Emergency
-¿Qué tienes?- le pregunté, poniendo una de mis manos en su rostro, asustado. No se suponía que debía estar tan mal…
Y en ese momento, se desvaneció en mis brazos, totalmente inconsciente. La mantuve en brazos por unos minutos, pero luego me di cuenta de que así no ayudaría en anda a que se mejore, por eso me puse de rodillas y a ella en mis piernas.
-Bella, despierta. Bella..
No podía creer que Tanya fuera tan cruel. No escuché la conversación completa, pero Seth me puso al tanto de todo. De que Mike sostuvo a Bella para que la maldita de Denali la golpeara. No podía llegar a imaginar todo, palabra a palabra lo que dijo, me dolería demasiado pensar en la expresión de dolor de Bella.
Pobre mi Bella, le acababan de recordar uno de los peores pasados, el que vivimos juntos, los dos y…
No, absolutamente, no iba a pensar en ello.
Todavía podía recordar mi primer beso, mi primer beso con Bella. Y es que no fue el más normal.
Flash back
Me había quedado a dormir en casa de Emmet aquel día debido a que mis tíos se habían ido de segunda luna de miel por unos días. ¿Enserio el amor podía llegar a existir aún en estos tiempos hasta el punto de querer revivir los días de luego de su boda? Eran increíbles.
Alice estaba en la pieza de Isabella durmiendo y yo en la de mi mejor amigo. Cuando, luego de darme una ducha, iba al cuarto de Emmet, me encontré con que la puerta de mi… ex mejor amiga estaba abierta…
Ingresé sin pensarlo dos veces. Todo fue culpa de mis impulsos.
Se veía tan hermosa ahí, durmiendo placidamente sobre su cama. Sus ojos estaban cerrados, pero con las cejas levemente fruncidas. Quizá estaba teniendo un mal sueño.
Me quedé ahí, embobado, mirándola dulcemente.
-Edward…- musitó.
OH, por Dios. Acababa de verme. Para mi sorpresa, no abrió los ojos, solo siguió durmiendo.
-Edward…-repitió.
Claro, ¿cómo lo olvidé? Ella hablaba dormida de pequeños, y por lo que veía, aún lo hacía. Caminé, vacilante, a su lado.
¡NO SÉ QUE DIABLOS ME PASÓ!
Puse mis labios sobre los suyos lenta y suavemente. ¡¿QUÉ? Estaba teniendo mi primer beso con la chica que se suponía odiaba. No, debía estar mal, el sueño, el estrés de la escuela… No sé, los entrenamientos de basquetbol, quizá la soledad de estar solo yo y mi piano. Algo de esto debía ser y ya comenzaba a afectarme seriamente.
Ella abrió los ojos de repente, mas soñolienta, y esto me convenía.
-¿Estoy muerta?- preguntó, medio despierta y medio dormida.
Muerto estaré yo si me descubres aquí, pensé inconscientemente.
-No, duerme- le susurré en el oído.
Y salí rápida pero sigilosamente del lugar.
Fin flash back
Tenía que olvidar eso, ocurrió hacía dos años atrás. No podía quedarme en el pasado, pero entonces también significaba olvidar lu otro, y estaba completamente seguro de que no iba a ser fácil, y aún así, difícil no significaba imposible. Lo iba a intentar, y también lo iba a lograr. Ambos éramos jóvenes y capaces de remediar los errores, sobre todo lo que ni siquiera habíamos cometido nosotros mismos de una forma directa.
De pronto, ella empezó a moverse.
-¿Qué pasa?- preguntó.
Se recuperó de inmediato y se sentó de rodillas en el pavimento. Quizá estaba fingiendo su rápida recuperación, ella siempre era así, no le gustaba que se preocupen, según su forma de ver, innecesariamente de su persona. Por eso y muchas cosas más que si las menciona todas se me iría el día, Bella era única, pero encontrar a una persona así no significaba que ya estaba perdidamente enamorado. No, claro que no. Me encantaba
-Eso debería ser al revés- dije, nervioso por su mirada, pero simulándolo muy bien.
