Adiós, Charlie.

BELLA POV)

¡Las cinco de la mañana y yo seguía aquí, en el bosque! ¿Acaso la vida estaba en mi contra? ¿Quería volver? Ah, que importaba. Estaba demasiado ocupada intentando hallar un lugar mas seguro. Cosa que parecía ser imposible en este lugar tan terriblemente lleno de ruidos, de gritos de animales extraños que mi retorcida imaginación de chica asustada exageraba el doble o el triple incluso. WOW, si que estaba asustada.

Hacía frío, pero al menos no llovía. ¿Quien me mandaba a ser tan orgullosa con Emmet? Claro, solo a mi, ¿no? El orgullo no era malo… pero tampoco bueno. Este había sido quien nos mantuvo alejados a Edward y a mi durante siete años. Puras locuras, dos niños de diez no podían sentir tanto rencor… ah, ya daba igual. No podía ser tan miedosa y fácil de amedrentar. Había venido cien veces al bosque, sola, tarde, de noche. ¿Por qué ahora debía ser diferente?

Y, si , estaba celosa de Tanya, pero solo un poquito. Después de todo, lo quería , queria a Edward Cullen , ¿Que sacaba con negarlo?. Lo quería, desde siempre, porque es mi amigo y los amigos somos así. A pesar de este tiempo, odiándolo, amándolo, olvidándolo… todo era tan extraño entre nosotros dos. Acabaría volviéndome loca.

Me senté bajo un gran árbol, cerré mis ojos, hace horas que no comía, tenia sed, y el frío me consumía, debes ser como las seis de la mañana, aún estaba todo oscuro, empecé a recordar la noche de la fiesta, aquella tan genial y curiosa noche...

Me deje ir en un sueño profundo, aquel que me esperaba con los brazos abiertos, y que tanta falta me hacía. Probablemente no era seguro disfrutar de este en un lugar tan poco… confortable, pero eso carecía de sentido ahora. Solo se trataba de que mis ojos dejaran de pesarme, que mi cuerpo dejara de estar agarrotado y que pudiera escapar de esta fea realidad que me rodeaba ahora.

Algo dentro de mi, en el fondo de mi ser, me decía que algo malo ocurriría si seguía de esta forma, con mi ridículo orgullo, obviamente, cómo era tan pequeña, se trataba de mi lado inteligente y yo, tal cual siempre, la ignoré.

Escuche unos pasos, esa voz, la cual ya no era tan terciopelo como recordaba, que susurraba mi nombre. Tenía que admitir que su voz era hermosa, claro que si, pero un sentimiento de miedo, de dolor me inundaba. Algo estaba ocurriendo mientras yo hacía teatros más grandes que los de una telenovela de Alice. Sus fríos y, al mismo tiempo, calidos brazos me envolvieron y que me decía cerca del oído que todo iba a estar bien, que él iba a estar ahí, para mi, para cuidarme.

Pero.. ¿Quién protegía a esa persona que yo sabía estaba en peligro ahora? ¿Necesitaría aún esa ayuda? No abría los ojos, solo escuchaba pequeñas palabras, debiles, apenas unos susurros a lo lejos. Algo estaba mal, no conmigo, no con mi hermano, ni con Edward ni mis amigos ni primos… más profundo y letal… lo sentía dentro… y lo ignoraba solo para no sufrir de momento.

EDWARD POV)

Pasé toda la tarde relajándome, intentando olvidar las palabras y el incidente con Tanya. Esa chica si que me estresaba. Intenté llamar a Bella, una, dos, tres, cuatro… OK, lo admito, treinta vez, literalmente, pero la linda chica no estaba dispuesta a contestarme. No creía que Emmet fuera tan duro y sobre protector como para confiscarle su celular solo por besarse conmigo.

Eran las tres de la mañana, aún no podía dormir, me quedé escuchando música un momento… algo tenía que hacerme caer en los brazos de Morfeo.

Mi celular sonó, era Emmet, era raro que él me llamara, más después del "incidente" del otro día."Incidente, así que así le dices ahora."Sam, ahora no. "Está bien, está bien"

- ¿Bella, esta contigo? - dijo desesperado Emmet, sin siquiera molestarse en tener un tono frío y despectivo conmigo.

Me puse de píe de golpe, de forma inconsciente, fue un acto reflejo.

