Nuevo capitulo, espero les guste, reviews pliss.
La repentina luz del sol los despertó muy temprano en la mañana, Scarlett y Alexander hundieron la cara en la almohada y se quejaron.
-Buenos días. –Les dijo Angelique alegremente. Scarlett se sentó en la cama con los ojos cerrados, esperando a que Angelique se sentara junto a ella. Así lo hizo y saco un cepillo de su bolsillo y lo paso por el cabello de la niña.
-Buenos días. –Le dijo ella, medio dormida.
-Buenos días… -Dijo Alexander bostezando.
-¿Emocionados? –Les preguntó. Scarlett y Alexander abrieron los ojos de golpe y el niño se sentó en la cama.
-/ ¡Es hoy!/ -Gritaron ambos, se pararon en la cama y comenzaron a brincar.
-¡Es hoy!
-¡Es hoy! –Repetían y daban vueltas. Angelique se levanto y puso las manos en las caderas, los gemelos se detuvieron y la miraron, entonces ella sonrió y se subió a la cama con ellos.
-¡Es hoy! –Les dijo y siguió brincando con ellos.
-¿Es hoy? –Se detuvieron y miraron a Sirius, estaba recargado en el marco de la puerta.
-/Es hoy/ -Le dijeron los gemelos. Sirius les sonrió.
-A bañarse entonces. –Scarlett y Alexander corrieron al baño, pero la niña ganó, cerró la puerta y Alexander apenas alcanzo a detenerse antes de estrellarse.
Sirius rio.
-Ve al nuestro. –Le dijo al niño, y Alexander salió corriendo a la habitación de Sirius y Angelique.
-Es hoy. –Le dijo ella y lo besó.
-Es hoy… -Le respondió Sirius, con cierta nostalgia.
-Estarán bien. –Le dijo ella.
-Lo sé. –Sirius tomo su mano y salieron de la habitación.
Una hora después los cuatro estaban sentados a la mesa, desayunando. Los baúles y las escobas ya habían sido enviadas a Kioshy el día anterior, por más que Sirius, Scarlett y Alexander habían insistido, Angelique no había permitido que Sirius les enseñara a volar antes de que llegaran al colegio.
-¿Cuál es tu elemento? –Le pregunto Alexander a Angelique, y luego se tomo de un trajo su zumo de calabaza.
-Agua –Ella le sonrió.
-¿Y cuál será el nuestro? –Preguntó la niña.
-Lo sabrán cuando lleguen a Kioshy. Nadie sabe cuál es su elemento hasta la selección.
-¿Y cuál es tu elemento? –Le preguntó a Sirius.
-Ni idea. –Sirius se encogió de hombros.
-Tierra. –Dijo Angelique, Sirius la miro. –Con los años de convivir con alguien, puedes darte cuenta de cuál es el elemento que lo define. –Sirius le sonrió.
Scarlett y Alexander se tomaron de un golpe el resto del zumo de calabaza y dejaron los vasos sobre la mesa.
-/ ¡Listo!/ -Sirius y Angelique les habían dicho que no saldrían hasta que terminaran de desayunar, así que se habían apurado lo más posible sin atragantarse.
-Vamos entonces. –Angelique estaba casi tan emocionada como los niños. Leah entró al comedor en ese momento.
-¿Se van ya los señores Black? –Preguntó.
-Es hoy. –Le dijo Alexander sonriente. Leah le dio un morralito negro, muy parecido al suya, a cada uno. Ambos tenían sus iniciales entrelazadas bordadas en color plateado.
-Aquí hay galletas y zumo de calabaza para el camino, son morrales sin fondo. –Les dijo. –Mucha suerte. –Scarlett y Alexander le dieron un abrazo a Leah y se despidieron de ella.
-Gracias Leah. –Dijo Sirius, luego tomo la mano de Angelique y la mano de Alexander, Scarlett tomó la mano de Angelique. –No se suelten. –Dijo, y se desaparecieron.
Aparecieron a las afueras de un bosque, frente a un carruaje con caballos negros. El mismo chofer que conducía el coche de los Black les abrió la puerta. Los baúles de los gemelos ya estaban en la parte de atrás. Subieron al carruaje y se adentraron en el bosque.
Alexander metió la mano en su morral, casi hasta el codo y sacó una bolsa llena de galletas.
-Ojala sea una bolsa sin fondo también. –Dijo, y se comió una. Sirius y Angelique se rieron.
El recuerdo de los Dursley era distante… Al principio sentían que su vida con Sirius y Angelique era irreal, pero ahora más bien se sentía natural, como algo que siempre debió de haber sido así, los Dursley fueron una pesadilla de la cual finalmente habían despertado.
Sirius y Angelique se sentían exactamente igual, sentían que algo finalmente estaba en su lugar, que las piezas de un rompecabezas que llevaban años intentando resolver, finalmente habían encajado. Siempre iban a hacerles falta dos piezas que no podían reemplazar, pero encontraron otras dos que jamás imaginaron tener, y eran maravillosas, no las cambiarían por nada en el mundo.
El carruaje se detuvo, Scarlett y Alexander sentían mariposas en el estómago, estaban nerviosos y emocionados. La puerta se abrió y Sirius bajo, le dio la mano a Angelique y luego le ayudo a Scarlett y Alexander a bajar. Había cientos de magos reunidos, junto a ellos paso una chica rubia, de unos 15 años, con el mismo uniforme que le habían comprado a Scarlett, la diferencia era que las partes blancas eran azules.
