Meyer nuestra que estas en el pedestal, gracias por dejarnos utilizar tu creacion para entretenimiento de todos.
Venga a nosotros la imaginación que necesitamos, pues libranos del plagio.
AMEN
Sin animos de ofensas al religioso
dejando claro que los personajes no me pertenecen pero si la historia.....
espero que la disfruten
besosss
PD: gracias a todas las que entraron a ver este nuevo fic, y darle la oportunidad de ser leido, aunque me quede con las ganas de saber sus opiniones, sin ellas no puedo hacer nada.
comiencen a leer!
Capitulo 2 - Ave Cesar
No lo podía creer, pocas veces recibo comentarios por mi tatuaje en la cadera por que siempre intento taparlo, pero esta vez al ver de quien venia no me importo, simplemente me quede observando a aquel hombre. Era alto de una piel clara como la crema, unos labios llenos rosados. Un pelo color bronce que gritaba ¡tocame! Me he encontrado con un DIOS.
Al parecer se dio cuenta de mi laguna mental por que sonrío de lado, lo que causo que me acalorara de los nervios y me sentara olvidándome de cerrar el compartimiento superior.
- Parece que vamos a viajar juntos – dijo mientras se sentaba – Me llamo Edward – estrecho mi mano. Yo estaba petrificada no podía reaccionar, simplemente mi cuerpo no reaccionaba de la manera correcta, era como una marioneta. Se llama Edward, que nombre tan hermoso, tan de caballero. Hasta me lo podia imaginar con sus vestimentas de época, montado en un corcel negro, de pura sangre, como la noche. Lo vi mirarme como esperando algo, cuando entendí por que le grite - ¡BELLA!
Pero que idiota, ya era dos veces en menos de un minuto debe creer que tenia algún problema o algo, pero en vez de eso me preguntó si estaba nerviosa.
-Si, no me gusta mucho viajar, a decir verdad me da miedo – esto último lo dije casi en un suspiro. El simplemente me tomo la mano y me dijo – No hay de que preocuparte, hoy en día es la manera mas fácil de viajar – dijo soltándome la mano y mirándome de lado. – Podemos entretenernos un rato si quieres – dijo en tono seductor mientras sacaba de su morral un portátil - ¿Qué película te gustaría ver?-
Sorprendida y sin saber que decir, me encogí de hombros. El abrió una de las carpetas del escritorio mostrándome el listado que tenia.
- ¿No deberíamos esperar a que despegue?- le pregunte. Realmente pensé que no se podía utilizar artefactos electrónicos antes de despegar.
- No lo se, si hay algún problema la apago, pero mientras podemos elegir.
Me paso el listado mientras hacia notas mentales de cuales había visto de las q quería ver de nuevo, y de las q no había viso antes. Finalmente le dije que me gustaría ver 300, lo que provoco que riera fuerte y me dijera entre las risas – Eres la primer mujer que conozco que quiere ver esa película.
- Será – le dije riéndome – pero para mí esta perfecta, por un lado hombres musculosos y por el otro sangre y acción, que más se puede pedir de una película.
-Al parecer tu tatuaje no esta en lo cierto – dijo tan bajo que por poco no lo escucho pero en ese momento se acerco la azafata y le pidió que apagara el portátil y se abrochara el cinturón, para después ir hacia el frente y dar las indicaciones necesarias en caso de emergencia.
Cuando el avión estaba por despegar no pude evitar el malestar en la boca del estomago. Cerré los ojos y me agarre al apoyabrazos del asiento hasta que el piloto nos dio la bienvenida al vuelo. Intentaba relajarme pero no podía. Quería abrir los ojos, pero se mantenían cerrados. Estaba respirando profundamente cuando escuche mi nombre en un susurro, y sobre mi mano una sensación de calidez. Sus dedos subían y bajaba desde mi antebrazo, hasta la punta de los dedos despertando cada nervio, provocando un estremecimiento que subía por la espalda hasta la nuca. Explosivo, pero a la vez sedante. Me recosté sobre el respaldo y abrí los ojos. Ahí estaba, sus ojos puestos en mi, con una expresión de anhelo y preocupación. Al ver que estaba mejorando me pregunto si estaba bien y yo asentí. Retiro su mano y me ofreció una bebida, la cual yo rechace.