- No, no, ¿por qué? ¿Bella esta bien?, ¿que paso?- exigí, asustado.

- No, no sé, no la encuentro y Ed... - su voz se corto.

¡EMMET SWAN ESTABA LLORANDO! Algo muy grave ocurría y yo iba a saber ahora mismo que ocurría.

- Em, calma, amigo- durante la desesperación de me olvidaron sus palabras de otro día, pero no las recordé, él si era mi amigo, aunque él no quisiera-, dime que paso, Bella... ¡no,! dime que paso.

Con cada segundo que pasaba me asustaba un poco más… ¡QUE DECÍA! Muchísimo más.

- Edward, no es Bella, es Charlie...

- ¿Qué tiene Charlie?

Solté el teléfono de golpe cuando lo escuché todo. WOW, no, esto… no, era mentira, claro que no podía estar ocurriendo. Algo en la información que me ocurrió debía estar mal, muy mal.

Me puse mi ropa nuevamente, saqué mi chaqueta del armario y salí corriendo, tenia que encontrar a Bella ahora, no podían ocurrir tantan desgracias en una sola noche. Recordé lo que dijo la p... lo que dijo Tanya. "Dilo, puta, cuatro letras, sencillo."Sam, basta. "Ya, está bien, guardo silencio"

Fui hacia el bosque, caminé, por no sé cuanto tiempo, posiblemente di pasos en silencio por un tiempo, tenía que apurarme si deseaba encontrarla en buenas condiciones. Después de todo, ella debía encontrarse fuerte para soportar lo que luego la esperaba, lo que, para su desgracia y la mía, podía destruirla completamente.

Su aspecto era tan frágil siempre, que me causaba temor el ser yo el portador de tan terrible noticia.

De repente mi mirada se poso en un gran árbol, ahí estaba, blanca, con los labios morados y tiritando de frío, aunque, al parecer, con semejante profundo sueño, apenas se daba cuenta de sus temblores. La llamé dulcemente para tantear su estado, rodeé su helado cuerpo con mis brazos para abrazarla un momento y que entre en un poco más de calor. Le susurré todo iba a estar bien, me arranqué la chaqueta y mi bufanda, y se las coloqué sobre su espalda, ella susurraba mi nombre, me pedía que no la dejara, obviamente le dije que nunca lo haría, que Dios me librara de eso. La tomé en mis brazos para sacarnos de aquel lugar, y caminé con ella hasta la salida, de bosque.

Abrió lentamente sus ojos en el camino. Aún seguía pálida y fría, pero sus labios ya no estaban de aquel extraño calor. Me hizo un gesto con la cabeza y la deja en el suelo para que se pusiera de píe.

- Gracias - dijo suavemente, mirándome a los ojos con calidez.

- No te preocupes, todo por la persona que más quiero - tome su rostro entre mis manos y le di un suave beso en los labios, casto sin obligaciones ni nada, al cual, para mi suerte, ella me respondió de igual manera.

Unos falsos aplausos sonaron tras nosotros.

- Que tierno, que bonito, que conmovedor - dijo Tanya con veneno -. Edward, se te acabo la imaginación, me dijiste lo mismo ayer por la tarde.

- Tanya, sabes perfectamente que es mentira - dije arto de todas sus blasfemias.

Pasé mi mano por la cintura de Bella. "Si, esa chica mentía más que anuncio publicitario". Exacto, Sam. Tenía que concederle la razón a esa pequeña vocecita de vez en cuando. "Siempre la tengo, tú eres el idiota que no quiere aceptarlo". OK, tenías que sacar tu ego ahora, ¿no? "Eh… si, Eddie".

- ¿Seguro?, eso no es lo que dice esta grabación- sacó su celular de su abrigo.

Ya me harté de esta perra, se que no es forma de tratar a una mujer... "Ella no merece llamarse mujer".Tienes razón Sam, ese titulo le queda grande, no lo merece. "Señor, se ha iluminado Edward Anthony Cullen".

Tomé la grabación en apenas unos minutos y la tire al suelo, esta se rompió en mil pedazos, dejando todo desarmado el maldito aparato.

