben dejarse llevar por esas personas. Sé que aun son pequeños para comprenderlo del todo, pero deben tener cuidado.
Así como habrá personas que intentaran dañarlos, también habrá muchas otras que intentaran protegerlos, personas que los ayudaran en el camino que les espera. Sirius Black, Remus Lupin, Peter Petigrew, Rubeus Hagrid, los Weasley, Severus Snape. Son personas en las que pueden confiar.
Debo irme ahora, mis niños, pero esta solo es la primera de muchas cartas que recibirán, recuerden que desde donde estemos, su padre y yo siempre velaremos por ustedes. Cuídense el uno al otro, siempre unidos.
Los quiero mucho, y James también. Dentro del sobre encontraran algo, cuídenlo mucho, lo entenderán cuando el tiempo llegue.
Los amamos, Harry, Heily, jamás lo duden.
Con todo mi amor, su madre
Lily Potter.
Las lágrimas habían desbordado los ojos de ambos niños.
¡Era una carta de su mamá! ¡De su puño y letra!
Les prometía cuidarlos, les decía que los amaban, y, aunque no entendían del todo lo que les dijo, ahora sabían que eran magos, que eran iguales a sus padres, y ahora sabían que tenían un destino, un futuro, y que no estarían solos.
Y todos esos nombres, eran personas en las que sus padres confiaban, personas que estaban en algún lugar esperando por ellos, personas que los esperarían en algún lugar, al que finalmente pudieran llamar hogar…
Ni idea de que era Hogwarts o Slytherin, pero en cuanto lo descubrieran, ¡Inundarían al tal Slytherin!
Harry metió la mano dentro del sobre, y saco una pequeña pelota dorada, del tamaño de una nuez grande, tenia grabadas las iníciales "J&L".
Harry la sostuvo sobre la palma, y para la sorpresa de ambos, unas delgadas alas plateadas se desplegaron, y comenzó a volar por todo el desván.
-¡Atrápala! –Gritó Harry, cayendo de rodillas cuando intento levantarse.
Heily salto y por poco la atrapa, corrió hacia una caja y se subió en ella, luego salto hacia enfrente y cerró su mano alrededor de la pequeña pelotita. Cayó al suelo apoyada sobre las manos y las rodillas.
Abrió la mano, y Harry vio como la pelotita dejaba de batir las alas en la palma de su hermana.
-¡Aaaah! –Heily dejo caer la pelota, que rodo hasta chocar con las rodillas de Harry, y apretó su otra mano contra su pecho.
-¿¡Qué?! –Preguntó el niño mientras se acercaba a su hermana (Ya se había guardado la pelotita y la carta en el bolsillo).
-Me picó una araña… -Murmuro la niña. Harry alcanzo a ver a una brillante arañita dorada parecida a una viuda negra, alejarse del lugar.
N/A: waa!! y bien? me mandaran un avada? xD. Pss, si, Lily (y James, eventualmente) les haran llegar cartas a los gemelos. OJO, no estan vivos, escribieron las cartas antes de morir, y MAGIA señores y señoras! jaja. Se preguntaran komo shetoz es ke Lily sabe ke sus niños estan marcados, pues eso es por ke... lo explicare en un futuro! xD. ia ia pss, dejen reviews pliss, mi amiguito de GO se siente algo solito, haganle una visita xD.-Snape se acerca peligrosamente con una pala en la mano- antes de ke me golpee y me deje inconciente y se ponga a escribir ke es el rey del mundo, me despido xD
Besos
RebecaNara
