Por qué se preocupa por mi?
"Si. Soy yo." Dijo el hombre colocando las manos esposadas encima de la mesa del salón de interrogatorios y dejando a todos sumidos en un oscuro silencio. "Quién pensaban que era? Juan del Pueblo? Obvio que no."
Lisbon: "Por qué?" Dijo completamente sorprendida.
"Ambos tenemos intereses mutuos."
Lisbon: "Qué clase de intereses?"
El hombre sonrió sin dejar de mirar a la agente senior a los ojos.
"Cree que lo voy a decir así como así, agente Lisbon?"
Lisbon: "Y O'Laughlin? Qué tenía él que ver en esto? Por qué asesinarlo?"
"El era un peón que solo estaba causando problemas. Estaba estropeando el plan."
Lisbon: "Pues el plan, déjeme decirle que ya está estropeado. Ha caído, Bertram. No vale la pena callar más. Piensa entrar a prisión sin decir nada sobre ese hombre? Por qué tanta lealtad hacia él? Acaso lo tiene amenazado de muerte a usted o a algún familiar suyo? O algo por el estilo?" Dijo refiriéndose a Red John.
Bertram: "Por favor, agente Lisbon... Por qué se preocupa por mi? Usted está aquí, mirándome de frente. Detrás de ese cristal, está su equipo y sé que varios agentes más, pero se le olvida alguien."
Lisbon: "Oh, sí? Quien?" Dijo de forma sarcástica.
Bertram: "Dónde está su asesor?" Dijo luego regalándole una sonrisa tranquila.
Lisbon no esperaba esa pregunta.
Lisbon: "No comprendo la pregunta, Bertram."
Bertram: "Es simple. Sencilla. Dónde está su asesor? Porque le aseguro, agente Lisbon, que no está con Grace Van Pelt en estos momentos."
Lisbon: "Cuando decida hablar, avise por el cristal." Dijo levantándose de la silla y retirándose del salón de interrogatorios.
Lisbon caminó rápidamente hacia el sofá de Jane. No lo encontró. Tampoco a Van Pelt. Comenzó a caminar rápidamente por los pasillos del CBI a ver en su busqueda.
Cho se acercó.
Cho: "Acabo de hablar con Van Pelt. Está en la cocina con Rigsby. Creo que Jane la hipnotizó y se fue."
Lisbon: "Que? Demonios! A donde?" Dijo sacando el teléfono celular y marcando el número de Jane.
Cho: "No tengo idea." Dijo colocándose las manos en la cintura mientras observaba a Lisbon.
Lisbon: "No contesta. Maldita sea." Dijo bajando el teléfono violentamente y dando pasos sin rumbo.
Cho: "Crees que sabe quién es Red John? Crees que fue por él?"
Lisbon: "Esperemos que no." Dijo cerrando los ojos buscando esperanzas de donde no las tenía.
Van Pelt se acercó a ambos agentes.
Lisbon: "Van Pelt, cómo es posible? Dónde diablos está Jane? Te dije que lo vigilaras! Que te quedaras con él!" Le gritó sin paciencia.
Van Pelt: "Jane? Está ahí. No lo ve durmiendo?" Dijo sonriendo y señalando el sofá vacio.
Lisbon: "Esto no puede estar pasando!"
XXX
Jane sentía la adrenalina corriéndole por las venas. Al fin lo tenía en frente sin barreras; sin mascara, sin estar amarrado a una maldita silla. No importa si tenía que morir, necesitaba ver a Red John morir primero.
Red John: "Atacar con rabia no resuelve nada, señor Jane. Al contrario. Debe estar tranquilo, relajado, con la mente completamente fría y despejada, No con las nubes que tiene en estos momentos."
Allí estaban ambos en medio del bosque mirándose fijamente el uno al otro en medio de toda la vegetación. La luna y los animales que vivían en el hábitat era lo único que los acompañaban.
La desesperación de Jane era tal que no esperó nada. Se abalanzó sobre el hombre sin darse cuenta que justo detrás de él había una bajada de algunos cinco metros. Ambos hombres cayeron. Dieron vueltas por la tierra hasta llegar al final. Los dos se lastimaron en la caída. Red John cayó boca abajo en la tierra. Se había golpeado la cabeza y estaba algo aturdido.
Jane estaba de espaldas a la tierra, se colocó la mano en el costado ya que sentía un dolor agudo en el área. La sintió húmeda. Alzó su mano y la acercó a su rostro. Notó que estaba sangrando. Tuvo que haberse golpeado con algo durante la caída. Miró a su enemigo el que aún seguía tumbado justo a su lado. No podía perder tiempo. Si estaba herido tenía que actuar rápido.
