"Meyer nuestra que estas en el pedestal,
gracias por dejarnos utilizar tu creación para entretenimiento de todos.
Venga a nosotros la imaginación que necesitamos,
pues líbranos del plagio.
AMEN"
Sin ánimos de ofender al religioso
dejando claro que los personajes no me pertenecen pero SI la historia, su contenido y personalidades de personajes.....cualquier coincidencia es PURA CASUALIDAD
-
-una gradecimiento especial para aLLe CuLeN wAy que me esta ayudando muchisimo. Por cierto pronto tendras tu premio por ser el rr Nº 35.
-NOTA: BUSCO BETA….alguien quiere serlo? (me avisa por MP por favor)
espero que les guste el capitulo…..=P
xOxOxO
-
-
Capitulo 7:
Estaba entrado al comedor con la puerta detrás de mis padres cuando mi tacón se engancho con la alfombra. Estaba a punto de perder el equilibrio, pero alguien me lo impidió sosteniéndome entre sus brazos.
– Te dije que faltaba muy poco para vernos – dijo la voz de mi desconocido – pero no pensé tener este recibimiento. – y me llego de lleno ese perfume, que hizo la conexión que mi cerebro no logro hacer. Era exquisita, embriagante y pertenecía a ese alguien que no me esperaba encontrar en mi casa.
Levante la vista y ahí estaba. – ¿Edward? – dije extrañada. – ¿Pero que demonios haces en mi casa, eras vos?
- ¿Ustedes ya se conocían? – Pregunto Esme desde el otro lado de la mesa.
Al Levantar la vista, caí en la cuenta de que teníamos un publico atento, vi a mis padres, con expresión de interrogación en sus rostros al igual que Alice y Rose. Al llegar a Esme, esta tenía una dulce sonrisa en su rostro.
Me di cuenta que seguía pegada al cuerpo de Edward, y con las bandejas en las manos.
Me aclaré la garganta en un intento de que me soltara. Al parecer funcionó por que en ese momento sentí aflojar su agarre de mi cintura y el calor que sentía en ese lugar se esfumó por completo.
Estaba dejando las cosas en la mesa, tratando de evadir la pregunta de Esme quien pasaba la mirada de mi a Edward, de Edward a mi.
Me excuse con un débil – Voy al baño a lavarme, que me ensucie – y me retire sin decir mas nada.
Una vez dentro del cuarto de baño me apoye en la repisa tomando grandes bocanadas de aire. No podía creerlo ¿acaso Edward me estaba acosando? ¿Como un hombre así podía hacerlo le era necesario? Realmente, si él me hubiese pedido una cita en cualquier otra situación, con gusto hubiese dicho que si, eso no se le negaba nunca a nadie. Total si las cosas iban mal siempre estaba Liz, lista para hacerme una llamada de "emergencia". ¿Cómo diablos había entrado a mi casa? O en el peor de los casos….¿Alice o Rose están de casamenteras?
No eso era imposible primero que una de ellas ni siquiera sabía que venia y la otra no la conocía.
Estaba híper ventilando, tenia el rostro descompuesto y sudaba la gota gorda.
Un toque a la puerta me saco de mis cavilaciones y escuche la voz mas temida. ALICE.
-Bella, te encuentras bien, llevas ahí mas de media hora. – se escuchaba turbada – si estas viva déjame entrar. -
Abrí la puerta dejándola entrar, y al verme abrió mucho los ojos. – tenía razón, estas media muerta. – abrió el grifo y me humedeció las muñecas y nuca. Yo solo pude soltar un débil - ¿Es un psicópata?-
Me lanzo una mirada extraña y comenzó a reír descontroladamente. Tuvo que sostenerse de las paredes del pequeño toalet para no caerse.
– ¡¿Qué?! ¡Edward no es capaz de pincharle un alfiler ni a un mosquito! – y continuó riéndose.
Secándose las lagrimas y yo recuperando un poco la compostura continuó. – Edward es mi hermano. – de pronto abrió la boca en una perfecta o como si hubiese tenia una epifanía - ¡Oh por Dios, eras tu! Si hubiese sabido antes que eras tú de la que se la pasó hablando el primer día hubiese hecho que nos acompañara a hacer las compras y no que nos haga de taxi. Anda salgamos, y cambia la expresión, todo está bien y apurémonos que la comida ya está apunto de echarse a perder.
Mi cabeza esta mucho mas confusa que cuando entre. Edward era hermano de Alice, futuro cuñado de Rose, hijo de Carlisle y Esme y mi desconocido.
¡Trágame tierra! Debí de haber quedado como una estúpida, no podía creer la revelación de todo este embrollo que mi propia mente había creado.
Una vez que llegamos el comedor ya todos estaban sentados comiendo y teniendo conversaciones en pequeños grupos. Un murmullo monótono se levantaba en el aire que continuó mientras Alice y yo nos sentábamos. Solo quedaban dos lugares juntos de uno de los lados de la mesa.
Alice se sentó al lado de un rubio muy bonito, que al verla su rostro algo afligido volvió a la vida con tan solo cruzar sus miradas. Al otro lado estaba Edward que estaba enfrascado en una conversación con mi padre.
Esme al verme llegar me dedico un guiño y continuó hablando con Rene y yo tome mi plato para servirme la comida.