-Ay- lloró, de repente, pillándome desprevenido con su efusivo abrazo-. Edward, perdón por lo que te dije ayer. Por ser tan cruel, pero además de todo, tu has venido a ayudarme. No sabes…
Yo solo pude aceptar su abrazo felizmente, pero también intentando ignorar las miles de corrientes eléctricas que atravesaban mi cuerpo como miles de puñaladas, el problema de estas era que eran demasiado agradables para ser buenas para mi salud mental.
-Tranquila, eso ya es agua pasada- le dije-. Ahora, dime porque te desmayaste.
Solo intentaba cambiar el tema, lo sé, mas en verdad era algo que me interesaba.
-Olí la sangre- arrugó la nariz-. Y no creas que esos golpes fueron muy suaves- intentó reirse-. Tanya si que tiene fuerza.
Yo solo torcí el gesto. Me encantaría matar a Mike y Tanya, a los dos juntos, pero sería demasiado trabajo para dos sabandijas tan despreciables.
-Ven, te llevaré a casa. Debes limpiar mi cuarto.
-Si, señor. Y… gracias, otra vez, Edward.
Asentí con la cabeza y solo pude decir en voz baja, de forma que ella no me escuchara: te quiero.
Bella pov)
Al día siguiente, llegué al Instituto normalmente. Quedé un poco adolorida, pero nada que no se pasara. Lo que me molestó fue que existiera gente tan cruel, pero ya iban a ver. Creían que me iba a quedar tranquila. Ni lo sueñen.
Lo que me sorprendió fue que Edward me haya defendido, incluso después de cómo lo traté hace dos días atrás.
Estaba entrando a la cafetería, agradeciendo a Dios por tener a Jasper a mi lado cuando llegó Alice con intención de interrogarme. Pero una mirada de su novio le hizo entender que probablemente este no fuera el mejor momento para hablar de esta clase de cosas. No cuando la muy hueca de Tanya empezó a acercárseme con una mirada que solo era capaz de transmitir veneno por donde se le viese.
Sentí escalofríos de pensar que algo peor podía venir. Ella se paró junto con el grupo de Newton y se dirigieron hacía mi. Ay, al menos ahora estaba en mi mesa, un lugar más cómodo que la mitad de la cafetería, pero de todas formas, todos se giraron a vernos. Querían ver un espectáculo. Idiotas.
-Hola, zorra barata- escupió Tanya.
-Buenos días, descerebrada- dije, con voz normal.
-Descerebrada tú- chilló.
-Tanya, ¿puedes dejarme en paz? Dios, consíguete una vida- me quejé.
-Pero que más puedo decir, si de tal palo, tal astilla- comentó, cómo si acabara de descubrir algo nuevo.
-¿Qué quieres decir?- pregunté, incrédula.
-Que saliste igual de puta que tu mamá- se burló-. ¿Recuerdas cuando…?
No esperé a que dijera más y le di una bofetada en la mejilla.
-Que tu seas de esa forma no significa que todos lo seamos. Y mucho menos mi mamá, ¿escuchaste? Algunos tenemos dignidad. ¿Conoces esa palabra? Ah, lo olvidaba, no caben muchas en tu cerebro.
Levantó una mano para golpearme, pero yo se la detuve.
-No, Tanya, nos dos veces, ¿entiendes? Para que aprendas a no meterte en lo que no te importa- dije-. Y no te metas en mi vida o con mi familia, si tu no tienes la primera, por favor no envenenes la mía.
Ella me quedó mirando, atónita. Sentí los brazos de Edward a mi alrededor. ¿Qué como sabía que eran los de él? Pues porque nunca podría confundir a Cullen con cualquier otro.
Mike iba a hablar, pero él lo detuvo rápidamente antes de que dijera cualquier consonante o vocal.
-Y tú, mequetrefe, te vuelves a acercar a Bella y vas a ver lo que es malo por si no has aprendido últimamente- dijo, autoritario.
