Esta semana, desastre total. Sentía que el mundo se había vuelto loco totalmente. Rachel realizó una fiesta privada bastante bizarra en su casa. Para mi mala suerte los únicos en salir en pie fuimos Finn y yo. Incluso Blaine salió arrastrándose. Puck no me dirigió la palabra, pero varias miradas que cambiaban según su grado de intoxicación etílica. De frialdad, luego ira, luego tristeza, luego deseo, luego más tristeza. No obstante que por esa maldita borrachera tuve que soportar ver a mi futuro novio besarse con Rachel toda la noche, al verlo tan imposibilitado de manejar me ofrecía a alojarlo en casa. Finn dormiría en el sofá. Pero al parecer este tuvo ciertos inconvenientes sobre el asunto. Todo el camino me vino diciendo los mismo. "¿Por qué, no lo dejas mejor en su casa? ¿Qué tal si se aprovecha de ti estando en ese estado? ¿Qué tal si vomita sobre tu edredón de pluma de ganso? ¿Qué tal si se enoja cuando despierte? ¿Qué tal si Burt lo ve?"

- Blaine es mi amigo, no puedo dejarlo que vaya a casa así. – le dije por enésima vez en el auto. – Blaine cantaba mientras tanto una canción de Phill Collins.

- Haz lo que quieras, pero yo no te voy a salvar de esta.

- Has estado de muy mal humor desde hace semanas, así que simplemente no te haré caso.

- ¿Cómo no quieres que esté de mal humor? – me preguntó como si yo supiera la posible respuesta. – Llevamos a un adolescente gay ebrio a nuestra casa. – Algo me dice que esa no es la respuesta, pero creo que fue lo que mejor se le ocurrió.

Como esperaba Blaine calló agotado en segundos. Pero al parecer él no es de los que duerme cómo piedra. Hablaba en sueños. Seguía tarareando esa estúpida canción. Pero algo me sacudió de improvisto, algo que verdaderamente me deprimió.

Besas bien Rachel. – balbuceó en sueños. Es que no esto ya es demasiado. Rachel era mi amiga, y por eso me dolía mucho más. Tuve pesadillas toda la noche. Rachel tenía prisionero a Blaine como en un hechizo de sirena. Mientras Finn Santana y otras tantas mujeres que no pude identificar se burlaban de mí.

Cómo era de esperarse terminé con unas tremendas ojeras a causa de lo mal que dormí. Blaine se fue de casa temprano, claro, salió huyendo después de que le dije que papá lo vio dormido mientras yo me aplicaba mi tratamiento de reparación en el rostro.

Por cierto papá me riñó por haberlo llevado a casa, y pero, dejarlo dormir en mi habitación. Como si fuera posible que Finn se sacrificara a dormir con él. Después de su pequeño desliz conmigo lo detesta más que nunca. No sé qué demonios es lo que le molesta. El punto es que si Finn metiera a Quinn, Rachel, o incluso a Lauren, papá las recibiría con gusto siendo que es mucho más probable que suceda algo con ellas que conmigo. Es increíble que le tenga más confianza a él que a su propio hijo, al menos tengo a Carol de mi lado. Y ella si tuvo la decencia de escucharme al menos mi versión de todo lo que pasó.

Mi infierno continuó de una manera muy peculiar, oyendo cosas que jamás creí oír, soportando situaciones bizarras y sintiendo celos de la extraña situación entre Blaine y Rachel. Así es, después de que prácticamente me rechazó, de que he tenido que ser su pañuelo de lágrimas por su decepción amorosa con se tal Jeremía, ahora tuve que verlo dudar de su sexualidad por Rachel. Es que esto se sale completamente de mi entendimiento. Sabía que me veía como un amigo más. Después creía que como una chica más con la que hacía un día de campo o algo así, y por eso no le era atractivo, pero resultaba que ahora lo que buscaba era a una mujer de verdad. Y maldita la gracia que tiene que realmente encuentre lo que buscaba en Rachel.

Mercedes tuvo mucha paciencia conmigo durante toda la semana, ya que no contaba con los demás, pues ellos eran precisamente el gran problema. Anduve de muy mal humor durante toda la semana, así que ya éramos dos en casa, pero Finn se controlaba, pues jamás me había visto así. Cabe mencionar que no me ha dirigido la palabra desde la fiesta de Rachel

Lo más extraño es que después de los efectos del alcohol todo se olvidó y quedó como una alegre anécdota, mientras yo solo me hacía la vida imposible. Blaine ni siquiera me pidió disculpas, es más casi no he hablado con él. Wes me dijo que no lo había visto últimamente que seguramente estaba practicando para las estatales. No supe si realmente creerle, todo esto debe de ser muy confuso para él, así que creo que va a necesitar un tiempo para meditar al respecto. Después de todo aparte de Rachel no ha besado a nadie, ¿y si cuando bese a un chico (me estremecí de solo pensarlo) siente todavía menos que lo que sintió con ella?

