Hace semanas que simplemente es doloroso vivir. Lo peor es que sé que es por una maldita tontería, pero no puedo evitar sentirme mal al respecto. Y es que estoy cansado de fingir todo el tiempo, además de que ni Rachel, ni Blaine y mucho menos Finn me dejan llevar mi papel más dignamente.
Blaine me hace sentir culpable en muchos sentidos. Culpable por no poder corresponderle, por no poder compensarle en algo todo lo que ha hecho por mí, por no ser totalmente sincero con él, por estar de tan mal humor últimamente.
Rachel, me siento mal por ella y por mí, por estar enamorados de alguien que no tiene respeto por los sentimientos de nadie más que de él mismo.
Sin embargo pensé que en lugar de sentarme a llorar por lo deprimente de mi situación actual debía ser optimista sobre el futuro. Pero rumbo a San Valentín las cosas me hicieron pensar que lo mejor era no tener expectativas y a aceptar todo lo que se presentara.
El mal humor, la ansiedad fueron cediendo poco a poco, gracias a mis amigas y a Blaine, pero aún no me sentía lo suficientemente fuerte para encarar ese 14 de febrero.
- ... Quiero decir, me encantan las decoraciones de San Valentín, pero… ¿Qué acaso todo tiene que ser todo tan cursi? – le decía a Blaine mientras estábamos en la fila de la cafetería. - ¡Ay por Dios! ¿Qué es esto? – tome un pomposo cojín con unos pomposos perritos de peluche encima dándose un insulso beso.
- ¡Vamos, no seas amargado! Están lindos. Además San Valentín es mi fiesta favorita.
- ¿En serio?
- Sí… Un capuchino frappé con chispas de chocolate para mi amigo y un expreso doble por favor. – añadió en susurro, como si no supiera que tengo un oído muy fino. – Y una caja de galletas de Cupido. – puse los ojos en blanco.
En ese mismo día me pidió algo que en un principió creí un regalo desde el cielo, ignorando totalmente el hecho de que en alguna vida pasada el cielo y yo tuvimos un fuerte altercado haciendo que en este presente me deteste tanto y se haya ensañado en solo verme padecer. ¿Creen que exagero? No hace nada que vi a Finn liado con Santana en mi propia casa, cuando Blaine me pidió que si le ayudaba a llevarle serenata a otro chico.
El amor apesta, detesto decirlo. Sin embargo parecer imposible que viva un día tranquilo sin que me fije en alguien, alguien que jamás me haría caso. A veces pienso que tal vez nadie es suficiente bueno para mí, lo cierto es que la mayor parte de las veces pienso lo contrario.
Me he enamorado cientos de veces, pero solo de dos personas: Finn y Blaine. Cada uno a su manera fueron lo mejor que me pasó en la vida. Ambos son dulces y tiernos, Finn era de los pocos que no se metían con nadie y cuando estaba en el equipo de futbol él era el único que me hablaba y no me trataba como una plaga. Después, todo fue en picada, ahora soy su hermanastro y hombro para llorar. Dirán que soy muy tonto al hacerla de su confidente o de consolarlo, pero a pesar de todo me sigue importando y si decidí perdonarlo fue por Blaine.
Blaine fue el primer chico gay que conocí, por fin alguien que me entendía de verdad, con quien no había problema si lo abrazaba o lloraba mientras me acariciaba el pelo. Pero para él solo fui un amigo. Como una chica más con la que hacía un día de campo o algo así.
No tengo nadie en quien poderme recargar, sentirme seguro, amado. Desearía que mi corazón entendiera de una vez que no está hecho para ser correspondido, es el problema de ser tan especial, no hay nadie que pueda encajar contigo.
Debo de estar enfermo para que siga aferrado a enamorarme de la persona equivocada y sentirme mal por ella cuando se veía herido, mientras detrás de ellos solo esconden el arma con el que se preparan para extraerme un pedazo de mi ser.
