Comentario de la autora:

Esta vez he decidido poner los comments antes del capitulo porque hay algo que me gustaría decir ~ Es simple: sin reviews no tengo ánimos para continuar la historia.

Así que me gustaría responder a ~LawrenceLawliet que ha sido quien ha dejado review en cada cap. Actualizo cada vez que recibo reviews 3! Y sobre el lemon~ En el siguiente capitulo lo tendreis completamente.


"-No debiste decir eso. -Len miró enfadado a Miku, y después corrió a buscar a su hermana.

La que se quedó sola en la habitación suspiró con tranquilidad, se tiro boca arriba en la cama de su novio y rió. Según Miku, Rin se lo merecía. Esa rubia plana le había quitado lo único que le interesaba de verdad, porque lo percibía cada vez que veía al dueño de su corazón, cierto peli azul, hablar con un nivel extremo de dulzura sobre la kagamine.

Len no lo sabía, pero la realidad de su mentira estaba más arrebujada de lo que creía. ¿Cuál era entonces la realidad? Quién sabe."

Alcanzar a Rin no fue tarea difícil para su hermano, que la agarró del brazo para detenerla.

-¡Suéltame, t-te he dicho que tengo cosas que hacer, he visto suficiente! ¡Lo sabía de antes, pero ahora lo he confirmado, no eres más que un estúpido puto que se dedica a tirarse a todas las chicas, me asquea que me toques!-Gritaba ella, exaltada. Sus palabras tenían crueldad y dureza, pero todo era producto de los celos por haber visto a Miku y a Len de esa forma tan horrorosa.

Él se sintió dolido y por eso mismo no la soltó.-¡No es cierto! ¿Por qué no te paras a pensar un poco? No soy capaz de…

-¿Qué no eres capaz? ¿¡Qué no eres capaz! ¿¡Y qué narices hacías ahí dentro con Miku, Len, eh! ¡Porque yo creo que es bastante obvio lo que estabais a punto de hacer!

No sabía cómo hacer comprender a su hermana. Puedo que lo último si fuera cierto, pero… ¿Es que no se daba cuanta? ¡Todo era culpa suya, suya y de nadie más! ¿No se daba cuenta de cuánto le tentaba?-No, Rin, no es cómo crees. Puede que hubiera pasado algo, pero no lo que tú crees, yo… Se me ha roto la cremallera del pantalón y no es por nada, pero tú no sabes coser.-Mantuvo la mirada de su hermana fija en la suya, y con la mano libre bajó hasta la cremallera ya nombrada y la rompió de un tirón. Mintió, y era la segunda vez que engañaba a su hermana en el día.

Ella frunció el ceño, no le creía. No le creía pero aún así… quería creerle, y ponerse una venda sobre los ojos para esquivar un poquito más el hecho de que Len le perteneciera a aquella chica. Titubeó y se mordió el labio inferior.-Entonces… ¿eso es lo que pasó, de verdad? –Fingidamente, su mirada se iluminó, pero en seguida volvió a enfurruñarse.- Pero eso no quita que sigas saliendo con esa peli verde.

Len suspiró y le revolvió el pelo a su gemela, aliviado.- Nee, no es tan mala como crees. Si la conocieras, podríais llegar a ser buenas amigas.

En respuesta, hizo un gesto de indignación. -¡Sí, claro, y después dejaré de suspender matemáticas! Venga ya, esa chica es horrible ¡No me explico por qué todos la aprecian tanto! Pero... aún hay algo que quiero preguntarte... -Lo miró- ¿Tienes pensado hacer... 'eso' con Miku algún día? -Apartó la mirada después de preguntar, no avergonzada, si no entristecida-

El rubio rió, totalmente de acuerdo con ella. Rin no aprobaba matemáticas fácilmente.-Bueno, no lo sé… En verdad no entra en mis planes. Ya te lo dije, estoy esperando a alguien especial.

Con un tono más emocionado del que debería, ella respondió un "¿En serio?" y el asintió.

-Q-Quiero decir...-Comenzó la chica- uhm... haz... haz lo que quieras con eso. –Se sentía confusa consigo misma por no saber porqué debía tranquilizarse al saber todo esto. Después, lo miró y sonrió tímidamente- La verdad es que m-me alegra oír eso...

Notó lo contenta que se puso su hermana por lo que había hecho, o mejor por lo que no había hecho aún. No pudo evitar querer meterse con ella.-Espera, tú has dicho… lo que quiera, con quien yo quiera. ¿Me dejas?