Tanya también iba a abrir su bocota otra vez, pero Alice se interpuso:
-Tú, vuelve a tocar, hablar o comentar siquiera a Bella o sobre ella, y vas a ver lo que puede llegar a hacer una adicta a las compras por su mejor amiga con el fin de defenderla.
-¿Si? ¿Tú y cuantos más, enana? Con tu tamaño, apenas levanto mi dedo meñique y te acabo.
-¿Nunca escuchaste decir que lo mejor está en envase chico? Pues, además, ¿te sientes gorda? Dios, ahora que lo veo, si tan flaca estás Tany.
Ella iba a responder, roja de la ira, pero interfirió Rosalie, quien acababa de llegar.
-¡Basta, Tanya! Tú vuelves a tocar a Bella o Alice y sales de las porristas. No necesitamos problemas en el equipo.
-¡TRAIDORA!- escupió Tanya, desesperada.
-Puta- dijo tranquilamente Rosalie.
-¿Cómo te…?
-Te callas y te largas, descerebrada- interrumpió Emmet.
-¿Quién te crees?- se enderezó la rubia.
-Emmet Swan, ¿alguna objeción?
-No, me voy- sonrió falsamente Tanya.
Y se fue rápido. Mike igual iba a seguir sus pasos, pero Emmet lo cogió de la chaqueta.
-No tan rápido- lo volteó y lo alzó con una fuerza increíble-. ¿Insultaste a mi madre?
Mike negó.
-¿Insultaste a mi hermana?
Mike negó.
-No mientas, pero en fin, ¿vas a volver a hacerlo? ¿O con alguno de mis amigos?
Mike negó y se fue, casi llorando como alma que lleva el diablo.
Edward pov)
-Creo que nunca podrás pasar desapercibida en la cafetería- suspiré a Bella mientras caminábamos hacía clase de biología.
-No es algo que controlé- susurró, con la mirada en el suelo.
-Claro que no- sonreí y pasé uno de mis brazos por su hombro. Suponía que este acto no le molestaría ni ofendería.
Después de clases nos separamos, yo debía ir a mi entrenamiento de basquetbol y ella a la biblioteca, pero antes me dijo:
-Gracias por defenderme. No sé de que manera, pero siempre estás en el lugar correcto y en el momento indicado, Edward. A veces, parece que estás…
Dudó.
-No, nada, no importa- negó con la cabeza.
-Al contrario, yo quiero saber.
-Solo que pareciera que me siguieras- de pronto, mi corazón se exaltó-. Pero no pienses que lo digo porque de verdad lo pienso, son solo imaginaciones, pensamientos que suelo tener. En todo caso, tampoco me molestas que aparezcas de la nada. Eres oportuno… Gracias.
Se puso de puntillas y me besó en la mejilla, causando que, ridículamente, mi corazón se acelerara. E iba a salir corriendo a la biblioteca, pero antes se detuvo y gritó:
-No vemos luego.
Se acercó más y dijo:
-Me pasas a buscar, ¿cierto? Debo hacer tu tarea- sonrió.
-Si, claro- asentí-. Nos vemos, Bells.
La besé en la frente y se fue. Yo me dirigí a mi clase.
Estabamos en medio del entrenamiento, cuando Emmet me dijo:
-¿Qué pasa contigo y mi hermana?
-Nada.
Quería que no dijese nada loco, así que dolo pude mirar a Jasper y preguntarle:
-¿Dónde está Alice?
-Con Bella, en el club de…- Emmet empezó a decir, pero Jasper le pegó en el costado.
-Club de literatura- rectificó el rubio.
-Si, claro, eso… Eh… eso que dijo Jasper.
Mmm, bien, ¿en que estábamos?- pregunté, desorientado. Eso había sido extraño. Emmet era extraño.
-En que tienes algo con mi hermana- insistió el moreno.
-Eh… yo- estaba nervioso, no sabía que decir a eso-. Voy al baño.
