Capitulo 2: Cuando te vuelva a ver

El viaje en avión se hizo en primera categoría, así que los Kinomoto y su invitada Tomoyo no pudieron quejarse sobre no dormir o comida mala, porque le cierto es que estaban consentidos en demasía.

Sakura observaba atenta el cielo nocturno, cuando a su lado Tomoyo dormía plácidamente y frente a ella estaba Yukkito de la misma forma, Touya suspiraba aun en sueños al sentir un apretón por parte de Nakuru mientras que en la mesita, Kero y Spinnel yacían tapados. Además de la nueva dueña de las cartas, Eriol era el otro despierto, apartado un poco debía a que tenía una luz prendida para leer

Sakura lo observaba un momento decidiendo ir con él ya que no quería acostarse. La reencarnación del antiguo mago la observa sigiloso, invocando sus poderes solo con un dedo, aquello provocó una pequeña turbulencia no tan fuerte como para despertar a los cansados pero si para que una pequeña bolsa perteneciente a Sakura cayera. La rosa negra resbaló también…

-¡Ay!-la castaña resbaló un poco deteniéndose al anclarse en la silla del joven ingles- la gravedad no me quiero-señala recordando pasados eventos con el bastón. Eriol ríe entre dientes

-¿estás bien?-inquiere ayudándola a erguirse. Sakura también sonríe algo apenada diciendo si con la cabeza. El muchacho pálido miro detrás del hombro de la chica, notando dicha planta en el suelo. Ella imite el mismo movimiento

-¡la rosa!-exclama al momento de agarrarla sacudiéndola con cuidado

-valla, es un ejemplar muy hermoso de rosa negra. Ese tipo de flor es muy extraña aunque su significado es amor-señala Eriol tranquilo

-¿las rosas negras significan amor?-cuestiono dudosa la joven maga-creí que esas eran las rojas…-agrega confusa

-No, no. Las rosas rojas significan pasión, las blancas quieren decir paz y las negras son amor-explica Eriol-quien te de una rosa negra quiere decir que te ama-Sakura bajo la mirada

-quiere decir que me ama-murmuro algo perturbada sintiéndose llorar a causa de los recuerdos

El tiempo que pudo pasar con aquel chico de cabellos azules fue muy corto. Pero recordaba la belleza de su rostro y de su alma, la alegría con la que la miraba y sus tiernas palabras. Había visto en sus ojos del mismo color que su cabello, el cariño dirijo únicamente a ella y ella le contestaba con la misma pasión. Sin embargo, un día se marcho.

Lo raro es que tiempo más tarde, durante un extraño eclipse solar, Tomoyo y ella observaban curiosas el fenómeno "natural" cuando sintió su corazón desgarrado. El viento atraía a sus manos pétalos de rosas rojas, pareciendo un mensaje dirigido únicamente a Sakura. No supo el porqué, mas suponía quien fue el emisor y el significado de dicha acción…su querido amigo le decía adiós.

-¿en qué piensas?- pregunto Eriol tranquilo. Los años pasados hicieron que su fisionomía se pareciese mucho al antiguo mago: el mismo cabello morado azulado igual de largo, la misma piel tan blanca como el mármol, los mismos ojos tiernos detrás del cristal y la misma pacifica sonrisa

-en nada-sonrió la castaña-parece que te interrumpo, perdón, no quise distraerte de tu lectura. Tengo sueño… buenas noches –cambio de tema lo más rápido que puedo al mismo tiempo en que retrocedía con una risita tonta

Eriol no contesto, solamente sonrió entretenido ante la actitud adoptada por la oji verde. Sakura no intercambio mas palabras con él en esa noche, yéndose a postrar a su a siento.

Continuo despierta un poco, siguiendo contemplando las constelaciones por la ventanilla, sintiéndose como en un planetario. Preguntándose internamente porque él mando sus fieles rosas a despedirse cuando había prometido regresar a verla. No quiso pensarlo mucho al suponer por donde iban las cosas, porque no importa por donde viera las cosas terminaba herida en el alma.