Me encontraba en el estacionamiento de McKinley esperando a Mercedes y Rachel pensando y dándole vueltas a todo este asunto. No es algo que me agradara o deseara hacer, pero mi mente me obligaba a hacerlo y no podía huir y pesar en otra cosa. Tan distraído estaba que me sobresalté cuando alguien tocó sobre el vidrio de la ventana del copiloto. Sam miraba a través del vidrio con una gran sonrisa, no podía ser de otra forma ¿verdad?

- Me espantaste. - le dije mientras abría la puerta y Sam entraba y se sentaba.

- Lo siento, no fue mi intención. – se rió.

- ¿Cómo has estado? – le pregunté, al menos ahora se veía mejor que la última vez que lo vi.

- Recuperándome todavía de los efectos de la bebida.

- Pero eso fue hace más de una semana. No es para que los efectos duraran tanto.

- Es que nosotros seguimos tomando durante la semana. – dijo avergonzado. – Pero después de la reunión escolar sobre la prevención del uso del alcohol, donde nuestra extraña presentación en la cual Santana y Brittany dejaron el escenario y a Rachel bañados en vomito morado juramos jamás volver a tomar.

- No puedo creer lo que me estás diciendo. – me estaba desternillando de risa.

- Sí, pero no fue muy agradable a la vista.

- Supongo que no. – me intenté calmar antes de continuar. - ¿Qué tal las cosas con Santana?

- Supongo que bien, la verdad no lo estoy tomando muy en serio. Solo para distraerme un rato. – dijo desenfadadamente.

- ¿Y Quinn? – le pregunte con el mayor tacto posible.

- Supongo que ya no hay mucho que hacer con eso. – se notaba triste al decirlo.- Las cosas ya no estaban marchando bien. Ella se siente culpable, creo, pero eso no quiere decir que quiera seguir conmigo. Y la verdad yo no sé si quiera estar con ella para ser sinceros. – Nos quedamos en silencio por un momento. – Gracias. – dijo poniendo fin a esa quietud tan extraña.

- ¿Por qué? – realmente no entendía.

- Por escucharme, no hay mucha gente que lo haga, lo considerarían tonto.

- Vamos, ¿no crees que exageras?

- No, es en serio. Entre chicos no somos así. Quiero decir, entre chicos normales, es decir, entre…

- Ya entendí. – le corté. El pobre estaba más rojo que un tomate con peluca rubia.

- Lo siento. – me reí ante su expresión. – No deberías reírte. Deberías correrme.

- De acuerdo. – dramatice lo más sarcástico que pude. – ¡Sal de aquí y no vuelas a dirigirme la palabra en tu vida – Puso los ojos en blanco mientras se reía. - ¿Algo así?

- Supongo que es un comienzo. – dijo. – El punto es ese, que no mucha gente te escucha y a veces solo es eso lo que necesitas.

- En ese caso. – saqué de mi mochila una hoja y del saco de mi uniforme una pluma y anoté mi número privado y el de mi móvil. – Ten, cuando lo necesites el psicólogo te atenderá.

- Eres un gran amigo. – dijo. Me abrazó sinceramente. Algo en mí se estremeció por completo. ¿Por qué tengo que estar sufriendo por tonterías, no todo son los chicos y el romance? No debería de estarme torturando así, las personas que valen de verdad son las que te aprecian y con las que te sientes bien.

De toda esta revelación mis lágrimas brotaron al instante y un sollozo que estaba intentando contener salió sonoro y desgarrador.

- ¿Estás bien? – los ojos preocupados del chico solo me hacían sentir culpable.

- Sí, solo que me has demostrado lo estúpido que he sido.

- No entiendo.

- Tal vez algún día te lo cuente. – le dije con una sonrisa de agradecimiento.

- Sí, y creo que será mejor que me valla, las chicas vienen y si tardo mucho Santana se enojará.

Fue una tarde tranquila, como hace mucho que no la pasaba. Los padres de Rachel son geniales, nos tratan de maravilla siempre. Estaba de tan buen humor que no noté los reclamos de Finn por llegar tarde.

Blaine me llamó al día siguiente, al parecer no sabía cómo disculparse, realmente no estaba prestando atención. Solo estaba… feliz, relajado. En paz. Fue una conversación realmente breve y quedamos en vernos ese sábado en la cafetería de siempre.

Ya las cosas no importaban, dejaría que pasara lo que pasara e intentaría solo concentrarme en las cosas que verdaderamente importan.

I close my eyes,

Only for a moment

And the moment's gone.

All my dreams

Pass before my eyes

In curiosity.

Tal vez eso era lo que necesitaba, alguien que me dijera lo tonto que era pasarse la vida ocupado en tus problemas sin darte siquiera un tiempo para respirar. Es momento de que piense en mis sueños, mis metas, que piense en mi.

Dust in the wind.
All they are is dust in the wind.

Es curioso que siempre magnifiquemos los que nos sucede, cuando no somos si no una mota de polvo en este inmenso universo.