Salí a caminar por ahí, el centro comercial me haría olvidar toda esta bizarra situación. No tengo por qué torturarme todo el tiempo, así que por lo menos me tomaría un tiempo para mí – que tanto necesitaba – y me olvidaría de mis problemas amorosos por unas horas.
Iba bastante distraído mirando por aquí y por allá, esperando encontrar algo interesante cuando alguien me llamó por la espalda.
- ¿Kurt? – El inconfundible cabello rubio dañado por peróxido mal aplicado me cegó por un momento.
- ¡Sam! – dije lo más jovial que pude. - ¿Qué haces aquí?
- Supongo que nada.
- ¿Qué le has hecho a tu cabello? – dije horrorizado cuando se quitó el gorro de la sudadera.
- ¿No te gusta?
- No, ese corte a lo Justin Bieber con tu tinte es una combinación horrenda, pareces modelo de pantalones vaqueros en los 70's. – Se rió de mi comentario.
- Y eso que ya no hay Bieber Experience.
- ¿Qué? – Me explicó todo sobre un grupo musical que hicieron para el Glee club. Y de ahí empezamos a hablar de temas escabrosos.
- ¿Pero por qué lo hicieron? Suena muy ridículo. – dije entre risas.
- Fue por Quinn. Y los demás por sus chicas creo.
- ¿Has tenido problemas con ella?
- Sí, con uno con el que jamás he podido competir.
- Tienes que estar bromeando, no creo que haya nada lo suficientemente fuerte como para separarlos.
- Sí, si lo hay y tú lo conoces muy bien. Se llama Finn. – Me quedé congelado en mi asiento, por lo visto había hecho más daño en McKinley del que me he dado cuenta por Mercedes o Rachel.
- ¿A qué te refieres? – intente sonar calmado, pero creo que solo soné ansioso.
- Creo que jamás se han olvidado esos dos. Si no hubiera sido por Santana no me habría dado cuenta. – Como lo sospechaba, Santana será una zorra, pero es muy intuitiva, sabe cuando algo anda mal y no se harta hasta que descubre que está pasando. - No es la primera vez que me pasa algo así. - dijo melancólico. - En mi otra escuela también fui usado como pañuelo desechable. – No sabe cuánto lo entiendo.
- No eres el único que ha pasado por esas. Créeme, somos bastantes. – le dije, pero en mi caso no es un consuelo, al contrario es todavía mucho más deprimente.
- Estoy harto de esto. – me dijo Sam molesto.
- Creo que es normal.
- ¿Crees que soy tonto?
- No, para nada, eres incluso más perceptivo que muchos de los que conozco. – Me contó lo de Finn, Quinn y Santana. Fue muy duro aparentar que no me importaba. Sam me agradaba, era uno de los pocos chicos que no huían de mí cuando estaba en McKinley, incluso había accedido a cantar conmigo no importando las continuas molestias de Finn. Me sentía mal por toda esta porquería que estaban haciéndonos a muchos. Por lo visto no solo a los impopulares nos toman de sus marionetas. También entre ellos se tiran mierda a la cara como si fuera divertido. – Entonces creo que si soy un tonto. – concluyó deprimentemente el chico que estaba frente a mí.
- ¿Cómo te sientes al respecto? – le pregunté. - ¿Te gusta Santana?
- No. – dijo después de un momento.
- ¿Entonces por qué estas con ella si te gustaba tanto Quinn?
- ¿Popularidad? – dijo como si no fuera suficientemente obvio.
- ¿Crees que vale la pena estar con ella si no te gusta solo por tener algo de popularidad?
- No lo sé. – miró su taza de café confundido.
- La popularidad no lo es todo. Créeme, muchos lo aprendimos a la mala. A veces trae más problemas de los que resuelve. – tomé su mano como acto involuntario, no comprendí lo que había hecho hasta que noté su mirada extrañada. – Lo siento, me disculpe en susurro. – se rió levemente, no estoy acostumbrado a tratar a personas como Sam, generalmente me golpearían por siquiera mirarlos a los ojos, me matarían si existe contacto físico alguno.