- ¡Ya basta Tanya! Entiende de una vez, YO NO TE QUIERO, YO QUIERO A BELLA, escucha bien, a Bella, no a ti, deja de ser tan arrastrada y déjanos en paz -

¿Andas con el numero del psiquiatra?No...Te dije que lo anduvieras trayendo. Nunca me escuchas, claro, ¿Quién le hace caso a la pequeña y simpática voz de la cabeza de Eddie? Exacto, nadie. Sam. ¿Si? Técnicamente, nadie sabe que existes. No podrían hacerte caso jamás. Entonces, aprovecha que eres el único privilegiado de escucharme y tienes la enorme oportunidad de oír a la voz de la razón.

Ella se dio media vuelta y se fue. Me extrañó que no dijera nada o siguiera insultando, gritando, maldiciendo a nadie.

Giré a Bella, para que quedara frente mío.

- Bella - tome su rostro entre mis manos y le pregunté con miedo -, ¿Le crees a Tanya?

Ella me miro fijamente, se acerco y me beso fugazmente.

- No, no seria capaz de creerle a semejante rata.

Se me hinchó el pecho de felicidad. Pero esto no duró poco. Inspiré una enorme bocanada de aire y me preparé para decirle lo peor, lo que tanto temía. Ella ya se encontraba completamente bien, de píe. No podía creer que esto recayera en mi, era mejor de esta manera.

- Isa, siento ser el portador de esta noticia- musité-

- Edward, ¿que pasa?- cambió su rostro.

- Es Charlie- mascullé.

- ¿Qué le paso a mi papá? -

Vi que Emmet venia corriendo hasta nosotros, por lo visto le llegó el mensaje que le mande cuando encontré a Bella, era mejor que él se lo dijera.

Emmet, llego y abrazo a Bella.

- Lo siento tanto - dijo ella.

- Tranquila ya pasó - susurró Emmet.

- ¿Que le pasó a Charlie? ¿Por qué mierda nadie me quiere decir que le paso a mi papá?

- Él… Bella debes ser fuerte, tenemos que estar unidos, lo debemos superar, tenemos que superarlo - dijo Emmet.

- Emmet, dime de una vez que mierda le paso a mi papá-.

Emmet la abrazo, para fortalecerla para lo que venia.

- Bella, él …. falleció.

Bella se soltó del abrazo de Emmet y me miró.

- Dime que no es cierto, por favor, dilo - dijo, abrazándome de la nada.

- Bella... ya quisiera yo... que fuera mentira.. pero...

- No, Edward, dime que no, por favor -

Estaba como en shock, pero ninguna lagrima broto de sus ojos, solo reflejaban una gran pena ahogada.

Rosalie, llegó en auto a buscarnos, nos subimos, Rosalie no se separaba en ningún momento de Emmet, sabia que a ella le dolía ver a su novio así.

Pasaron horas, días… las noches. Todo seguía así.

Yo no me separe de Bella tampoco, no porque fuera su novio, pero ella me lo agradecía, no lloraba, apenas comía, llevaba dos días así, me tenia preocupado.

Estábamos a un día del velorio, iba caminando a la casa de Bella, aunque no haya derramado ni una lagrima, sabia el dolor que sentía, el dolor que estaba pasando, yo también lo sufrí, igual que ella, pero doblemente, mis dos padres murieron, y sabía lo importante que era el apoyo en estos momentos. Lamentablemente, la chica que quería ahora estaba peor que yo, al menos yo tuve a mis tíos con un futuro asegurado. Ahora ella se encontraba sola con su hermano, o al menos eso creía ella, yo la cuidaría toda mi vida.

Llegue a su casa, me abrió Emmet, me tomo del brazo, y me llevo hacia el jardín.

- Edward - dijo seriamente -, necesito hablar contigo.

- Vamos, ya lo estas haciendo - dije irónico, tratando de alivianar el ambiente - solo dime.

- Bueno yo quería darte las gracias, de verdad haz sido un gran apoyo para Bella... y para mi, yo se que te trate mal, pero tienes que entenderme, es mi hermanita, y ahora lo único que tengo es ella, y no la quiero perder, no quiero que le hagan daño, pero también te quiero como si fueras mi hermano, y no quiero que te lastimen tampoco, pero dado que se que la amas…

Lo miré con cara de pánico por lo que me vaya a decir, no se si podría vivir a esto, si Emmet me alejaba de ella yo no sería nada. Y también me sorprendió que se haya dado cuenta de que ... siento algo muy grande por Bella, no es que haya aceptado que la ame...