Si estaba vivo, también se olvido de ella. Si estaba muerto, eso sería peor. Mas no importaba mucho debido a que jamás volvería a verlo sin importar cuál fuera la razón…

Llegaron al fin a tierra tras cruzar gran parte del extenso globo terráqueo, el clima era un poco abochornante mas la alegría hacia olvidar el calor. Tomoyo, con su pelo siempre largo amarrado en una alta coleta, y bien armada con su confiable cámara gravaba todo hasta apuntar a los otros un tanto alejados de ella

Sakura se voltea para sonreír mientras saludaba a la cámara. Kero medio se asomo del largo cabello castaño de la oji verde, quien se lo había dejado crecer hasta la cadera más aun conservaba sus coletas a ambos lados de la cabeza.

-ahora donde vamos-dijo Nakuru cuando la lente la enfoco

-yo tengo un lugar-sonrió Eriol a su lado. Spinnel Sun viajaba sobre su hombro como Kero iba muy cómodo posado en Sakura-por aquí hay una aldea viva que data de hace miles de años. Deberíamos ir a ver

A todos les pareció una buena idea, así que riendo y haciendo chistes el grupo entero se dirigió al sintió señalado por la encarnación de Clow sin saber que cerca estaba el Santuario de Athena.

Mascara de Muerte y Afrodita de Piscis caminaba por las calles en búsqueda de algo especial…

-no creo que se buena idea-insiste el caballero de Piscis por enésima vez en cinco minutos. El canceriano continuaba su andar sin prestarle atención

-cálmate, Afrodita. Todo el mundo sabe que se necesita chupe para la fiesta-comenta como si nada el moreno y por enésima vez el sueco suspiro cansado

-claro-contesto alargando perezosamente las vocales- y cuando el Gran Patriarca Shion se entere te va a golpear como un tambor barato-Mascara lo volteo a ver feo

-siempre tan pesimista-le dice malhumorado-¿Por qué no confías en mi y ya?-ahora fue el turno de Afrodita en voltear a verlo, pero irónico

-no preguntes obviedades-sentencio burlón.

Cuando italiano respondió con una maldición entre dientes, un suave aroma conocido lleno la nariz del Pisciano. Era suave y femenil, ligero pero a la vez fuerte como la dueña. Giro sobre sus talones observando una caballera castaña clara perderse entre el mar de gente moviéndose de izquierda a derecha continuamente

-¿Qué sucede, pececito?- pregunto Mascara al verlo de esa manera

-eh…nada…-susurro contrariado-¡Ahora vuelvo!-agrega echándose a correr

Por su parte, Sakura Kinomoto también percibió algo en el aviente, un perfume a rosas que solo podía ser asociado a él. La castaña se volteo para contemplar hacia atrás…

-ese olor...podría ser…-murmura. Tomoyo la contemplo confundida y retorno sobre sus pasos. Igualmente Kero se mostró para sonreír, el plan estaba funcionando. Y la chica de ojos amatistas noto ese cambio en el primer guardián del sol

-¿sucede algo, Sakurita?-pregunta curioso el osito amarillo, este la observaba atentamente mientras la castaña no sabía que responder.

Ahora estaba muy confundida, contemplando la nada ante la mirada preocupada de todos los demás. Sakura voltea hacia sus amigos, llamándole la atención el gesto de Eriol.

Era una extraña mezcla entre seriedad y alegría

-ve…-susurro. La Card Master sonrió sabiendo lo que debía hacer

-¡Ahora vuelvo!-grito Sakura mientras iniciaba una enloquecida carrera retronado sobre el camino tirando accidentalmente a su pequeño amigo, quien se quedo volando

Tomoyo parpadeó confundida al contemplar como la curiosidad fue mayor al sentido común para Kero. Ya que, a escondidas, el tigre (o león) del sol siguió a su amiga y ama. La pelinegra lo siguió en cuanto lo vio marcharse.

