Víspera del desastre.
Se acercaba la mejor fecha del año, mi cumpleaños número dieciocho, eso era lo único que me mantenía ansioso por seguir.
Había planeado con Mercedes una verdadera cacería de prendas por el centro comercial, además de una noche con pizza en casa con ella, Rachel y Tina. Sería la mejor fiesta de pijamas de la historia. Rachel se llevaría su Karaoke portátil, Tina su estuche de maquillaje y por supuesto yo prepararía mi infalible mascarilla exfoliante.
Tina y yo discutíamos alegremente durante el almuerzo la mejor manera para aplicar el tinte azul que pensaba hacerse hasta que alguien estropeo la plática.
- Kurt, ¿puedo hablar contigo? – Finn se acerco con una enorme sonrisa en la cara.
- Estoy algo ocupado, ¿puede ser después? – Dije lo más cortés que pude.
- Es algo importante. – Su impaciencia me estaba dando escalofríos.
- No te preocupes, tengo que pensarlo bien. Nos vemos luego. - dijo Tina, luego se alejó de nosotros y fue a buscar a Mike, o eso creo.
- ¿Bien, cual es la gran urgencia? – Pregunté algo molesto.
- Bueno, es solo para avisarte que no hagas planes para este fin de semana. – Su rostro radiante de alegría y con descarado cinismo si vale la pena agregar.
- Este sábado es mi cumpleaños, ya tengo planes desde hace meses. – La cara del chico que tenía enfrente me dejaba sin aliento. Como lo hacía. – Lo siento pero será para el próximo año. - "Mejor nunca", pensé con amargura.
- Supongo. – El chico se alejó pensativo. Yo por mi parte debía hacer lo mismo y emprender una elegante retirada y llegar al salón del señor Shue. No sé por qué tengo un mal presentimiento.
Esa misma semana algo extraño y misteriosamente conveniente sucedió en casa. Comi si todo se preparara para una gran debacle.
- Kurt, bebe, lo siento tanto, pero creo que no podré ir este sábado, resérvame un día para ir a Stargate, de todas formas Happy B-day nene.
Tan sólo una hora después llamó Rachel.
- Kurt, me da pena decírtelo, pero mis padres tienen boletos de primera para Wicked este sábado y querían que fuera con ellos. Lo siento, será para la próxima.
No me extrañó la llamada de Tina pocos minutos después.
- Kurt, yo…
- No vas a venir ¿cierto? – dije con poco ánimo
- Sí, pero… ¿cómo supiste? – dijo sorprendida.
- ¿Qué pasó contigo, una convención, el Gothic Parade o algo así? – Estaba demasiado aturdido y molesto como para ser diplomático.
- No, es que yo… Mike me invitó al cine y… - No sabía ya qué creer
- Decidiste mejor salir con él, curiosamente. – Le corté el discurso que seguramente había ensayado.
- ¿Por qué estas de tan mal humor? – Dijo algo ofendida
- Por si no lo sabías, se cancelaron los planes del sábado.
- ¿Te peleaste con Mercedes?
- No. - Creo que no estaba enterada, por eso no notó mi indirecta de antes.
- ¿Con Rachel?
- No
- ¿Ellas se pelearon de nuevo? – De acuerdo esto no ayudaba
- Aunque pudo ser factible, no.
- ¿Entonces?
- Dime una cosa. ¿No se pusieron de acuerdo para cancelar sus planes?
- No… espera, ¿Mercedes y Rachel te cancelaron también?
- Hace un momento.
- Ay, en serio lo siento tanto, pero es que Mike me invitó hace poco y me digo que Finn le había dicho que no te importaría si no iba, total, ibas a tener compañía. – Finn. Ahora entendía todo, él era el saboteador. Solo tendría que hablar con Mercedes para saber que pretexto le dijo el idiota de Finn para no venir conmigo.
- Ya, no importa. No es tu culpa. Disfruta con Mike.
- ¿Estás seguro? - Al menos no fingía su preocupación
- Absolutamente nena. Creo que sé que pasa aquí, se como manejarlo
- Hasta luego.
- Ciao.
No entiendo que intenta hacer Finn. Preferiría que se mantuviera como siempre, ignorándome y solo siendo condescendiente por el club. Por lo menos tuvieron la descencia de cancelar en tiempo para no comprar todo lo que necesitaba para nuestra pequeña reunión.
Faltaba poco para la cena y yo estaba congelado frente a mi espejo con mi cepillo en la mano. Aún pensaba en lo que sucedió esa tarde. No entiendo que pretende Finn con esto. ¿Sería, en todo caso una coincidencia? ¿Qué haría ahora?
- Kurt, ya es hora de la cena. – Dijo Finn desde la escalera, me miraba cauteloso de mi reacción.
- Voy en un minuto. – Contesté parco.
Todos me observaban curiosos cuando llegué a la mesa. Era cierto que no había estado de humor toda la semana. No, los últimos meses.
- ¿No estás feliz Kurt? – Dijo mi padre.
- ¿Por qué? – Dije extrañado. Me perdí gran parte de la coversación por lo visto. Pero no tenía ganas de pretender que escuchaba.
- ¡Por tu cumpleaños Kurt! ¿Estás bien? – Mi padre me preguntó preocupado y reaccione lo más rápido que pude.
- Ahh, sí. Eso, pues se cancelaron mis planes casi de último minuto, así que no sé que esperar. – Esperaba que alguien en especial captara mi indirecta y dejara de molestar.
- No te preocupes, ya encontraras algo que hacer cielo. – Carole me dijo con cariño maternal.
Solo quedaban escasos dos días para mi cumpleaños y mi mal humor se acrecentaba, no solo por Finn, sino que de nuevo el señor Shue se había puesto en contra de mi brillante idea de hacer a Britney para la asamblea escolar. ¡Me mandó a la dirección! Empiezo a entender a Rachel.
A veces el señor Shue es tan cerrado, tanto que no da oportunidad de florecer otros talentos que no sean los de Rachel y Finn. Y Aun ella se ha visto limitada por el pobre criterio del maestro. ¿Qué esperabamos unos pobres perdedores como nosotros?
Espero que este fastidio de preparatoria acabe pronto, va a ser una de las épocas que menos incluiré en mi autobiografía.
Hola a todos!
Espero que esten bien.
Pirmero que nada, gracias por los reviews.
Dos, este capitulo y el que sigue seran los ultimos que publique, porque tengo que modificar algunas cosas que tenía ya escritas. La serie me obliga a cambiar cosas y eso me llevará tiempo si quiero que se acople a la historia real.
Así que puede que no suba en un tiempo.
Así que espero su comprension y que chequen mi otro proyecto (que deje parado por este) sobre Harry Potter.