Pagamos la cuenta, es decir, al menos yo leí la nota, porque no me dejó pagar nada. A cambio, me ofrecí a llevarlo yo. Casi me muero de risa cuando me estaba contando lo de Puck con Lauren, me sorprende en serio que esté pasando eso, pobre Puck, está muy confundido, no hacía pocos meses se me había declarado él muy torpe y ahora proclama estar enamorado de la chica más ruda de todo McKinley. Su casa estaba casi en las afueras de Lima, se veía grande, me invitó a pasar, pero no acepté pues ya era tarde y no me gusta conducir de noche.
Llegué a casa como a las 8:00. Finn apenas me saludo, Carol estaba en la cocina y papá veía el televisor medio dormido. Yo fui el que bajó primero listo para dormir, habían sido unas semanas muy pesadas, así que necesitaba descansar mucho cuando hubiera oportunidad antes de que las ojeras aparecieran ensombreciendo mi rostro.
- ¿Dónde estabas? – me retó Finn en cuanto bajó. – Tuve que inventarles algo a nuestros padres, me tenías preocupado. - ¿Debería creerle acaso?
- Me fui de compras, deberías de haberlo supuesto, les había avisado ya a ellos, así que más vale que les hayas dicho lo mismo o me meterás en problemas. – le repliqué sin mayor problema.
- La próxima vez avísame también a mí.
- No tengo por qué rendirte explicaciones.
- Escucha, soy tu hermano ahora, tenme consideración.
- Consideración he tenido y bastante contigo, así que no me vengas con eso.
- ¿Sigues enojado por lo de Santana? – dijo como si me hubiera quitado un dulce o algo así.
- ¿Sabes qué? Sí, sigo enojado por eso, además de que no puedo creer que estés actuando como un maldito semental tratando de hacerlo con cuanta mujer se te ponga enfrente sin pensar en sus sentimientos o en los de los que la rodean, incluso Puck es más condescendiente.
- ¿De qué estás hablando?
- Tal vez ya no esté en McKinley, pero gracias a mis amigos me he enterado de tu completa falta de juicio.
- Lo que yo haga, no te debería importar. – casi podría jurar que sonrió, pero eso es totalmente ilógico.
- Me importa, porque estás hiriendo a mis amigos, q pensaba q también eran tuyos. – su gesto se volvió totalmente sombrío.
- Estás celoso. – ¿Qué? Definitivamente está mal
- Si, tal vez estoy celoso de que te salgas siempre con la tuya, de que puedas conseguir a cualquiera y de que las deseches como si fueran basura y yo tengo que luchar por qué el chico que me gusta solo me ve como un amigo. – me abrazó, como si no hubiera oído lo último.
- Todo va a estar bien. – eso dijo aquella noche en navidad, sin embargo mis sentidos sabían lo que sucedería después. – Mi promesa aún no está rota.
I can't believe what you said to me
Last night when we were alone
You threw your hands up
Baby you gave up, you gave up
- ¿Cómo me puedes decir eso? – no lo puedo entender.
- Sólo confía en mí
- No, ya no más.
I can't believe how you looked at me
With your James Dean glossy eyes
In your tight jeans with your long hair
And your cigarette stained lies
- Solo ten fe en lo que te digo. - ¿Cómo puede sostenerme la mirada de esa forma tan descarada?
- No puedo, ni siquiera sabes lo que me estás diciendo.
Could we fix you if you broke?
And is your punch line just a joke?
- No estoy bromeando, aún quiero estar contigo. – me estrechó mucho más fuerte. – Yo no rompí contigo.
- Eres un imbécil Finn.
I'll never talk again
Oh boy you've left me speechless
You've left me speechless, so speechless
- Por favor, déjame demostrarte que te sigo queriendo. – ese beso me dejó mudo, sin saber que decir, con la cabeza hecha un lío.