-¡demonios! ¿Por qué debe de haber tanta gente?-murmuro frustrado Kero, escondido en una esquina-si sigo así jamás la alcanzaré

-podrías pedirlo por favor- sonó una voz familiar

-¡Tomoyo!-grito Kero asustado-¿Cómo fue…? ¿Qué haces…? ¿Por qué me…?-la susodicha rio entre dientes ante aquello

-no crean que me engañan-continuo la de ojos amatistas algo seria- Eriol y ustedes tienen algo entre manos…-agrego haciendo retroceder al primer protector

-no…no se a que te refieres…-susurraba Kero nervioso

-por favor. Sakura es mi mejor amiga y no quiero que la lastimen-continuo Tomoyo. Kero retrocedió mas-Ok, no quería llegar a esto pero tengo muchos dulces y si no me dices lo que pasa no te los daré-agrega logrando su objetivo. En menos de lo pensado Kero suplicaba piedad

-¡Ay, está bien! Clow me matara por esto…-clama el osito alado-no sé si Sakura te lo comento alguna vez, pero hace años después de la ida del mocoso ese, conoció a un joven algo mayor a ella

-si-contesta Tomoyo haciendo memoria-dijo que era sueco, alto, piel blanca, cabello largo azul celeste y ojos del mismo color. Me comento también que se llamaba Afrodita, me recuerdo bien porque se me hizo un nombre muy extraño para un muchacho

-lo mismo pensé yo-acepto Kero asintiendo-regresando al tema, cuando hubo ese eclipse solar tan duradero tuve el extraño presentimiento de que Afrodita había muerto. Luego Clow me lo confirmo, mas ninguno quiso decírselo a Sakura…

-entonces ¿Por qué estamos aquí?-pregunto confundida la pelinegra. El original guardián se mostraba serio como solo pocas veces

-porque volvió a la vida-respondió-fue obra de los Dioses, de eso no cabe duda-agrego. Las ideas comenzaban a tomar sentido para Tomoyo

-Sakura suele estar muy triste-comenta preocupada la muchacha blanca-entonces, ustedes…cuando se enteraron…

-ella me comento una vez que ya no podía amar, es por eso que vamos a demostrarle todo lo contrario-sentencio Kero ahora feliz-haremos que se reencuentren…

-…y yo ayudare-concluyo Tomoyo decida. El osito amarillo asintió con la cabeza

Mientras tanto, la susodicha hechicera seguía moviéndose a pesar de estar cansada. Podía sentirlo más cercano a ella, lo que la animaba a seguir con su camino. Las memorias regresaron a su mente a cada paso que daba y la alegría presionaba su corazón latente. Cuando se vieron…

Él continuaba igual a sus recuerdos, no había sufrido ningún tipo de cambio por la edad en su piel tan blanca como la crema, en su largo cabello tan azul, en sus ojos brillantes o en su rostro tan hermoso

Ella sí que lucía diferente a la dulce pero infantil niña que conoció alguna vez, volviéndose una mujer a toda ley. Se había vuelto más alta y sus féminas curvas así mismo se habían pronunciado de forma exquisita. Aunque existía algo que no había cambiado, su mirada, continuaba tan enérgica y resplandeció al verlo

Ambos se detuvieron enfrente del otro, jadeando ligeramente

-es cambiado-inicio el Caballero de Piscis

-y tu ni un poco-replico Sakura regalándole una dulce sonrisa. Cosa que Afrodita respondió alegremente-¿Qué fue de ti? ¿Por qué te fuiste por tanto tiempo?-agrega observándolo dolida sin estar enojada

-¡Ay, Sakura! ¡Pasaron tantas cosas!-suspiro cansado el sueco sin saber por dónde comenzar. Más no tuvo que pensarlo por mucho tiempo al sentir un cálido abrazo por parte de su compañera

-no importa-susurro Sakura apoyando su mejilla en el pecho de él-me da tanto gusto que estés vivió-susurra lagrimeando un poco. El peli azul le levanta suavemente el rostro para secarle las lágrimas

Ninguno de los dos notó la presencia de un par espías entre unas cajas

-¡esto es hermoso!-susurro emocionada Tomoyo, por quinta vez en ese día su segundo mejor amiga, ósea, la cámara, hacia acto de presencia