Salí del gimnasio y una loca idea cruzó por mi mente. Di media vuelta y me dirigí a la biblioteca. Camino a esta, escuché un ruido similar al de una batería, si era efectivamente una, luego le siguió una guitarra eléctrica y otros instrumentos. Caminé, buscando el salón de donde proveía ese ruido tan rock. No recordaba que e la escuela hubiera algún club de música.
De pronto, escuché esa voz. Esa mágica voz de ángel que era característica de una sola persona. Me acerqué a la puerta, que estaba junta, y los vi.
Estaba Seth Cleawter en la batería, Ben con una guitarra eléctrica… ¿Alice con un bajo? Y Bella cantaba. Era una canción distinta a la que había cantado el día en que perdí la apuesta, pero aún así, cualquier melodía que saliera de sus labios se escuchaba hermosa.
I think we have an emergency
I think we have an emergency
If you thought I'd leave, then you were wrong
Cause I won't stop holding on
So are you listening?
So are you watching me?
If you thought I'd leave, then you were wrong
Cause I won't stop holding on.
This is an emergency
So are you listening?
And I can't pretend that I don't see this
It's really not your fault
When no one cares to talk about it,
To talk about it
Cause I've seen love die
Way too many times
When it deserved to be alive
I've seen you cry
Way too many times
When you deserve to be alive, alive
So you give up every chance you get
Just to feel new again
I think we have an emergency
I think we have an emergency
And you do your best to show me love,
But you don't know what love is
So are you listening?
So are you watching me?
Well I can't pretend that I don't see this
It's really not your fault
When no one cares to talk about it,
To talk about it
Cause I've seen love die
Way too many times
When it deserved to be alive
I've seen you cry
Way too many times
When you deserve to be alive, alive
These scars, they will not fade away.
No one cares to talk about it, talk about it
Cause I've seen love die
Way too many times
Cuando la canción estaba a punto de terminar, ella se detuvo y los demás, dándose cuenta, pararon de tocar.
-¿Qué sucede, Bella? ¿Por qué te detienes?-preguntó Alice.
-No, nada… es solo que… ¿Hay alguien ahí?
Miró en dirección a donde yo estaba. Debía salir de aquí.
Llegué al gimnasio con la respiración entrecortada. Nunca habíha corrido tanto en mi vida.
-Wow, Edward, que fue lo que sucedió en el baño para que llegues así de cansado- preguntó Emmet-. Ay, no, masturbas mi mente de niño, no quiero saber.
-Emmet, por favor- dije, agitado.
-Ed, no pensaba que eras esa clase de chicos. Bueno, lo sospechaba, pero nunca en el baño- dijo con una pequeña dosis de burla.
-Basta, Emmy- lo interrumpí-. Y no es nada morboso, idiota, solo me vine trotando.
-Entonces, ¿así le decimos ahora? ¿Una nueva clave? ¿Correr? Yo antes le decía a Charlie que estaba en clases de "equitación".
-Ya. Emmet, no es gracioso- dije, conteniendo la risa, cosa que Jasper no logró y se comenzó a carcajearse.
-Con que no sea con mi hermana que trotes, corras o hagas atletismo, está todo bien.
Me reí, nervioso. Y le quité la pelota. Él no podía saber los sentimientos que afloraban a mi cuando estaba o siquiera pensaba en Bella.
Después de ese incomodo encuentro, salí del gimnasio y esperé a Bella en el volvo.
Bella pov)
Luego de salir del salón de música pude ver a Edward recostado en su volvo. Se veía… se veía… Bueno, era Edward Cullen. ¿Qué más podía agregarle?
-¿Qué tal la biblioteca?- preguntó con énfasis.
-Bien- respondí, extrañada por su conversación misteriosa. Algo ocultaba.
-¿Nos vamos?
-Como sea.
Antes de que nos subiéramos al auto, dije:
-¿Y Alice?
-Jasper…
-Ya entendí.