No se por que pero algo había que me hacia sentir rara. Le di las gracias de todas maneras y me encamine hacia el minúsculo baño. Allí me quede un par de minutos hasta que me recompuse. Al mirarme a espejo estaba pálida, pero no tanto como me imaginaba. Al volver al asiento Edward estaba leyendo pero al sentir que estaba parada esperando, el se levanto y me dejo pasar.
No pude evitar percibir la fragancia que emanaba, era exquisita, embriagante. Al sentarme, deje el móvil en el bolsillo del asiento para no tenerlo encima y el servicio del almuerzo comenzó. Me entretube comiendo mi ensalada cesar mientras ojeaba la revista de la aerolínea. Vi que Edward se estaba riendo, pero al mirar para lo costados no logre encontrar a que se debía. Se giro con la servilleta en la mano.
- Perdón, pero no pude evitarlo.- seguía riéndose. Acerco la servilleta a mi boca, serio y limpió con cuidado. Al darme cuenta de que se estaba riendo por que tenia aderezo en el labio, me subieron los calores sintiendo como me ponía mas y mas colorada. Me aparte y me limpie yo misma. Gire dándole la espalda, mirando por la ventanilla. No estaba ofendida.
¡Estaba avergonzada! Debía estar ridícula, intentando descubrir por que se estaba riendo, cuando la razón era yo misma. Este hombre me estaba bajando mucho la autoestima.
Me estaba por poner los auriculares de mi i-pod cuando lo escuche…
- Discúlpame, no quise ofenderte, pero te veías tan inocente, y sin entender. Perdón –cuando nuestras miradas se encontraron pude ver tristeza. Esos ojos expresaban mas de lo que ninguna de las modelos con las que trabajaba me daba cuando se le pedía. Esos ojos eran… ¡Bella!
- Esta bien solamente me avergoncé, no todos los días un desconocido te limpia salsa cesar del labio. – dije desviando la mirada. No podía aguantar mantener el contacto visual sin perder el hilo de mis pensamientos.
-Fue una experiencia muy buena, pude verte de cerca y comprobar que tenes un carácter importante.- dijo sonriendo y no pude evitar acompañarlo.
Continuamos hablando durante al menos dos horas. Averigüé que viajaba por el mismo motivo que yo, a visitar a la familia por las fiestas. Era compositor de música. Había colaborado con artistas reconocidos, como Madonna, y realizado bandas sonoras para películas de los grandes estudios cinematográficos.
Mucha gente ya se estaba preparando para dormir, pero nosotros decidimos ver la película compartiendo los auriculares para no molestar a los demás pasajeros. Me sentía tan a gusto con el, era increíble. Con muy pocas personas lograba congeniar, pero fue genial. En todo momento sentía su respiración cerca, su esencia me tenia suspirado y el corazón a mil. No se en que momento fue pero me quede dormida profundamente.
.
Bueno chicas espero que les guste.
Tengo un problema no tengo beta por lo tanto no tengo a nadie q me corrija ni me aconseje, perdón, intento releer las historias pero siempre se me escapa algo, besos y gracias por la comprension.
chicas les pido por favor que me dejen algún review si no, no tengo manera de saber que les gusta, si tengo que cambiar algo, osea veo que muchas entran leen, y me da pena por que es solo un minuto dejar un comentario.
por otro lado gracias a las que si me dejan, es importantísimo, (DAY y aLLe CuLLeN wAy) antes cuando yo leía y veía las notas de autor, diciendo que era gratificante, mucho no le creía, pero de todas maneras como no me suponía gran esfuerzo dejar un comentario lo hacia.
CHICAS AHORA LAS ENTIENDO!!!!!
en fin me alargue muchisimo.......ups!
Hasta la próxima!!!
DEJA UN COMENTARIO......