-¡el plan está saliendo muy bien!-murmuro por su parte Kero desde el hombre de la humana. Ambos estaban felices de verla sonreír entre los brazos del joven extranjero, clamando en silencio un beso. Pero en ese momento…

Otro chico, de origen europeo, piel morena y cabello azul fuerte hizo acto de presencia

-¡Afrodita!-exclamo el santo de la cuarta casa quedándose congelado por lo que vio. Instintivamente ambos se soltaron ante la aparición del italiano que no dejaba se contemplar a su mejor amigo con una sonrisa perversa. Por su parte, Tomoyo y Kero se van de espaldas

-ni una solo palabra, Don Cangrejo o juró que lo lamentaras-amenaza el peli azul molesto. Mascara seguía burlándose mentalmente de él cuando Sakura oye los ruidos tan cerca de ellos

-¡Tomoyo! ¡Kero! ¿Qué hacen aquí?-exclamo confundida. Ambos salieron de sus escondite riéndose por lo bajo

-nosotros no hacíamos nada-señalo Kero-y eso que venimos al mejor lugar-agrego bajando la voz. Ambos caballeros los estaban observando

-¡el oso alado está hablando!-grito alarmado Mascara confundido. Kero lo voltea a ver no muy feliz

-¡¿Cómo que "oso alado"?-exclamo furioso-mi nombre es Kerberos y soy el poderoso guardián del sol y protector del libro donde están la cartas mágicas ¡y mas te vale recordarlo!

-¿ah, sí? Pues yo te veo cara de "Kero"-dejo saber el dorado contemplando al susodicho "poderoso" sello con una ceja levantada

-lo mismo dije yo-intervino Sakura riendo-soy Sakura Kinomoto y ella es mi mejor amiga-continuo ignorando la reclamación venidera por Kero

-y yo, Tomoyo Daidoji- se auto presento su compañera mostrando una gran sonrisa

-pues mi nombre no le importa a nadie, ni siquiera a unas damas como ustedes pero me pueden decir Mascara de Muerte, Caballero Dorado de Cáncer-se presenta-y parase que ya conocen a mi amigo, Afrodita de Piscis-comenta burlón para dirigir su atención al nombrado Santo-oye tu, te lo tenias muy guardadito, ¿no? ¿Por qué no nos dijiste que tenías novia?

Afrodita les regalo una gran sonrisa a las chicas para luego tomar a su compañero de armas y arrastrarlo algo lejos

-ya basta, cangrejo infernal-le susurro molesto al considerar una distancia correcto-en primer lugar no somos novios, y en segundo, no le dirás lo que viste a nadie

-¿Por qué te molestaría?-pregunta cínico el moreno viéndolo burlón-teniendo en cuenta que no son novios

-porque no quiero que otro se haga una idea equivocada-responde el hermoso chico contemplándolo algo tranquilo-si Milo se entera, se te unirá para fastidiarme hasta nuestras muertes…

-sí, sí, si…como sea-replico tranquilo- pero te recuerdo que no podrás engañar a Mu, a Shaka o a Camus-comento el italiano aburrido

-estoy consciente que ellos tienen más de dos neuronas funcionales dentro de la cabeza y es por eso que no vas a dar pistas-exige el caballero de Piscis serio

-mis labios serán una tumba-jura Mascara notándose la ironía del comentario-pero bueno, eso no importa. El Gran Patriarca nos mando a llamar, ya sabes, debemos realizar los preparativos para la fiesta de cumpleaños para Diosa Adolescente a quien servimos

-se me estaba olvidando- susurro el caballero de Piscis para luego acercarse a los dos jovencitas que esperaban donde las dejaron-Sakura, debemos irnos ya. Hay un asuntito que atender-la nombrada lo veo algo confundida y decepcionada

-aunque yo no veo porque no pueden venir con nosotros-intervino malicioso Mascara de Muerte-no creo que les vaya a importar…

-¡entonces vamos!-gritaron ambas chicas al mismo tiempo que afrodita veía mal a su amigo