- ¿Amor te sientes mejor?- me preguntó mi mamá desde el otro lado de la mesa, haciendo que todos volvieran la mirada hacia mi lugar.
- Si gracias, no se lo que me pasó, pero ya estoy bien gracias. – dije llevándome un bocado de pavo para dar por zanjado el tema, y que la atención se dirija a otro lugar, pero para mi mala suerte Esme hablo.
- Entonces – dijo Esme – Como es que ustedes dos se conocen, - al ver mi cara de desconcierto, continuo – digo Edward y tu.
- Ya hablamos de ella madre, es la chica que viajo al lado mío en el avión, que tenia miedo. – dijo al ver que yo no contestaba. – ¿Que pequeño es el mundo no es así? – eso último lo dijo en un susurro para que solo yo lo escuchara, y con una sonrisa que hubiese hecho que el mismo glaciar Perito Moreno se descongelara en el acto.
La cena continuó como había empezado. Mi padre llamo a un brindis, y todos respondimos alzando nuestras copas al son de ¡Por una familia unida, y amor para toda la eternidad! Mi cara se desencajó cuando vi Edward por el rabillo del ojo en la ultima parte me miro y termino la frase.
Empecé a sentir un calor interno, por lo que me concentre en tomar mi copa de champagne. Me la bebí toda de un saque.
-Bella que te ocurre – dijo Emmet con una carcajada – estas mas colorada que en nuestro primer encuentro – y con eso me quebré.
Comencé a reírme como una histérica. Mi risa no era liviana ni fluía como normalmente era. Era aguda y chirriante.
Me serví un poco mas de bebida y estaba tomando cuando un poco que liquido se me fue por el conducto equivocado y comencé a toser. Los ojos se me nublaron y el aire no me entraba con facilidad a los pulmones.
¡Me estaba ahogando!
Unas manos me levantaron de la silla, y comenzó a golpearme la espalda para desatorarme. Pero en vez de desatorarme, con cada golpe sentía que mi vestido se iba bajando de a poco. Cuando intente subirlo otro par de manos me levantaron los brazos. Parecía que me estaban torturando.
- ¡Oh Bella, de nuevo me encuentro con tu sostén!- Emmet soltó desde enfrente. Parecía estar muy contento con toda la situación.
- Cállate Emmet, no ves que se esta muriendo- lo golpeó Rose a su lado mientras un tercer par de manos me subía el vestido.
Luego de unos segundos logre respirar un poco mejor y logre un articular un ¡BASTA, Y ESTOY MEJOR! Con el poco aire que tenía dentro, y las manos que tenía encima aflojaron su tarea.
-Bella toma un poco de agua – me ofreció Edward ayudándome a sentarme nuevamente a su lado y entregándome una copa de agua. – esperemos que esta vez no hagas exhibicionismo, aunque no me quejo. – me hablo tan cerca de mi oído que su aliento me llego de lleno y todos los bellos de mi cuerpo se erizaron. Este hombre estaba jugando con fuego no tenia idea de lo que le esperaba.
Al sentarse a mi lado me dedico una sonrisa hermosa, era como una media sonrisa, que le daba un aire relajado y demasiado sexy. Al parecer todos se olvidaron de mi percance por que continuaron parloteando cada cual en lo suyo.
Edward colocó una mano en el respaldo de mi silla y con sus finos dedos comenzó a trazar líneas en mi espalda. Esa acción vino acompañada de un cosquilleo en todo mi cuerpo, y en especial entre mis piernas. Este hombre no sabia donde se estaba metiendo. Estaba jugando con fuego y se quemaría eventualmente.
Me sentí audaz y deslice mi mano por debajo del mantel hacia su pierna. Inmediatamente dejo de tocarme la espalda y sus ojos se abrieron como plato y me miraron sorprendido. – Que ocurre Edward, estas bien? Al parecer esta noche esta llena de sobresaltos. – dijo Carlisle que noto a su hijo sobresaltado – primero Bella, y ahora tu.
- Me olvide algo en casa, ahora vuelvo – dicho eso se levanto y salio pitando por la puerta.
-
-
Hola, acá dejando un gracias por leer esta historia y a todas las que me dan la oportunidad de compartir la historia con ustedes.
Cada rr es una gota de agua para alguien que se encuentra en el desierto sediento ustedes me hidratan y me hacen seguir adelante.
AHORA LO ENTIENDO!! No importa si no todas me dejan su comentario pero la que lo hace me hace feliz, muy mucho!
Mañana miércoles me voy de vacaciones por semana santa por lo que no se cuando tendré listo el próximo capitulo espero que logre hacerlo para la semana próxima pero sepan entender si no esta.
En fin MUCHAS GRACIAS a todas las que me dejan sus comentarios, agregan a favoritos y en los alertas.
Gracias chicas significa mucho.
Por otro lado a todas aquellas que entran a dar un vistazo espero que dejen un comentario
Por favor ilumínenme y hagan feliz a esta pobre neófita en la escritura.
xOxO
Marylou***
Las invito a pasar por mi otra historia, "Aventura en la gran manzana" es un One-shot de Em&Rose. dense una vuelta y díganme que opinan.
DEJEN SU COMETARIO AQUÍ·····ˇ· ̬