Same old song.
Just a drop of water

In an endless sea.
All we do

Crumbles to the ground,

Though we refuse to see.

Siempre concentrados en la misma rutina, la misma vieja cantaleta, no nos damos un tiempo par a ver lo maravillosos que podemos llegar a ser.

Dust in the wind.
All we are is dust in the wind.

Es tan triste que los problemas nos cierren el mundo, cuando solo somos polvo en este gran universo

Don't hang on,

Nothing lasts forever

But the earth and sky.
It slips away

And all your money

Won't another minute buy.

Siempre aferrándonos a causas perdidas, a sueños rotos, a esperanzas caídas e ignorando las nuevas oportunidades. Como si éstas estuvieran ahí por siempre, pero bien sabemos que nada, nada es para siempre. Ni todo el dinero ni toda la popularidad o cualquier otra cosa podrá recuperar todo el tiempo desperdiciado.

Dust in the wind.
All we are is dust in the wind.

Nadie es más importante que tú, así como tampoco eres superior a nadie, solo somos una mota de polvo en este bello universo.

Dust in the wind.
Everything is dust in the wind.

Cuando sientas que el mundo es más fuerte que tú, solo piensa en que todo pasa como en una ráfaga de viento. Hoy dormiré tranquilo, hoy no me preocupo, pues solo por esta noche soy solo polvo en el viento

No obstante esa noche volvía soñar algo extraño. Las siluetas inmóviles de unas estatuas me perseguían, Finn y Blaine. Corría para alejarme de ellos, y una voz me decía todo va estar bien. Choqué con Sam en mi sueño, me abrazaba y me decía una y otra vez que todo iba a salir bien. De pronto no era todo un sueño. Sabía que había despertado, pero la voz continuaba, pero no era la voz de Sam, sino la de Finn.

- ¿Qué estás haciendo? – Salté de su regazo sorprendido.

- Tenías una pesadilla, gemías y te movías como loco. – dijo como si fuera algo lógico. – Así que quería tranquilizarte.

- Sólo dame un minuto. – Necesitaba mojarme la cara para tranquilizarme de lo que había soñado y de lo que en realidad pasó.

- ¿Ya estás mejor? – me había acomodado la cama de cómo la dejé hacía unos minutos.

- Sí eso creo. – Me arropó con cuidado. Era bastante extraño su comportamiento, no sé que se trae entre manos y creo q no quiero saberlo. Tarareo una canción muy suave en mi oído hasta que creyó que me había quedado dormido.

- Duerme bien Kurt, recuerda que aún te quiero. – Traté de disimular el escalofrío en mi espalda, esa ya no era una obsesión sana. Tendré que hablar con él después. No puede seguir esto así. Desde luego que no era sano para ninguno de los dos.

Quiero a Finn, no lo voy a negar, pero lo que ahora no sé es sigo lo sigo amando o solo me agrada, y tal vez sea mejor que solo seamos amigos, pero no me deja las cosas muy sencillas. Claro que jamás lo ha hecho, con el no hay medias tintas, y solo se puede razonar a la fuerza con él.

También está Blaine, pero claro, el del problema aquí soy yo. Me gusta, me gusta mucho, yo sé que para él solo soy amigo más. El punto es que no sé si yo también lo veo así, quiero decir, si me pongo a pensar al respecto, me afecto más las múltiples veces que Finn a metido la pata conmigo que las veces que Blaine lo ha hecho. Y tal vez toda esta situación que se dio en mi cabeza de creer que estaba siendo amable conmigo no nada más porque era su amigo solo fue una forma estúpida de querer huir de Finn y de lo que hizo.

No niego que eso me haya ayudado mucho, pero creo que todo fue por desesperación. Ambos son como son y punto.

Recibo un mensaje en mi celular:

"Gracias por lo de hace rato. Sam".

Al menos tengo amigos. Sin pensarlo lo agrego a mis contactos con cierto sentimiento liberador.

Ahora solo deseo dormir y perderme en el espacio.


Hola a todos! Hello everybody!

Después de dos semanas aquí está el nuevo capítulo. Mi mentesita perversa ha estado trabajando maquiavelicamente y les presento un nuevo giro en la historia. ¿Qué hara Sam por Kurt, como reaccionaran los demás interesados en mi niño lindo?

Por lo visto, no era el único que sentía que esto del drama entre Finn/Kurt sufriendo por nada estaba hartandome. Así que un día me dije AM es hora de darle un giro y que si van a pasar cosas debe de haber alguien más.

Gracias a uds. ya tengo 60 reviews ¡Vivan uds! pues son uds los que leen esta locura y me envían sus palabras de aliento, sus sugerencias, sus críticas constructivas, todas bien recividad y tomadas en cuenta. Lametablemente no los voy a poder complacer al menos hoy con un capítulo más largo porque mis neuroas no dieron para más.

De nueva cuenta Gracias a Todos