I can't believe how you slurred at me
With your half wired broken jaw
You popped my heart seams
On my bubble dreams, bubble dreams
Por mi cabeza no pregunten, estaba perdido entre recuerdos, entre tristes y alegres, entre promesas y decepciones, entre mariposas y arcadas de coraje. Todo gracias a él, como siempre
I can't believe how you looked at me
With your Johnnie Walker eyes
He's gonna get you and after he's through
There's gonna be no love left to rye
Necesitaba salir de ahí como fuese, esos brazos eran mi perdición y su boca más fuerte y embriagante que cualquier licor de dioses.
Could've been so easy
Could've been a friendly phase
Yeah it could've been simple
Could have, it should have
But that's not the case
- No Finn. – dije finalmente resistiéndome a su poder.
- Pero Kurt…
- No hay pero que valga.
- Bien, pero no vuelvas a dirigirme la palabra
- Te estás poniendo ridículo. Tú fuiste quién rechazó que solo fuéramos amigos, te dí una oportunidad y aún así lo arruinaste de la peor manera.
- ¿Pero que no entiendes que todo lo he hecho por ti? Maldita sea
Tell me who are you
to be calling me names?
You're making yourself the fool
Ain't that a shame
- Vaya sacrificio. No me vengas con eso, que no tienes ni idea de lo que es sufrir para hacer feliz a alguien. – le dije voz baja, pues si la elevaba me quebraría al instante.
- Solo eres un cobarde, no quieres lastimar a nadie, pero a veces no se va a poder evitar, y te apuesto que tu amiguito Blaine lo sabe más que de sobra.
You can call me a liar, cheater, loser
Takes one to know one
You can say I'm bitter, call me quitter
Takes one to know one
And I know you...
- Dime como quieras, pero eso aquí y en china es ser egoísta. – lo miré desafiante con los ojos vidriosos llenos de lágrimas dispuestas a salir.
- No quieres aceptar la realidad. Nadie te va a tomar en cuenta si no impones tu voluntad aunque sea una vez.
Now you're pointing fingers...and...
The point is lost on me
- Demuestras bien tu punto, por eso estás solo. – no me iba a tentar el corazón. – Te lo dije muy bien, no soy un juguete.
Do you hate to see me happy?
Does it fill you with jealousy?
- No pretendo que lo seas.
- Mientes
- No lo hago. Pareciera que disfrutas hacerme sufrir, no ves que me matan los celos cuando veo que estás con ese imbécil.
- ¿Cómo te atreves a decirme semejante idiotez? – Ahora el malo de la película soy yo.
- Solo digo lo que veo.
What' cha trying to prove
By putting me down?
- Basta. En serio no quiero seguir con esto.
- ¿Ves lo que digo?
Sorry the joke's on you
Like tears of a clown...
No estoy para bromas, así que deja toda es apalabraría, solo te estás hundiendo más.
You can call me a liar, cheater, loser
Takes one to know one
You can say I'm bitter, call me quitter
Takes one to know one
Yeah it takes one to know one
And I know you...
- A diferencia de tí, yo no pienso renunciar, no me importa que me trates así. Yo no soy de los que huye. – No podía seguir oyendo semejantes incoherencias, era ilógico.
Could've been so easy...
That was not the case
¿Por qué demonios tiene que complicarlo todo?
Hola a todos! Aquí un nuevo capítulo, me tardé un poco en subirlo, pero no tuve tiempo de hacerlo antes. Gracias por sus reviews los leo todos, no es broma, tampoco es que sean tantos. Esto a petición de eRiiqck GaGaa, quien me dio la brillante idea de usar Speechless de miss Lady GaGa y yo por mi parte la hice un mash-up con Takes One To Know One de Amy Diamond / Belinda.Hello Everybody here! Here I am once again, I know it take long time to upload this weird thing. This chapter is an inspiration with the song Speechless by Lady GaGa. Thanks to eRiiqck GaGaa for gave me that billiant idea. For myself I decide to mix in a melancolic mash-up with one of my favorites song. Take One To Know One in both versions (Amy Diamond or Belinda, who also make an spanish version called pudo ser tan fácil)
Jeff Bee, thanks so much, also i have to say that i'm not a good english speaker/writer, and yes i'm a boy too, so don't be afraid to hide you're opinion, i'm so gladd to like you.