Jane gateó hasta el hombre y lo volteó boca arriba con violencia. Se les sentó encima a ahorcadas y comenzó a golpearlo descontroladamente. El hombre ya tenía un as bajo la manga. En los segundos que estuvo en el suelo había sacado su cuchillo. Dejó pacientemente que Jane lo golpeara por un momento y luego, sin previo aviso, le enterró el cuchillo justo en el hombro izquierdo lo que hizo que Jane cogiera un respiro profundo y cayera al lado de él gimiendo y retorciéndose de dolor.
Red John: "Le dije… señor Jane… que debía tener la mente fría y despejada… controle eso y luego vuelva a buscarme." Dijo luego de respirar profundo varias veces.
Se agachó al lado del hombre herido y lo golpeó varias veces hasta dejarlo inconsciente.
XXX
Jane abrió los ojos y se notó tumbado en el suelo de noche en medio del bosque. Un fuerte dolor se apoderó de su hombro y su costado. Se sentó como pudo y miró hacia todos lados.
Jane: "No… no puede ser… No…" Dijo frustrado al darse cuenta de que había fracasado.
Sacó su teléfono celular y notó que no tenía señal. Se levantó del suelo, caminó como pudo hasta encontrar carretera. En realidad no avanzó mucho, quizás media milla. El cansancio y la pérdida de sangre lo vencieron y cayó inconscientemente nuevamente a una orilla de la carretera.
XXX
El equipo estaba impaciente sentado en la oficina de Lisbon. Van Pelt dormía plácidamente en el sofá de ella gracias a la hipnosis de Jane.
Rigsby: "No podemos hacer nada?"
Lisbon: "No podemos localizarlo por su teléfono celular. Bertram no nos dirá nada. No hay idea de donde pudo haber ido." Dijo sin poder controlar los nervios.
Su teléfono celular sonó. Ella notó el número extraño. Inmediatamente tomó la llamada.
Lisbon: "Oh! Gracias a Dios! Dios... Cómo es posible? Como está? Ok. Voy en camino." Dijo mientras colgaba la llamada y se levantaba de la silla.
Rigsby: "Que pasó, jefa?"
Cho: "Apareció?"
Lisbon: "Está en el hospital. Lo encontraron herido a orillas de la carretera, cerca del bosque. Voy para allá."
Cho: "Iremos." Dijo levantándose.
Lisbon: "No. Quédense. Hay cosas por hacer aún. En realidad, hay mucho por hacer. Si los necesito, los llamaré."
Cho y Rigsby asintieron y observaron a su jefa desaparecer por detrás de la puerta de su oficina.
XXX
A la mañana siguiente, Lisbon aún seguía al lado de Jane, observándolo preocupada y esperando a que despertara. Definitivamente Jane había tenido una lucha con alguien. Su hombro estaba vendado completamente. Le habían tomado diez puntos de sutura. Su costado también había sido suturado y tenía un pómulo morado e inflamado debido a los golpes recibidos.
El periódico llegó y Lisbon comenzó a ojearlo de inmediato. La noticia de primera plana: Bertram arrestado. Esto era una pesadilla. Comenzó a leer la noticia y mientras lo hacía escuchó un gemido proveniente de la cama.
Se levantó apresuradamente y se acercó a Jane.
Lisbon: "Jane..." Susurró acercándose más a él.
El consultor abrió los ojos y se encontró con los de Lisbon.
Lisbon: "Hey…" Dijo mirándolo con preocupación, pero intentando sonreír.
Jane: "Hey…" Dijo débilmente mientras volvía a cerrar los ojos.
Lisbon: "Jane…" Dijo tocando su mano con suavidad. "Qué pasó? Quien te hizo esto? Viste a la persona?" Preguntó impaciente.
Jane volvió a abrir los ojos y miró a Lisbon.
Jane: "Yo… no me acuerdo." Mintió.
Lisbon lo miró detenidamente.
Lisbon: "No recuerdas nada? Nada de nada?" Dijo sentándose en la cama, justo a su lado.
Jane: "Yo…" Dijo cerrando los ojos y respirando con profundidad. "No lo sé. No lo sé…" Dijo algo alterado y tocándose el hombro gimiendo un poco.
Lisbon: "Está bien. Está bien. Tranquilo. Hablaremos después. Solo… descansa. Descansa, si?" Dijo tratando de sonreír y acariciando suavemente su mano.
Jane cerró los ojos y trató de relajarse con el contacto de Lisbon. Disimuló quedarse dormido al poco tiempo. En realidad estaba pensando en todo lo que había sucedido. Si recordaba todo a la perfección. Al fin había visto el rostro del hombre que le había arrebatado lo más preciado, su familia. Había había visto al maldito… solo que no podía decirlo.
FIN