"No te hagas, sabes que la amas, para que te complicas."Sam, ahora no.

- Si, no me mires con esa cara, se te nota de lejos que la amas, asi que .. puedes estar con ella, pero cuídala, protégela con tu vida - dijo de una forma tan seria que nadie hubiera creido que se tratara del chico que le rompía las sillas al profesor de física por aburrimiento- confío en ti ... amigo.

Esto no podía ser mejor, pero ojala hubiera sido en otras condiciones. Con menos cosas que lamentar.

- Gracias, gracias, prometo no defraudarte - dije.

Extendí mis brazos y él me dio uno de sus típicos abrazos de oso.

- ¿Mejores amigos? - pregunté.

"¡Dios, pregunta algo más de hombre!". Sam, cállate."Feo, ESO ME DOLIO, CULLEN".

- Mejores amigos - afirmo él. - Vé te esta esperando.

- Gracias, no te defraudare.

Después de esta animadora conversación, me dirigí a ver a Bella, subí las escaleras, y noté que estaba mirando fijamente la ventana, tenia su pelo suelto y puesto sobre sus hombros despeinadamente, la piel pálida con ojeras bajo sus ojos café brillantes. Se veía hermosa, con una belleza sobrenatural, y la hacía más perfecta el saber que ella no lo notaba. No me había escuchado entrar, ya que no se movió, me acerque a ella y la abrase por la cintura, la gire hacia mi, sus ojos estaban llenos de lagrimas que se negaba a derramar, me miro fijamente parpadeo, y las lagrimas que amenazaban con salir se disiparon.

-Hola - le susurré, Bella me abrazo y apoyo su cabeza en mi pecho.

- Hola, que bueno que llegaste, te extrañe - dijo, me miro, levantando la cabeza - gracias, por estar aquí para mi, cuidándome.

- No agradezcas - le dije tomando su cara entre mis manos - lo hago porque quiero, porque me importas, porque te quiero, porque nunca te voy a dejar, siempre estaré para ti - termine con un suave beso en sus labios, que se hizo más intenso.

- Edward - dijo con la voz agitada - necesito que sepas algo - dudosa, callo un momento, no la quería presionar, menos en este momento, pero no podía negar , que me daba susto lo que pudiera decir.

"No te aflijas, confía en ti". Gracias , Sam.

Ella se sentó en su cama, yo me agaché para quedar a su altura, entrelazó sus manos con las mías, me miraba fijamente, y posó sus dedos en mi mejilla.

- Edward, yo te …- empezó a hablar.

Iba a decir... Iba a decirme algo importante, y no es que quiera ilusionarme, pero...

"Peroapuesto que te mueres porque te diga que…" Ya ,cállate Sam, yo no quiero que me diga eso, sé que no me ama , de hecho me odia, yo solo quiero que me deje quererla."Si, seguro, se supone que esta es la parte en la que yo tengo que fingír que te creo, por Dios, Edward, que no me veas, no quiere decir que sea estupido." Ya ,acepto queno quiero solo eso de ella. "Claro que no, quieres eso y mucho más".¿A que te refieres con eso? "Sabes perfectamente a lo que quiero decir, si no, no hubieses actuado de esa formadespués de la fiesta." Mira, Sam.. o como te llames."Me llamo Sam, aunque técnicamente soy tú, pero…" Bueno, como sea, Bella es diferente, yo la quiero más que a cualquier otra persona."Si, pero una cosa no quita la otra, incluso lo que acabas de decir se agrega a la otra. Ja."

Iba a replicarme a mi mismo o a Sam o a ... bueno, a él, cuando recordé el motivo de la discusión.

- Bella, ¿tú que..?- insistí, intrigado.

- Edward... Mi Eddie- dijo y sabia que estaba recordando el pasado-, ¿hace cuanto tiempo que no te digo así? - me miró fijamente , como si en mi mirada quisiera encontrar recuerdos de la infancia-. Eddie, mi Eddie - repitió dulcemente-. Suena tan bien.

- Isa - susurré.

- Eddie, yo...