-¡No! -Respondió alterada automáticamente- ¡E-Es decir, no... no... no me importa! ¡Eso es, me da completamente igual! -Asintió con nerviosismo, pero luego agachó la cabeza y jugueteó con sus dedos, enfurruñada- ...N-No quiero que lo hagas aún.

A Len le gustaba la situación cada vez más. No comprendía del todo la actitud de su hermana, pero quería seguir metiéndose con ella, nunca se cansaría. Por eso se apegó a la cara ajena con una sonrisa extraña.-¿Y si te digo… que ya sé con quién quiero hacerlo?

Se sonrojó por la cercanía, pero sufrió de un retortijón en las tripas el escucharle. -¿C-Cómo que ya sabes con quién quieres hacerlo? ¡P-Pero si acabas de decir que aún no lo harías! –Porque daba por hecho que se refería a Miku aunque antes negó que lo haría con ella- ¡Si lo haces con esa peli verde te odiaré toda mi vida!

La sonrisa traviesa del rubio se ensanchó. Tomó ambas manos de ella y las subió por encima de su cabeza, impidiendo que pudiera moverse del sitio, pegándose a ella.-¿Quién está hablando de Miku?

El rubor en las mejillas femeninas aumentó al recordar como la había besado antes. Sin embargo, se quedó inmóvil, obediente, sin oponer resistencia a estar en manos de su hermano.-P-Pues es obvio, ella es tu novia y... y... –Se apresuró a buscar una excusa para soltarse- Le-Len... p-papá y mamá no tardarán en llegar.

Len pasó la lengua por el cuello de su hermana y llegó hasta su oído, donde exhaló su aliento sobre la oreja de ella y habló en voz baja.-Pues no era en Miku en quien pensaba. Es una lástima que estén a punto de llegar. –De repente, la soltó y retrocedió un paso hacia atrás- Tan solo no te resfríes, deberías ponerte una chaqueta o algo, con esa ropa pillarás un resfriado. No lo hagas… o tendré que cuidarte otra vez.

Ante los mimos que recibió, no pudo evitar soltar un gemidito, y tuvo que cerrar los ojos con fuerza por la vergüenza. Su mente se nublaba. Cuando la soltó, el peso de todo le cayó encima y se cabreó. Se sintió utilizada, confusa, ¡toqueteada por su propio hermano! Y lo peor, dejada con las ganas.-¡Eres un idiota, no quiero saber nada de ti!-Le pegó una patada en la espinilla y se marchó hacia los aparcamientos, donde sabía que sus padres acudirían a recogerlos.

Ella se marchó y Len, adolorido, se sobó la espinilla. Pero había algo que le dolía más, y es que se había exaltado al escuchar el intenso suspiro de la mayor. Era increíble la facilidad que tenía Rin para hacer que su hermano se 'animara'.

Regresó a la habitación, encontrándose a Miku perfectamente sentada en su silla de estudio, con las piernas cruzadas y varios botones de la camisa desabrochados, había tenido tiempo de sobra para prepararse para la vuelta de Len en su ausencia.

-Miku,… lo siento, pero mis padres llegaran en diez minutos y tengo que encontrar a Rin.-Dicho esto comenzó a cambiarse los pantalones delante de ella, aquellos que llevaba tenían la cremallera rota. La 'hinchazón' en la entrepierna del rubio no pasó desapercibida por la otra.

-Uhm, está bien. Pero es una lástima que nos hayan interrumpido y,… Oh, vaya, veo que a ti también te ha afectado quedarte a medias.-Fingió sorprenderse, completamente segura de que aquello era gracias a ella y a su toqueteo. Río con esa risita suya que tantas malas intenciones guardaba y se acercó a él.-Pero no te preocupes, en diez minutos da tiempo a muchas cosas.

La puerta del cuarto quedó perfectamente cerrada y esta vez nadie interrumpió a la pareja. Y en diez minutos exactos, tal y como había dicho la peli verde, ambos salieron 'presentables'. ¿Qué era lo que había hecho Miku allí dentro para hacerle un favor a su querido Len? La respuesta era simple: felación.

Cada uno fue por su camino, y él dirigió sus pasos hacia los aparcamientos, donde tuvo la suerte de ver que su hermana había tomando, por una vez, la decisión de no esconderse en algún sitio, que era lo que solía hacer. Estaba sentada en el borde de la acera, abrazándose el cuerpo a sí misma, tiritando. Una pequeña ráfaga de viento pasó… -¡Atchís!- y ella estornudó. Pero su orgullo no le permitía ponerse la simple chaqueta que tanta falta le hacía, todo fuera por llevarle la contraria a Len.