Entonces, como una mosca molesta, se acercó Mike Newton a nuestro lado. Miraba el piso y se notaba que estaba asustado. Po… No, la verdad, no.
-¿Qué diablos quieres ahora?- gritó Edward.
-Calma, yo solo quería disculparme, Cullen.
-Listo, ya lo has hecho, ¿nos vamos, Bells?
-Oigan, un error lo comete cualquiera.
-Claro, un error lo comete cualquiera. El problema es cuando la persona en si ya es un error- se burló Edward.
Luego de estar dos horas en su casa haciendo sus labores, Edward dijo:
-Bella, vamos a dar un paseo. Hemos estado encerrados toda la tarde.
-Pero va a llegar Emmet y tengo que estar…
-Ya, pues. Vamos a caminar un poco, al aíre libre, eso no le hace mal a nadie.
-Es Forks, nunca se puede estar al aire libre o si no quedas como gato de empapado.
-Pero hoy solo hay niebla, no ha llovido. Te pones el abrigo y bufanda y salimos. ¿Si?
-Bien, está bien, Edward- accedí,
Era difícil resistirse si me sonría de aquella manera.
Y así fue, me puse mi abrigo y una bufanda para salir a caminar con Edward. Era absolutamente raro caminar por el bosque de Forks con este frío, pero ya debía haberme acostumbrado luego de vivir diecisiete años aquí, ¿no?
No, la verdad aún no me acostumbraba.
Cuando íbamos saliendo, nos encontramos a Emmet.
-Bella, en una hora podemos irnos. Charlie está en busca de quien sabe que bandido en Port Ángeles.
-Bien, de todas formas, voy a salir.
-¿Con quien?
.Bella y yo vamos a trotar un poco por el frío- sonrió Edward.
-Uy… que feo… ¿te rompo la cara, Eddie?
-Calma, yo primero camino.
Los dos se rieron como si se tratara de un chiste interno. Fruncí el ceño.
-¿Me pierdo de algo?
-Ahora, no- contestó mi hermano-. Como te dije, Eddie, a Bella no creo que le guste siquiera trotar contigo. Mucho menos correr.
-¿Por qué?- se quejó él.
-Solo cállate y no hagas nada por lo cual deba dejarte tu cara bonita rota- sonrió con una falsa dulzura.
Caminamos por los bosques de alrededor de su casa sin decir nada. Hacía mucho, demasiado frío. El silencio existente era demasiado agradable como para que llegue a convertirse en algo incomodo.
-Entonces…- comenzó, y cuando abríamos la boca salía un poco de vapor por el calor acumulado en nuestro interior- ¿irás a la fiesta de los Black?
-Creo que recuerdo haber dicho y obligada a decir que si.
-Ah… Claro- suspiró-. Bella, escucha, no me gusta la forma en que nos hemos tratado en los últimos siete años.
-Todavía no entiendo porque, de la nada, has decidido volver a hablarme- admití.
-Nunca decidí dejar de hacerlo. Fue algo involuntario. Además, me estoy dando cuenta de cosas, cosas que me confunden, Bella. Cuando… en el momento en que ocurrió eso hace años… Tú y yo necesitábamos más que nunca apoyarnos mutuamente.
-Y tú buscaste a Tanya, según recuerdo.
-Éramos niños, Bella- se detuvo de andar y me miró a los ojos.
-Hasta hace dos meses, no, y se perfectamente cuanto me odias por lo que pasó, Edward. No es necesario que intentes quedar bien porque te sientas culpable.
-¿Piensas acaso que esos besos fueron para quedar bien y aminorar mi culpa?
-No lo sé, eso dimelo tú- le espeté, medio enojada.
Edward me tomó por los hombros y dijo:
-No fue así. Y es hora de que olvidemos todo.
-Tú no lo olvidaste en siete años. Me insultaste y pisoteaste toda mi adolescencia. Tú y tu novia me trataron peor que una basura desde aquel día.