BELLA POV)

Ya era hora, no lo podía ocultar más tenia que decírselo, necesitaba volver a creerle, y como no hacerlo después de todo, él había estado ahí para mi todo este tiempo. Aún no lo puedo asimilar, mi padre muerto, y por mi, por mi culpa, de solo recordarlo siento una presión en el corazón, y él esta aquí para cuidarme, no se como lo hace, pero siempre está conmigo en los momentos duros. Edward es mi ex mejor amigo, y lo más importante, ese sentimiento de amistad perdura, el afecto, los sentimientos que siento ahora por él son más fuertes que los del pasado, estos se fueron fortaleciendo por momentos como este, momentos difíciles. Cuando está Edward, el dolor se disipa, es como una morfina que me ayuda a superar el peor dolor, no del todo, pero si se acercaba me sentía en paz. Cuando el dolor era menor, en unas circunstancias que no sean estas, era la cura.

Una especie de dopamina especialmente para mi.

Él tenia la vista perdida, pero de pronto retomó la conversación.

- Bella, ¿tú que..? - dijo intrigado.

Recordé viejos tiempos, en los que jugábamos en el patio y mi mamá nos llevaba galletas, ahí cuando era mi amigo, mi Eddie (N/A: de ahí la reacción de Bella cuando Emmet molesta a Edward diciéndole Eddie, porque para ellos tiene un significado especial).

- Edward… MI Eddie - susurré, asimilando mi recuerdo - ¿hace cuanto tiempo que no te llamó así? Eddie, mi Eddie. Suena tan bien

Me acordé del tiempo en el que hacíamos caminatas eternas por el bosque en las que no podía pasar un minutos sin que estallara una risa.

- Isa, mi Isa - murmuró imitándome, mire nuestras manos entrelazadas.

Edward siempre estaba ahí para sujetarme cuando me caía, o cuando paseábamos por el bosque, él me llevaba de la manos, para evitar que yo tropezara o si no, me cargaba en sus brazos. Brazos que extrañaba de verdad. No aguantaba más, tenía que decirle lo que sentía por él, aunque ni yo estuviera segura de lo que realmente pasaba en mi interior.

- Edward, yo te… -

No alcancé a terminar la frase porque, inoportunamente, llegó Rosalie

- Bella, puedo hablar contigo un momento - dijo, nerviosa. Cosa que era raro, el ver a la gran capitana del equipo de porristas en esas condiciones no era algo común.

-¿De qué? - pregunté, y es que, aunque mi relación con Rosalie había mejorado muy considerablemente, aún no podía evitar sentir rencor hacia ella.

- De… por favor, solo di que si, si te digo no me querrás escuchar - exclamó suplicante.

- Bueno, yo creo que me voy - dijo Edward.

Se acercó a mi y me susurró en el oído:

- Tenemos una conversación pendiente, bueno y otras cosas a medias, pero esas pueden esperar.

Me dio un beso en la comisura de los labios, y el color subió a mis mejillas, estas tomaron un tono rojo intenso, al acordarme de la noche de la fiesta, me dio una de sus benditas sonrisas torcidas y se fue. Siempre era así, a pesar de que estuviera mal, él siempre me hacía tener algo más de vida, aunque de la misma forma también podía quitármela toda de un solo golpe.

Rosalie se quedó callada. Pasaron unos minutos, y seguía sin decir absolutamente nada, no emitía ningún tipo de sonidos, movía sus manos nerviosamente. OK, esto se estaba tornando realmente incomodo.

- Rosalie, ¿vas a hablar? - dije, ya un poco impaciente.

- Bella, lo siento - susurró, rompiendo a llorar, hincándose para quedar frente a mi -. Yo no quería, pero es que éramos pequeños, y el era mi mejor amigo, y tu mi mejor amiga, pero me pareció tan mal la manera en que lo trataste Él no tenia la culpa y tú tampoco, mas igual lo juzgaste. Edward no era culpable de lo que hizo su padre, así como tú no tenias la culpa de lo que hizo tu mamá, él se quedo solo, ya que Elizabeth murió, y bueno su papá lo abandonó, tu mamá también te dejó, pero tu tenias a Charlie y a Emmet, con esto no me estoy justificando, y de verdad siento en el alma haber arruinado mi amistad contigo, yo te quiero sinceramente, y te considero aún mi mejor amiga, al igual que considero a Alice. Y me encantaría que Charlie siguiera aquí, que se hubiéramos arreglado las cosas ahora, así, pero que hubiéramos sonreído sin ningún dolor, pero no es así.