Al verla hacer esto, el gemelo de la chica la abrazó por la espalda. -Nee, onee-san, tienes frio…-No era una pregunta, si no una afirmación.

Rin se revolvió, y se zafó del abrazo por la fuerza. Ahora era incapaz de afrontarlo después de todo lo que había ocurrido en una sola tarde.-¡Y-Yo n-n-no tengo frio, nada de eso! ¡Estoy perfe… per… A-Atchis! Perfectamente, ¿ves?

Él pensó que los estornudos no eran nada, ella seguía tan enérgica como siempre. Optó por reírse.- ¡Ja ja ja! Eres muy graciosa, onee-san, sigues comportándote como una niña pequeña. Pero no hagas tonterías o de verdad te resfriarás.

En ese momento un coche que parecía bastante caro se introdujo en los aparcamientos y paró frente a Rin y Len.

Desganado, Len suspiró.-Vamos… hoy toca cena familiar, y todo porque mañana vuelven a marcharse. ¿De verdad creen que estando con nosotros una vez al mes consiguen algo?-El motivo de su cabreo se debía básicamente a Rin: recordaba como en el pasado ella lo había pasado mal por la falta de atención de sus padres, por tener que pasarse la vida con distintas canguros.

Pero no tenían más remedio que obedecer, al fin y al cabo seguían siendo sus padres.

Horas más tarde, cuando la madrugaba se acercaba, el coche volvió a frenar y los dos gemelos fueron dejados frente a su casa, pero después el coche arrancó y se marcho. La noche había transcurrido con normalidad, con Rin enfurruñándose, con todos riéndose… Len solía mantenerse callado para no soltar alguna desfachatez.

Len se adelantó y abrió la puerta de la casa que sus padres habían adquirido por aquella zona. La habían comprado para cuando tuvieran oportunidad de vivir cerca del internado de sus hijos, pero la casa casi siempre estaba vacía.-Las damas primero…-Murmuró esperando a que ella pasara.- y siento lo de antes.

Ella simplemente pasó al interior de la casa. -Déjame en paz, hmp. –Pero ella se paró en medio del pasillo y apoyó la espalda contra la pared.-Espera,… ¿Sabes dónde están las pastillas? Creo que tengo un poco de fiebre, no me siento del todo… bien. B-Bueno, no es como si me hubiera enfermado o algo, es solo que… uhm…-Pero no tenía fuerzas ni para excusarse en condiciones, puede que fuera por la leve fiebre que le había entrado.

Su hermano la miró con enfado, se lo había avisado una y mil veces y para variar ella no le había hecho caso, pero tampoco le echaría nada en cara, tenía cosas más importantes que hacer, como cuidar de su querida hermana. La cogió en brazos como a una princesa y la llevó hasta su cama. Ella se quejó cuando la cogió así, avergonzada, pero tampoco empezó a revolverse para soltarse.

Le trajo un vaso de agua y la pastilla que había pedido, y Rin se las tomó.

-Rin, estas sudando… Podrías ponerte peor, así que lo primero es quitarte esa ropa.

Nuevamente ella intentó negarse.-V-Vale, sal de aquí, lo haré yo sola… -Intentó reincorporarse, pero no pudo. El cansancio tampoco la ayudaba.-O… o podría llamar a alguna amiga para que me ayudase…

Él la ignoró y comenzó a desvestirla hasta dejarla en ropa interior, concentrándose únicamente en que entrepierna no despertara. Pero era tan difícil… ella estaba demasiado vulnerable. Se sentó en la cama y se colocó detrás de Rin, apoyando el cuerpo de ella contra su espalda y abriendo las piernas para que se quedara sentada, ella había cerrado los ojos.-Hay otra forma de quitarte la fiebre, si te sube aún más la temperatura con cuidado podrías curarte… ¿quieres curarte pronto, no?

-S-Sí quiero…-asintió débilmente, aunque no terminó de entenderle. Respiraba con la boca entre abierta y tenía un sonrojo permanente que no desaparecía por la fiebre: irresistible.

La mente de Len era un laberinto. La idea que se le había ocurrido para 'bajarle la fiebre', cumplía todas sus fantasías, y a la vez era estúpida y arriesgada. Estaba decidido a conseguir a Rin costase lo que costase, y si quería hacerlo aquella era la oportunidad que estaba esperando. Abrazó el cuerpo de ella y el verdadero juego comenzó.


Otras cosas: Si tanto hablo de lemmon, ¿porque no he sido más explícita con Miku y Len? Justamente por eso, porque es un fic RinxLen y porque a mi esa pareja no me convence, me resulta dificil juntarlos!