-¿Novia? Dios, Bella. Tanya no es mi novia. Ni amigos hemos llegado a ser. Yo… yo no la quiero, no como te quiero a ti.
-De todos modos- ignoré la ultimo-. No estamos hablando de Tanya.
-¿Quieres seguir con el otro tema?
No dije nada y miré el cielo gris entre la niebla.
Edward pov)
-Bella, mírame, esto hay que solucionarlo, ahora- dije, aunque me dolía también el conversar de estas cosas-. Fuiste tú quien me insultó y no aceptó lo que pasó.
Ella me miró fijamente, con dolor en sus ojos, se le escapó una lagrima.
-No… no me gusta hablar de eso.
Se dio vueltas. De seguro no quería que la vea llorar. Me acerqué a ella y la abracé por detrás.
-Yo sé que te dolió- le dije con el rostro entre su cabello caoba-. Eso pasó hace años ya, Bells.
Se dio media vuelta y me dijo:
-Lo siento mucho, no debí tratarte así. Tú no tenías la culpa y estabas en todo el derecho de defender a quien tú querías, pero… me dolió que…- se detuvo de hablar.
-¿Qué te dolió tanto, Bella?- dije, preocupado.
-Que… No, nada, tonterías.
-Quiero saber- insistí.
-Bueno, también fue desagradable que prefirieras a Tanya en vez de ami. Aunque pasó lo que pasó, me hubiese gustado ayudarte, pero no me diste la oportunidad.
-Bella, eso es pasado. Ellos ya no están, aunque su vida fue la más triste que pudo existir o la más feliz. Quizá enserio se amaban. Y sé que fue una de las cosas más tristes que nos puedan pasar en la vida.
-De todos modos, el pasado es pasado- citó-. Y no creas que estuve enojada todo este tiempo por eso.
-¿Fue por lo de Tanya?- intenté adivinar.
-Bueno, si… No. La verdad, no sé. ¿Sabes? Creo que fue todo, Edward. Creo que las cosas debieron ser así y no hay vuelta atrás. No podemos dar un giro en el tiempo.
-¿Por qué no?- inquirí, tomando su rostro entre mis manos; ella se apartó.
-Obviamente, eso no ocurrirá. Todo quedó claro. Ahora, ¿podemos volver a nuestras vidas normales en las cuales nos odiamos y me insultas con Tanya? Enserio, esto- nos señaló-, no es normal, y me asusta.
-Creo que a lo que temes es a que yo te quiera. A descubrir cuan equivocado hemos estado. Pero a mi me agrada esta sensación.
-No…
Vaya, al fin te decides, habló la voz en mi mente. Cállate, le grité, eres un idota. Sam, dime Sam, Eddie. ¿Cómo la conciencia del Caballero de la…? Si, es una irónica coincidencia. De todos modos, me alegro de que al fin sentemos cabeza. ¡¿En diecisiete años ni una sola novia? Me pregunto como será la conciencia de Bella. Probablemente igual de linda que ella.. Ya, cállate. Tienes razón, no la hagas esperar.
Puse los ojos en blanco. Bella malinterpretó esto y dijo:
-Veo que te aburro.
-¡NO! Solo.. Bella, el tiempo si se puede volver atrás. Recuperemos el tiempo como los amigos que siempre fuimos de niños.
-Yo… No lo sé, Edward. Tiempo, el tiempo decide las cosas.
-No, las personas dejamos que este nos domine. Y para probarte todo, te propongo que vayamos juntos a la fiesta de Black, de forma formal y sin obligaciones.
-Pero…
-Bien, si es un poco de obligación- sonreí.
Ella asintió, sonriendo débilmente.
Bella pov)
Los días siguientes en la escuela pasaron especialmente normales. Edward ni yo mencionamos ningún tema delicado, y se lo agradecía. Adoraba, si, sé que es cruel, ver la cara de ira de Tanya.
El jueves, camino a biología, encontré a Jacob esperándome.
-¿Qué hay, Jake?
-Nada especial. Solo quería preguntarte algo, como amigos, claro. Porque lo somos… ¿no?