El discurso de Rosalie, me había hecho estar a punto de derramar unas lagrimas, me hizo darme cuenta de lo injusta que había sido con él en ese momento, ni Edward ni yo teníamos la culpa de lo que hicieron nuestros padres, esa locura que les provoco la muerte a ambos, mi hasta ahora ex amigo, nunca me había culpado de nada, aunque después me trato pésimo, pero eso… eso es cuento aparte.

- Bella, ¿me perdonas?- insistió, volviendo a sus estado nervioso.

- No tengo nada que perdonarte, tú perdóname por que con mi actitud, los alejé de mi por orgullo, aunque yo le diría más estupidez.

- Mejor nos perdonamos mutuamente- sugirió.

Las dos reímos y nos dimos un abrazo.

- ¿Amigas? - pregunto

- Amigas - confirme.

- ¡! Son amigas de nuevo, ¡Que felicidad! - dijo Alice, si se preguntan de donde salio la duende, ni yo misma lo sé.

- ¿Estabas escuchando? - preguntó Rose.

- No, técnicamente solo estaba pasando por aquí, y vine a ver a Bella y no quería interrumpir su conversación, pero no es que escuchara adrede, claro que no, saben que no soy de esas- dijo tan rápidamente que apenas le entendimos, no se como esa chica lo hacia, pero bueno era Alice Cullen.

De pronto alguien tocó la puerta.

- Pase - dije.

Y entró Edward.

- Chicas, creo que es hora de que nos vayamos.

- Adiós, Bella - dijeron las dos -

- Los dejo para que puedan despedirse como corresponde - comentó Alice de forma picara. Y ambas salieron, riéndose.

- Bueno, es hora de que te acuestes, mañana va a ser un día difícil -comentó Edward cuando las dos chicas estuvieron fuera de vista.

Ahora que él se iba a ir sentía como el dolor volvía a mi.

- ¿Me vendrás a buscar mañana? - pregunté

- Claro, estaré aquí -

Se acercó a mi y se acostó a mi lado, me besó dulcemente, creo que me estaba haciendo adicta a sus besos. Y comenzó a tararearme una melodía que yo reconocía muy bien.

POV EDWARD)

Después de que Bella se quedara dormida, le di un beso en su frente y salí de ahí, mañana será un día complicado, especialmente para ella y Emmet.

Increíblemente, mientras estaba en mi cama, escuchando a Debussy para dormirme, comencé a recordar a Bella, la noche después de la fiesta. No, no podía pensar en eso. "Pero te gustaría hacerlo, eres un pillo". Sam, compórtate. "Imbecil, son tus hormonas adolescentes. Nos controlan a ambos". OK, esto es gracioso. Es tan enredado que es gracioso.

Llegó la mañana y me fui rápidamente a casa de Bella, hoy iba a ser el velorio de Charlie Swan- sonaba tan extraño decirlo de esa manera. Todo me traía a la mente recuerdos horribles de noches de pesadillas, los días en que, en medio de mi ira de niño, deseaba que Bella sufriera lo mismo que yo, que se quedara sola, pero luego me arrodillaba pidiéndole a Dios que me perdonara y que por favor nunca le ocurriera lo mismo que a mi.

Mis recuerdos nunca me han dejado ser completamente feliz. El pensar en la muerte de mi madre, el abandono de la persona que creía era mi ejemplo y su posterior muerte igual. Pero yo no importo ahora, en este momento lo único que importa es Bella y Emmet, sobre todo Bells.

Camuflé fácilmente las lagrimas que se me habían escapado.

Cuando vi a Bella se me partió el alma. Traía un vestido negro con pantys y botines con un pequeño taco. Un abrigo oscuro la cubría. Este color la hacía ver aún más pálida, tanto que parecía enferma. Me miró y una pequeña sonrisa iluminó su rostro. Me acerqué para abrazarla. Ella apoyó su cabeza en mi pecho.

-Ya es hora- anunció Emmet, intentando ser fuerte, pero yo veía su dolor cómo si pudiera leer su mente.