Caminaron hasta llegar al claro, y ahí vieron los símbolos de los elementos grabados en mármol, y en el centro, el escudo de Kioshy, un circulo con palabras en latín rodeándolo, en el centro un sol y una luna entrelazados y un dragón envolviéndolos. Todos se reunieron alrededor del círculo de mármol, y entonces, justo en el centro del escudo de Kioshy, se encendió una llamarada verde y frente a ellos apareció una bruja, debía tener unos 40 años, traía un hermoso vestido verde con un corsé negro y una túnica blanca sobre los hombros.
-¡Bienvenidos! –Dijo con voz fuerte y extendió los brazos. –Un nuevo año comienza –Continuó, su voz resonaba por todo el lugar. –Veo muchos rostros conocidos, pero también veo los nuevos. –Sonrió. –Todos a sus lugares. –Los estudiantes más grandes abrazaron a sus familiares y se despidieron, y fueron a pararse en el símbolo de sus elementos. Los colores de sus uniformes variaban, Rojo, Verde, Azul y Amarillo.
La directora saco su varita de una manga y frente a ella apareció un pilar delgado, lleno de símbolos y piedras de los cuatro colores, sobre el pilar un orbe cristalino. Con otro movimiento de varita apareció una lista, y comenzó a leer.
-Nitzhien, Julithza. –Llamó. Una niña rubia de enormes e intensos ojos azules se acerco dubitativa, volteo a ver a su padre, el solo la animó a que siguiera caminando. La directora tomó el orbe y se paro frente a ella.
-El Juramento –Dijo. –'Amelia Alandrea Bloom, bruja de alma, mente, sangre y corazón, juro aprender lar artes mágicas ancestrales, juro ser fiel al santuario que las imparte, juro proteger a quien de corazón pida mi ayuda, juro ser una guerrera Kioshy' –El orbe se lleno de humo blanco y luego se torno verde esmeralda. La túnica blanca de volvió del mismo verde, en la muñeca, la directora traía una sencilla pulsera negra con una piedra cristalina colgando, esta entonces se lleno de un líquido rojo y luego se volvió verde. –De esta manera se acepta el juramento de Kioshy. –Les dijo a todos. La niña rubia abrió los ojos aun más, si era posible. –Y con sangre sellan el pacto eterno. –Dijo levantando la muñeca para que miraran la pulsera. Todos, incluyendo a Scarlett y Alexander traían la misma pulsera. –Esta será su llave para el colegio y sus villas y dormitorios siempre.
Angelique les había explicado a los gemelos que había algo llamado villas, eran una especie de departamentos dentro del colegio, cada uno podía tener hasta siete habitaciones, pero tenía una sala, comedor y cocina en común. Sirius les había comprado una villa para ellos dos.
La directora miro a la niña.
-¿Sellaras el pacto eterno? –Le preguntó. La niña puso sus manos, lista para recibir el orbe, la directora puso la bola sobre sus manos, y esta se volvió cristalina de nuevo, la niña se dio media vuelta y todos podían ver el orbe cristalino.
- Julithza Nitzhien, bruja de alma, mente, sangre y corazón, juro aprender las artes mágicas ancestrales, juro ser fiel al santuario que las imparte, juro proteger a quien de corazón pida mi ayuda, juro ser una guerrera Kioshy. –El orbe se lleno de humo blanco y luego se volvió azul. Lo blanco de su uniforme se volvió del mismo color y la piedra de su pulsera se lleno con su sangre y luego se pinto de azul. –Acepto el pacto eterno. -Dijo.
Así, uno a uno fueron llamados todos los niños nuevos, hasta llegar a los gemelos.
-Black, Alexander. –El niño se despidió de Sirius y Angelique y se acerco, tomo el orbe.
-Alexander Sirius Black, mago de alma, mente, sangre y corazón, juro aprender las artes mágicas ancestrales, juro ser fiel al santuario que las imparte, juro proteger a quien de corazón pida mi ayuda, juro ser un guerrero Kioshy –El orbe se lleno de humo plateado y luego se volvió rojo. Su uniforme se pinto del mismo color, la piedra se lleno con su sangre y quedo del mismo color. –Acepto el pacto eterno.
-Black, Scarlett. –Scarlett también se despidió, Alexander le paso el orbe a su hermana y fue a tomar su lugar en su símbolo.
-Scarlett Angelique Black, bruja de alma, mente, sangre y corazón, juro aprender las artes mágicas ancestrales, juro ser fiel al santuario que las imparte, juro proteger a quien de corazón pida mi ayuda, juro ser una guerrera Kioshy -El orbe también se lleno de humo plateado y luego se volvió rojo.
-Gullitzen, Andrew. –Scarlett le dio el orbe al siguiente y fue a parase junto a su hermano, tomo su mano.
-¿Por qué el nuestro era plateado? –Preguntó la niña.
-No lo sé… -Respondió –Les preguntaremos cuando estemos solos. –Sirius le había dado a cada uno un espejo, les dijo que cuando lo necesitaran, solo debían llamarlo y podrían verlo en el espejo, claro que Angelique no sabía nada al respecto.
-Cuarenta y cuatro nuevos guerreros –Anuncio la Directora. –Hoy disfrutaran el banquete de bienvenida, y mañana, una nueva vida comenzará, hasta un nuevo año. –Hizo una reverencia y cuando se levanto, cada símbolo se vio envuelto en llamas tibias de cada color, rojo, amarillo, azul y verde, entre las llamas, los gemelos alcanzaron a ver los Fénix volando, con una última mirada a Sirius y Angelique, todo se convirtió en una mezcla de imágenes sin sentido, justo como había sido la vida de Harry y Heily los últimos meses. 'Una nueva vida', había dicho la directora… Harry y Heily habían tenido mucho de eso últimamente, Scarlett y Alexander habían tenido mucho de eso últimamente…