-Claro, ¿qué querías decirme?- pregunté, sonriendo
-¿Tú y Cullen tienen algo?- tenía sus dientes medio apretados y se veía tenso.
-No entiendo- mentí, nerviosa.
Jacob y yo éramos amigos Claro que si, desde que tenía el menos catorce años.
-¿Él y tú son novios?
-¡¿Qué? No, claro que no, somos amigos.
Creo, dije en mi interior.
-OH, eso es un alivio- suspiró.
-¿Alivio? ¿Por qué?
-No, por nada. De todos modos, ¿irás a la fiesta? Me muero de ganas de que vayas.
-Bueno, gracias, Jacob.
Se iba a despedir y me dio un pequeño abrazo con un solo brazo.
Una falsa tos nos distrajo.
-Bella, vamos a clases.
-Eh… si, Edward. Adiós, Jake.
-Nos vemos luego, Bells.
Miró a Edward de una forma extraña, ambos susurraron, tan bajo que creo que me lo imaginé:
-Sanguijuela.
-Perro- masculló Edward.
Edward no me habló todo lo que restaba de día. Mientras ibamos a su casa para ordenar su estupido cuarto, dije:
-¿Qué diablos te pasa? ¿Me lo vas a decir o debo adivinarlo?
-No pasa nada- a pesar de sus palabras, yo sabía que mentía descaradamente.
-Entonces, ¿por qué tienes el ceño fruncido y maldices por lo bajo?
Silencio…
-¡Habla de una vez, Cullen!
-¡Diablos! Bella, ¿quétedecíaJacobBlackhacerato?
Dijo todo tan rápido y junto que ni siquiera lo escuché bien.
-¿Qué?
-¿Qué pasó con Jacob, Bella?- aclaró.
-Cálmate, ¿por qué te enojas tanto?
Edward pov)
Bien, si, estaba celoso. ¿Y qué? Al fin comienzas a entender el royo. ¿Por qué Sam siempre se entrometía cuando estaba con Bella?
Bella pov)
Viernes, Dios, esto si que podía llamarse una semana colmada de locuras. Camino a mi casillero pude ver a la hueca de Tanya apoyada en este.
Ignórala, Bella, ignórala.
-Oye, Swan, ¿por qué no te buscas una vida que valga la pena?
-Denali, ¿por qué no te buscas un cerebro que no sea de segunda mano usado alguna vez por Lauren o Jessica?
Ella se dio media vuelta y sonrió con suficiencia. No hice caso y abrí mi casillero.
Papeles, un montón de papeles en diferentes lugares de este. Muchos tenían la palabra zorra o cualquiera. Y otras que no estaba dispuesta a reproducir. Al final, una nota.
Isabella: Cuanto me alegro que disfrutes tu compañía con Edward. De todos modos, será corta. Vesos, Tanya Denali.
Esa hueca superficial que no sabía escribir ¿se atrevía a insultarme por papeles igual a niñas de once años? No importaba, no iba a afectarme por mucho que me doliera el imaginarme la compañía de Edward efimera.
-¿Qué es eso?- preguntó él desde mis espaldas. Lo cogió con fuerzas de mis manos y lo leyó.
Le miré sin decir nada.
-Es una estupida, no le hagas caso.
-No iba a hacerlo- sonreí.
Edward se rió y me ayudo a sacar todos los papeles. Tomó mi mano para irnos a clases. No importaba lo que dijese Tanya, él tenía razón, había que recuperar el tiempo.
Luego de ese largo capitulo llegó el final del cap, por cierto, soy Paula, la verdad, somos las tres, pero sobre todo yo. No actualizamos muy seguido por una maldita razón llamada: PRUEBAS DE SINTESIS. Si, fin de año es estresante. En fin, Tanya es una hueca. ¡No puedes escribir besos con V! La canción que canta Bella es Emergency de Paramore… Eso.
Besos, cariños y abrazos: L3 Cullen.