Nos subimos en mi Volvo. Bella se sentó delante en el copiloto, conmigo. Yo conducía con una mano y la otra la tenía entrelazada con la de ella. Iba completamente callada y temblaba levemente. Miré por el retrovisor que Emmet estaba pensativo y a Rosalie recostada en su hombro. Era tan extraño ver a mi amigo así, mi mejor amigo. Él, quien siempre era tan alegre y bochinchero.

Llegamos al cementerio y nos sentamos en los de adelante, reservados para la familia. Bella se apoyó en mi hombro, seguía con pequeños temblores. Cuando el cura nos pidió que nos preparáramos para el descenso del ataúd, un llanto desgarrados se escuchó

Pov Bella)

(N/A: Chicas, si quieren así, si desean muchísima más emotividad, solo si quieren, por favor, si lo hicieran sería genial, pongan la canción "Viejo mi querido viejo" de Leo Dan para esta parte)

Es un buen tipo mi viejo

Que anda solo y esperando

Tiene la tristeza larga de tanto venir andando

Yo lo miro desde lejos, pero somos tan distintos

Es que creció con el siglo con tranvía y vino tinto

No podía más, simplemente el dolor me quemaba por dentro, la garganta… sentía fuego en ella por retener demasiado el llanto y el sufrimiento. Me incliné hacía el hombro de Edward para, de esta manera, calmar el dolor.

Viejo, mi querido viejo

Ahora ya camina lerdo, cómo perdonando el viento

Yo soy tu sangre mi viejo

Soy tu silencio y tú tiempo

Mi padre, él, quien era mi refugio desde siempre, a pesar de que nunca nos lo demostrábamos arduamente, los dos sabíamos cuanto nos queríamos y necesitábamos. Él… ya no existía, no respiraba, no comía, no vivía… por nada. Sentí como el dolor acumulado explotaba y me dejaba respirar de mejor manera. ¿Y para qué? ¿Para quién?

Él tiene los ojos buenos y una figura pesada

La edad se le vino encima

Sn cardaban ni comparsa

Yo tengo los años nuevos y el hombre los años viejos

El sacerdote dio la orden de acercarnos para ver como bajaban el ataúd. Edward me abrazó por la cintura, pero no pude más, tenía que expulsar el dolor, y las lagrimas me atormentaban y consumían.

Un gemido salió de mi garganta, no lo pude controlar más y las lagrimas empezaron a caer.

El dolor lo lleva dentro tiene historia sin tiempo

Si yo no hubiese tenido la brillante idea de irme a internar al bosque esto no hubiese ocurrido nunca. Jamás se hubiera tenido que ver en la obligación de ir a buscarme y no le hubiera disparado aquel acecino que acabó con su vida, el misterioso hombre de cual nunca podré saber nada y solo mató al hombre ejemplo de mi vida por diversión o miedo al saber que era un policía. Maté a mi padre, alejé a mi madre, todos me dejan. Luego de seguro me abandonara Emmet… todos se alejarán de mi. ´

No podía parar de llorar, Edward era mi salvación en este mundo, me hablaba, me susurraba cosas cuando sabíamos los dos que nada sería cómo antes. Decía que iba a pasar, y así sería, porque yo no iba a seguir haciendo daño. Yo me iba a morir junto con Charlie.

Cuando el ataúd empezó a llegar abajo, yo me solté suavemente de Edward en un falso intento de arrojar algo de tierra al horrible agujero. Veía como se iba alejando, llegaron los murmullos, musitaban que me calmara. No podía, era absolutamente imposible. Me orillé demasiado al borde del lugar. De forma consiente, intentando que pareciera un accidente, me balancee como si perdiera el equilibrio y casi logro mi cometido, de no ser porque unos fuerte brazos me aprisionaron por la cintura firmemente.

Solo quería caer… ¡¿cómo no lo entendían?

Edward me atrajo hacía él y me abrazo. Me pegó a su pecho mientras observaba melancólicamente la forma en que el ataúd se llenaba de tierra y no quedaba ya nada a la vista.

"Adiós, Charlie", pensé.

Hola chicas, estamos secándonos las lagrimas. Por favor, ¡cálmense! Charlie… murió! No tenemos nada más que decir. La canción, y esperamos que la hayan puesto ¬¬ jajaja xD es muy.. Emotiva. Las queremos…

Saludos, cariños y abrazos: L3Cullen